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Asunto:[encuentrohumboldt] 278/10 - Horas frío, distribución y variaciones ante el fenómeno El Niño en la región Centro-Occidente , México
Fecha:Domingo, 31 de Octubre, 2010  23:16:10 (-0300)
Autor:Encuentro Humboldt <encuentro @..............org>

Horas frío, distribución y variaciones ante el fenómeno El Niño

en la región Centro-Occidente,  México   

 

 

Rebeca Granados-Ramírez1 et al

 

Resumen

El conocimiento y evaluación del clima es de vital importancia para el uso y manejo de los recursos naturales así como para la planificación  de actividades agropecuarias y forestales. Dentro de los factores climáticos, la temperatura es, normalmente, el elemento climatológico que más influye en el desarrollo de una especie,  un indicador derivado del elemento temperatura es el denominado horas frío. En México, como en otros lugares del mundo, los efectos producidos por El Niño no son desconocidos; dicho fenómeno produce variaciones en los elementos del clima, principalmente en lo que se refiere a la precipitación, pero también se presentan alteraciones en la temperatura.  Por tal motivo, en el presente capitulo se pretende dar a conocer un panorama general de lo que son las horas-frío y como éstas se distribuyen en la región Centro-Occidente, así como las diferencias que se presentan en su ocurrencia, cuando se presenta el fenómeno de El Niño.

 

Abstract

Deciduous fruit trees need winter chilling in order to complete their normal cycle of growth and production. The rate of temperature change, the maintenance within a range of chilling temperatures during dormancy, and the duration of the winter chilling period may influence the metabolic processes of the plants; processes that at the same time affect the formation of flower buds, vegetative growth potential, pollination, and other important physiological processes.  In recent years, Mexico has increased fruit growing areas, therefore differences in latitude must be considered in combination with altitude, winter precipitation, and the effects of marine currents and winds in order to generate sufficient levels of winter chilling necessary for optimal orchard performance. Additionally, a number of significant phenomena affect both tree and fruit development within these production zones. The present study analyzed the current distribution of chilling hours in Mexico (Centro-Occidente) and the impact of the phenomenon El Niño on the accumulated chilling hours.

 

1Departamento de Geografía Física. Instituto de Geografía, Universidad Nacional Autónoma de México. México, D.F. E-mail: rebeca@igg.unam.mx

 

Introducción

La mayoría de las plantas, principalmente aquellas de regiones templadas y cercanas a los polos experimentan en algún momento de su ciclo vital periodos durante los cuales su crecimiento queda temporalmente suspendido o al menos retardado, es entonces cuando se dice que las plantas se encuentran en dormancia, lo cual representa un medio de defensa ante los factores climáticos adversos (Devlin, 1982; Hopkins y Hüner, 2009; Calderón 1993).

En los frutales caducifolios, propios de regiones frías y templadas, el periodo de dormancia empieza al final del verano o principio del otoño, manifestándose externamente por la pérdida del follaje (Devlin, 1982).  Cuando ocurre la caída de las hojas, las yemas ya están en un estado de profunda dormancia del que no salen hasta que han experimentado suficiente cantidad de frío invernal. La acción del frío es acumulativa y la salida del estado de dormancia se produce después de haberse superado un cierto tiempo de exposición al frío (Urbano, 2003). Para esto se determina que los 7°C es la temperatura límite superior con acción favorable de enfriamiento, designándose como horas-frío (Ortiz-Solorio, 1987). Entonces, las horas-frío se definen como el número de horas que pasa la planta, durante el periodo de reposo invernal, a temperaturas iguales o inferiores a una umbral, siendo frecuente que esta temperatura se fije en 7°C (Melgarejo, 2000; Calderón, 1993; Reyna, 1981; Urbano, 2003).

A la cantidad específica de horas que requiere una determinada especie por debajo de los 7°C para salir de la dormancia se le denomina como requerimientos de frío (Tabla 1), los cuales son propios de cada variedad frutal más que de una especie (Gil-Albert, 1992; Reyna, 1981).

El conocimiento de dichos requerimientos es vital en la planeación frutícola. Cuando se pretende lograr el establecimiento de un cultivo caducifolio, lo primero que se debe conocer es la cantidad de horas-frío que se presentan en la zona elegida, ya que de no cumplirse los requerimientos de la variedad escogida, los árboles no florecerán o no lo harán en tiempo y forma, lo que implica daños importantes a la producción o incluso la necesidad de aplicar técnicas que compensen la falta de frío, como  productos químicos, lo que si bien tiene buenos resultados, genera un gasto mayor para sacar adelante la producción.

