Inicio > Mis eListas > encuentrohumboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 161 al 180 
AsuntoAutor
146/02 - Brechas S Humboldt
CONTACTO CON STADN Humboldt
147/02 - Deterioro Humboldt
148/02 - Página de Humboldt
Re: 147/02 - Deter Humboldt
149/02 - Documento Humboldt
150/02 - Enciclope Humboldt
151/02 - Ponencias Humboldt
152/02 - Agradecim Humboldt
153/02 - Parabéns Humboldt
154/02 - El Turism Humboldt
155/02 - Geografía Humboldt
156/02 - Ref. "Geo Humboldt
157/02 - Felicitac Humboldt
159/02 - Te felici Humboldt
160/02 - A Geograf Humboldt
158/02 - Entre el Humboldt
161/02 - Taller so Humboldt
162/02 - Quinto En Humboldt
163/02 - Quinto En Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
ENCUENTRO HUMBOLDT
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 184     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[encuentrohumboldt] 146/02 - Brechas Sociales y Ambientales en ciudades argent inas de tamaño intermedio
Fecha:Sabado, 12 de Octubre, 2002  00:37:11 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

Dulces

BRECHAS SOCIALES Y AMBIENTALES

EN CIUDADES ARGENTINAS DE TAMAÑO INTERMEDIO.

LAS DIFERENCIAS Y LIMITES QUE SUPIMOS CONSEGUIR

 

 

María Celia García

Centro de Estudios Alexander von Humboldt (Buenos Aires, Argentina) y

Centro de Investigaciones Geográficas (CIG), Fac. Cs. Humanas,

Universidad  Nacional  del Centro de la Provincia de Buenos Aires  (Tandil, Argentina)

 

Abstract

 

Urban Quality Life, Level of Life and Management of urban wastes are related social and environmental differences called breaches. This work show how deeply differences are, through an applied study between 6 citizen cases of study: Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Zárate, Olavarría and Azul (all of them are middle size cities and had haven growth population).

 It work using GIS, making cluster into urban areas, computing Quality Life index, collecting wastes samples, and confronting their differences with the Municipal Politics of wastes effects.

The must important results are the following: -Urban life is a kind of extreme consumption model; -There are big differences in Quality Life and Label of consumption;  -Into the middles-big towns this breaches are biggest; -The model of municipal planning about wastes making openings more deep. -Social and Environmental breaches are negative factors for growth and life in middle size citizen.

 

 

Resumen

 

El presente trabajo vincula Calidad de Vida, Nivel de Vida, y Políticas Municipales de gestión de residuos a la materialización de brechas que acentúan las diferencias sociales preexistentes e impiden cada vez más, hablar de medios urbanos sustentables. Para ello se realiza un estudio comparativo entre seis localidades de tamaño intermedio de Argentina: Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Zárate, Olavarría y Azul.

Primero considera aspectos teóricos de diferencias sociales extremas o brechas sociales que pueden medirse por estudios de calidad de vida de la población (García, 1999), nivel de vida o consumo y considerando los efectos derivados de políticas públicas, que realizan una gestión de residuos igualitaria en tarifas y focalizada en servicios e impactos ambientales.

Se construye un agrupamiento de áreas homogéneas en cada una de las localidades de estudio. Para el cluster se emplearon 8 variables construidas con  datos oficiales inéditos (INDEC, 1991) discriminados por radio-fracción censal. Dichas áreas homogéneas fueron diferenciadas espacialmente, aplicando índices de calidad de vida, realizando un muestreo estratificado de composición y peso de residuos y considerando elementos de la gestión pública de los residuos sólidos domiciliarios. Se utilizó sistemas de información geográfica para el análisis y la presentación de resultados.

Por último se afirma que -existen diferencias de calidad de vida extremas para algunas de las ciudades estudiadas; -el modelo de consumo (en el cual nuestra sociedad urbana está inmersa), implica cada vez mayores problemas sociales y ambientales; -el consumo del derroche de algunos sectores de la población convive con la privación del consumo de sectores más pobres; –Estas brechas de desigualdad son acentuadas por las políticas sectoriales vinculadas a la gestión de residuos; -En términos comparativos las mayores brechas de calidad de vida, nivel de vida y calidad ambiental se manifiestan en las ciudades de mayor tamaño, aunque no se hallan ausentes en las intermedias medias y pequeñas.

