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ENCUENTRO HUMBOLDT
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Asunto:[encuentrohumboldt] 459/05 - TERRITORIO Y GESTION
Fecha:Viernes, 23 de Diciembre, 2005  09:53:22 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

TERRITORIO Y GESTION. 

CONOCIMIENTO, REALIDAD Y TRANSFORMACIÓN: UN CIRCULO VIRTUOSO

 

Prof.Dr.Horacio Bozzano,

UNLP-CONICET

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Esta ponencia al VII Encuentro Internacional Humboldt tiene como objetivo –a partir de experiencias colectivas transdisciplinares- aportar reflexiones a la puesta en marcha desde el conocimiento científico de un círculo virtuoso de transformación en personas y lugares, más solidario que el círculo vicioso de letargo de conciencia planetaria global de muchos y de empobrecimiento material extremo de otros, que transitamos en este momento de la Historia.[1]

 

El círculo virtuoso puede tener matices que no alteran su esencia: la transformación. Difiere de la resistencia. La lucha y la resistencia a un modelo hegemónico no son contradictorios sino complementarios a su transformación. Asimismo, transformación es diferente de cambio: mientras la transformación es estructural y puede manifestarse en varios planos, el cambio no alcanza la profundidad de la transformación, pudiendo éste ser superficial o a lo sumo de un sistema.[2]

 

El objeto del trabajo es plantear un objeto de estudio y de intervención muy amplio que intenta ser aplicado desde el año 2001 en proyectos de desarrollo institucional y en proyectos de desarrollo endógeno concretos en la República Argentina[3]. A su vez, cada proyecto es un objeto de estudio y de intervención en si mismo, diferente de los demás. Todos comparten la misma esencia: se trata de lograr una transformación de base donde opera cada proyecto, con la participación real y sentida de los sujetos de transformación: funcionarios, vecinos y empresarios dispuestos a superar el statu quo dominante, la resistencia y el cambio superficial.

 

Desde nuestros conocimientos y nuestras experiencias en la Argentina,[4] la concepción y la puesta en marcha de este proceso de trabajo se expresa hoy de la siguiente manera. El territorio (terra torium = la tierra que pertenece a alguien) ha sido, es y seguirá siendo objeto de infinitas modalidades de gestión (gerere = administrar; y gestatio = crear) entre seres humanos, sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía en todo nuestro Planeta. Nosotros, profesionales universitarios, afrontamos el desafío de tenderles una mano, interviniendo como facilitadores y como agentes de desarrollo, más que como defensores de nuestras posiciones académicas. Los sujetos del sector público, el sector privado y la sociedad civil, objeto de los proyectos donde se pretende operar, son muy diferentes. Suelen convivir en cada lugar sujetos de statu quo, sujetos de resistencia al modelo dominante, sujetos de cambio superficial y sujetos de transformación.

 

Los trabajos que dan germen al Equipo Territorio y Gestión en la UNLP surgen en un contexto de profunda insatisfacción individual y colectiva: nuestra incapacidad e insuficiencia desde el conocimiento científico social para generar respuestas concretas al 99% de los seres humanos que hoy no hace ciencia.

 

Aunque no puesto en palabras, hay un deseo compartido en el fondo seguramente por la mayoría de los seres humanos. En un escenario de atropello a la dignidad humana generalizado y vectorizado en todos los puntos del Planeta, continuar despertando desde los mas heterogéneos grupos sociales, niveles de conciencia y grados de compromiso con generaciones futuras en comunidades científicas de todas las latitudes, superadores de la denuncia y la resistencia, para generar transformaciones graduales y profundas en una conciencia planetaria global, así como en “sistemas de acciones y en sistemas de objetos”[5] más solidarios que los dominantes. Dicho de otro modo, el compromiso desde el conocimiento científico con cada una de nuestras sociedades en todo el Planeta, nos excede, en la medida que estamos en condiciones de involucrar a aquellos funcionarios, a la sociedad civil y a los empresarios que demuestren una conciencia y una ética ciudadana a la altura de los tiempos que corren. Los tiempos corren más rápido que hace una generación, porque las insatisfacciones y las incertidumbres se multiplican de manera exponencial.

 

Una posibilidad cierta es abrir el juego e ir descubriendo pistas para salir de  academicismos inconducentes en los que por nuestras propias preocupaciones y pretensiones científicas disciplinares vamos cayendo, alejándonos del resto de la Humanidad. Superar la resistencia, haciendo, aún con rigor científico siempre perfectible, cooperar y contribuir a transformar la realidad, en lugar de legitimar el statu quo de poderes hegemónicos que profundizan la desigualdad entre seres humanos. Solo haciendo, nos equivocaremos cada vez menos, y podremos ir generando procesos de transformación social mas solidarios que los vigentes.

 

Un desafío complejo nos moviliza: Es posible, manteniendo una vigilancia epistemológica, generar conocimiento científico que, partiendo de una relación dialéctica conocimiento-realidad, permita co-construir –con la participación de sujetos  del Estado, el mercado y la sociedad civil- procesos de transformación real y concreta en conciencia, en acciones y en objetos ?

 

Para trabajar por este desafío la exposición se organiza en cuatro partes: a- breves reflexiones sobre conocimiento científico y la relación sujeto-objeto, b- conocimiento, realidad, transformación, objeto de estudio y objeto de intervención, c- ejes de análisis para el territorio y la gestión, d- nociones operativas; y algunas conclusiones.[6]

 

 

 

CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y RELACION SUJETO-OBJETO

 

Desde hace mucho mas de un siglo los resultados de la investigación científica producen avances palpables para el desarrollo de la Humanidad. Algunos han terminado alcanzando a todos los seres humanos, otros continúan siendo muy selectivos, mientras también hay otros que son puestos en tela de juicio como avances científicos.[7]

 

En qué dimensiones y planos de la realidad domina la transferencia a la sociedad de resultados de descubrimientos científicos e innovaciones tecnológicas ? Se trata generalmente de cuestiones que no ponen en jaque el orden político-económico hegemónico vigente a nivel internacional. La mayoría de los avances científico-tecnológicos en materia de salud, comunicaciones, ciencias exactas y ciencias naturales no tienen derivaciones semejantes que procesos de investigación sólidos que concluyen en propuestas de transformación en modos de regulación político-institucional, de administración y explotación de recursos naturales, de modos de producción, de condiciones de trabajo y de numerosas cuestiones que hoy integran -en los discursos en mayor medida que en las acciones- agendas de desarrollo en un gran número de países.

 

En todo discurso científico social subyace una posición ideológica;[8] en sentido inverso, no todo discurso ideológico supone conocimiento científico. El problema central no se deriva de esta reflexión, sino de los juicios de valor de que son objeto argumentaciones científicas que ponen en tela de juicio el orden político, económico y social imperante.[9]

 

El desafío actual de una notable variedad de corrientes epistemológicas en Ciencias Sociales opuestas al statu quo que promueve el sistema imperante, no es tanto alcanzar niveles descriptivos y explicativos sólidos, sino mas bien llegar al proyecto y la transformación concreta en los objetos propios de cada disciplina.[10] La resistencia y la transformación son complementarias y se oponen al statu quo del modelo hegemónico dominante. Desde el conocimiento científico, la resistencia es un factor explicativo poderoso del atropello a la dignidad humana que esta supuesta globalización impone; pero a la vez la resistencia es factor fundamental en la toma de conciencia, necesaria para afrontar un proceso de transformación ineluctable en la Humanidad ante tamaño atropello.   