 

Frutal

Requerimientos

Horas-frío

Durazno

100-1200

Manzana

800-1400

Uva

100-1400

Ciruela

100-1500

Pera

800-1400

Frambuesa

800-1700

Nuez

700-1500

Membrillo

100-500

Chabacano

300-700

Higo

100-300

Tabla 1. Requerimientos de horas-frío de algunas especies de frutales de importancia económica en la región Centro-Occidente de México (Calderón, 1993; Coleto, 1989)

 

Uno de los métodos más usados para calcular las horas-frío es el método Da Mota (Gómez y Morales, S/A; Reyna, 1983; Muñoz-Santamaría, En Reyna 1981; Calderón, 1993; Hernández, 2001), ya que este es el que proporciona una estimación más cercana a lo obtenido mediante el termógrafo. Este método utiliza una regresión lineal entre las horas-frío encontradas por un termógrafo y la temperatura media mensual. La formula es la siguiente:

 

Y= 485,1 – 28,52 x

Siendo: Y = horas-frío.

   x = temperatura media mensual.

  485.1 = intercepto de la línea de regresión con el eje de las Y’s.

  -28.52 = pendiente de la línea de regresión.

 

Distribución de las horas-frio en la región Centro-Occidente

En la región Centro-Occidente de México, se encuentran zonas desde 0 horas frío, hasta zonas superiores a las 1000 (Figura 1). La distribución se presenta de la siguiente forma:

0-50 Horas-frío en la costa de Jalisco hasta la cuenca del Balsas al sur, y al norte del estado en la cuenca del Río Ameca en Jalisco y Nayarit, así como en los alrededores de Apatzingan en Michoacán. Mientras que en el este, se encuentran pequeñas zonas en los límites de la región con San Luis Potosí y con Veracruz.

Figura 1. Distribución de las horas-frio Históricas (1961-2003) de la región

Centro-Occidente de México (Método Da Mota).

 

50-200 En la zona central de Jalisco, pasando por la Laguna de Chapala y la cuenca del Río Santiago-Guadalajara, llegando hacia el este hasta los alrededores de Celaya, Guanajuato y al norte a la capital. Porción septentrional en parte de la cuenca del río Bolaños y Huaynamota en Nayarit y Jalisco. En la cuenca del río Juchipila en Zacatecas. En el sur de la región en la escarpa limítrofe del sur en Michoacán. En la costa este se localizan pequeñas franjas al norte de Puebla, Hidalgo y una más en los límites de Querétaro y Guanajuato en la cuenca del Río Tamuín.

200-400 En la parte este de la cuenca del río Bolaños en Jalisco y Zacatecas y Huaynamota en Jalisco, así como los alrededores de Nochistlán de Mejía en Zacatecas. La mitad sur de Aguascalientes y la cuenca del río Verde Grande y del Lerma-Salamanca en Guadalajara. En la cuenca del río Moctezuma  y Laja en Guanajuato y Querétaro; además la cuenca del río Lerma-Toluca. En la mayor parte de la Neovolcánica Tarasca y parte de la depresión del Balsas y la subprovincia de Mil Cumbres. En Hidalgo en el Valle de Ixmiquilpan y en la zona norte del estado, así como la zona norte del Distrito Federal; en el norte de Puebla en una franja que corre de oriente norponiente, desde Zacapoaxtla hasta Huauchinango.

400- 600 En gran parte de la cuenca del río Aguanaval y Mayrán, así como el río Viesca en Zacatecas, la parte norte de Aguascalientes, Ojuelos en Jalisco y una franja que inicia desde el centro-norte hacia nor-oeste, desde San Luis de la Paz a Ocampo, en Guanajuato. Los límites entre Michoacán y el Estado de México, así como Querétaro y México. La región noreste del Estado de México y el área metropolitana hasta los límites con Puebla y Tlaxcala y  sur del Distrito federal. La mitad sur de Hidalgo en la cuenca del río Moctezuma, la cuenca del río Tecolutla y la zona noreste de la cuenca del río Atoyac en Tlaxcala y Puebla, así como la región sur de la cuenca del río Tecolutla en Puebla.