Considerando que las ciudades intermedias son las que mayor crecimiento poblacional registraron entre los censos nacionales 1970 a 1991, se advierte que con los cambios globales de los años noventa la brecha de desigualdad seguiría su curso, y esos quiebres sociales influyan sobre el crecimiento de estas ciudades. Por tanto se requiere, en forma urgente, la adopción de nuevas estrategias que orienten el desarrollo urbano hacia rumbos más equitativos y en el cual se contemplen las diferencias existentes.

 

 

Introducción:

Los términos Calidad de Vida y sustentabilidad se hallan fuertemente asociados, tanto que es imposible hablar de uno de ellos sin referirse al otro. Una realidad sustentable social y ambientalmente significa que se puede mantener sin situaciones conflictivas que constantemente la hagan rever (García, M. 2001). Por lo tanto, si las diferencias entre las condiciones de vida de la población se hacen cada vez mayores, y existen brechas entre los que viven muy bien con una carga que pesa sobre una mayoría de población que vive en pésimas condiciones, no se puede hablar de condiciones de vida sustentable. El equilibrio social de una sociedad parecería estar garantizado por una estructura equilibrada de acuerdo al modelo ideal funcional, donde la clase media, ampliamente mayoritaria constituye el 80% de la población (Torres Burriel, D. 2001).  Es en las ciudades, y sobre todo en las ciudades que más están creciendo donde debemos enfocar el análisis de cómo es su calidad de vida, y ver si las diferencias existentes entre las condiciones de calidad de vida urbana son marcadas y constituyen un quiebre social. Sólo a partir del análisis de estas condiciones de vida de la población, se puede  hablar de si esa ciudad es o no sustentable.

Es común que en trabajos de Calidad de Vida Urbana se hable de la escala de ciudades de tamaño intermedia como una esperanza territorial que garantiza condiciones de vida más equitativas. Así lo han expuesto varios trabajos presentados en seminarios latinoamericanos e internacionales. Sin embargo, en el marco de un mundo globalizado y en un mundo de consumismo muy marcado, aún en estas ciudades esperanza, comienza a manifestarse los  efectos de la desesperación ante el aumento de pobreza y problemas del ambiente físico. Los cambios paulatinos en la estructura social funcional (con amplia clase media), así como el aumento paulatino del consumo y la producción de residuos urbanos, traen a los gobiernos de estas ciudades problemas de gobernabilidad muy profundos. Y muchas veces estos gobiernos municipales, mediante sus políticas sectoriales e igualitarias, profundizan las diferencias sociales y ambientales (García, M.C. 2001).

Las condiciones de vida de una población, pueden diferenciarse entre la propia y privada de cada hogar y la derivada de políticas públicas. La primera trata las condiciones de vida que acontecen dentro del propio grupo familiar, su hogar y vivienda, como son el nivel educativo alcanzado, condiciones de alimentación, salud, tipo de vivienda, si poseen comodidades de habitaciones o de retrete exclusivo en la vivienda y relaciones de tamaño habitantes/vivienda, por ejemplo. Todo ello hace a la forma en que viven los habitantes en su faz más privada y a la que se podría denominar Calidad de Vida Privada. Se trata de una medida de calidad de vida que toma condiciones internas de los habitantes del hogar y la vivienda. Para medir Calidad de Vida en el ámbito latinoamericano, se considera como óptimo alcanzar que en los hogares y sus habitantes se alcance a superar el umbral de la pobreza. De allí que muchos trabajos de calidad de Vida urbana empleen indicadores de necesidades básicas insatisfechas.

