Inicio > Mis eListas > encuentrohumboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 361 al 380 
AsuntoAutor
166/03 - Identikit Humboldt
167/03 - La Dimens Humboldt
168/03 - Factores Humboldt
169/03 - Los Munic Humboldt
170/03 - Proyectos Humboldt
171/03 - CERTIFICA Humboldt
172/03 - FOTOS QUI Humboldt
173/03 - Expansión Humboldt
174/03 - Educación Humboldt
175/03 - Cambios C Humboldt
176/03 - RESOLUCIÓ Humboldt
177/03 - Género y Humboldt
178/03 - Pobreza, Humboldt
179/03 - Barrios F Humboldt
181/03 - Efectos S Humboldt
180/03 - CALIDAD D humboldt
182/03 - Ensayo y Humboldt
183/03 - Vivienda Humboldt
184/03 - Transport Humboldt
186/03 - Atractivi Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
ENCUENTRO HUMBOLDT
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 396     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[encuentrohumboldt] 174/03 - Educación y Trabajo
Fecha:Lunes, 10 de Noviembre, 2003  14:11:55 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

Día luminoso

EDUCACION Y TRABAJO

María Rosa Lecarotz

Universidad Nacional de Mar del Plata


"Ambas categorías se vinculan y condicionan estrechamente, pero la educación en sí no es determinante ni suficiente actualmente para la inserción en el mercado de trabajo.

La educación refleja los diversos modelos de acumulación implementados por el modo de producción capitalista, pues siempre ha sido uno de los mecanismos más útiles en el proceso de socialización.

Con la reconversión tecnológica, la educación es utilizada como una herramienta para la habilitación a determinadas tareas y también para la discriminación de sectores de la población que al no acceder a determinados niveles educativos, quedan excluidos, acentuando su situación de marginalidad".

 

Es nuestro propósito observar en qué medida la educación influye en la inserción laboral, pues si bien consideramos que es importante, ello no significa que por sí sola determine la condición socio-económica, en tanto que la calificación ocupacional, si pareciera tener más relevancia, por lo tanto en términos generales significa determinar con los elementos que podemos extraer de nuestra investigación, en qué medida los individuos con mayor nivel educativo, alcanzan logros socio económicos.

Por lo tanto, mi propuesta sería:

" Rol de la Educación en las condiciones socioeconómicas de los hogares marplatenses"

Para ello el Objetivo General es:

Descripción del nivel educativo alcanzado por la población de Mar del Plata, en sus diferentes segmentos sociales, como también el grado de inserción laboral alcanzado;

Por su parte el objetivo específico, es:

  • Establecer una curva comparativa entre nivel educativo al interior de los hogares, dentro de cada tipología construída (desde el tipo 1.1: con mayor integración social, hasta el tipo 4.2: con menor integración social) y el grado de inserción laboral obtenidos en los mismos.

Para desarrollar la primera parte (Objetivo General), se considera fundamental la base de datos obtenida a partir del relevamiento efectuado en 1993 por el Grupo Calidad de Vida (del cual formo parte), cuya metodología en su momento es la segmentación de la población, tomando como unidad de análisis el hogar y sus posibilidades de satisfacer las necesidades básicas por un lado, en tanto que por el otro se observa si cubren o no con sus ingresos la canasta familiar; como resultado de ello se obtiene la segmentación de la población de Mar del Plata en seis segmentos: NBI/LP; NBI/v; solo NBI; LP; V; No Pobres (estando cerca del 50% de la población para ese momento ubicada en este segmento, en tanto que el otro 50% restante se halla disperso en los demás segmentos sociales.

Cumplimentada esta instancia, que además ha sido de uso frecuente en estudios similares en todo el país, nos propusimos analizar –mediante una tipología construida a priori- en qué condiciones los hogares ubicados en cada uno de los tipos, logran "adaptarse" en las actuales circunstancias, para lograr su reproducción social.

Como "esta construcción presenta el carácter de una utopía, obtenida mediante el realce conceptual de ciertos elementos de la realidad" (M.Weber, en Archenti/Aznar, 1988, pág.94), una vez elaborada dicha tipología, es necesario observar qué comportamiento tienen los hogares con respecto a la educación y el trabajo, al interior de los mismos y cuanto se alejan o acercan con respecto a dicho tipo ideal.

Nuestra construcción metodológica "procura construir tipos homogéneos, no ya desde los factores condicionantes externos (por ejemplo el tipo de inserción de los miembros activos en el mercado laboral), sino desde el punto de vista de las actividades reproductivas y la morfología que adoptan los diversos tipos de unidades domésticas para cumplir con esta función" (L.Halperín Weisburd, 1998; pág.31).