600-800 Al noroeste del Estado de México en la región hidrológica Lerma-Santiago y parte de las delegaciones Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras y Tlalpan en el Distrito Federal, la cuenca del río Moctezuma en Tlaxcala y Puebla, así como la región colindante con Hidalgo en los alrededores del Cerro la Peñuela. En el Pico de Orizaba y los valles que lo rodean.

800-1000 y >1000 Pequeña área concéntrica en el Nevado de Toluca (Volcán Xinantécatl).

 

El Niño/Oscilación del Sur

El término El Niño fue utilizado por primera vez por los pescadores peruanos para caracterizar una corriente marina cálida del sur a lo largo de las costas de Perú y Ecuador, que se presentaba a finales de diciembre, al acercarse la navidad (Magaña (Editor), 2004; Silva, 2008).

El fenómeno El Niño/Oscilación del Sur (ENOS), se presenta cuando ocurre un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Este del Pacífico Ecuatorial (Figura 2) que se extiende hasta la línea Internacional del tiempo (180°W) (Jaimes, 1999; Pereyra-Díaz et al., 2004; Magaña (Editor), 2004). Históricamente, el ENSO se ha presentado a intervalos irregulares de 2 a 7 años con una duración de 1 a 2 años, aunque recientemente ha ocurrido con mayor frecuencia de 3 a 4 años con una duración de 12 a 18 meses (Magaña (Editor), 2004; Silva, 2008).

En México, El Niño tiene serias repercusiones, de manera general, se puede decir que las lluvias de invierno se intensifican y las de verano se debilitan. En la zona centro y norte del país se incrementan los frentes fríos en invierno, mientras que en verano aparece la sequía y disminuye el número de huracanes en el Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México (Magaña et al., 1998).

Figura 2.  (Tomado de http://ccaunam.atmosfcu.unam.mx/cambio/nino.htm) A) Las condiciones normales de convección de los vientos del Océano Pacífico Tropical originan que en la zona oeste del Pacífico la temperatura del agua sea elevada y B) Cuando se presenta ENOS el sistema de convección de vientos que se dirigen a los continentes se divide, originando que también el agua se disipe a lo largo del ecuador (Silva, 2008).

 

En los últimos 50 años han ocurrido 12 eventos El Niño (Magaña (Editor), 2004), siendo el de 1997-1998 el más intenso con anomalías positivas de temperatura superficial del mar en el extremo oriental del Océano Pacífico Ecuatorial de hasta 5-6° C (Jaimes, 1999; Magaña (Editor), 2004).

En un año normal, las condiciones invernales en la Republica Mexicana son parcialmente reguladas por frentes fríos y lluvias invernales, principalmente en el norte del país (Magaña (Editor), 2004). Cuando uno de estos sistemas logra alcanzar latitudes bajas, se le denomina “norte” que en términos generales se refiere al resultado de la acumulación de aire frío en latitudes medias, e intensos gradientes meridionales de presión en la troposfera baja, que resulta en irrupciones de aire frío hacia los trópicos (Hastenrath, 1991).

En la región del centro y sureste mexicano, el impacto de El Niño en invierno está fuertemente relacionado con la actividad de los Nortes, cuyo número e intensidad al parecer se ve afectado por los cambios en la circulación atmosférica media.

En inviernos El Niño, la corriente de chorro de latitudes medias, que es en donde se encuentran inmersos los ciclones se desplaza hacia el sur, provocando una mayor incidencia de frentes fríos y lluvia en el norte y centro del País (Magaña et al., 1997). La anómala presencia de frentes fríos de manera continua durante inviernos El Niño, provoca que las temperaturas en gran parte del país se presenten por debajo de lo habitual, llegando en ocasiones a producirse nevadas en lugares en donde esto no ocurre en condiciones normales, como las ocurridas en 1997 en Jalisco, Guanajuato y el Distrito Federal como resultado de El Niño (Magaña (Editor), 2004).

 

Efectos de El Niño en la ocurrencia de horas-frío

Se habla mucho del impacto que El Niño ejerce en el aumento o disminución de la precipitación, sin embargo, poco se ha tratado del efecto de dicho fenómeno en la temperatura y particularmente en la acumulación de horas frío.