Los niveles de consumo de cada hogar y población incluida, nos hablan de hábitos y poder adquisitivo para el consumo. Aquí los modos de consumo, o nivel de vida privados no deben confundirse con la satisfacción de necesidades básicas de la población. No puede confundirse con condiciones de vida privadas, aunque ambos elementos se relacionen directamente con la sustentabilidad urbana.[1]

Por otro lado, también se puede diferenciar Calidad de Vida Pública. Este concepto se refiere a la accesibilidad de la población, hogar y viviendas a mejoras públicas en equipamientos y servicios (por localización de escuelas, salas de salud, espacios verdes, tendido de red de agua potable, mejoramiento de calles, etc). Para hacer este tipo de mediciones se considera si las políticas que actúan sobre el territorio y la sociedad (a partir de las cuales, puede beneficiarse a todos o sólo a algunos de los grupos de calidad de vida privada) mejoran o empeoran las condiciones de vida privadas. Por ejemplo, los planes de Salud, Alimentación y de Vivienda públicos, la dotación de servicios y equipamientos urbanos son elementos que influyen sobre la calidad de vida de la población. Los modelos de Gestión de Residuos Sólidos Domiciliarios (GRSD) forman parte de estas políticas públicas. Aunque la emisión de residuos de cada vivienda marcan una pauta de consumo y condiciones de vida privados diferentes para distintos sectores de la ciudad (es decir nos marcan una realidad desigual); sin embargo esa gestión de RSD, teniendo en cuenta su costo igualitario (sobre una realidad que no es igual), el diseño y frecuencia diferencial de sus recorridos (diarios, periódico, etc) y el impacto sobre los lugares donde se alberga o depositan esos RSD, no afecta igualitariamente a toda la población. En muchos casos como resultado de la falta de planificación urbana se aumenta la brecha de desigual Calidad de Vida preexistente.

Las ciudades en transformación dentro de un mundo globalizado, han hecho a la necesidad de rever las políticas de gestión del territorio (Borja y Castells, 1997) e intentar entrar en un proceso más integral del Municipio. Así surgen términos como Agendas Locales, Planes Estratégicos (Borja y Castells; Op. Cit) y Marketing Urbano. (Precedo Ledo, A. 1996). Si bien en cada uno de ellos se intenta hacer un mejoramiento de la ciudad como un todo, muchas veces en la práctica se focaliza hacia un grupo destinatario o se intenta tomar a la ciudad como producto.

En un mundo globalizado de horror económico (Forrester, V. 1997) conviven la frivolidad de un mundo privilegiado e inmutable ante la pobreza más extrema, sin embargo gobiernos débiles y modelos privatistas continúan acentuando esas diferencias. Como expresa Coraggio (1997), las ciudades se vuelven cada vez más ingobernables ante el avance del sector privado en áreas estratégicas que limitan el poder de gobierno.

 

Metodología empleada:

Para delimitar áreas homogéneas de cada localidad estudiada, y debido a que muchas de las variables del Censo INDEC resultan redundantes (es decir explicadas a su vez por otras variables), se decidió aplicar un test de interdependencia. Respecto de las variables de calidad de vida privadas no decisivas, se decidió eliminarlas para el cluster, a excepción de la variable hacinamiento.

Para medir el acceso al agua (elemento vital para el hombre y para la salud de la población), normalmente se toma como variable Censal al  “Porcentaje de viviendas con conexión de agua dentro de la vivienda” (variable de Calidad de Vida pública y privada). Sin dejar de considerar la vital variable de acceso al agua; para el presente trabajo se emplea como variable al “Porcentaje de viviendas con deficiencias o problemas de acceso al agua” con las opciones menos favorables de acceso al recurso agua (suma de bombeo a mano, uso de cisterna, aljibe, otros e inclusive se incorporaron los ignorados). Esta variable se ha determinado de este modo debido a que se cree más apropiada para diferenciar Calidad de Vida privada en grupos de radios fracciones en los que si bien existe la red pública, no existe la posibilidad privada de conectarse, o bien directamente falta la red pública. Esta variable es más adecuada para diferenciar espacialmente en las zonas de la periferia urbana y rurales.