 

Nuestro compromiso desde las ciencias sociales –la Geografía es una de ellas- es generar un proceso coherente de descripción, explicación, propuesta y transformación a partir de una relación sujeto-objeto que posicione de manera consciente a agentes de desarrollo y sujetos de transformación en relación al objeto de estudio y de intervención sobre el que se pretende indagar, operar y co-operar.[11]

 

Somos simultáneamente sujetos de conocimiento, sujetos de experiencia y sujetos de transformación. Nuestra esencia está teñida por nuestros conocimientos, nuestras experiencias y nuestra intencionalidad de cambio, transformación y proyección. Como plantea F.de Saussure : “El punto de vista crea el objeto.”[12] Cada sujeto define su punto de vista con dosis variables de conocimiento, experiencia y proyección. En nuestro objeto de estudio y de intervención, estará parte de nuestro conocimiento, de nuestras experiencias y de nuestra visión de futuro, de cambio y de transformación. En estas circunstancias, el sujeto actúa como un vector epistemológico con una doble intencionalidad : la explicación y la transformación. En la medida que explica y contribuye a transformar la realidad, el sujeto de conocimiento científico deviene un agente de desarrollo.[13]

 

Ahora bien : Qué vínculos se establecen entre los sujetos que integran cada objeto de investigación y de intervención y los sujetos de conocimiento científico? En la mayoría de los casos, los sujetos de conocimiento científico van por un sendero y los sujetos del Estado, el sector privado y la sociedad civil que integran de diversa manera cada objeto, cada uno continúa recorriendo su propio sendero. Son determinantes las técnicas de ruptura a los obstáculos epistemológicos, si se pretende sentar a la misma mesa a científicos, políticos, empresarios y vecinos para lograr puestas en común que produzcan transformaciones concretas. Pero también es preciso superar obstáculos epistemofílicos.

 

 

 

CONOCIMIENTO, REALIDAD Y TRANSFORMACIÓN:

OBJETO DE ESTUDIO Y OBJETO DE INTERVENCION

 

“Sólo tiene sentido hablar de proceso de investigación científica si lo que se obtiene como producto es conocimiento científico....Ahora bien, entre los muchos rasgos que describen al conocimiento científico hay uno que, sin duda, es esencial: todo conocimiento científico resulta de una definida combinación entre componentes teóricos y componentes empíricos.[14] (Samaja; 1999:29) En el presente trabajo componentes teóricos y empíricos se trabajan respectivamente en términos de conocimiento y realidad.

 

En la relación conocimiento-realidad hay supuestos básicos subyacentes propios de cada metadisciplina. Categorías de análisis básicas preferentemente gnosceológicas afloran para precisar conocimientos y categorías preferentemente ontológicas lo hacen en relación a cada realidad concreta. Inducción, deducción y dialéctica son tres maneras de muy diferentes de transitar esta relación.[15]

 

En la intencionalidad de transformación hay una base preferentemente axiológica. Las valoraciones con las que intencionamos cada transformación se basan en las particulares combinaciones de conocimiento y realidad que imprimamos y proyectemos en nuestro quehacer científico. Gnosceología, ontología y axiología entonces, subyacen en cada metadisciplina y emergen en la medida que se concretizan en un proyecto, sea éste de transformación, de cambio superficial o de reproducción del statu quo imperante.[16]

 

Conocimiento, realidad y transformación forman un círculo virtuoso interpretable a partir de una secuencia de cuestiones simples –el qué, el por qué, el cómo y el a quién- traducibles a su vez en cuatro instancias metodológicas: descripción (diagnóstico), explicación (evaluación),[17] proposición (proyecto o programa) y transformación (se concreta en conciencia, acciones y objetos). El objeto de estudio (o de investigación básica) se establece con referencia a la descripción y la explicación. El objeto de intervención (o de investigación aplicada) se establece con referencia al proyecto, el programa y a su concreción efectiva.[18]

 

El tránsito de cuestiones tan amplias –conocimiento, realidad, transformación- hasta precisar un objeto de estudio y/o de intervención es tarea ardua y compleja, no exenta de obstáculos. En la medida que -como sujetos de conocimiento científico- incorporemos inducción, deducción y dialéctica[19] a la relación conocimiento-realidad, el trabajo aplicado a lugares concretos con sujetos concretos, podrá contribuir al conocimiento, la comprensión y la acción sobre el territorio y su gestión, en términos de terra torium (la tierra que pertenece a alguien), de gerere (administrar con racionalidad) y de gestatio (gestar, crear).

 

Si bien la inducción y la deducción están siempre presentes, se intenta en esta investigación concreta revalorizar el abordaje dialéctico,[20] tratando de reconocer en la base de cada contradicción, híbridos inseparables entre dos aspectos o componentes, donde no puede explicarse uno en ausencia del otro. Como plantea Gilabert (en Femenías et al, 1998 :144) : “Las contradicciones son dialécticas cuando los aspectos enfrentados emanan de una fuente común y por lo tanto se refieren a la presencia de una unidad contradictoria, esto es de una entidad, proyecto o acontecimiento cuya complejidad interna incluye tendencias incompatibles. En este sentido hay contradicciones lógicas y extra-mentales, que son también dialécticas, aunque no es necesario que todas lo sean.”

 

Cada objeto de estudio se puede construir optando por relaciones conocimiento-realidad de corte más inductivo, más deductivo o mas dialéctico. Nuestra opción es preferentemente dialéctica. Se trata de un proceso donde simultáneamente enfoques más empiristas –ligados básicamente al conocimiento del caso a trabajar- y otros más racionalistas –emparentados con conceptos y nociones operativas de un enfoque teórico determinado- permiten transformar el objeto real -en términos de una realidad descripta- en un objeto científico, en un objeto explicado, conceptualmente elaborado con referencia al complejo real concreto y de pensamiento; un real concreto que existe fuera nuestro y un real de pensamiento como construcción previa.

 

Bourdieu es claro al respecto: "Un objeto de investigación, por más parcial y parcelario que sea, no puede ser definido y construido sino en función de una problemática teórica que permita someter a un sistemático examen todos los aspectos de la realidad puestos en relación por los problemas que le son planteados." (P.Bourdieu et al; 1996:54) Vale decir, una relación dialéctica entre conocimiento y realidad para construir un objeto de estudio e investigación.

