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Asunto:[encuentrohumboldt] 493/06 - El paisaje urbano y la calidad ambiental de los de los espacios verdes públicos desde la gestión y la planificación en la ciudad de La Plata
Fecha:Martes, 19 de Diciembre, 2006  08:42:02 (-0300)
Autor:Encuentro Humboldt <encuentrohumboldt @..................ar>

El paisaje urbano y la calidad ambiental de los de los espacios verdes públicos desde la gestión y la planificación en la ciudad de La Plata

Silvina Moro[1]

Unidad de Investigación 6b, FAU, UNLP.47 y 117 Nº 162, (1900) La Plata, Argentina

 

Resumen

En el presente trabajo se aborda el estudio de los espacios públicos en el casco antiguo de la ciudad de La Plata desde la planificación y desde la gestión, a los efectos de lograr en esos espacios el mejoramiento del paisaje urbano y de su calidad ambiental.

En este marco, el objeto de estudio que se presenta es el espacio público en su connotación más amplia, ya sea en el territorio complejo de la ciudad o en el territorio cotidiano del barrio. En el espacio público, como protagonista en la constitución de la ciudad, se desarrollan una serie de actividades que se conforman conjuntamente con la vida colectiva, diferenciadas en tanto se trate de un parque, una plaza o la calle, que se distinguen por sus dimensiones y por sus características funcionales. Estos espacios adecuadamente concebidos contribuyen a mejorar la calidad de vida de los habitantes favorecen la sociabilidad, la diversidad y la seguridad en la vida urbana o, a la inversa, pueden implicar problemas sociales.

En primera instancia, se realizó un reconocimiento bibliográfico a partir del marco teórico sobre el tema y se tomaron las nociones esbozadas por Maurice Cerasi y el análisis de las propuestas de George Haussmann y de Idelfonso Cerdá, que consideramos se constituyen en uno de los hitos más importantes para la organización de los espacios públicos y que además encuentra un antecedente próximo en la fundación de la ciudad de la Plata.

En segunda instancia, y a partir de este análisis, se realizó por un lado, una caracterización a nivel general de los espacios públicos de la ciudad de La Plata[2]; por el otro, se definieron tres nodos bien diferenciados, como casos testigo para analizar las dimensiones y variables que surgieron del análisis preliminar.

En este contexto, la descripción de las características generales del área se realiza mediante relevamiento fotográfico y trabajo de campo, además del uso de sistemas de información geográfica (GIS); mientras que la descripción de las plazas y la percepción de los usuarios se desarrolla a partir de la implementación de encuestas directas a los usuarios de esos espacios.

 

 

1.- Introducción

El ideal de una ciudad equilibrada para el desarrollo humano, condujo a que ciertas ciudades europeas sufrieran situaciones críticas y dieran origen, especialmente en Inglaterra y Francia, a las ideas de la ciudad higiénica como reacción a ese desequilibrio causado por el industrialismo y motivado por los cambios sociales.

Aparecen entonces dos modelos de proyectos de ordenamiento territorial, el modelo Progresista de inspiración futura y racional, proponía que los problemas del individuo se resolvieran con la ciencia y la técnica, era abierto, pleno de vacíos y verde, respondiendo a las inquietudes higienistas, dividiendo el espacio urbano de acuerdo a las funciones básicas: hábitat, trabajo, cultura, y esparcimiento. Posteriormente Tony Garnier propone una nueva versión, la Ciudad Industrial.

El modelo Culturalista inspirado en el pasado, reemplazaba el progreso por la cultura, poniendo de relieve las necesidades espirituales sobre las materiales. La naturaleza se preservaría en su estado salvaje, irregular y asimétrico. La Ciudad jardín de Howard, nueva versión de este modelo, plantea los límites de la ciudad con un cinturón verde.

Las ideas "sanitaristas" se difundieron en nuestro país en el último cuarto del siglo pasado y trajeron consigo propuestas renovadoras en el campo de la higiene. La Ciudad de La Plata fue planificada teniendo en cuenta esas teorías, donde en su traza original, diseñada por el Departamento de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires a cargo de Pedro Benoit, se tuvieron en cuenta criterios higienistas[3]. Pero, actualmente la degradación ambiental, no se corresponde con los niveles de bienestar humano adecuados y generalizados, es decir, que obliga a reflexionar nuestras visiones sobre el desarrollo y el papel que lo ambiental juega a la hora de favorecer un progreso humano que no tenga como punto de partida la destrucción constante del soporte vital.

Dar la importancia que merece el medio ambiente, supone optar por un nuevo concepto de calidad de vida. Nuestro futuro como especie obedecerá a la integración del medio ambiente a calidad de vida, donde sin esta unión, es sencillamente imposible el progreso humano. Las relaciones entre medio ambiente y calidad de vida constituyen, de esta manera un proceso de búsqueda incesante de puntos de encuentro entre realidades ambientales hasta ahora peligrosamente confrontadas. Entre un medio natural acosado y un medio artificial arrasador y alienante, se tiene que situar un nuevo modelo de desarrollo humano que ha de basarse necesariamente en nuevas formas de diálogo entre la sociedad y su entorno.

En este sentido, un medio ambiente deficiente, evidencia desequilibrios territoriales y sociales, en el cual, hablar de calidad ambiental, no es referirse solamente a la dimensión ambiental, a pesar de que ésta es la protagonista de esa noción, sino que también se refiere a la intervención de la dimensión humana.

De este modo, podemos dar cuenta que el medio ambiente tiene una gran influencia sobre la calidad de vida, ya que pone de manifiesto los efectos colaterales que tiene él sobre bienestar de la sociedad. Por lo tanto, la interacción del medio ambiente sobre el uso del tiempo y del espacio, sobre el territorio, la salud y el trabajo, la cultura y las relaciones sociales, recrea fenómenos muestran con mayor claridad la interdependencia de las diversas dimensiones de la vida humana.

De este modo, entre las acciones que se destinan a un desarrollo más sostenible están las orientadas al medio natural, la diversidad biológica y los espacios de ocio y recreo de que dispone la ciudad; de este modo consideramos elemental para una adecuada conservación del espacio público de la ciudad, el mejoramiento del paisaje urbano y su calidad ambiental.

En este marco el concepto de ambiente junto a las de necesidades, deseos humanos y los requerimientos que se imponen a su entorno, supone revelar a la calidad ambiental como a la capacidad relativa de un ambiente para satisfacer las necesidades del individuo que lo constituye, donde la satisfacción de estas necesidades depende de los servicios que dicho ambiente pueda facilitar. Consiguientemente, todas las actividades de desarrollo constituyen esfuerzos por mejorar la calidad del medio ambiente y la calidad de vida de la sociedad.