Las variables empleadas en el cluster con distancia de Gower (Gráfico 1) fueron las siguientes: 1.“Porcentaje de hogares que no cuentan con retrete de uso exclusivo”; 2.“Porcentaje de Grupos familiares no propietarios”; 3.“Porcentaje de Hogares con hacinamiento extremo (más de tres personas por cuarto)”, 4.“Porcentaje de hogares cuyo jefe tiene nivel de instrucción deficiente”, 5.“Porcentaje de población con nivel de instrucción menor a primario”, 6.“Porcentaje de viviendas rancho”, 7.“Porcentajes de viviendas de inquilinatos o pensiones”, 8.“Porcentaje de viviendas con problemas de acceso al agua”. Obsérvese que en cada caso, al aumentar el valor de cada variable, disminuye la Calidad de Vida, y que cuanto mayor amplitud de cada variable, mayor diferencia entre las mejores y perores condiciones existen. Estas amplitudes de variables fueron analizadas comparativamente entre las ciudades estudiadas.

Mediante el empleo de Sistemas de Información Geográfica se obtuvieron las cartografías de Areas homogéneas de cada localidad (áreas donde se agruparon radios fracciones censales) y luego a cada área se la diferenció aplicando un índice de Calidad de Vida.

Una vez calculados los índices de Calidad de Vida (ICV) de las áreas homogéneas diferenciadas en cada localidad, utilizando idénticos parámetros a los empleados para el cluster, se compararon las amplitudes de los ICV de cada localidad y se calcularon las proporciones de población 1991 que quedaban incluidas dentro de cada valor de índice. Esos valores de Calidad de Vida se los organizó en Clase baja, media y alta y se comparó la proporción que conformaba cada estrato con respecto al modelo ideal funcional de sociedad (Gráfico 2).

Luego se realizó un muestreo estratificado (Cartografía 1), de composición y peso de los residuos generados por cada área de determinada Calidad de Vida, obteniéndose valores de Nivel de Vida o consumo. Se procedió a diferenciar estos consumos comparando los promedios de consumo en kilogramos por grupos de igual ICV, y luego también se compararon los promedios de consumos extremos registrados en muestras de localidades.

Por último se analizaron características de las gestiones públicas en torno a residuos sólidos domiciliarios (presupuestos, costos y localización de áreas servidas con frecuencias de recolección de residuos, así como de los lugares para dar destino final a los residuos). En los casos en que la gestión invirtiera en proyectos de reciclado, también fueron evaluados.

Se confeccionaron 74 cartografías a igual escala por localidad; se recogieron, pesaron y clasificaron 884,60 Kilogramos de residuos sólidos domiciliarios y se analizaron tablas y gráficos con los resultados obtenidos.

 

Desarrollo comparativo de Calidad de Vida en Localidades:

Los rangos óptimos de las ocho variables empleadas para conseguir el agrupamiento muestran su mayor distancia en el “% Problemas de acceso al agua” para las ciudades de Olavarría (Amplitud ó A: 98) y Mar del Plata (A:92). En este caso ciudades intermedias grandes y pequeñas tienen amplitudes similares. Le siguen en orden de diferenciación por amplitud de variable las siguientes variables por localidad: “%Hogares sin inodoro exclusivo” para la ciudad de Mar del Plata (A: 47); “%Hacinamiento extremo” para la ciudad de Bahía Blanca (A: 69); “% Nivel menor a primario en Jefes de Hogar” para Bahía Blanca (A: 59); “%Ranchos para Mar del Plata (A: 47); “%Nivel educativo menor a primario” en Mar del Plata (A: 41) y el de "% de Hogares No Propietarios" para la localidad de Olavarría y “%de Inquilinatos y Pensiones” en la que comparten situaciones de amplitud similares Bahía Blanca (A: 5.24) y Olavarría (A: 5.16). Sin embargo, en esta última variable si se observan el número de fracciones y radios afectados por estos valores; así como la población y cantidad de viviendas ocupadas, muestran una peor situación relativa en las condiciones de Bahía Blanca, localidad intermedia de tamaño mayor que Olavarría.