 

En el proceso de construcción del objeto de estudio hay una serie de obstáculos epistemológicos, cuya superación implica con frecuencia la adopción de técnicas de ruptura. Entre los obstáculos que mencionan Bourdieu et al (1996) y Bachelard (1984) -referidos básicamente al trabajo sociológico- podemos citar brevemente los siguientes: la opinión común, una opinión sin conocimiento es un conocimiento vulgar; las verdades dadas que se retransmiten y que suelen transformarse en dogmas; la unidad de la ciencia, que alude tanto a la unidad de lo diverso como a la diversidad de la unidad; la relación entre formación básica y conocimiento empírico; la misma palabra que designa y explica, pudiendo designar lo mismo, lo explica de distinta forma, dependiendo del marco conceptual.[21]

 

Partiendo de Bachelard (op.cit), de Bourdieu (op.cit) y rescatando cuestiones trabajadas y pulidas durante doce años con alumnos avanzados que elaboran diseños de investigación muy diversos en la Universidad Nacional de La Plata,[22] se plantean básicamente cuatro técnicas de ruptura para los obstáculos epistemológicos mencionados. Esquemáticamente se trata de las siguientes:

 

1-Es menester comenzar con una definición previa y provisoria del objeto de estudio, situación que supone la combinación de, al menos cuatro momentos: el establecimiento de un recorte de la realidad, la caracterización del objeto de estudio a partir de concepciones determinadas, la articulación entre conceptos, y el reconocimiento de dimensiones de análisis, privilegiando la pertinente. Estos cuatro momentos -reconocidos en Bachelard- son clave en el éxito del trabajo científico; cuando uno de ellos se desdibuja, el objeto de estudio no sólo reduce su coherencia sino que incrementa sus posibilidades de fracaso en el posterior desarrollo de la investigación y del trabajo concreto.

 

2-El análisis estadístico, el análisis espacial y el de otras fuentes permiten luego homogeneizar, organizar y sistematizar en alguna medida el universo de estudio, lo que implica una ruptura con lo intuitivo, con lo aparente, con las generalizaciones realizadas a partir de estudios de caso. Aquí debemos ejercer una vigilancia epistemológica, para que nuestra investigación no se vea condicionada por restricciones y ataduras propias de cada uno de los tratamientos. Suele ocurrir que por razones de disponibilidad de información, costos o tiempos se tienda a supeditar el objeto a las fuentes y a sus análisis emergentes; en tal caso continuamos con el obstáculo.

 

3-En tercer lugar, la ilusión de la transparencia y el principio de la no conciencia supone una tarea orientada a hacer consciente lo no consciente, una ruptura con el empirismo ingenuo. En este sentido, la indagación permanente en la primera fase de la investigación hasta pulir el objeto y formular objetivos e hipótesis, es un camino que permite atenuar estos riesgos. Entrevistas con actores que ven el mismo objeto de otra manera –profesionales de otras disciplinas, sujetos del sector público, el sector privado y la sociedad civil- contribuyen a romper con aquella ilusión de la transparencia; pero la entrevista como técnica de ruptura por si misma no alcanza. Hay otras técnicas relacionadas con la identificación de tramas de relaciones que surgen de la interpretación combinada de las fuentes que nos proporcionan tanto los análisis espaciales, estadísticos y de texto, como los de las entrevistas a informantes calificados.[23]

 

4-Esto nos obliga a establecer precisión en el uso del lenguaje para definir la parte de la realidad que estamos trabajando; la vigilancia epistemológica a nivel del lenguaje es muy significativa en conceptos complejos como territorio, sociedad y gestión por cuanto se trata de nociones polisémicas, de las cuales, a su vez se desprenden conceptos y nociones mas particulares. En este trabajo, para definir de manera previa y provisoria territorio y gestión, se seleccionan diez ejes de análisis.

 

Un objeto de estudio se madura, se amasa en nuestro interior, se trabaja, se pule, se elabora, recorriendo en general un sendero metodológico más dialéctico que inductivo o deductivo. Esta tarea previa y necesaria en la construcción de un objeto, no es estrictamente un marco teórico, ni un análisis empírico del caso. Se trata de un campo problemático donde se intenta ir descendiendo desde conceptos más generales hasta conceptos más particulares, estos últimos, propios de un objeto de estudio. Un trabajo de esta naturaleza supone un intento por sintetizar nuestro concreto real y nuestro concreto pensado, tarea compleja y que seguramente ninguno realizará de la misma manera. Vale decir que el ejercicio metodológico va de lo mas general (el campo problemático conocimiento-realidad) a lo mas particular (el objeto de estudio)[24]

 

En toda investigación hay una instancia preferentemente descriptiva. En territorio y gestión se trata del estudio y análisis de los rasgos y connotaciones más salientes de nuestros objetos de investigación e intervención. La precisión, la rigurosidad y la pertinencia en la tarea no dependen de la descripción; sino de la "definición previa y provisoria del objeto de estudio" (Bachelard; 1984), situación que supone su inclusión en un campo problemático más amplio. Sino la descripción corre el riesgo de perder el rumbo.[25]

 

Entre quienes trabajamos con el territorio hay una tendencia frecuente: "transformar en mapas, cartas y planos todo lo que tenemos a nuestro alcance". Esta situación suele derivar en dificultades teórico-metodológicas desde el momento que se tiende a sobredimensionar el peso de la localización, de la distribución y de las configuraciones espaciales.[26] La claridad en la pertinencia o no pertinencia espacial de cada variable surge cuando el objeto de investigación se ha madurado, se ha trabajado, se ha pulido lo suficiente como para explicitar el lugar de algunas de estas nociones espaciales y el lugar de otras descripciones no necesariamente espacializables. 

 

Una vez definido y trabajado el objeto de estudio a partir de un ejercicio dialéctico entre conocimiento y realidad estamos en mejores condiciones de avanzar en el objeto de intervención.

 

El objeto de intervención supone precisar un proyecto, un programa, un plan o una política concreta cualquiera sea su complejidad, alcance y escala, y también supone investigar los pasos necesarios para lograr su concreción efectiva. En todo objeto de intervención subyace la idea de transformación y/o de cambio, sean éstos para legitimar o profundizar un determinado statu quo, sean para lograr cambios y/o transformaciones en conciencias, en acciones o en objetos. Por lo tanto, un objeto de intervención necesariamente estará teñido de las valoraciones con las que consciente o inconscientemente intencionemos el trabajo.

 

En un objeto de intervención, la relación sujeto-objeto, posiciona al sujeto de conocimiento científico en términos de un agente de desarrollo. Un aspecto clave en el éxito de un proyecto es la forma en que profesionales (agentes de desarrollo) establecen vínculos con los “sujetos integrantes del objeto“. Estos sujetos –funcionarios públicos, empresarios, vecinos- cuando las explicitan, generalmente adoptan posiciones diferentes y hasta contradictorias.

 

Asimismo, el vínculo entre agentes de desarrollo (profesionales) y sujetos de cambio (funcionarios, empresarios, vecinos) adquiere una gran variedad de matices; pudiendo en un extremo operacionalizarse en una tarea a la par entre agentes y sujetos, y en el otro, en un divorcio completo entre ambos. Estos dos extremos suelen conducir, en el primer caso, a un obstáculo epistemológico en el que el agente de desarrollo llega a confundir su rol con el de cada sujeto de cambio; mientras que en el segundo, nos suele llevar a resultados estériles donde la investigación aplicada se constituye en un discurso alejado conceptual y empíricamente de la acción concreta. 