Asimismo, la crisis ambiental no solo se manifiesta en la destrucción del medio físico y biológico, sino sobretodo en la degradación de la calidad de vida tanto en el ámbito rural como el la ciudad, en este sentido, la mejora de la calidad de vida y de la calidad ambiental dependen en elevado grado, del interés que la población y las políticas urbanas gestionarias tenga sobre esta cuestión, ya que la solución de los problemas ambientales no compete solamente a los órganos del Estado, al sistema educativo de todos los niveles, a los medios de comunicación, sino que también concierne a la sociedad civil en la configuración de los nuevos estilos de vida y modos de apropiación.

En este contexto, los espacios públicos constituyen articulaciones urbanas entre la escala de la ciudad y la del individuo. El diseño de estos espacios debería responder de manera integral a estas dos escalas. En la escala del individuo, el espacio público es un espacio vivido, percibido, sentido y valorado de distinta manera por la gente, según sus historias personales y sus impresiones individuales y colectivas. El espacio público compone un espacio de interacción de la cultura urbana y de la sociedad. Sin embargo, en la escala de la ciudad, el espacio público es estructurador físico, funcional y temporal del sistema urbano, pudiendo otorgar características de continuidad y accesibilidad, esenciales para obtener un sistema integrado que brinde mayores beneficios al funcionamiento urbano.

Asimismo los espacios públicos cumplen diversas funciones en la ciudad, y la conducta de uso y desplazamientos de la población respecto de plazas o parques urbanos depende de distintos factores según la escala de análisis. En la escala de la ciudad es relevante el nivel de densidad poblacional de las áreas residenciales a las que sirve, mientras que en la escala del individuo la conducta de la población depende más de las características físico - espaciales y ambientales que le otorgue el diseño.

Los espacios en los que se desarrollan las actividades recreativas, son fundamentales en la estructura urbana de una ciudad; donde el equilibrio logrado entre el clima, el suelo, la vegetación y el ruido, es decisivo en el momento de realizar una planificación adecuada a un buen funcionamiento urbano.

Sobre la hipótesis de que la  degradación paisajística y ambiental de los espacios públicos afecta a la calidad de vida del conjunto de la población e impacta sobre el medio ambiente, el objetivo del trabajo es elaborar pautas para los espacios públicos que permitan el mejoramiento del paisaje urbano y de su calidad ambiental.

2.- Metodología

El objeto del presente trabajo está orientado a analizar el tipo de paisaje urbano y  la calidad ambiental que tienen los espacios verdes de la ciudad de La Plata, observando la relación que existe entre dichos espacios y la gente que se apropia de ellos; de este modo, se optó sobre el área elegida el diseño de encuestas directas a los usuarios de estos espacios.

2.1.- Proceso de observación

El proceso de observación consta en primer lugar definir áreas espacio temporales para la realización del muestreo, a los efectos de cumplimentar con el objetivo del trabajo.

En segundo lugar se realiza la observación mediante el diseño de encuestas, en las cuales es posible registrar elementos pertinentes a la población y a los espacios verdes públicos; en este sentido, los registros permitirán cualificar a cada uno de esos espacios.

En este marco, en una primera etapa del proceso de observación, se realizó la delimitación del área de estudio a partir de la determinación de unidades de análisis. Se constituyó como área seleccionada para el muestreo tres plazas del casco antiguo de la ciudad de La Plata: Plaza Moreno, Parque Saavedra y Plaza Rocha, las cuales tienen dimensiones, forma y características de uso y actividades variables. El sector de observación abarca 37 radios censales que coinciden con la mayor densidad de población y de espacio construido. El área de trabajo esta condicionada por la localización de actividades comerciales, administrativas, de servicios públicos y privados además las actividades de recreación y residencia. Sobre la totalidad del sector elegido se realizara un relevamiento fotográfico y de observación en cuanto a los modos de apropiación de los usuarios y la existencia de políticas públicas locales que impacten directa o indirectamente en el funcionamiento de los espacios públicos en estudio.

2.2.- Construcción del proceso descriptivo

La construcción de la herramienta de “encuestas” propone responder a la hipótesis y al objetivo del trabajo. El diseño de encuestas exploratorias, constituyeron muestreos con diferentes niveles de representatividad y permitió conocer la percepción de los espacios verdes públicos, en los cuales se registraron los elementos pertinentes a la población y a esos espacios; y finalmente esos registros permitieron cuali-cuantificar las relaciones entre cada uno de ellos.

La muestra se realizó durante el meses de octubre - octubre durante los fines de semana en la franja horaria entre las 15,00 hs. y las 17,30 hs., con temperaturas de 18°C a 20°C aproximadamente. Los tiempos y modos de relevamiento se seleccionaron de acuerdo a la previa observación de funcionamiento general de las plazas.

Las preguntas abarcan: concurrencia a la plaza, concurrencia a otros lugares, distancia del lugar de residencia, estado y mantenimiento de los espacios públicos, calidad ambiental y calidad del paisaje.

En este contexto, el motivo de concurrencia puede arrojar una medida cualitativa respecto de ese espacio y la frecuencia de concurrencia da cuenta del nivel de uso de la plaza. En cuanto a la concurrencia hacia otros lugares de esparcimiento, permitiría configurar y detectar áreas que conlleven a diversos itinerarios de esparcimiento de usuarios. La distancia respecto del lugar de residencia refleja en qué medida la plaza se utiliza como expansión del patio privado de los usuarios y del nivel de atracción que produce la misma. En cuanto al estado de mantenimiento de los espacios públicos y de su equipamiento, la encuesta arroja los niveles de deterioro y falta de cuidado de los mismos.

Respecto de la calidad ambiental, el hombre tiene derecho a un mínimo de sanidad y seguridad ambiental, como resultado de una relación integral entre las condiciones del aire, suelo, agua y sonidos y de todos los factores modificadores de las respectivas circunstancias que conforman el medio. En este sentido, da cuenta de la existencia o no de niveles de contaminación en los espacios públicos; ya que la contaminación del aire, junto con la contaminación sonora, son motivo de gran preocupación en las grandes ciudades del mundo.