Como ya se mencionó, en México el verano El Niño provoca que las lluvias de la mayor parte del país disminuyan, principalmente en el centro del país. La disminución de nubes permite que una mayor cantidad de radiación entre a la atmósfera y llegue a la superficie, lo ocasiona que se registren temperaturas por encima de lo normal en gran parte del territorio nacional. Por el contrario durante los inviernos El Niño se presentan temperaturas menores a lo normal (Conde, 2009). Además, la disminución en la cantidad de humedad sobre el altiplano central, resulta en un mayor enfriamiento radiactivo y heladas inesperadas sobre el centro de México.

De esta forma, se presenta una mayor ocurrencia de horas-frío en el centro de México (Figura 3) en comparación con las horas-frío históricas para la misma zona. Las zonas de 0-50 horas-frío disminuyen, así como también lo hace la zona de 400-600 horas-frío, ya que más regiones son ocupadas por los intervalos de  200-400 y 600-800 horas-frío.

González-Colville, (2004) señala que para la región del Maule, en Chile, tanto el fenómeno de El Niño, como la Niña, provocan anomalías en las horas-frío heladas y precipitaciones durante el periodo invernal.

Figura 3. Distribución de las horas-frío en la región Centro-Occidente

en el año 1997 (Método Da Mota)

 

0-50 Se observa que esta zona se recorre más hacia la costa de Jalisco y a la cuenca del río Chacala-Purificación, localizándose otra región pequeña en la parte este de la cuenca del Ameca-Atenguillo en Jalisco y Nayarit y de la Presa La vega-Cocula, así como en los límites de Jalisco con Michoacán y en la zona aledaña al Volcán Tancítaro. Igualmente, al este de la región, en los límites se encuentran dos pequeñas zonas dentro del estado de Veracruz.

50-200 Ocupan un mayor territorio de Jalisco hacia el oeste, terminando en la cuenca del río Lerma-Chapala y continuándose por Michoacán hasta las sierras y bajíos Michoacanos, así como en la escarpa limítrofe del sur en el mismo estado. En Guanajuato en parte de las cuencas del río Lerma-Salamanca, del Verde Grande y del Lago Pátzcuaro-Cuitzeo-Yuriria. En los límites norte de Veracruz y Puebla.

200-400 Se extiende a todo el sur de Zacatecas en la cuenca del río Juchipila y Bolaños. La región centro-norte de Hidalgo y la cuenca de los ríos Tuxpan y Moctezuma en Veracruz. La franja al norte de Puebla se extiende un poco más hacia norte y sur. La región del norte del Distrito Federal se extiende a todo el Distrito y zona metropolitana, y se continúa al norte hasta llegar a Hidalgo.

400-600 Esta zona disminuye con respecto al histórico, ya que ocupa una menor superficie de Zacatecas e Hidalgo, aunque aumenta hacia el norte de Tlaxcala.

600-800 Se presentan en el centro de Zacatecas ocupando parte de las cuencas de los ríos Aguanaval, Fresnillo-Yesca y L. Mayrán y Viesca. Igualmente en la región Noroeste del Estado de México y se continúa hasta la depresión del Balsas en Michoacán. La región de Tlaxcala se restringe a los limites entre dicho estado con Puebla e Hidalgo.

800-1000 En los municipios cercanos a Toluca hasta Valle de Bravo al oeste y este de Tianguistenco.

>1000 En el Nevado de Toluca (Volcán Xinantécatl), el Valle de Toluca y municipios aledaños.

 

Efectos en la fruticultura

Son muchos los factores que influyen en una buena producción, pero en lo que se refiere al cultivo de frutales caducifolios, la temperatura, particularmente, las horas-frío son uno de los aspectos más relevantes para tener éxito con un cultivo.

 

Frutal

Producción 2008

(Ton)

Durazno

123,285.15

Manzana

52,385.25

Uva

43,687.47

Ciruela

14,546.45

Pera

14,020.79

Frambuesa

7,089.35

Nuez

3,996.60

Membrillo

2,117.25

Chabacano

994.40

Higo

695.70

Tabla 2. Principales frutales caducifolios producidos en la región

Centro-Occidente (SIAP)

 

De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en la región Centro-Occidente de México son diez los frutales caducifolios que se producen de forma importante. Por orden en el tamaño de la producción en 2008 se tiene: el durazno, manzana, uva, ciruela, pera, frambuesa, nuez, membrillo, chabacano e higo (Tabla 2).