Razón por la cual, se utiliza la tipología elaborada por Offe, en los sectores monopólico, competitivo, estatal y residual, tratando posteriormente de ubicar su correspondencia con nuestra segmentación social de 1993; de esta forma se obtienen siete tipos ideales diferentes, en los cuales la integración social actuaría como eje articulador para la reproducción al interior de cada hogar y dentro de cada tipología.

En base a lo antepuesto, sólo el tipo 1.1 y 1.2 tendrían una alta integración social, en tanto que los hogares insertos en el tipo 2.1 y 2.2 poseen una integración social media; siendo baja en el tipo 3.0 y precaria en los 4.1 y 4.2. (Información obtenida en L.Halperín Weisburd, 1998; págs. 36 al 43).

La base de datos obtenida en este segundo relevamiento (1998), sirve como sostén estadístico, para cumplimentar la segunda parte de este trabajo (Objetivo Específico).

Dentro de dicha base, se construyen como herramienta metodológica, diferentes INDICES, con los cuales se pueden cruzar una amplia gama de información que se relaciona con las estrategias de cada hogar, en las tipologías utilizadas: ellos son:

INDICE EDUCATIVO DEL HOGAR

INDICE DE EMPLEO – CALIFICACION DEL HOGAR:

INDICE DE EMPLEO – ADAPTACION DEL HOGAR:

 

INTRODUCCION

La conflictiva situación que provoca la revolución industrial en la sociedad europea, lleva a la necesidad de encontrar nuevos mecanismos articuladores de consenso social, pues si bien la recurrencia a las armas, se torna siempre en el último recurso válido, es menos costoso para el nuevo modo de producción, lograr la consolidación de la nueva estructura social, con elementos que legitimen el poder de los nuevos grupos económicos.

La institución que logra dicho consenso es sin duda el Estado-Nación, pero no basta con tener como sostiene Weber, el "monopolio de la coacción física en un territorio determinado", es necesario dirimir los nuevos antagonismos de clase, a través de políticas que no solamente logren incorporar la fuerza de trabajo necesaria, sino que también la articulen con el menor grado de conflictividad posible.

EDUCACION

Vincular dos categorías de análisis como Educación y Trabajo, induce a observar en primera instancia, el lugar que ocupa la educación como medio de socialización por excelencia, en todo modelo de acumulación existente. Desde muy temprano, los sociólogos tradicionales observan en ella esa capacidad articuladora entre las diferentes partes que componen dicha estructura "donde el proceso educativo tiene como función no sólo asegurar el desarrollo del individuo, hacer de él un ser social, sino, principalmente, asegurar la sobrevivencia de una sociedad, la perennidad de sus condiciones de Existencia" (Filloux; 1994, pág.25).

De esta manera fuerzas productivas capitalistas y estado-nación conjugan una estrecha relación, donde este último conforma el escenario en el cual se planifican y dirimen las diferentes políticas públicas, que representan y reflejan los intereses antagónicos de la sociedad civil.

Esa aparente igualdad que plantea la educación pública, gratuita y obligatoria, subsume en sí una diferenciación social, nacida desde la entraña misma de un modo de producción que, al formarse, estructura una sociedad dividida en clases; por lo tanto "la determinación socioeconómica tuvo prioridad y las vías de acceso al poder siguieron más cercanas al punto donde discurso político y poder económico se cruzan, que a la relación entre política y nivel de escolarización" (Puiggrós, Adriana; 1994, pág.82).

Pero si la educación - como medio de socialización- reproduce la diferenciación social en los países donde se origina el sistema capitalista, más aún se agrava esta situación en aquellos espacios, que compulsivamente son incorporados a dicho proceso; este "desarrollo desigual y combinado, permite entender por qué, en ciertas formaciones económicas-sociales, el capital industrial traba mucho antes que en otras el crecimiento equilibrado de las fuerzas productivas" (Nun, José; 1969, pág.211).

Así como el Estado-Nación transforma en ciertos países de Europa la relación existente entre fuerza de trabajo y capital, al permitir pasar de la coacción extraeconómica a la puramente económica, obteniéndose de esta forma una plusvalía –que el proceso de socialización hace menos conflictivo- en nuestro país, dicha coacción extraeconómica se realiza no tanto para "maximizar el excedente económico extraído a una mano de obra fijada a la tierra"........" sino a superar la escasez de fuerza laboral" Laclau, Ernesto; 1969,pág.292); fuerza de trabajo que al igual que en los países de Europa irá comprendiendo muy pronto, que los medios de producción no le pertenecen.

La educación, como producto social, legitima esa situación de diferenciación social, pues " nadie puede hacer que una sociedad tenga en un momento dado, otro sistema de educación que el que está implicado en su estructura"....." son ideas y sentimientos colectivos los que ella expresa" (Filloux; 1994, pág.69).