Ø      La contaminación en el aire definida a partir de la presencia de partículas que alteran la calidad del mismo e implica daño y molestia en los usuarios y en la vegetación de la plaza. Se consideran varias fuentes de contaminación, pero a los efectos de responder a esta investigación solo se tomarán las fuentes móviles que incluyen las diversas formas de transporte como automóviles, de transporte de pasajeros y camiones.

Ø      La contaminación del suelo referencia a una porción delimitada de terreno (superficial o subterráneo) cuyas cualidades originales fueron modificadas por la acción humana, de esta manera el criterio para establecer el límite máximo de concentración de contaminantes de los suelos debe ser su capacidad para degradar la calidad del mismo al perder características originales generándose por tanto un riesgo o daño al medio ambiente. A los efectos de este trabajo se pueden considerar contaminantes depósitos de residuos sólidos.

Ø      Finalmente respecto a la contaminación sonora como el conjunto de sonidos ambientales nocivos que recibe el oído, constituye uno de los males característicos que ya forman parte de nuestra actividad cotidiana como las bocinas de los vehículos particulares o de transporte público, los lugares de diversión y los sistemas electrónicos (altavoces y parlantes) que ocasionan importantes afectaciones, deterioran el ambiente y alteran nuestras vidas.

Por último la calidad del paisaje, da cuenta de las calidades visuales de ese paisaje, donde el paisaje hace referencia al valor interior del mismo, y su calidad se puede definir en función de su calidad intrínseca, de la calidad de las vistas que desde él se divisan, y el horizonte escénico que lo enmarca, es decir, que se podría definir como el conjunto de características visuales y emocionales que califican la belleza del paisaje[4].

En este marco, la calidad visual del paisaje[5], se determina a partir de la evaluación de los valores estéticos que posee, debido a que está determinada por un alto grado de subjetividad, por lo tanto quienes trabajaron en el tema utilizaron un esquema metodológico que trata de objetivar dicha valoración. Este esquema fue desarrollado por varios autores, pero Goenaga en su trabajo cita a M. Escribano, quien establece que la visualización del paisaje incluye tres elementos de percepción (similar al planteo del autor anterior): las características intrínsecas del punto donde se encuentra el observador, las vistas directas del entorno inmediato y el horizonte visual o fondo escénico.

De esta manera, a los efectos de responder al punto 6 de “Calidad del paisaje” de la encuesta se tomaron los siguientes parámetros:

Ø      Calidad Visual Intrínseca: como el atractivo visual derivado de las características de cada punto del territorio, constituidos por aspectos morfológicos, vegetación, presencia de agua, etc.

Ø      Calidad Visual del Entorno inmediato: señala la posibilidad de observación de elementos visualmente atractivos hasta una distancia de 700 metros, evaluando los mismos aspectos del punto anterior.

Ø      Calidad Visual del Fondo Escénico: evalúa la calidad de las vistas que constituyen el fondo visual del paisaje.

3.- Descripción general del área

La ciudad de La Plata presenta hoy una densidad variable, que alcanza en el centro a 46000 habitantes por kilómetro cuadrado, equivalente a unos 460 habitantes por hectárea, lo cual equivale a unos 640.000 habitantes que disponen de 250 ha de espacio verde, espacios que, en muchos casos, el automóvil ocupó, desvirtuando algunos de los diseños originales de plazas y parques. Sin embargo estos espacios tienen un uso importante desde el punto de vista de la calidad urbana, los habitantes del área utilizan regularmente plazas y parques con diversas actividades y en diferentes momentos.

Dentro del casco de la ciudad de La Plata existen disponibles unas 250 hectáreas de espacios verdes potenciales para una población de 640.000 habitantes, es decir que la ciudad dispone hoy de 3.5 m2 por persona, una cifra que pone en tela de juicio la validez temporal de aquellos criterios higienistas que preveían en el diseño original de la ciudad casi 21 m2 de espacio verde por habitante, considerando que para la OMS el valor es de 8 m2 a 10 m2 de espacios verdes por habitante. En este sentido, y tomando en cuenta que la ciudad fue planificada para acoger una densidad de población cinco veces menor que la que hoy tiene, el papel de los espacios verdes en el funcionamiento del centro de la ciudad cobra una mayor importancia.

La densidad y los modos de ocupación y apropiación del suelo en la ciudad también han variado respecto de las previsiones del proyecto original. Según la Ordenanza 9231/00, de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo, que determina la ocupación, el parcelamiento y los usos admitidos, el sector que estamos analizando se localiza dentro del área urbana como resultante de la primera división que se hace sobre el territorio del partido, a los efectos de dictaminar los diversos usos que en él se desarrollan. Dentro del área urbana, las unidades de análisis de localizan en la zona central, proveniente de la subdivisión de las áreas en unidades menores, a los efectos de regular la implantación de actividades particulares y la intensidad de ocupación. En este marco, el sector de estudio se localiza dentro del área urbana, en cinco zonas centrales y una zona residencial.

El área está constituida por asentamiento poblacional intensivo, con el uso dominante residencial, actividades terciarias,  equipamientos y servicios comunitarios, y finalmente con la producción compatible. En las zonas centrales los espacios se apropian del uso del suelo más intensivo tanto en las actividades como en las alturas de edificación, y es el lugar donde se muestran las interrelaciones de personas, de bienes y oferta de servicios calificados. Los usos mas comunes son los administrativos, culturales, educativos, sanitarios, de alcance regional, comercios en general, edificios de oficinas y viviendas de tipo multifamiliar.

En la zona residencial, el uso predominante es la habitación donde se garantizan y preservan condiciones óptimas de habitabilidad, con vivienda unifamiliar y multifamiliar y complemento de usos comerciales y servicios de escala menor.

Los corredores de la zona central constituyen espacios de configuración lineal que acompañan a las vías de comunicación tanto regional como local del Partido. Los usos predominantes de estos lugares son comercios, equipamientos y/o servicios, de acuerdo a la zona que atraviesan o del rol de la vía que acompañan.

También la ordenanza hace referencia a zonas especiales que comprenden las  Zonas de Preservación Patrimonial, Zonas de Arroyos y Bañados, Zonas de Recuperación Territorial, Zonas de Usos Específicos y Zonas de Esparcimiento. Dentro del sector a analizar se encuentran las Av. 51 y 53 (EPP1b) y el Parque Saavedra (EPP1c) que son considerados de Preservación Patrimonial, por sus características histórico-culturales urbano-arquitectónicas, morfológicas, tipológicas, paisajísticas y ambientales, los cuales requieren de un tratamiento especial a fin de proteger y preservar dicha identidad.; y las Zonas de Esparcimiento (E/ZE), que comprenden espacios parquizados admiten actividades deportivo-recreativas de uso público y otros usos afines, y son espacios destinados a la actividad recreativa ociosa o activa con el equipamiento adecuado a dichos usos.