 

¿ Qué significa transformación ? Se trata de un concepto de origen latín: trans y formare, significan formar mas allá de; hacer pasar de una forma a otra; dar otros caracteres formales a algo. (P.Robert;1988:2002) En cada transformación que contribuyamos a realizar como agentes de desarrollo, intencionaremos, imprimiremos y proyectaremos a nuestro quehacer científico particulares combinaciones de conocimiento y realidad. Ahora bien, si los sujetos de cambio no se apropian de la idea, del proyecto, si no construyen acuerdos con otros sujetos de cambio la transformación naufragará fácilmente, o bien se impondrá de manera sesgada, vertical o inconsulta. El “paso de una forma a otra”, la asignación de “otros caracteres formales a algo” o una nueva formación mas allá de una precedente -en cualquier proyecto- quedarán expresados en discursos, pero no generarán su efecto en conciencias, en acciones ni en objetos. La apropiación de un proyecto por parte de los sujetos beneficiarios directa o indirectamente del mismo es clave en la concreción de un círculo virtuoso de transformación.

 

La transformación siempre es profunda y tiene muchas interpretaciones. Puede tratarse de una revolución que finalmente termine suplantando al sistema capitalista. Puede tratarse de una revolución de una conciencia planetaria –en términos de un despertar colectivo de nuestra esencia como especie humana- que transforme los pilares mas cruentos y perversos del sistema imperante, promoviendo una dialéctica vertical-horizontal de “aconteceres homólogos, complementarios y jerárquicos” (Santos,M.;2000:140) que impulse modos de vínculo y relaciones de poder totalmente diferentes al modelo hegemónico.

 

En este planteo de conocimiento, realidad y transformación, nuestro objeto de estudio es el territorio y nuestro objeto de intervención es la gestión en el territorio orientada a la transformación real y concreta entre agentes de desarrollo y sujetos de cambio. El territorio puede ser un ámbito rural, un paraje, un pueblo, una ciudad, una región, una jurisdicción administrativa u otros recortes espacio-tiempo. La gestión puede referirse a la ejecución, la implementación, la puesta en marcha, la administración de un proyecto concreto, así como a la resignificación, la valorización y la apropiación en términos de conciencia, de acciones o de objetos.

 

Diagnóstico, evaluación, proyecto y transformación son un camino metodológico para el estudio del territorio y su gestión. Los sujetos de cambio y los agentes de desarrollo son el eje central del territorio y su gestión. Ahora bien, la dialéctica se establece y aplica en dos niveles. Por un lado, la relación conocimiento-realidad necesaria para construir cada objeto de estudio y de intervención, y por otro, la construcción teórico-empírica de las categorías y dimensiones de análisis al interior de cada objeto; en este caso se trata de los ejes de territorio y gestión.

 

 

 

TERRITORIO Y GESTION

 

Por qué territorio y gestión ? Porque es aplicable a objetos de estudio y de intervención en la micro, meso o macroescala con la participación de un amplio espectro de agentes de desarrollo (profesionales) y de sujetos de cambio (funcionarios, empresarios y ciudadanos) El planteo general es el mencionado en la introducción del texto: el territorio (terra torium = la tierra que pertenece a alguien) ha sido, es y seguirá siendo objeto de infinitas modalidades de gestión (gerere = administrar; y gestatio = crear) entre seres humanos, sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía en todo nuestro Planeta. Como veremos mas adelante, subyacen a este planteo lo real, lo pensado y lo posible, desde una perspectiva epistemológica, y la contradicción, el conflicto, la complementariedad y la cooperación, desde un abordaje orientado a construir un círculo virtuoso de transformación; ambas perspectivas tienen base dialéctica.

 

Estamos empapados de siglos de inducción y deducción, de análisis y mas análisis; y no tenemos ejercicio suficiente de pensamiento dialéctico. “Debido a que la realización concreta de la historia no separa lo natural y lo artificial, lo natural y lo político, debemos proponer otro modo de ver la realidad, opuesto a este trabajo secular de purificación, que está basado en dos polos distintos” (Santos; 2000:85). A partir de Michel Serres, Bruno Latour (1991:73) se pregunta “¿ Por qué entonces, en nuestra construcción epistemológica, no preferimos partir de los híbridos, en vez de partir de la idea de conceptos puros ?”. También Hagerstrand (1991:117) propone tratar de forma simultánea el mundo de la materia y el mundo del significado humano. Hace casi cuatro décadas Godelier (1966:254-255) había planteado que “...todo sistema y toda estructura deben ser abordados como realidades ‘mixtas’ y contradictorias de objetos y de relaciones que no pueden existir separadamente.”

 

Lobato Correa (1997, citado por G.Montañez Gómez; 2001) plantea que la palabra territorio se deriva de las latinas terra y torium, conjuntamente significan la tierra que pertenece a alguien.[27] Tierra y alguien, tierra como un lugar del planeta cualquiera sea su escala; alguien: un sujeto, un grupo social, un sector social, una sociedad. Etimológicamente territorio nace de manera dialéctica. El origen del vocablo gestión es latino y se remonta a dos términos: gerere y gestatio (P.Robert; 1988:865);[28] el primero se refiere a la acción de administrar, el segundo alude a la gestación, originalmente en el vientre materno, luego su significado se amplía. Vale decir que la gestión puede entenderse en términos de administración con creación. Siendo contradictorias, la racionalidad y la creatividad finalmente se hibridan; la ausencia de una invalida la relación y anula la gestión. Etimológicamente gestión se concibe dialécticamente.

 

El territorio (terra torium) no es la sociedad en acción; tampoco es la naturaleza, el sustrato físico natural y/o construido; en sentido amplio es naturaleza y sociedad en interacción dialéctica. El territorio es un lugar de variada escala donde sujetos –actualmente del Estado, el mercado y la ciudadanía- ponen en interacción sistemas de acciones y sistemas de objetos, constituidos éstos por un sinnúmero de técnicas –híbridos naturales y artificiales- e identificables según particulares acontecimientos -en tiempo-espacio- y con diversos grados de inserción en la relación local-meso-global.

 

En esta definición previa y provisoria del territorio como objeto de estudio se identifican al menos seis ejes de análisis: 1-Sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía; 2-Natural, artificial, técnicas; 3-Sistemas de objetos, sistemas de acciones; 4-Tiempo, espacio, acontecimientos; 5-Local, meso, global.[29] Estos cinco ejes de análisis son apriorísticos en la construcción del objeto, mientras que hay un sexto eje de análisis que, como se analiza mas adelante, surge a posteriori: se trata de los espacios euclidianos y topológicos y de espacialidades absolutas, relativas y relacionales derivadas de aquellas concepciones espaciales.  

 

Recordemos que, a partir de Bachelard, un objeto de estudio se construye en la combinación de cuatro momentos[30]: en el caso que nos ocupa –territorio- el recorte de la realidad puede ser un espacio-tiempo en micro, meso o macroescala; la concepción parte del reconocimiento de relaciones contradictorias, conflictivas, complementarias y cooperativas entre sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía, que traccionan diferentes formas de valorización y de apropiación en los sistemas de objetos y sistemas de acciones más salientes de cada lugar o territorio; los seis ejes de análisis se articulan en diverso grado, haciendo prevalecer en este proceso de articulación conceptual, una o dos dimensiones de análisis sobre las restantes.