También considerando estos criterios, se observa que la situación de niveles educativos de la población y de los jefes de Hogar, son mejores en las ciudades de mayor tamaño dentro de lo que es el conjunto de la ciudad. Pero, si consideramos la extensión de los intervalos mayores se presentan en las periferias urbanas de mayor concentración de población, esta conjunción de variables hace retroceder la situación favorable de estas ciudades.

Considerando el conjunto de amplitudes de las ocho variables por localidad, se observa sin embargo que las localidades de Olavarría y Tandil son las mejores ubicadas, mientras que Mar del Plata y Zárate son las que arrojaron una mayor amplitud.

De acuerdo a los clusters (Gráfico 1) identificados en cada localidad; se observa un mayor número de grupos diferenciados con una distancia Gower mayor en los casos de Bahía Blanca y Mar del Plata (localidades intermedias grandes), seguidas por la localidad de Zárate (intermedia media). La menor cantidad de grupos diferenciados, inclusive con una menor distancia de Gower para el cluster, se da en Olavarría (intermedia pequeña). La localidad con menor número de cluster diferenciados con una distancia Gower intermedia es Tandil (intermedia media).

Las amplitudes de valores de ICV muestran una mejor situación para las localidades de Azul, Olavarría y Tandil (Cartografías 2). Las mayores diferencias se dan cita en una ciudad intermedia grande (Bahía Blanca) y en una intermedia media ubicada en cercanías de Buenos Aires (Zárate), (véase Cartografías 3).

Las estructuras sociales por Clases de Calidad de Vida, permiten afirmar que las localidades de Mar del Plata y Olavarría poseen una mayor proporción de clase media, y la menor proporción de clase baja. En términos comparativos por valores absolutos, Olavarría se ubica en mejor posición que Mar del Plata. Las menores proporciones de clase media se dan cita para las localidades de Azul, Tandil y Zárate; y las mayores proporciones de clase baja están identificadas para Tandil y Azul, y un poco mejor ubicada en la localidad de Zárate (Ver Gráfico 2).

Las diferencias entre los consumos promedios de grupos ICV más altos y los de menor calidad de vida en algunos casos son superiores a 9 veces (casos de Mar del Plata y Olavarría). Este consumo en cambio se hace más parejo para las localidades de Azul y Zárate.

Si en cambio se comparan los promedios de consumo extremos registrados en muestras de la localidad, nos encontramos con brechas donde los mayores consumos superan en 31 partes (Mar del Plata), 30 partes (Zárate), 24 partes (caso Olavarría) y 22,3 partes (caso Tandil) a los consumos menores. Si bien no se pudo realizar con todas las muestras, un rico análisis surgió al reconstruir los valores (en pesos) de las muestras a partir de las marcas (envases con etiquetas) y productos  que aparecían en el momento de la clasificación (Gráficos 3).

Los efectos ecológico ambientales de las gestiones de residuos también permiten hacer diferencias entre las localidades y dentro de ellas. La cantidad de Basurales Clandestinos y hectáreas que ocupan en cada localidad (tomados aquí como indicadores de referencia de la gestión de residuos), ubican a las localidades de Tandil, Olavarría y Bahía Blanca en las peores posiciones. Al considerar la cercanía de estos al área urbana y a las zonas de periferia donde se ubica población con peores condiciones de vida (menor índice de calidad de vida) y  mayores problemas de acceso al agua potable, nuevamente son las localidades de Tandil, Olavarría y Mar del Plata las evaluadas en forma más desfavorables. En cuanto a la recuperación, adecuación de basurales y rellenos preexistentes, o el hecho de considerar estrategias de reciclado de residuos, las localidades que poseen mejor situación son las de Bahía Blanca y Azul. En cambio las peores situaciones corresponden a Mar del Plata, y también Olavarría y Zárate (Cuadro 1).