Respecto a los espacios verdes, la ordenanza prevé que a través de la Subsecretaria de Planeamiento y Desarrollo Urbano, anualmente se debiera hacer un relevamiento para elaborar un Plan Anual de Espacios Verdes de todo el Partido donde consten los datos actualizados respecto a modificaciones que éstos pudieran haber padecido.

4.- Análisis explicativo de las plazas del sector

·         Plaza Moreno

La Plaza Moreno, está ubicada en el centro geográfico de la ciudad de La Plata. Estructurada sobre el eje fundacional, limita al SO con el edificio Neogótico de la Catedral, y al NE con el Palacio Municipal. Lateralmente está definida por las calles 50 y 54 y la atraviesan virtualmente las Av. 51 y 53; es una plaza cuadrada y tiene una superficie de aproximadamente 7 hectáreas.

Funcionalmente la Plaza Moreno se organiza en base a dos ejes ortogonales, materializados en extensas veredas de diferente jerarquía, donde el eje principal constituido por la amplia explanada o vereda principal conforma la continuidad virtual del Eje Monumental de la ciudad.

La amplia explanada organiza centralmente la accesibilidad hacia los dos edificios que componen el escenario del lugar, como lo son a la Iglesia Catedral y el Palacio Municipal, logrando una imponente calidad visual de los mismos; y dividiendo a la plaza simétricamente en dos sectores iguales. En tanto que el eje menos importante se encuentra flanqueado por la calle 50 hacia el NO y por la calle 54 hacia el SE; también divide simétricamente a la plaza en dos sectores iguales. De esta forma, en la articulación de los dos ejes ortogonales se localiza la Piedra Fundamental, y ambas circulaciones dan lugar a la división de cuatro sectores bien definidos y simétricamente iguales.

En la localización de los dos ejes, se desarrollan las actividades más convocantes y regulares durante los fines de semana, donde se despliegan los diferentes espectáculos al aire libre, provocando variables formas de concentración de gente y actividades. Además las veredas centrales son usadas para el paso de los transeúntes y como espacios donde los más chicos pueden andar en bicicleta y patinar al cuidado de sus padres sin mayores peligros.

En cada uno de los cuatro sectores, producto del diseño y de la forma se producen también a nivel funcional subdivisiones que derivan en espacios verdes cerrados por forestación de baja altura (ligustros), y por espacios con solados en los que se encuentran las fuentes de agua. Estos espacios albergan actividades regulares de mayor intimidad dadas por la contención de los mismos.

Las actividades fijas funcionan de igual manera tanto para los fines de semana o feriados como los días de la semana, diferenciándose en mayor o menor concentración de gente, y están dadas por los puestos de comida rápida junto a un espacio de juegos infantiles localizados en el extremo Este (12 y 54) y en el extremo Oeste (14 y 50) de la plaza.

Las actividades regulares que desarrolla la gente simplemente descansando, escuchando música, leyendo, tomando mate, haciendo alguna actividad deportiva o paseando, se  observan en la totalidad de la plaza, y se articulan tanto en los espacios más abiertos como en los más contenedores compuestos por forestación, circulaciones e iluminación. En este sentido, los usuarios difieren en los modos de apropiación de la plaza según las edades y las características espaciales de los diferentes lugares. Los adolescentes generalmente se localizan los espacios cerrados por los ligustros o donde se encuentran las fuentes de agua. En cambio, a la gente de edad avanzada o los matrimonios con chicos, se los puede observar caminando, en un banco a los costados de las veredas principales, u observando algún espectáculo público. 

La Plaza Moreno constituye además un escenario, asociado al diseño y a la distribución de espacios, para eventos sociales de diferentes escalas, desde recitales públicos o exposiciones hasta casamientos o cumpleaños, dados por el efecto escenográfico que se produce tanto a nivel funcional como a nivel visual.

Desde el punto de vista histórico, en el momento de la fundación de la ciudad en el año 1882, se la llamó “Plaza Principal” o “plaza de la Municipalidad”, hasta que en 1901 se le adjudicó el nombre actual.  La Plaza Moreno es el centro geográfico de la ciudad capital de la provincia, motivo por el cual es regularmente visitada por mucha gente, ya que por estar localizada en el Eje Monumental, es considerada un lugar turístico principalmente por que constituye un dispositivo escenográfico para los edificios históricos que la flanquean, formando parte de “Circuitos Turísticos” organizados por diferentes Agencias de Turismo del país que buscando captar visitantes argentinos y del exterior, ofrecen a través de folletería y de sus páginas web[6], a la ciudad de La Plata como un amplio abanico de virtudes arquitectónicas, urbanísticas, culturales y museológicas.

Finalmente, desde lo histórico-funcional hace algunos años se agregaron algunas circulaciones que modificaron el diseño original de la plaza, de esta manera se dio lugar a un circuito peatonal espontáneo conformado por el paso de la gente como la materialización de la trama urbana, en la continuación virtual de las diagonales 73 y 74.

Por último respecto a las políticas municipales, las vinculadas a las localizaciones del entorno se relacionan directamente con el sistema de circuitos turísticos generados por diversas empresas de turismo; y para el caso de de las actividades que se adaptan a las características del diseño, en este caso también el municipio regula el funcionamiento a partir del cobro de un cánon y de un seguro como derecho a ese espacio y a la actividad a desarrollar.

·         Parque Saavedra

  El Parque Saavedra se encuentra delimitado por las calles 12, 14, 64 y 68, la localización del mismo coincide con ser uno de los primeros sectores de ocupación de la ciudad y donde se encuentran instalados importantes equipamientos de salud y educativos de nivel local y regional.

El parque es de forma rectangular, tiene una superficie de 8 hectáreas y produce un intervalo en la traza de la ciudad, cortando las avenidas 13 y 66 y las diagonales 75 y 78. La continuidad virtual de la avenida 66 lo divide en 2 sectores originalmente diferenciados como parque público y parque privado, que en la actualidad han pasado a ser Parque Abierto y Parque Cerrado ambos con acceso al público, libre en un caso, restringido a días y horarios en el otro caso.