En el año 2006 se obtuvo una producción de 312,244.7 toneladas de frutales caducifolios (SIAP) en los estados que comprenden la región Centro-Occidente de México (Tabla 3), mientras que para 1997-1998 en que se presentó El Niño, la producción disminuyo casi en 100,000 toneladas para la misma zona, observándose una lenta recuperación para 1999. Según estos datos, el durazno y la manzana presentaron una pérdida mayor en producción de 1996 a 1997 con respecto a los otros frutales.

 

FRUTAL

PRODUCCIÓN

1996 (Ton)

PRODUCCIÓN

1997 (Ton)

PRODUCCIÓN

1998 (Ton)

PRODUCCIÓN

1999 (Ton)

Chabacano

1,113.8

1,156

404

659

Ciruela

44,634.8

43,472

34,990

45,967.73

Durazno

110,616

76,129

87,540

68,715.49

Frambuesa

1,024

1,107

1,625

1,022.5

Higo

523

495

485

508

Manzana

61,690.05

48,600

43,903

62,242.18

Membrillo

3,202.7

2,941

3,109

2,867.5

Nuez

5,024

4,528

4,182

4,532.65

Pera

29,587.25

29,104

25,572

26,619.2

Uva

54,829.60

7,860

50,464

4,4639

TOTAL

312,244.7

215,392

252,275

257,773.25

Tabla 3. Comparación de la producción de frutales caducifolios en la región

Centro-Occidente de México en el periodo 1996-1999 (SIAP)

 

Parte de la disminución en la producción se debió a la presencia de heladas inesperadas consecuencia de la presencia de El Niño en el territorio nacional, ya que, si bien hay mayor acumulación de frío, esta situación puede provocar que al cumplirse los requerimientos propios de cada variedad, al presentarse días con condiciones favorables, estos comiencen a florecer, entonces, al ocurrir las heladas en esta etapa, las flores poco resistentes a las bajas temperaturas, sufran graves daños. Incluso los frutos pueden tener daños importantes según la intensidad de la helada (Westwood, 1982).

 

Conclusiones

La acumulación de frío para los frutales caducifolios es un factor limitante para la floración y en consecuencia, para la obtención de frutos para el consumo humano. Dicha acumulación de frío se ve afectada por diversos factores y fenómenos; el fenómeno de El Niño trae como consecuencia una serie de alteraciones en el clima a escala global tanto en los patrones normales de lluvia como de temperatura. Uno de estos cambios es la variación en la presencia de frío, teniéndose para México que este tiene un aumento, y por consiguiente  se presenta una mayor acumulación de horas-frío. Sin embargo, la presencia de heladas inesperadas provocadas por el mismo fenómeno, represente un gran peligro para la producción, sobre todo por la etapa fenológica de la planta en que se presente.

Esta situación ha generado que actualmente se realicen mas investigaciones con la finalidad de entender y hasta cierto punto, predecir este fenómeno, con base en esto se ha comenzado a emitir pronósticos sobre la ocurrencia y evolución de El Niño. Esto resulta de gran importancia para la planeación agrícola, no sólo en México, sino en todo el mundo por los efectos de largo alcance que se producen en años Niño. La idea de esto es no solo poder prepararse para contrarrestar los impactos negativos del fenómeno, sino también para conocer cuáles serán las condiciones climáticas imperantes y de esta forma considerarlas como un elemento adicional de planeación y con esto obtener un mejor aprovechamiento.

Adicionalmente podemos decir que los incendios forestales producidos en la primavera de 1998 como consecuencia de la fuerte sequía del 97 y que provocaron una de las más severas catástrofes ecológicas y sociales en la historia del país, son sólo un ejemplo de los serios problemas que acarrea El Niño. Inundaciones, Aumento de Enfermedades transmitidas por vectores, pérdidas económicas cuantiosas, todo esto, además del inminente daño a la producción agrícola y frutícola, son situaciones asociadas a este fenómeno.

Por tal motivo, resulta de gran importancia comenzar a trabajar más en modelos que permitan el pronóstico, si no exacto, si muy aproximado y a largo plazo para definir de una manera más adecuada cuales serán los impactos de El Niño y de esta forma poder contrarrestarlos en cierta medida.

 

Referencias

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DIRECCIONES DE CONSULTA EN INTERNET

Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, SIAP (2010), http://www.siap.gob.mx. Consultado el 18 de mayo de 2010.


Ponencia presentada en el XII Encuentro Internacional Humboldt "El Capitalismo como Geografía", La Rioja, Argentina - 20 al 24 de setiembre de 2010.