 

Al tratarse ésta, de una definición previa y provisoria muy general del territorio como objeto de estudio, es menester plantear algunos intentos de aplicación, entre un sinnúmero de casos, con el propósito de poder precisar objetos de estudio mas particulares. Puede ocurrir que en una definición de territorio -por ejemplo un paraje, una localidad o un ámbito rural- prevalezcan los sujetos construyendo contradictoria y cooperativamente sistemas de objetos y sistemas de acciones; aquí las técnicas, los acontecimientos y las relaciones con lo meso y lo global pueden pasar a segundo plano. En contrapartida, la definición de un territorio en reestructuración económica y política de fuerte dependencia con el extranjero supone el privilegio del eje global-meso-local en sujetos determinantes de dicho proceso. En casos de territorios con bajos grados de antropización los ejes a privilegiar estarán vinculados a las maneras en que recursos naturales son transformados mediante técnicas (híbrido natural-artificial) por diferentes sujetos. Vale decir que, de acuerdo a este planteo conocimiento-realidad, el territorio podrá ser definido según un particular recorte espacio-tiempo caracterizado por relaciones contradictorias entre sujetos que privilegian y activan en diverso grado particulares técnicas, sistemas de objetos, sistemas de acciones, acontecimientos y relaciones globales, meso y locales. En definitiva –como plantea de Saussure- es el punto de vista quien crea el objeto.

 

A continuación se realiza una caracterización preliminar y provisoria de estos seis ejes de análisis del territorio.[31]

 

1-Sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía. Los procesos sociales en cualquier territorio son protagonizados en muy diverso grado e intensidad por funcionarios, empresarios y vecinos: sujetos del Estado, el sector privado y la ciudadanía, respectivamente. Hay sujetos cuya participación, conflictiva o solidaria, es más protagónica, en otros es más pasiva. Todo sujeto social encarna e integra en mayor o menor medida un proceso en el que Estado, mercado y ciudadanía entablan relaciones conflictivas, contradictorias, complementarias y cooperativas. Es posible identificar estas relaciones a partir de una inagotable variedad de abordajes teóricos disciplinares.[32] 

 

Entendemos al sujeto como al ser humano representativo de un colectivo, agrupación u organización política, económica o ciudadana de tamaño diverso que desarrolla al menos cuatro capacidades: desarrolla intereses, acumula recursos cognitivos y materiales, satisface necesidades y tracciona hechos.[33]    

 

Por qué sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía ? Porque constituyen tres pilares básicos para entender procesos de naturaleza esencialmente política, económica y socio-cultural. Existiendo mas perspectivas,[34] hoy todo proceso social puede leerse en mayor o menor medida desde estas tres. Los vínculos que entablan sujetos de Estado, mercado y ciudadanía son infinitos. Cómo abordarlos?

 

Un abordaje al estudio de los sujetos puede realizarse intentando responder a tres cuestiones planteadas por Jorge Karol (2004:3): “1 ¿ quiénes son,  cómo distinguirlos, cómo reconocer sus lógicas primarias de acción o de constitución ?; 2 ¿cómo lo hacen,  de qué manera, a través de qué instrumentos y con qué capacidades?; y 3 ¿qué vínculos - afinidad, oposición, armonización, conflicto, alianza -  los ligan?”

 

El interjuego entre funcionarios, empresarios y vecinos en el sistema capitalista actual es de una notable complejidad y variedad: es preciso evaluar en qué medida la acción o la inacción desde uno de los tres pilares repercute en los restantes alterando el orden social.[35] “La literatura internacional acerca de la gestión en general... introdujo muy recientemente un concepto –“governance”– que alude a los procesos sociales por medio de los cuales se construyen marcos institucionales para abordar, discutir y resolver los modos y los instrumentos de gestión de la ciudad. No hay un equivalente satisfactorio para este término en castellano; algunos autores lo traducen como “gobernancia”...El término “gobierno” alude esencialmente al Estado; en cambio, “gobernancia” se refiere a una gama muy extensa de interrelaciones entre la sociedad civil, el mercado y el Estado.” (Karol;2004:3)

 

Un aspecto central en la relación entre sujetos del Estado y ciudadanos, se deriva en prácticas mas clientelísticas en un extremo, y en aquellas donde prevalece el emprendedorismo, en el otro.[36] “Si bien las instituciones nos simplifican en cierto modo no sólo nuestra conducta, sino también nuestro pensamiento y nuestra sensibilidad, nos permiten reservar energías para ser una individualidad original en su medio, o sea para actuar aportando mucho.” (Savater;2003:91) Sujetos mas activos y sujetos mas pasivos pasan a ser el eje de cada gestión en cada territorio.

 

“El ciudadano que surge con y por la independización del Estado Moderno, cree en la propia autonomía individual no solo para el “libre hacer”, sino para legitimar, con su consentimiento, al poder político.... Pensar en legitimidad, es pensar en la idea de un orden basado en el  contrato, es decir, los individuos otorgan mediante el ejercicio de la ciudadanía, el poder político a sus representantes en el Estado para que éstos conduzcan los “asuntos colectivos”, y ellos puedan realizarse en la esfera privada, en la libre competencia del mercado”.(R.Nogués;2004:13) Las modalidades de legitimación pueden aproximarse en mayor medida a una dialéctica horizontal-vertical, o a una dialéctica vertical-horizontal, reconociendo aquí principalmente modelos del estilo top-down y bottom-up, respectivamente. El clientelismo político y el asistencialismo, por un lado y el emprendedorismo y la confianza en si mismos como sujetos de grupo, por otro, son claves en el estilo de desarrollo institucional, social y económico a co-construir.

 

En el sistema capitalista actual toda acción pública tiende de muy diversas maneras a “...articular la acumulación del capital y la legitimación socio-cultural del orden económico[37]... En la medida que el Estado pierde capacidad para cumplir debidamente con sus funciones de legitimación se hacen más notables sus acciones favorables a la concentración del ingreso de los sectores más poderosos. La dinámica que queda establecida es: debilidad de la integración social – protestas de los perjudicados – incremento de la represión estatal – deterioro de la legitimidad del orden social y del propio Estado.” (R.Nogués;2004:37-38)

 

Nuestra posición se orienta a identificar en cada objeto de estudio e intervención los sujetos del Estado, del sector privado y de la ciudadanía determinantes de conflictos, contradicciones, complementariedades y cooperaciones en los sistemas de objetos y sistemas de acciones mas significativos, discriminando dentro del modelo hegemónico vigente aquellos mas solidarios de aquellos mas excluyentes, cualquiera sea el territorio que se indague: un paraje, una localidad, un municipio, una región, un país, en todos los casos con el propósito de inducir transformaciones en conciencia, en acciones y/o en objetos.