TRABAJO

Constituye uno de los elementos esenciales del modo de producción capitalista, razón por la cual su reproducción es vital para el desarrollo y mantenimiento del mismo. Pero para que ello suceda, es necesario transformar la fuerza de trabajo servil, en fuerza de trabajo asalariada, despojándola de la propiedad de todo medio de producción, con lo cual se la subsume necesariamente al capital, "forzando a los desposeídos a seguir el estrecho camino del mercado de trabajo" (Sayer, Derek; 1994,pág.47).

De esta forma, el trabajador se transforma no sólo en sostén de la

producción capitalista, al estar presente en todo el proceso de transformación de los insumos en mercancías, sino que además es el propio demandante de la misma, mediante un proceso que separa producción, intercambio y consumo.

Quien posee los medios de producción obtiene ganancias al vender los productos elaborados, como también –y esto es lo más importante- con la extracción de la plusvalía, pues "como el valor de trabajo no es más que una expresión impropia para designar el valor de la fuerza de trabajo, se desprende por sí mismo que el valor del trabajo tiene que ser siempre más reducido que su producto de valor, pues el capital hace que la fuerza de trabajo funcione siempre más tiempo del necesario para producir su propio valor" (Marx, C; 1994, pág.451).

Pero, ¿ cuál es el mecanismo que articula las diferentes partes en esta nueva división del trabajo, haciendo factible una relación social, donde los conflictos sean dirimidos al menor costo posible? Sin duda es el Estado, a través de diferentes estrategias, siendo una de ellas la educación; ésta desde la perspectiva positivista, reproduce en el aula, las jerarquías y disciplinas que la propia sociedad requiere, " las reglas que fijan al escolar sus deberes son comparables a las que prescriben al hombre adulto su conducta" (Filloux, J.; 1994, pág.68).

Por otra parte dicha reproducción no implica grandes costos para el dueño de los medios de producción, pues ella se efectúa a través de las unidades domésticas "al margen de las normas de producción capitalistas en el marco de instituciones tales como la familia, donde se perpetúan las relaciones sociales no capitalistas entre los miembros" (Meillassoux, C.; 1977, pág.146).

Una vez más, el estado, encargado de la socialización y disciplinamiento de la fuerza de trabajo, colabora a través de las políticas sociales, para dicha reproducción, obligando en determinados períodos a realizar verdaderas estrategias a las propias unidades domésticas, o por el contrario adaptación, pues la estrategia implica racionalidad; "por lo tanto consideramos más adecuado hablar de adaptación forzosa, es decir, de respuestas adaptativas de las unidades domésticas, que se expresan claramente en las clases subordinadas.

Las que sin poder acceder al conocimiento real de las condiciones objetivas en las que se desenvuelven sus vidas, ponen en práctica mecanismos de adaptación cuya racionalidad es meramente instrumental y cuyos fines últimos son subsidiarios de una racionalidad que no les pertenece (Halperín Weisburd, L.; 1998, pág. 30).

MAR DEL PLATA

A modo de síntesis y antes de introducirnos en nuestro tema específico: Educación y Trabajo, observamos que es una ciudad que reproduce las connotaciones de otras grandes ciudades de nuestro país, donde la polarización social vigente –encubierta por su extraordinaria geografía- se profundiza día a día.

Mar del Plata es una materialización de los modos de acumulación existentes en el devenir histórico de nuestro país: grandes construcciones señoriales, que reproducen la cultura arquitectónica inglesa y francesa, en los albores del siglo, realizadas por una oligarquía que legitima su poder y buen gusto a través de sus residencias de descanso.

Posteriormente la construcción de enormes y continuos edificios en torres, junto con hoteles sindicales, que la vez que indican la llegada del Estado de Bienestar, superan el modelo anterior, en detrimento de la propia historia.

Finalmente la globalización y la apertura económica reactualizan el escenario: por un lado la opulencia del dinero concentrado se observa en hoteles cinco estrellas, shoppings y cines, y por el otro la presencia de asentamientos, que si bien nos recuerdan su inicio en plena industrialización, nada tienen que ver con aquel momento, en cuanto a su reproducción y mantenimiento, pues mientras en el primer caso lo hacen a través de salarios directos e indirectos, en el segundo son reflejo de la fuerza de trabajo excluída o precarizada del actual modelo, en cuyo caso, en muchos hogares en situación límite, su sobrevivencia y reproducción está sostenida tan solo por políticas sociales públicas y privadas.