Actualmente y haciendo referencia a la calidad del paisaje se observa un espacio muy amplio donde la existencia de elementos determinan espacios significativos, tal es el caso de la glorieta que está rodeada del lago de forma arriñonada de mayor tamaño, aquí se puede registrar la falta de cuidado y el deterioro de la calidad ambiental del lago por ejemplo, donde se observa cierta falta de mantenimiento, como también es el caso de los grandes espacios verdes que se utilizan para jugar al fútbol, deteriorando en este caso, totalmente el manto verde del lugar. Lo mismo ocurre con el lago de menor tamaño, el cual tiene además una gran fuente la cual de encuentra bastante maltratada.

Funcionalmente el Parque Saavedra se organiza en dos grandes áreas -Parque Cerrado y Parque Abierto- diferenciadas básicamente en la forma de articularse con el entorno urbano inmediato. Mientras que el Parque Abierto se organiza con accesibilidad perimetral directa desde el entorno urbano, de  manera similar al resto de las plazas y parques del casco antiguo de la ciudad, el Parque Cerrado conserva un cerramiento perimetral que, si bien se abre regularmente al público, le otorga un carácter de mayor privacidad y algo menos convocante y publicitario para las actividades que alberga.

La articulación de los dos - parque abierto y parque cerrado - se produce de manera poco franca pero natural a través de la peatonal de la prolongación virtual de la avenida 66 dentro del Parque Saavedra. A partir de ella las actividades más convocantes se organizan dentro del parque Abierto, de manera dispersa y en función de la localización y tipo de actividades fijas o regulares.

Sobre la mencionada peatonal y a ambos lados de la misma se desarrollan actividades deportivas dentro del Parque Abierto, actividad favorecida por las características del área que se encuentra libre de forestación en su mayor superficie.

Hacia la calle 14 frente al Hospital Regional Sor Maria Ludovica, se localiza un sector actividades de recreación y juegos infantiles junto a una calesita que funcionan todos los días, asociadas a un puesto de comidas rápidas que abastecen un rango de necesidades derivadas de los usuarios del Hospital de Niños que se encuentra cruzando la mencionada calle.

Por tratarse de un amplio espacio, produce una gran convocatoria de gente, a partir de la feria de artesanías y manualidades, que se alojó en un principio sobre las calles 12 y 64, y actualmente se localiza sobre las calles 12 y 14 de 66 a 68 y calle 68. Surgió producto de la devaluación del año 2001. Donde el Parque Saavedra fue uno de los catalizadores del nuevo fenómeno “laboral”; es una de las ferias que contiene la mayor cantidad de puestos artesanales de la ciudad, y una de las más importantes de Sudamérica desde un punto de vista cuantitativo funcionando los fines de semana y los días feriados, cuya organización se produjo directamente con la sociedad civil que se constituyeron en juntas vecinales, y cada una de ellas se encargaba de determinada cantidad de puestos de feriantes. De este modo, con el objetivo de que los actores institucionales les faciliten ese espacio para que sigan desarrollando sus actividades, ya que para la mayoría de los feriantes forma parte de su sustento económico, se encargaron desde el principio de juntar firmas, para conseguir ese espacio.

En el centro del Parque abierto, se desarrollan diversidad de actividades vinculadas tanto al desborde de la feria de artesanías y manualidades, como al movimiento de gente en torno del área de juegos y comidas rápidas vinculadas al hospital. Estas actividades del centro del Parque Abierto se organizan en torno al lago y la pérgola que estructuran el corazón del Parque Abierto y que tienen una ubicación privilegiada para la captura de visuales generales del parque.

En el Parque cerrado en cambio, la diversidad de actividades que se generan tienen un carácter más casual y menos estructurado, en razón de la presencia permanente de un carácter de intimidad otorgado por el cerramiento perimetral y la abundante forestación. Por estas razones es que en este sector del Parque Saavedra se ve escasa actividad deportiva, mientras que son frecuentes los paseos con animales, actividades recreativas de niños pequeños acompañados de sus padres, y grupos de señoras apropiándose del equipamiento para desarrollar reuniones y charlas interpersonales.

Las actividades deportivas se desarrollan en sectores verdes localizados con grupos de vecinos los cuales se organizaron con días y horarios, también usan todo su contorno tomando muchas veces el perímetro del sector privado también, para caminatas, trotes y uso de bicicletas, y estas actividades se pueden observar todos los días y durante todo el día.

También el parque cuenta con una feria de frutas y verduras que se desarrolla sobre todo el perímetro del sector privado y funciona solamente una vez por semana.

La forma casual y dispersa de apropiación del Parque Cerrado esta seguramente también asociada al diseño y distribución de espacios, que se derivan en escasa medida de un diseño integralmente pensado, y que más bien está dispuesto de acuerdo a lo que la historia de una serie de acontecimientos aleatorios y casuales fue dictando. Este proceso derivo en la actualidad en una distribución de espacios albergantes y sin uso que no logran articularse con el diseño barroco de espacios abiertos, forestación, circulación e iluminación y espacios abiertos y libres con amplitud de líneas de horizonte, rotondas, vegetación y esculturas, placas y recordatorios conmemorativos que forman parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad.

Desde el punto de vista histórico el Parque ha funcionado albergando actividades asociadas a las localizaciones de su entorno inmediato: actividades recreativas para niños y de comidas rápidas para abastecer necesidades de usuarios del Hospital de Niños, y actividades deportivas de los usuarios del parque residentes en el barrio.

Sin embargo el Parque Saavedra fue escenario y espacio albergante del fenómeno social ya mencionado derivado de la crisis político - económica que sufrió el país a fines del año 2001: la feria de artesanías y manualidades se autoorganizó y desde entonces a la actualidad llegó a ser una de las más importantes en número de puestos de venta.

Esta nueva actividad agregada al parque, generó un impacto sistémico en el funcionamiento tanto del Parque Abierto como del Parque Cerrado. Por una parte la alta convocatoria de gente asociada a la feria durante los fines de semana y los días feriados atrajo una serie de espectáculos callejeros y una serie de actividades vinculadas al consumo de ese creciente número de personas. Por otro lado se produjo un desplazamiento de las actividades hacia el Parque Cerrado, probablemente por saturación del espacio originalmente disponible del Parque Abierto para actividades de paseos tranquilos, y actividades de recreación de relativa intimidad.

De esta manera los usuarios hoy se distribuyen en toda la extensión del parque apropiado  con diversidad de actividades encadenadas entre si, y acondicionando los propios usuarios algunos espacios para optimizar el confort, especialmente para el funcionamiento de los puestos de artesanías y manualidades.