 

2-Natural, artificial, técnicas. Cuando el Estado, el mercado y la ciudadanía no existían como tales, los sujetos ya resolvían sus necesidades mediante técnicas. “Es sabido que la principal forma de relación entre el hombre y la naturaleza, o mejor, entre el hombre y el medio, viene dada por la técnica” (M.Santos;2000:27)[38]

 

“Cuando la naturaleza aún era enteramente natural había una rigurosa diversificación de la naturaleza en estado puro... La primera presencia del hombre es un factor nuevo en la diversificación de la naturaleza, pues atribuye a las cosas un valor, que añade un dato social al proceso de cambio... Al principio, lo ‘social’ permanecía en los intersticios; hoy es lo ‘natural’ lo que se aloja o se refugia en los intersticios de lo social.” (Santos; 2000:110-111)[39]

 

En territorios de mínima antropización, las técnicas –en términos de híbrido natural-artificial- son determinantes. En territorios de máximo desarrollo tecnológico, lo natural existe como sistemas de técnicas de un altísimo grado de artificialización del recurso natural. Cualquier cultivo requiere de una técnica; en éste lo natural se transforma en recurso natural mediante una técnica: plantación, riego, cosecha. En el otro extremo, una computadora, un microchip o un avión son realizados con recursos naturales mediante complejos procesos técnicos. Promover la sustentabilidad ambiental representa la intención de mantener el equilibrio entre lo natural y lo artificial, sin compromoter el sustento a las generaciones futuras.[40]

 

3-Sistemas de objetos, sistemas de acciones. En un territorio determinado, ambos sistemas interactúan; los sistemas de objetos condicionan la forma en que se dan las acciones, mientras que el sistema de acciones conduce a la creación de nuevos objetos o a la resignificación de objetos preexistentes. (Santos; 2000:54-55). Son las acciones las que, en último término, definen los objetos, dándoles un sentido. Pero hoy los objetos “valorizan” de manera diferente las acciones, en virtud de su contenido técnico. Analizar las acciones por separado o los objetos por separado no refleja su realidad histórica. (Santos; 2000:73) Las técnicas integran ambos sistemas.

 

Así considerado, el espacio es un híbrido, un mixto, donde sistemas de objetos y sistemas de acciones, donde fijos y flujos, donde trabajo vivo y trabajo muerto, donde forma y función, donde configuración territorial y relaciones sociales, todos ellos, son inseparables, funcionan dialécticamente y no existe uno sin otro.[41] “Las dos categorías, objeto y acción, materialidad y acontecimiento, deben ser tratadas de forma unitaria... En cada momento hay una relación entre el valor de la acción y el valor del lugar donde se realiza... el valor del espacio no es independiente de las acciones que es susceptible de acoger.” (Santos;2000:74)[42]

 

Cada territorio o espacio geográfico es único e irrepetible. El criterio para definir cada espacio variará según su complejidad y escala. Un centro urbano, una colonia agrícola, un paraje, un barrio, un cinturón verde, un espacio rural, una ciudad, una región, un pais, por citar algunos casos, son todos ellos, territorios o espacios geográficos donde se reconocen conjuntos indisolubles de sistemas de objetos y de sistemas de acciones.[43]

 

4-Tiempo, espacio, acontecimientos. En cada lugar del Planeta, oculto o visible,  hay un “pacto fundacional”[44]: un acontecimiento mediante el cual determinados sujetos deciden crear un lugar. Cada lugar del Planeta representa un cúmulo de acontecimientos en tiempo-espacio. En un espacio presente, tiempos pasados y tiempos presentes se combinan de manera compleja “Paisaje y espacio son siempre una especie de palimpsesto... La acción se realiza sobre objetos ya trabajados, esto es, portadores de acciones concluidas, pero aún presentes... La dialéctica se produce entre acciones nuevas y una “vieja” situación, un presente inconcluso que quiere realizarse sobre un presente perfecto.” (Santos;2000: 87,91)[45]

 

La flecha del tiempo es en cada lugar, en cada territorio y en el mundo todo, más rápida o más lenta. En estas velocidades juegan diversos despliegues de conjuntos indisolubles -solidarios y contradictorios- de sistemas de objetos y sistemas de acciones. Este impacto de tiempos múltiples en cada lugar es el que permite encontrar territorios mas permanentes, con mayores inercias, con fijos y flujos, con sistemas de objetos y sistemas de acciones menos dinámicos. Son lugares “mas tranquilos”, donde la certidumbre es mayor que en otros. También los impactos más veloces de tiempos simultáneos de múltiples actores en otros lugares precisos, generan territorios más cambiantes. Son lugares más virtuales que los anteriores; lugares donde la incertidumbre prevalece sobre la certidumbre.[46]

 

Estudiando el eje de las sucesiones se plantean posibilidades en el tiempo. Estudiando el eje de las coexistencias se plantean oportunidades en el espacio.[47]

 

Sobre tiempos abstractos, tiempos concretos y el espacio que reúne ambos, plantea Milton: “A pesar de no ser las mismas para los diversos agentes, las temporalidades se dan simultáneamente en el espacio geográfico.... Podríamos incluso decir, con cierto énfasis, que el tiempo como sucesión es abstracto y el tiempo como simultaneidad es tiempo concreto, ya que es el tiempo de vida de todos. El espacio es el que reúne a todos, con sus múltiples posibilidades, que son posibilidades diferentes de uso del espacio (del territorio) relacionadas con posibilidades diferentes de uso del tiempo.” (op.cit., p.134,135)

 

Indagando en relaciones entre acontecimientos o aconteceres diversos –homólogos, complementarios y jerárquicos- y lógicas horizontales y verticales, Laurent Gille (1987, citado por Santos) plantea que acontecer homólogo y acontecer complementario están mas relacionados con la proximidad espacial; y acontecer jerárquico, con la proximidad organizacional. ¿ Son los primeros la base de horizontalidades y los jerárquicos la base de verticalidades ? En tal caso, ambos generan solidaridades. La diferencia es que unas solidaridades tienen continuidad espacial y las otras discontinuidad espacial. Cuando las solidaridades son organizacionales y discontinuas disminuye notablemente la posibilidad de encontrar un acontecer homólogo y un acontecer complementario, porque prevalece un acontecer jerárquico. En este caso, planteamos que los lugares son más verticales.

 

“El modelo sistemas de objetos-sistemas de acciones solamente se entiende como un modelo espacio-temporal... En cada momento, hay siempre un mosaico de subespacios, cubriendo enteramente la superficie de la Tierra y cuyo diseño es proporcionado por el curso de la historia: la escala deja de ser una noción geométrica para ser condicionada por el Tiempo.” (op.cit., p.141)

 

Serres plantea que el tiempo no solo pasa, sino que en realidad percola. “Con la garantía de no omitir nada, la odisea del método cartesiano se termina cuando desaparecen los espacios desconocidos, recubiertos por cien redes. La novedad viene del tiempo, con la condición de concebirlo de nuevo” (Serres;1995:261) Sobre una eventual supresión del espacio por parte del tiempo, Milton es categórico, refiriéndose en realidad a un nuevo control de la distancia.[48]

 

5-Local, meso, global. El estudio de la relación entre lo global y lo local puede conducir a reduccionismos,[49] en la medida que niveles intermedios –o meso- representados básicamente por Estados Nacionales o Federales y por instituciones y organizaciones de alcance regional, hoy son tan determinantes en el devenir arriba (global) como abajo (local). La “glocalidad” planteada por G.Benko está mediada por niveles meso de una dialéctica horizontal-vertical, en la que es oportuno identificar “aconteceres jerárquicos, homólogos o complementarios” (Santos, op.cit) y sus sujetos determinantes, para precisar cada objeto de estudio e intervención. En gestiones concretas, los modelos bottom-up y top-down, como extremos de un continuo, permiten establecer un puente entre el objeto de estudio y el objeto de intervención.