En el momento del relevamiento la población total es de 533.408 habitantes, siendo el 54% migrante. Para apreciar la magnitud de este fenómeno, observemos que "en el lapso 1970/1980 el aumento de la población total obedeció en sus dos quintas partes a la renovación por el factor vegetativo y en las tres quintas partes restantes a la migración neta (39,5% y 60,6% respectivamente".........en tanto que para

"la etapa 1980/1991 se invirtieron los resultados obtenidos para el período anterior: las tres quintas partes del incremento total correspondió al incremento natural, y las dos quintas partes restantes al crecimiento migratorio (60,7% y 39,3% respectivamente" (Halperín Weisburd, L.; 1995, pág.21).

Desde el punto de vista del tema que nos ocupa: Educación y Trabajo, dos situaciones son interesantes de observar; la primera se relaciona con el alto potencial de fecundidad de la población en edad de reproducción –tanto migrante como no migrante- cuyo crecimiento vegetativo, conlleva a demandas de políticas sociales (educación y salud), especialmente en los segmentos más carenciados.

La segunda se refiere a las expectativas en cuanto a inserción en el mercado de trabajo, donde el "grupo funcional de la población activa potencial amplía su representación en los segmentos sociales más favorecidos, pero el potencial de crecimiento de los estratos inferiores demuestra que allí se ubica el mayor peso de los futuros demandantes de empleo"( Halperín Weisburd, L.; 1994, pág. 46).

En cuanto a la edad de la población, existe un comportamiento diferenciado de acuerdo a los segmentos sociales, observándose una prevalencia de jóvenes en los inferiores, no así en los no pobres, donde se observa una estructura por edad relativamente envejecida.

Con respecto al sexo, se observa "un fuerte predominio de la población femenina en general y en los segmentos sociales más desprotegidos en particular".....con lo cual "son los grupos sociales menos favorecidos en sus condiciones de vida, los que presentan mayor potencial de crecimiento demográfico, atendiendo a su estructura por sexo y edad" (Halperín Weisburd, L.; 1994, págs. 47 y 48).

MAR DEL PLATA: EDUCACIÓN

Anteriormente señalamos que el Grupo Calidad de Vida, realiza en su análisis y relevamiento de 1993, una segmentación de la población, en base a necesidades básicas e ingresos, lo que permite una diferenciación social que oscila entre aquellos más empobrecidos hasta los no pobres, quedando por lo tanto, como lo señaláramos precedentemente configurados seis segmentos sociales.

Esta segmentación ofrece comportamientos bien diferenciados, en cada una de las variables de análisis utilizadas (población, educación, salud, trabajo, migraciones, infraestructura).

Con respecto a la educación, si bien ya no se duda de su extraordinaria importancia en la actual reconversión tecnológica, por si misma no es suficiente, para revertir la crisis, más aún cuando existe una estrecha relación entre marginación, precariedad laboral y deficiente nivel educativo, comportamientos estos que se ubican preferentemente en los segmentos más carenciados.

Pero tampoco se revierte esta situación con la actual Ley Federal de Educación, dado que la enseñanza - como planteamos en el inicio- reproduce el modelo vigente, y el solo hecho de extender la permanencia en la escuela, no garantiza por un lado calidad y por el otro viabilidad de permanecer en el circuito educativo, especialmente el universitario y terciario.

Por lo tanto, el relevamiento demostró que:

  • desde el 1º Grado de la primaria hasta universitaria completa, la tendencia es que en los segmentos más empobrecidos su permanencia es solamente en la enseñanza elemental (actual EGB, en sus diferentes niveles), dándose un corte abrupto al finalizar la misma. Con lo cual se torna inviable para esta población, el poder asistir a una enseñanza más completa y compleja. Dicha situación se revierte a medida que nos acercamos a los segmentos mejor ubicados socialmente (LP; V y No Pobres).

  • Si se presenta en forma desagregada la concurrencia por edades, se observa cierto desequilibrio entre la correspondiente a edad cronológica y nivel que se cursa; situación que se presenta nuevamente en los grupos carenciados y que tiene su correlato , cuando se aborda el tema repitencia por segmentos sociales.

  • Otro tanto ocurre en lo referente a deserción escolar, pues los guarismos de dicho relevamiento indican que entre los 6 a los 65 años y más, sobre una población de 21.038 ubicada en el segmento NBI/LP, existen cerca de 1000 personas (4,3%) entre los 6 a los 11 años, cuyo último nivel alcanzado es de 1º a 3º grado (1º EGB), no continuando por lo tanto en el sistema formal de educación (aunque éste es público, gratuito y obligatorio).

Dicho porcentaje no parece relevante con respecto al total de esa población, pero es preocupante si pensamos que sumadas ambas poblaciones (concurrencia y no concurrencia) 6971 personas en dicho segmento, en la misma edad, casi un 10% abandona tan solo en los primeros grados.