El impacto de las políticas municipales, desde el punto de vista de esta categorización de modos de apropiación, no parece determinante de esos procesos.

En el caso de las actividades asociadas a localizaciones del entorno, las políticas públicas asociadas se remontan el tiempo de la fundación de la ciudad.

En el caso de las actividades autoorganizadas por grupos de vecinos, las políticas municipales se han encargado de regular y controlar el uso de los espacios y asignarlos de manera fija por persona para asegurar un funcionamiento ordenado y para el cobro de impuestos. Asimismo la municipalidad se encarga de aprobar la ubicación de actividades asociadas como el paseo del colectivo de niños y una serie de espectáculos callejeros a los que se les cobra un seguro y el derecho a explotar el área con cada actividad.

Para el caso de las actividades adaptadas a las características del Parque, de diseño y oportunidades, el municipio regula el funcionamiento de los puestos de comidas rápidas, la calesita y la disposición de áreas de juegos con sus respectivos equipamientos.

Para la totalidad del parque el municipio delega el mantenimiento y limpieza en seis empleados de la empresa Esur de recolección de residuos de la ciudad. Temporalmente el municipio dispuso también de casillas de vigilancia durante un año, pero que posteriormente fueron eliminadas.

·         Plaza Rocha

Se localiza frente a la Biblioteca de la Universidad, y de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, en un sector muy transitado, ya que la avenida 60 comunica directamente la ciudad de La Plata con la ciudad de Berisso y la localidad de Los Hornos. 

La plaza Rocha produce un intervalo en la traza de la ciudad, corta las avenidas 7 y 60 y las diagonales 73 y 78. Es en este caso una plaza redonda y con una superficie de aproximadamente 2,5 hectáreas.

El diseño de la plaza carece de intencionalidad urbana, excepto que la forestación abre agradables visuales hacia la avenida 7, mientras que las visuales internas son amplias aunque no muy atractivas, ya que la plaza constituye un ámbito totalmente abierto, donde una masa arbórea perenne se distribuye en la mayor parte de su superficie, generando un espacio sombrío y poco usado en invierno. Se registra un espacio bastante degradado a nivel paisajístico, por carecer principalmente de espacios soleados, ya que se organiza a partir de un lugar muy abierto donde la forestación se distribuye en toda la superficie, creando lugares muy oscuros y por lo tanto muy poco usados, derivando en espacios muy fríos y húmedos, motivo por el cual, las actividades que se desarrollan son muy escasas.

Funcionalmente la Plaza Rocha se organiza también en base a dos ejes ortogonales, materializados en amplias veredas que continúan visualmente a la Avenida 60 y a la Avenida 7. Además en el interior de la plaza se produce la continuidad virtual también de la Diagonal 78 (que comienza en Pque. Saavedra y termina en la Av. 1) y de la Diagonal 73 (que junto a la Diag. 74 cruzan toda la ciudad).

En este sentido, las actividades fijas de la plaza se localizan al Sur y SE con un puesto de comidas rápidas y un lugar de juegos para niños. Como ya se mencionó anteriormente,  diferencia de Plaza Moreno y Parque Saavedra, ésta tiene un uso mucho menor, si bien los fines de semana se usa también como lugar de encuentro, estudio, esparcimiento y algunas actividades deportivas (que estás últimas degradan aún más los espacios verdes); durante los días hábiles la Plaza Rocha constituye un lugar de paso tanto para la gente como para los estudiantes.

Asimismo, la plaza presenta un funcionamiento de días hábiles caracterizado por una baja concurrencia en general, predominando las actividades de esparcimiento y para almorzar, con una alta costumbre de uso por parte de esos usuarios. Durante los fines de semana también registra una predominancia de usuarios a modo de esparcimiento, distracción, lectura y encuentro.

Desde el punto de vista histórico el funcionamiento de la plaza nunca estuvo dominado por importantes actividades generadas por localizaciones del entorno, pero se puede rescatar la importancia que le dan a la plaza los edificios que la flanquean como lo son la Escuela y Facultad de Bellas Artes de la UNLP y la Biblioteca de la UNLP, en la además funciona la Radio AM de la UNLP. Sin embargo, como al resto de las plazas durante los años ´90 se le ha instalado un puesto de comidas rápidas junto al sector de juegos para chicos, constituyéndose en un pequeño foco de atracción.

Finalmente respecto a las políticas municipales, el municipio solo regula el funcionamiento del puesto de comidas rápidas, ya que en esta plaza, a diferencia de las ya analizadas, no cuenta con espectáculos públicos ni tampoco tiene mucha convocatoria de gente.

5.- Análisis integral de las encuestas[7]

Las encuestas establecen muestreos con diferentes niveles de representatividad. Como se mencionó anteriormente, los tiempos y modos de relevamiento se seleccionaron de acuerdo a la previa observación de funcionamiento general de las plazas. La muestra se realizó durante el mes de octubre, ya que el clima es un factor de gran incidencia en el uso de los espacios públicos, con una temperatura de 18º C - 20º C, en la franja horaria entre las 15 hs. y las 17,30 hs. Las preguntas registraron los elementos pertinentes a la población y a los espacios públicos, que permitieron cualificar a cada uno de ellos y la relación entre ambos.

Las preguntas que se realizaron respondieron a criterios acordes a la hipótesis y a los objetivos de trabajo.

La primera pregunta respecto al “motivo de concurrencia”, arrojó que en los tres espacios verdes públicos la mayor concurrencia es simplemente por esparcimiento y distracción (PM 49%, PS 45% y PR 33%)[8], de este modo, mientras que en plaza moreno (16%) y parque Saavedra (21%) se observa más el impulso a descansar, plaza Rocha la utilizan más de paso (21%); resultados que responden a las características propias de cada plaza dadas el poder de convocatoria, por las dimensiones, localización, y desarrollo de actividades. 

En relación a la “frecuencia de concurrencia”, se pudo observar que tanto en PM (40%) como en PS (48%) los usuarios frecuentan entre 1 y 2 veces por semana a esos espacios, mientras que en PR (39%) la frecuencia de concurrencia es de 2 a 3 veces pos semana; estos resultados se relacionan directamente con la “distancia del lugar de residencia”.