 

“La región y el lugar no tienen existencia propia. Son sólo una abstracción si los consideramos separadamente de la totalidad.”(Santos;2000:139)[50] La totalidad se realiza por impactos selectivos; en ellos algunas de sus posibilidades se hacen realidad. La selectividad ocurre en el nivel de las formas y en el del contenido, en los fijos y en los flujos, en los sistemas de objetos y en los sistemas de acciones. De este modo, los lugares reproducen el País y el Mundo según un orden.(Santos, op.cit)[51] Michel Serres plantea: “Construir lo local importa tanto como abrir lo global a partir de él. Mediante pulsaciones similares, el lugar construye el mundo mientras que este último se repliega en él. En todo intervalo pululan los posibles” (op.cit., p.260)

 

Existe una relación entre lo global y lo local con la solidaridad y la organización. “El orden global busca imponer, en todos los lugares, una única racionalidad.... (en lo global) la solidaridad es producto de la organización... (en él) se destaca la información... El orden local es asociado a una población contigua de objetos, reunidos por el territorio y como territorio, regidos por la interacción... (en lo local) la organización es producto de la solidaridad... (en él) predomina la comunicación” (Santos;2000:289) “Se consolida aún más la dialéctica del territorio, mediante un control “local” de la parte “técnica” de la producción y un control remoto de la parte política de la producción” (Santos;2000:231) En solidaridades, organizaciones, información y comunicación entre lo global y lo local, subyacen horizontalidades y verticalidades.

 

Hoy muchos decisores –políticos y empresarios- son grandes deformadores de la realidad de Nuestro Planeta o bien pueden ser interpretados como transformadores de la realidad para unos pocos.[52] Entre los cinco mil millones de seres humanos que somos: Cuántos son los que operan las transformaciones más perversas para contribuir a este presente ? Tal vez el uno por ciento de la Humanidad.

 

6-Espacio y espacialidades. En el actual contexto del conocimiento científico es inconducente pensar en la formulación de una teoría del espacio que abarque todos los alcances del concepto. Una teoría de esta naturaleza debería referirse a todos los espacios reconocidos; sus postulados deberían explicar tanto el espacio en la naturaleza de una galaxia como en la de un átomo; también deberían explicar la naturaleza híbrida social-natural, tanto de un pueblo como de una macro-región integrada por varios países.[53] 

 

El espacio es una noción polisémica. Mientras en el objeto de estudio e intervención, el territorio o espacio geográfico es una construcción apriorística, el espacio y las espacialidades son aposteriori, por la sencilla razón que el espacio geográfico –o territorio- no se concibe en primer lugar como un espacio formal, abstracto, geométrico o matemático, sino como la tierra que pertenece a alguien. El espacio y las espacialidades son nociones espaciales más emparentadas con las ciencias exactas o físicas; se alude aquí brevemente a los espacios euclidiano, topológico, absoluto, relativo o relacional.[54]

 

El espacio euclidiano, basado en dimensiones precisas, permite identificar espacialidades absolutas (de raíz newtoniana), por ejemplo una parcela, una plaza, un lago o una isla, y espacios relativos (de raíz einsteiniana), por ejemplo, la posición de un lugar respecto de otros medida en distancia métrica, en tiempo o en costos. En contrapartida, el espacio topológico[55] prescinde del cálculo de dimensiones precisas, establece posiciones, se apoya en relaciones, y lo aplicamos a diario sin ser muy conscientes de ello: es base de la espacialidad relacional (de raíz leibniziana), por ejemplo las relaciones de posición que en un microespacio establecen sujetos con acciones, con objetos, con sensaciones y/o con otros sujetos.

 

La interpretación de espacios euclidianos y topológicos y sus espacialidades en casos territoriales muy diversos en su alcance, complejidad y escala contribuye actualmente a formular la siguiente hipótesis: En cada territorio o espacio geográfico se reconoce siempre la presencia simultánea de espacios euclidianos y topológicos, así como de espacialidades absolutas, relativas y relacionales.

 

 

Cómo ingresa la gestión en el territorio ? Repasando estos seis ejes de análisis y la noción genérica de territorio[56] se trata de reconocer las modalidades en que los sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía traccionan cambios en cada lugar del Planeta cualquiera sea su escala y su intencionalidad.[57] Recordemos que la noción de gestión se concibe a partir de una articulación racionalidad/creatividad.[58] Subyacen a la gestión nociones tales como acción, cambio, transformación, posibilidad, incertidumbre, visión, proyección, oportunidad y futuro, en las que es preciso resignificar la relación sujeto-objeto incorporando al análisis los agentes de desarrollo (profesionales) y los sujetos de cambio (funcionarios, empresarios y vecinos) para definir un objeto de intervención que no termine depositado como un texto anillado más en las bibliotecas.

 

Una manera de articular el hoy -con su carga de ayer- y el mañana es mediante un ejercicio de lo real, lo pensado y lo posible. El territorio hoy y el territorio mañana se articulan mediante una gestión particular. Veamos, lo existente (síntesis de concreto real y concreto pensado) mañana será diferente (uno entre infinitos posibles). Al referirse a lo posible y lo real, Prigogine plantea que “...lo posible es ‘mas rico’ que lo real. El universo que nos rodea debe ser entendido a partir de lo posible, no a partir de un estado inicial cualquiera del cual pudiera de alguna manera deducirse.” (Prigogine;1996:65) El autor cita el planteo que Bergson hace en ‘Le possible et le réel’ sobre el tiempo, entendiéndolo como “brote efectivo de novedad imprevisible”. En una orientación semejante, Michel Serres plantea que en los espacios virtuales nos aniegan multiplicidades de posibles.[59]

 

Todos los lugares son parte de nuestro concreto real; pero esto no alcanza para entender nuestro mundo. Todos los lugares pueden ser pensados como una compleja síntesis del concreto real y del concreto pensado, como una dialéctica empírico-teórica. Desde hoy, desde cada momento, todos los lugares son posibles. En la medida que continuamente los lugares son cruzados por la flecha del tiempo, cambian, se transforman, se redefinen.

 

Todos los seres humanos podemos tener un consenso bastante amplio sobre cuáles son los territorios reales, nos referimos aquí a los lugares que conocemos, vemos, vivimos, padecemos. Podemos ponernos bastante de acuerdo en una primera instancia sobre lo que prácticamente no hay discusión; cuando ya entran la percepción, la emoción y alguna cosmovisión teórica particular el territorio va dejando de ser un común real para todos.

 

El territorio posible[60] se refiere simultáneamente a sociedades posibles y a espacios construidos y naturales posibles. Surge de la proyección simultánea de sucesiones y coexistencias en un lugar determinado. No es posible aún descubrir, entre el sinfín de posibilidades y oportunidades, cuáles son las que ocurrirán. Sin embargo, es posible indagar en los ejes de las sucesiones y las coexistencias en un lugar determinado con el propósito de plantear hipótesis de territorios posibles, de identificar oportunidades y posibilidades más probables que otras.