Considerando indicadores financieros que sustentan a la gestión municipal de residuos, el aprovechamiento de los residuos y la mano de obra especializada (cirujas), así como indicadores de externalidades de la gestión (disminución en valor de la propiedad o la materialización de tasas de cobro injustas espacial y socialmente hablando) se han evaluado las diferencias económicas que agregan las gestiones a su localidad. De ello surge que las peores situaciones se dan cita en Mar del Plata, Bahía Blanca y, aunque mejor ubicadas, también en Tandil y en Zárate.

 

Conclusiones:

1)              A medida que aumenta el tamaño de ciudad se verifican mayores diferencias en los rangos de variable de calidad de vida y mayor cantidad de grupos homogéneos (clusters) diferenciales, los que a su vez se obtienen a partir de aumentar la distancia Gower.

2)              Existen mayores diferencias sociales (entre valores extremos de calidad de vida de la población) a medida que las ciudades intermedias son de mayor tamaño.

3)              Las estructuras sociales por clases de calidad de vida de las localidades (en valores proporcionales y absolutos de población) ubican en mejor situación a las localidades intermedia grande (Bahía Blanca) e intermedia pequeña (Olavarría).

4)              Si se comparan las proporciones de Clases de Calidad de Vida de las localidades respecto a las ideales de una estructura funcional, se observa un desfazaje tendiendo a la desaparición de la porción de clase media. Existe inclusive un marcado aumento de las proporciones de clase baja en la localidad de Azul (intermedia pequeña) y en ambas  ciudades intermedias medias. Teniendo en cuenta que la existencia de una clase media garantiza un equilibrio social, mientras que el aumento de las proporciones de pobreza implica conflictos sociales, se considera que la brecha social ya está presente en las ciudades intermedias, y por tanto de acuerdo a los casos estudiados, las ciudades intermedias ya no son las "ciudades esperanza'' planteadas por los teóricos; y estas brechas sociales planteadas no sólo conllevan a situaciones de ingobernabilidad mayores sino  más bien pueden operar como factores de emigración, y de disminución de la tasa de crecimiento de población.

5)              Las brechas de consumo promedio de grupos de igual ICV se hacen más marcadas en las localidades que presentan estructura social más equilibrada y con mayor proporción de clase media. En cambio los desfazajes o brechas de consumos extremos (promedios de máximos y mínimos kilogramos, registrados en la localidad) se dan inclusive en Zárate, localidad que posee la menor proporción de clase de calidad de vida media de los seis casos analizados, y una igual proporción de clases baja y alta. Esto indica que el consumismo es una pauta incorporada socialmente en la clase media, y no únicamente privativo de las clases altas. Entre estas dos la diferencia es notoria si se consideran las marcas y precios de los productos consumidos.

6)              El manejo municipal de los residuos sólidos domiciliarios agrega diferencias ambientales que afectan principalmente a las localidades de Mar del Plata, Olavarría y Tandil. Las externalidades económicas evaluadas incorporan nuevos elementos que aumentan las brechas sociales y ambientales, sobre todo en las localidades de mayor tamaño.

7)              Si en el próximo milenio nos espera hablar del problema de la desigual calidad de vida urbana, el empleo de este procedimiento de diagnóstico de Calidad de Vida nos mostraría el hilo de una base no sustentable de estas ciudades. Por lo tanto el Estado municipal debe intentar, además de asumir nuevos roles, agilizarse con la adopción de este tipo de metodologías.

 

Bibliografía

 

Borja, J y Castells, M. (1997) LOCAL Y GLOBAL. LA GESTIÓN DE LAS CIUDADES EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN. Madrid, Edit. Taurus. Caps I y II.

Coraggio, J.  (1997) DESCENTRALIZACION, EL DÍA DESPUÉS... Buenos Aires. Oficina de Publicaciones del CBC de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Caps. II y III.

Forrester, V. (1997) "EL HORROR ECONÓMICO". Fondo de Cultura Económica S.A. ISBN 950-557-227-1. Buenos Aires. p166.

García,M.C. (1999)"RESIDUOS SÓLIDOS DOMICILIARIOS. SOMOS TODOS IGUALMENTE RESPONSABLES?"Centro de Investigaciones geográficas de la fac. de Cs. Humanas de la UNCPBA. ISBN 950-658-065-0. Grafikart. Tandil. p 130.