En este sentido, el 38% que concurre a PM vive a mas de 7 cuadras y el 29% vive fuera del casco de la microrregión, sin embargo tanto en PS como en PR con el 45% y el 48% respectivamente vive entre 2 y 6 cuadras de distancia, respondiendo así a una plaza localizada en el eje fundacional de alta convocatoria con un horizonte escenográfico de gran importancia a nivel provincial y nacional, y a dos espacios que si bien tienen características totalmente opuestas, constituyen que tanto la frecuencia de uso como la distancia refieran más al entorno barrial que a usuarios localizados fuera del casco o de la microrregión.

En cuanto al “estado de los espacios públicos”, la encuesta arrojó que por un lado el estado general de esos espacios, en PM con un 72% es muy bueno – bueno, en PS el 61% observó que estaban en buenas condiciones, y en PR el 52% de los encuestados registró que el estado general de la plaza se encontraba en condiciones regulares. Esto revela el grado de importancia que tienen cada uno de estos espacios para quienes los deben mantener y cuidar. Por el otro, se registró el estado en el cual se encuentran los equipamientos de esos espacios, donde tanto en PM como en PS y PR 40%, 47% y 48% respectivamente, de los encuestados comentaron observar que tenían buen estado de conservación, mantenimiento y cuidado.

En referencia a la “calidad ambiental” de los espacios que se están analizando, se registraron, a partir de la observación de los encuestados, ciertos niveles de contaminación de aire, agua-suelo, y sonora.

De este modo, en PM se registró que el 35% de los encuestados expresaron niveles de contaminación sonora, el 31% niveles de contaminación de suelo, el 10% de aire y el 24% no observó ningún tipo de contaminación. En PS 68% de los encuestados reconoció niveles de contaminación suelo-agua, el 13% contaminación sonora, el 5% contaminación en el aire y el 29% comentó no percibir ningún tipo de contaminación. Finalmente en PR el 40% expresó contaminación sonora, el 35% de suelo, el 21% de aire y el 4% no apreció ningún tipo de contaminación. Esto se debe principalmente a las dimensiones y tamaño que tienen cada uno de estos espacios para percibir a simple vista la calidad ambiental de los mismos, y además al tipo de localización que tienen dentro de la estructura urbana de la ciudad.

La última consulta que se les hizo a los encuestados, fue referida a evaluación de la calidad del paisaje en esos espacios verdes públicos la cual refiere a valores puramente estéticos. En este sentido se consultó en primer lugar, a cerca de la Calidad Visual Intrínseca (CVI) como el atractivo visual derivado de las características de cada punto de la plaza, constituidos por aspectos morfológicos, vegetación, presencia de agua, etc. En segundo lugar, por la Calidad Visual del Entorno Inmediato (CVEI) que señala la posibilidad de observación de elementos visualmente atractivos hasta una distancia de 700 metros, evaluando los mismos aspectos del punto anterior. Y en tercer lugar por la Calidad Visual del Fondo Escénico (CVFE) que evalúa la calidad de las vistas que constituyen el fondo visual del paisaje.

En este contexto, el espacio que se consideró, tiene el nivel alto de CVI es en PS, según la observación del 37% de los encuestados, en PM es el 24% y en PR corresponde al 3% de los encuestados. El nivel medio corresponde a la observación que hicieron en PM el 73% de los encuestados, PR el 52% y PS el 50%. El nivel bajo fue registrado por los encuestados en PM el 2%, PS el 13% y en PR el 45%.

Con el mismo criterio se determinó que el nivel alto de CVEI en PM a partir de la observación del 33% de las personas que se encuestaron, en PS es el 24% y en PR es el 6%. El nivel medio fue observado por el 61% para PS, por el 60% en PM y por el 42% en PR. El nivel bajo que observó la gente encuestada fue para PR el 52%, para PS el 16 % y el 2% para PM.

Finalizando, también con el mismo criterio utilizado, se estableció que el nivel alto de CVFE corresponde a PM con la observación del 56% de los encuestados, PS con el 32% y PR con el 3%. Del mismo modo, se observó que los niveles medios correspondían al 58% de los encuestados que lo observaron en PS y el 42% tanto en PM como en PR. Por último, el nivel bajo fue registrado por los encuestados en PM con el 2%, PS con el 11% y en PR con el 55%.

Como se puede observar, los valores más altos a los tres niveles de estudio de calidad del paisaje, se corresponden con plaza Moreno en primer lugar, parque Saavedra en segundo lugar y finalmente con plaza Rocha, coincidiendo con los resultados de la totalidad de la encuesta, ya que se relacionan con las dimensiones, el tamaño, la localización y el grado de importancia que tienen estos espacios verdes públicos en la estructuración de la ciudad.    

6.- Conclusiones

Del análisis de la información lograda se logró alcanzar a las siguientes reflexiones finales. La bibliografía existente en su mayoría vincula a los espacios públicos con la idea del higienismo del siglo XIX, como producto de la necesidad de mejorar la calidad ambiental de la ciudad, aquejada por los problemas de la industrialización. Es a partir de esa concepción que se diseñaron los parques y plazas de la ciudad de La Plata. En ese sentido la superficie destinada al espacio público se constituye en un indicador de la calidad de vida urbana reconocido a nivel internacional donde la Organización Mundial de la Salud considera necesario para que una ciudad tenga categoría de ciudad saludable, que la misma tenga entre  8 y 10 m2 de espacios verdes por habitante.

En este contexto, la ciudad de La Plata actualmente presenta unos 640.000 habitantes que disponen de 250 ha de espacio verde; en este sentido, la ciudad dispone hoy de 3,5 m2 por persona, un valor que pone en tela de juicio la validez temporal los criterios higienistas que preveían en el diseño original de la ciudad casi 21 m2 de espacio verde por habitante.

Sin embargo, los espacios verdes urbanos tienen un uso importante desde el punto de vista de la calidad urbana y la sustentabilidad de estos espacios se relaciona profundamente a los procesos de gestión asociada a la planificación e intervención de los distintos actores sociales, y aunque es importante el proceso de planificación del Estado como fundamento de la sustentabilidad de esos espacios, la participación de la sociedad, genera la apropiación física y psicológica para la solución de problemas y la expansión y aprovechamiento de potencialidades que suelen quedar fuera de las consideraciones de la planificación del Estado.

Sobre la hipótesis de trabajo es posible afirmar en el análisis integral, que la  degradación paisajística y ambiental de los espacios públicos afecta a la calidad de vida del conjunto de la población e impacta sobre el medio ambiente; y las diversas actitudes del estado para cada uno de los casos analizados esta en parte asociado a la localización relativa de cada uno y al número de habitantes para el que cada uno de estos parques constituye “oferta de espacio verde de recreación”.