Finalmente , entre los 12 y 20 a 24 años, tanto en el segmento NBI/LP, NBI/V,como en el NBI , la población existente abandona la educación formal entre el 4º y 6º grado (2º EGB) o en el mejor de los casos, con primaria completa (actual 3º EGB).

Resumiendo podemos afirmar que, en el momento del relevamiento

(base de esta primera parte del trabajo) existe una marcada diferenciación social en la población de Mar del Plata, reflejada empíricamente en la permanencia o no en los diferentes niveles educativos, especialmente superiores, que son los que permiten paliar la situación de ingreso en el mercado laboral.

MAR DEL PLATA: TRABAJO

En este aspecto, nuestra ciudad presenta desde el mismo momento de la reconversión económica, preocupantes cifras de desempleo y subempleo. Cuando se socializa la información de nuestro relevamiento, sus porcentajes confrontan marcadamente con los brindados por encuestas oficiales, pues mientras nosotros establecemos que los guarismos se ubican en el 7,9% (muy alta para ese momento, aunque similar a otros importantes centros urbanos) para los desocupados y casi un 11% para los sub-ocupados, el oficialismo publica un 4% para los primeros.

Como en el resto del país, esta ciudad comienza a instrumentar prácticas para atenuar los efectos de una situación –considerada en un primer momento como crisis- que se torna paulatinamente en estructural.

Por ello observamos que el mercado de trabajo en la actualidad refleja que:

Prácticamente la mitad de la población relevada conforma la Pea marplatense (225.351 personas), con una presencia del 63,8% en el sector de No Pobres (143.776), en tanto que el 36,2% restante se halla distribuido entre los demás segmentos sociales. Es decir que existe cerca de un 40% de la población activa –acrecentada en la actualidad- con serias dificultades para su propia reproducción.

Más aún si la desagregamos por género, observamos que los porcentajes femeninos son inferiores a los masculinos en toda la estructura social, siendo que en la conformación del total de la población, es evidente la superioridad femenina.

De esta población activa, el mayor porcentaje –según categoría ocupacional- pertenece a los Asalariados con un 60,5%, siguiéndole en importancia numérica el Cuenta Propismo (28,1%), los Patrones (8,9%) y finalmente Ayuda Familiar (2,5%). Esta situación se mantiene al desagregarse por segmento social, excepto en el LP, donde es levemente superior el porcentaje de cuenta propia.

La Pea desocupada (17.750) con su 7,9% representa –como apuntamos al principio un índice muy elevado en su momento (1993) con comportamientos muy dispares en los diferentes segmentos sociales, pues tomando en conjunto la población de cada segmento, los no pobres son los menos afectados con apenas un 3,7% en tanto que los NBI/LP y bajo línea de pobreza (LP) adquieren índices alarmantes con 32 y 23 % respectivamente.

Pero si desglosamos los desocupados únicamente, sin tener en cuenta la población total de cada segmento, de esos 17750 existentes, un 30% corresponde a los no pobres, siendo este uno de los segmentos que se ha ido empobreciendo en Mar del Plata, básicamente por la pérdida de puestos de trabajo y menores ingresos.

En cuanto al sexo y edades de esa población afectada se observa, salvo excepciones, que son las mujeres las más perjudicadas, como también los grupos que más requerimientos tienen de estar en el sistema productivo, como sostén del hogar, entre los 19 a 44 años.

Un fenómeno relativamente reciente por sus peculiares connotaciones es la informalidad, pues si bien existe de los albores del capitalismo, su funcionalidad a dicho modo de producción no reviste las características actuales.

Su desarrollo –subsumido en un primer momento a la producción para el mercado- reporta beneficios para ambas partes, en tanto que en la actual coyuntura, se lo instrumenta como una alternativa no deseada ni racionalmente planifica, sino que surge como respuesta desesperada, ante la expulsión del mercado de trabajo.

Ser informal en el período keynesiano, posibilita adquirir los servicios sociales en forma privada, dado que la mercantilización de lo que se produce facilita la adquisición de los mismos; pero ser informal en la globalización, es estar condenado a la incertidumbre pues se ignora si lo que se produce será demandado y valorizado, es estar expuesto a lindar en la mendicidad de las políticas sociales. Como sostiene Pérez Sainz " la informalidad expresaría la forma histórica que ha asumido la proletarización no regulada en contextos de modernización capitalista" (P. Sainz 1989, en Halperín 1998, pág.11).

Por su parte el índice de asalarización en su momento resulta muy elevado (136.337 personas), pero de ellos sólo un 10,9% son profesionales y un 15,6% técnico, el resto se ubica entre los operativos y no calificados. No siempre el percibir un salario, conlleva determinadas coberturas, pues está demostrado en recientes relevamientos que al haberse extendido la precarización, atravesando los diferentes sectores productivos, el salario por sí solo, en determinadas circunstancias, es un paliativo, pero no siempre garantiza la propia reproducción.