García,M.C.; (2000). “Calidad de Vida y RSD como medidas de sustentabilidad urbana”. En Informe De Doctorado, Departamento de Posgrado de Universidad Nacional del Sur. Bahía Blanca.7ºCapítulo.Inédito.

García, M.C.(2001). "Calidad de Vida Urbana y Gestión de Residuos Sólidos domiciliarios como parámetros de Sustentabilidad en ciudades intermedias de Argentina". Tesis de Doctorado en Geografía. Depto de Posgrado de Universidad Nacional del Sur. Bahía Blanca. Tomo I y II.

García, M.C.; Velázquez, G.; (2000): “PERCEPCIÓN Y ´MEDICIÓN´ DE CALIDAD DE VIDA CON SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA”.  En SERIE GEOGRÁFICA.  Universidad de Alcalá. Depto de Geografía, núm 8, 1999: 121-128.

García, M.C. (1999) “DIFERENCIACIÓN DE CALIDAD DE VIDA A PARTIR DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS DOMICILIARIOS. UN ESTUDIO DE CASO APLICADO A TANDIL”. En Velázquez G.; García, M.C. “CALIDAD DE VIDA URBANA. APORTES PARA SU ESTUDIO EN LATINOAMÉRICA”. CIG. ISBN 987-97729-03. Grafikart. Primera Edición. Tandil. pp.163-176.

García, M. C. (1999) “SUSTENTABILIDAD URBANA, CALIDAD DE VIDA Y USO DE RECURSOS”. En Velázquez G.; García, M. “CALIDAD DE VIDA URBANA. APORTES PARA SU ESTUDIO EN LATINOAMÉRICA”. CIG. ISBN 987-97729-03. Grafikart. Primera Edición. Tandil. pp. 177-202.

INDEC, (1991). Datos inéditos por radios fracciones censales urbanos de localidades de Azul, Bahía Blanca, Mar del Plata, Olavarría, Tandil y Zárate.

Marinelli, C. ; Torcida,S; Cepeda, R.; García, M.; Velázquez G. “Un procedimiento alternativo para la selección estadística de variables de calidad de vida”. Velázquez G.; García, M.C. “CALIDAD DE VIDA URBANA. APORTES PARA SU ESTUDIO EN LATINOAMÉRICA”. CIG. ISBN 987-97729-03. Grafikart. Primera Edición. Tandil. pp133-142

Precedo Ledo, A. (1996), CIUDAD Y DESARROLLO URBANO. Madrid, Edit. Síntesis. Caps 2,3 y 7.

Torres Burriel, D. (2001), "Clase Media"".Trabajo de Tesis Doctoral en Sociología. En TRABAJO SOCIAL EN LA RED. Documentos y ensayos sobre la Clase Media. Página web http://www.file.//f.\Clases-sociales.htm.

Velázquez, G. y García, M.C. (1997). “ CALIDAD DE VIDA URBANA” En Velázquez, G. TANDIL, GEOESPACIOS SERIE CIUDADES INTERMEDIAS. La Serena. Instituto Panamericano de Geografía e Historia y Editorial de la Universidad de la Serena.

Velázquez , G.y García, M. (1999). CALIDAD DE VIDA URBANA. APORTES PARA SU ESTUDIO EN LATINOAMERICA. Tandil. Centro de Investigaciones Geograficas. UNC. Pp299.



[1] No existe mejor dato censal para medir este nivel de vida que el muestreo de los residuos sólidos domiciliarios. Pero lamentablemente no se disponen de esos datos oficialmente, sino que casi siempre los censos se hacen en forma privada por empresas planificadoras de mercadeo.

 


Ponencia presentada en el Simposio Medio Ambiente y Urbanismo, durante el Cuarto Encuentro Internacional Humboldt "Geografía de la Integración", Puerto Iguazú - ARGENTINA, del 16 al 20 de setiembre de 2002.