La voluntad política del estado para mejorar el uso y apropiación de los espacios verdes públicos puede ser definitivo, de manera particular para el caso de la ciudad de La Plata, es posible pensar que una actitud similar a la del estado municipal para Plaza Moreno, aplicada a todo el sistema de espacios públicos urbanos, podría poner en valor cualidades tales como la calidad paisajística y espacial, los aspectos histórico culturales y hasta cuestiones de diseño funcional y estético, que causen una mayor y mejor apropiación del espacio por parte de los usuarios, tanto con actividades espontáneamente organizadas como con actividades promovidas por ese mismo municipio.

Es importante remarcar como el caso de Parque Saavedra pone en evidencia con condiciones mínimas, la existencia de un espacio de dimensiones y características potencialmente buenas para la apropiación, y permite que ésta se produzca por interés y actitud de la sociedad más que del estado.

De este modo, tanto en Plaza Moreno como en Parque Saavedra, se comprueba una situación de calidad de vida urbana, y en consecuencia calidad ambiental mas asociada, en Plaza Moreno, a la dinámica del estado; y en Parque Saavedra, a la dinámica de individuos y grupos usuarios de ese espacio, donde esta particular situación del parque pone en relieve la importancia del espacio público para el desarrollo y crecimiento del sistema democrático y los procesos de participación asociados.

Para Plaza Rocha, contrariamente a los otros dos analizados, pareciera tener una actitud de estado muy deficiente y sin evidencia de apropiación por parte de los pocos usuarios. Esta situación podría ser producto del el rol secundario en el sistema de plazas que se le otorgó en el diseño original, aunque la falta de diseño específico para sus dimensiones, redunda en dificultades de confort térmico, climático, funcional y estético, que entorpecen los procesos de apropiación y no permiten, por su fragmentación espacial y distribución de forestación, disponer de un espacio generoso para el desarrollo de actividades autoorganizadas, como es el caso del parque Saavedra.

En este sentido, sería necesario que el mismo estado genere no necesariamente actividades impuestas o programadas, sino mejores condiciones espaciales  y funcionales para lograr la apropiación de ese espacio, que sin duda redundará en una cierta sustentabilidad desde el punto de vista del mantenimiento y el uso sostenido.

En este contexto se plantean una serie de pautas a los efectos de mejorar los espacios verdes urbanos, por lo tanto se recomienda que desde la gestión:

Ø      Se detalle un plan anual de espacios verdes.

Ø      Se elabore un cronograma de trabajo de planificación para el desarrollo del conjunto de espacios verdes.

Ø      Contar con un diagnóstico de la problemática ambiental urbana a partir del cual concretar un programa de acción que oriente a acciones ordenadas.

Ø      Elaborar un mapeo de los niveles de accesibilidad de los espacios verdes con su entorno mediato e inmediato.

Ø      Proyectar escenarios de usos intensivos en espacios verdes según la planificación, detallando los recursos económicos y humanos y evaluando el impacto en el sistema urbano general con indicadores de niveles de uso, accesibilidad al sitio y costo de transporte y uso.

Ø      Para garantizar que los sectores públicos y privados realicen el mantenimiento o incremento de la calidad ambiental en los sistemas urbanos, la gestión ambiental debería orientarse hacia objetivos específicos.

Ø      Evaluar sistemas de apoyo financiero y asistencia desde el ámbito local.

Ø      Organizar la planificación integrada con las agrupaciones vecinales interesadas.

Ø      Construir un relevamiento de carencias de actividades y espacios albergantes que puedan ser incluidos en los espacios verdes.

Estas pautas de acción formuladas, serían claves para alcanzar altos niveles de vida en los espacios verdes públicos y estarían asociadas a la concretización de un proceso de planificación integrada del estado y de la comunidad interesada y que, para que esto pueda ser posible, se necesitan además de los recursos económicos y de la voluntad política, tres elementos fundamentales que es necesario tener en claro tanto en las organizaciones vecinales como al interior de las organizaciones de gobierno: Organización, Información y Comunicación.

Finalmente, podemos reflexionar desde el punto de vista de la planificación que desde lo funcional de los espacios verdes públicos urbanos, es posible asociar los procesos de sustentabilidad y calidad de vida urbana a las políticas del estado en la medida en que las condiciones mínimas para la apropiación de esos espacios sean favorables a esos procesos, efectivizando de esta manera la sustentabilidad y la calidad de esos espacios.

En este sentido y desde el punto de vista de la gestión,  las condiciones mínimas que debería asegurar el estado son todas aquellas, funcionales, espaciales, estéticas que pongan en valor el espíritu de los espacios verdes públicos para mejorar la calidad de vida y el medio ambiente y un cambio en la concientización de la población, respecto a su papel en las transformaciones urbano ambientales.

 

7.- Bibliografía

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[1] Arquitecta. Docente-Investigador. Becaria de Perfeccionamiento 2006-2008 de la UNLP. Integrante de la UI6b, IDEHAB, FAU, UNLP.

[2]El presente trabajo es parte de uno más amplio correspondiente a una Beca de Iniciación en la Investigación. Autor: Arq. Silvina Moro.

[3] Aón, Laura; Moro, Silvina; Olivera, Hernán, Wrigth, Silvina y Olga Ravella. “Pautas de diseño urbano a partir del análisis de los modos de apropiación de los espacios verdes públicos en áreas densificadas: el caso del casco antiguo de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires”. Trabajo presentado en el Encuentro Iberoamericano de investigación en arte y diseño 2002 (EnIAD). La Plata, 2002.

[4] Cifuentes, La Calidad Visual de Unidades Territoriales. Aplicación al valle del río Tiétar. Tesis Doctoral. E.T.S. Ing. de Montes. Univ. Politécnica de Madrid.1979

[5] Beca Iniciación 2001-2003 - UNLP, Victoria Goenega, cita a M. Escribano y col., en 1987.  

[6] www.granlaplata.com/portal, http://www.miciudadlaplata.com.ar/circuito.htm, http://www.argentour.com/laplata.html.

[7] Los gráficos que se presentan son solamente los correspondientes a PLAZA MORENO. Para ver el trabajo completo escribir a silvina_moro@yahoo.com

[8]  PM = Plaza Moreno; PS = Parque Saavedra; PR = Plaza Rocha.


 Ponencia presentada en el Simposio Ambiente y Ciudad. Octavo Encuentro Internacional Humboldt. Colón, Entre Ríos, Argentina. Jueves 28 de setiembre de 2006.