Finalmente dentro de los cuenta propia (63.324) son comparativamente muy reducidos (6,2%) los que poseen calificación profesional. El aumento considerable de los mismos en los últimos tiempos, queda explicitado en los conceptos vertidos por S. Torrado, cuando manifiesta:

"...el aumento del cuentapropismo durante la estrategia aperturista no refleja tanto la expansión de la producción mercantil (posiblemente ya en niveles de saturación), cuanto el crecimiento, por un lado, de los asalariados ocultos, por otro, de los trabajadores marginales. En el primer caso, se trata de trabajadores que venden (directa o indirectamente) su fuerza de trabajo a empresarios capitalistas, pero en condiciones contractuales tan lábiles que se autoclasifican como autónomos".

"En el segundo caso, se trata de trabajadores con bajo o nulo nivel de calificación o instrucción formal que, al carecer permanentemente de alternativas ocupacionales estables, realizan en forma ocasional "changas" de todo tipo, percibiendo por estas actividades fortuitas muy bajos niveles de ingreso" (Torrado, 1992).

En definitiva hacia fines de 1993, Mar del Plata refleja en su mercado de Trabajo, características semejantes a otros centros urbanos de dimensiones similares: Paulatino empobrecimiento de su población, como consecuencia de las diferentes políticas instrumentadas por un modelo de acumulación, que a la vez que concentra cada vez más el capital y controla los recursos necesarios para su reproducción, obliga al trabajador –alejado de los medios de producción- a una desintegración social que elimina por completo su capacidad de lucha y reivindicación.

EDUCACION Y TRABAJ0

Tenti Fanfani, sostiene que " como consecuencia de este proceso se registra una desmaterialización del trabajo que se traduce en un enriquecimiento de las tareas y en un aumento de la calificación del trabajador. Lo que este "pone" en la producción ya no es la " fuerza de trabajo" (en el sentido "muscular" del término) que el individuo puede vender en el mercado, sino dosis crecientes de creatividad, imaginación y conocimiento"......

....." el principio estructurador de las sociedades capitalistas avanzadas no es la propiedad o no propiedad de los medios de producción sino los modos de incorporación al sistema productivo. La diferencia principal está entre un conjunto de trabajadores postayloristas, altamente calificados, polivalentes, que realizan trabajos muy creativos ("trabajo concreto" en términos de Marx) cuya identidad se define en la empresa, y la masa de los que compartan formas y grados muy diversos de exclusión......" (T. Fanfani E., en Minujin, A. (editor); 1993, págs.252, 256 y 257).

Por su parte, Beccaria, también reconoce la importancia de la calificación en la inserción productiva de la fuerza de trabajo, cuando sostiene que " la ampliación de las brechas existentes entre los salarios de los trabajadores con diferente grado de calificación parece haber sido un factor que explica una parte no desdeñable de la mayor desigualdad que muestra la distribución de las remuneraciones."......

........".En particular, aumentaron las distancias existentes entre los ingresos percibidos por profesionales y empleados calificados respecto de los que recibieron el conjunto de los obreros y los empleados de baja calificación. Esto significaría que, en términos generales, los obreros más calificados han logrado reducir el efecto negativo del proceso de deterioro absoluto de los salarios" (Beccaria, L., en Minujin, A.(editor); 1993, pág.136).

Más adelante sostiene que "la elevación tendencial de la escolaridad de la población hace que los trabajadores con mayor educación ganen peso relativo en la estructura ocupacional, pero, además, entre 1992 y 1995 – cuando se reduce el empleo total – se advierte una fuerte disminución en la ocupación de aquellos con niveles más bajos –con secundario incompleto y, especialmente, los universitarios, han visto expandir sus posibilidades. De cualquier manera, desde 1993 el estrato medio-alto ha visto estancada su demanda y no pudo sustraerse a la fuerte caída en 1995".............." cabe pronosticar la acentuación de la tendencia descripta en el párrafo anterior en cuanto a la ocupación ya que se facilita la elevación de los requerimientos educacionales que se imponen para cubrir las vacantes, lo cual llevará a disminuir aún más intensamente la demanda de trabajo para aquellos con bajo nivel educativo" (Beccaria/López.; 1996, pág.38).

Coincidimos con el enfoque teórico, planteado por Gallart , al relacionar formación, educación y desempleo en la Argentina, donde sostiene que "la desocupación es fundamentalmente resultado de la oferta y demanda de empleo, y por lo tanto tiene más que ver con la creación de nuevos puestos de trabajo, las variables demográficas y los incentivos para participar en la vida activa que con la educación".......pero..

.." una adecuada formación para el trabajo implica una reducción marginal del índice de desempleo, si consigue disminuir el cuello de botella entre la demanda de personal para ocupaciones calificadas y la sobreoferta de trabajadores sin calificaciones adecuadas, dificultad que es característica de los mercados de trabajo contemporáneos".

Quien en forma descarnada hace un análisis del saber en la actual encrucijada del mercado de trabajo es André Gorz, cuando sostiene que: "el trabajo asalariado está en vías de desaparición como base principal para construir la propia vida, una identidad social, un futuro personal........

"El discurso sobre el carácter central del trabajo, sobre la perpetuidad de la sociedad laboral, de la sociedad salarial, tiene una función de estrategia de poder de parte de la burguesía, del capital y de los empleadores"....." Todos, incluidos los empleadores, coinciden en que dentro del proceso de producción, el factor más importante es el saber"......pero "ese capital saber no tiene propiedad privada posible" (A.Gorz en Clarían Cultura, 21.2.99).

Por lo expresado precedentemente, observaremos el comportamiento de la educación al interior de los hogares que componen los diferentes tipos ideales, mediatizada por el trabajo. En este sentido si bien al Indice Educativo del Hogar en nuestra investigación (Grupo Calidad de Vida) le asignamos una categorización que incluye precario, elemental, básico y superior, procedimos en este cruce de variables a homologarlo con la categorización del Indice de Empleo-Calificación y Empleo-Adaptación: muy bajo, bajo, medio y alto, a efectos de poder realizar una curva comparativa entre ambas dimensiones de análisis , observándose el siguiente resultado:

    • en los hogares ubicados en el tipo ideal 1.1 que han sido relevados, se observa una estrecha relación entre el Indice Educativo y el Indice de Empleo-Calificación y Empleo Adaptación, pues a un nivel alto de educación, existe un nivel alto de trabajo o inserción en el mercado laboral, existiendo a su vez correspondencia entre la realidad y la construcción metodológica utilizada.

    • Similar comportamiento de correspondencia se observa a partir del tipo ideal 2.1 en adelante hasta el 4.2 incluído, a un bajo nivel educativo le corresponde un bajo nivel de inserción laboral y por ende al ser previsible sus resultados, existe también similitud entre la realidad y tipo ideal.

    • El desnivel entre ambos índices y entre el resultado obtenido en la medición empírica y el constructo metodológico, se observa en el tipo 1.2 y 2.l, especialmente en el primero, pues a un clima educativo alto en el hogar, le corresponde una inserción media o baja en el mercado laboral, demostrando esto como lo anticipáramos anteriormente, que en las actuales circunstancias la educación por sí sola no es suficiente para garantizar la obtención de trabajo.

 

 

 

 

 

 

Relacionar estos diferentes índices nos permite observar:

El nivel educativo al interior de los hogares, conjuntamente con la calificación obtenida entre los miembros activos, y la capacidad de adaptación de dichos hogares, a las actuales circunstancias, teniendo en cuenta no sólo su educación, inserción laboral y calificación, sino también la carga de inactivos en cada uno de ellos.

Pero si bien con respecto a educación los hogares ubicados en los primeros tipos, denotan un clima educativo alto, ello por sí sólo no garantiza su inserción laboral ni su adaptación a las prácticas que deben realizar para lograr una adecuada inserción en el mercado laboral. Es llamativo el brusco descenso en el tipo 1.2, 2.1 y 2.2, cuando históricamente son hogares que obtenían sus recursos (por lo general a través de un salario) parte en el sector monopólico y parte en el sector competitivo y estatal (siendo estos mayoría).

Cuesta entender que la educación – vehículo por excelencia de la movilidad social ascendente en el estado keynesiano - se torne insuficiente en la actual globalización, no garantizando ni inserción al mercado de trabajo, ni estabilidad en el mismo para aquél que en determinadas circunstancias se incorpore, pues como hemos anotado en párrafos anteriores, la precariedad es el signo actual, que corta en diferentes escalas todos los sectores sociales, más allá de las credenciales obtenidas; como sostiene Haase "el saber pierde la mitad de su valor en un plazo cada vez más corto" (en A. Gorz, pág.55; 1997).

Esto no es casual, porque el concepto mismo de producción ha cambiado; mientras la primera y segunda división del trabajo, basa la acumulación de capital, en la transformación de la naturaleza, organizando el trabajo y la comercialización de la producción obtenida, en ciclos de tiempos prolongados, el actual mercado financiero, desplazándose en los diferentes espacios geográficos, genera en términos de días, una riqueza que supera holgadamente el conjunto de la producción mundial.

Los diferentes modelos de acumulación, por lo tanto, no solo organizan la producción, sino que en forma conjunta planifican la organización del Estado, el uso y apropiación del espacio, y básicamente la fuerza de trabajo, logrando con ello establecer relaciones sociales acorde a sus exigencias. Con la superación de la cadena de montaje, y la organización taylorista de la producción, surge una nueva modalidad de organización que desaloja el trabajo asalariado y estable hacia lo que Gorz denomina trabajadores "periféricos".

"La mano de obra está dividida así en dos grandes categorías: un núcleo central compuesto por asalariados permanentes y de tiempo completo, capaces de polivalencia profesional y de movilidad, y alrededor de ese núcleo una masa importantes de trabajadores periféricos, entre los cuales hay una proporción importante de trabajadores precarios y de interinos con horarios y salarios variables. A esos asalariados periféricos se une una proporción cada vez más importante de "externos" , es decir de prestatarios de servicios pretendídamente "independientes", a los que se les paga por tiempo trabajado o por tarea, y cuya carga de trabajo varía según las necesidades del momento" (A.Gorz, pág.58; 1997).

En un intento por encontrar similitudes en el devenir histórico, podríamos plantearnos la posibilidad que estos "periféricos" y "externos" a los que alude Gorz, encuentren su similitud en aquel "ejército de reserva" señalado por Marx, cuya presión ejercía cierta influencia en la disminución de los salarios, pero tal figura no resiste comparación, pues la producción de ese momento con sus crisis de retracción productiva, en el momento de expansión "descansa en la constante formación, absorción más o menos intensa y reanimación del ejército industrial de reserva o superpoblación obrera" (C.Marx, pág.535; 1994). En tanto que hoy, los ciclos de expansión, se cubren con innovaciones tecnológicas que insumen diferentes cantidades y calidades de trabajo, pero que en nada amortiguan la situación de los periféricos y externos.

Por otra parte al desdibujarse la forma de trabajo asalariado, parece también desdibujarse el conflicto de clases que dicha forma genera, hasta llevar a suponer que el mismo ha desaparecido, ha sido superado, pues las condiciones que lo originan, ya no existen. Esto significa encubrir la realidad con un discurso cuya sustentación política, una vez más, profundiza una falsa conciencia; las condiciones concretas existen y se han agudizado; las prácticas productivas basadas en el trabajo asalariado son las que se han modificado, pero no porque se haya socializado la producción, o los medios con los cuales se realiza, sino por la actual estrategia del sistema capitalista.

En definitiva la educación es utilizada como una herramienta para la habilitación a determinadas tareas y también para la discriminación de sectores de la población que muchas veces son hábiles para las tareas demandadas y que al no haber accedido a determinados niveles educativos, son excluidos; con lo cual profundizan su situación de marginalidad dado que son los sectores ubicados en los segmentos más desfavorecidos socialmente.

  • ARCHENTI, Nélida/AZNAR, Luis: Actualidad del Pensamiento Sociopolítico Clásico. Eudeba, 2da. Edición; 1998.

  • BECCARIA, LUIS y LOPEZ, Néstor (comp.): Sin Trabajo. Ed. Unicef/Losada; 1996.

  • FILLOUX, Jean Claude: Durkheim y la Educación. Miño y Dávila Editores, 1994.

  • HALPERIN WEISBURD, Leopoldo: Concentración del Ingreso, Precariedad Laboral y Segmentación Social: El Caso de Mar del Plata; Grupo Calidad de Vida; Facultad de Humanidades. Universidad Nacional de Mar del Plata; Publicaciones: 1994; 1995; 1998.

  • LACLAU, Ernesto (h): Modos de producción, sistemas económicos y población excedente: aproximación histórica a los casos argentinos y chileno, en Revista Latinoamericana de Sociología, Nº 69/2; 1969..

  • MARX, Carlos: El Capital; FCE. Tomo 1, 1994..

  • MEILLASSOUX, Claude: Mujeres, Graneros y Capitales; siglo XXI Editores; 1997.

  • MINUJIN, Alberto (editor): Desigualdad y Exclusión; Unicef/Losada; 1993.

  • NUN, José: Superpoblación relativa, ejército industrial de reserva y masa marginal, en Revista Latinoamericana de Sociología, Nº 69/2; 1969.

  • PUIGGROS, Adriana: Imaginación y Crisis en la Educación Latinoamericana. Aique Grupo Editor, 1994.

  • SAYER, Derek: Capitalismo y Modernidad; ed. Losada SA.; 1994...

  • TENTI FANFANI, Emilio: La Escuela Vacía; ed. Unicef/Losada; 1993.

TORRADO, Susana: Estructura social de la Argentina: 1945-1983. Ed. De La Flor; 1992


Ponencia presentada en el Primer Encuentro Internacional Humboldt. Buenos Aires, Argentina. Noviembre de 1999.