 

Los territorios posibles, como las modalidades de gestión, son infinitos. En general son producto de obras y acciones concretas que tienden a transformar tanto niveles de conciencia, como sistemas de acciones y/o sistemas de objetos determinados.[61] Mientras algunos operan en mayor medida transformando acciones, otros lo hacen creando nuevos objetos, o bien generando mayores nivles de conciencia.

 

Qué define la gestión? La gestión es una administración racional con creatividad que se manifiesta en una acción intencionada donde participan la valorización, la apropiación y la comunicación. En esta definición previa y provisoria de la gestión como objeto de intervención se identifican al menos cuatro ejes de análisis: acción, valorización, apropiación y comunicación. Toda acción individual o colectiva tiene una intención explícita o implícita. La valorización tiene al menos tres lecturas: socio-cultural (como valor de uso, incluido el valor simbólico), económica (como valor de cambio) y pública (como valor de uso complejo) La apropiación se entiende a partir de una dialéctica vertical-horizontal en la que los sujetos se apropian o bien son ajenos en mayor o menor medida de la acción o el proceso en el que están incluidos. La comunicación es la communicatio = la puesta en común mas o menos participativa a partir de la cual se generan vinculos y aconteceres muy diversos entre los sujetos del Estado, el mercado y la ciudadanía.[62]

 

 

 

TERRITORIO Y GESTIÓN: NOCIONES OPERATIVAS

 

En los ejercicios conocimiento-realidad-transformación en objetos de estudio y de intervención concretos que realiza el Equipo Territorio y Gestión es posible identificar un conjunto de nociones operativas, útiles para proyectos de investigación básica y/o aplicada.

 

En resumen se trata de las siguientes nociones: sujetos de cambio, sujetos de statu quo y agentes de desarrollo (eje de análisis 1), medio natural, sitio y posición (eje 2), patrón de ocupación y apropiación territorial (eje 3), sucesión, coexistencia, proceso de organización territorial, creación, expansión, consolidación, fortalecimiento, estancamiento y retracción (eje 4), orden local, orden global, aconteceres jerárquicos, homólogos y complementarios (eje 5), localización, distribución, cora, configuración territorial, espacialidades absoluta, relativa y relacional (eje 6), acción, intención, decisión, motivos de acción, voluntad, cultura institucional, capital social y “capitalización social” (eje 7), valor socio-cultural, valor económico y valor público (eje 8), apropiación, enajenación, modelos bottom-up y top-down (eje 9), vínculo, negociación, mediación, puesta en común y suma de voluntades (eje 10)[63]

 

 

ALGUNAS CONCLUSIONES

 

Este trabajo tiene tres propósitos a largo plazo: 1-promover un círculo virtuoso apoyado en lo real, lo pensado, lo posible y la transformación que articule metodológicamente instancias descriptivas, explicativas, propositivas y de cambio; 2-poner a consideración de los lectores una matriz teórico-empírica descriptiva y explicativa de la relación conocimiento-realidad aplicable en territorios y sociedades locales, regionales y nacionales; y 3-proponer una matriz teórico-empírica explicativa y propositiva para la transformación aplicable a la gestión y el desarrollo de territorios y sociedades locales, regionales y nacionales. Cualquier crítica o aporte en esta dirección será bien recibido, para seguir superando todas las insuficiencias existentes.

 

Indagar conflictos a partir de una base dialéctica puede ayudarnos a responder, a no bajar los brazos, a resistir, a formar más conciencia y a transformar la realidad de otra manera. Nuestra resistencia la podemos construir cada día, entrometiéndonos, como las raíces entre las piedras, como formadores de conciencia y como transformadores de la realidad alternativos a los modelos que se bajan desde poderes hegemónicos y desde poderes capturados por aquellos. Si logramos en nuestro corto paso por el Planeta, que logren convivir poderes hegemónicos políticos, económicos y de violencia, con miles de pequeños poderes más solidarios que aquellos, probablemente estaremos creando el germen de otra globalización menos perversa que la actual.

 

Actualmente se insinúa una hipótesis general: Transitamos este siglo dos transformaciones simultáneas; una, ligada a la profundización y desarrollo de una globalización perversa que gestiona y controla información, tiempo y capital; otra transformación, entremezclada en todas las sociedades del Planeta, ligada al desarrollo de una nueva globalización, que hoy excede en su alcance a las masas desposeídas y a los cientos de millones de seres humanos que padecen hambre. 

 

Convivirán en el año 2030 o 2040 la globalización perversa dominante y una nueva globalización, hoy germinal, en franco crecimiento y abierta a un futuro de una nueva civilización planetaria? O habrá seguido creciendo el temor y el hambre? Dicho de otro modo: se instalará de manera estructural la parálisis mental y la muerte biológica entre 15 mil millones de seres humanos? Los dominados por el miedo y los jaqueados por la injusticia. Se habrá abierto la Humanidad -entremezclada en cada País- a dos gestiones y controles simultáneos de información, tiempo y capital, uno mas perverso, otro más solidario ? Depende de nosotros y de los otros.

 


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[1] “Sumamente atinada parece la reflexión de William Shakespeare cuando le hacia decir a uno de sus personajes. “me quitas la vida si me quitas los medios por los cuales vivo”. La naturaleza predatoria del capitalismo, exacerbada en su fase actual, lo ha conducido precisamente a este punto: privar de sus medios de vida a las tres cuartas partes de la humanidad y a la destrucción del medio ambiente que hizo posible la aparición y el sostenimiento de la vida humana en este planeta. Una civilización que en nombre de la eficiencia, la racionalidad y el progreso practica el mas grande genocidio conocido en la historia de la humanidad. Cada año mueren a causa del hambre y enfermedades curables cuarenta millones de personas, la mayoria niños. Es decir, en un solo año el capitalismo liquida más de la mitad de las victimas ocasionadas por la Segunda Guerra Mundial en seis años.(A.Borón;2004:134)

[2] En el item “Conocimiento, realidad y transformación” se explicitan diferencias conceptuales y prácticas entre transformación, resistencia y cambio en relación con el objeto del trabajo.

[3] A fines de 2001 los grados de deslegitimación político-institucional no tenían precedentes y habían dado lugar a niveles de desconfianza generalizada en la sociedad argentina. Los proyectos de desarrollo institucional y los proyectos de desarrollo endógeno en aquel contexto (2001 y 2002) tenían como propósito fortalecer la institucionalidad del Estado y recuperar la confianza en las instituciones y entre sujetos del sector público, el privado y la sociedad civil

[4] Se trata de talleres y trabajos de reflexión y producción interdisciplinaria y de un conjunto de experiencias de trabajo colectivo realizadas en las 24 jurisdicciones de la República Argentina (23 Provincias y un Gobierno Autónomo) por el Equipo Territorio y Gestión que realiza actividades académicas teóricas y aplicadas desde la Universidad Nacional de La Plata, el CONICET y la CIC de la Provincia de Buenos Aires. Desde el año 2001 hasta la actualidad han participado de muy diversa manera 87 integrantes de 22 disciplinas universitarias de grado y de posgrado. Vaya mi reconocimiento y agradecimiento a todos aquellos que aportaron su granito de arena, no obstante no hacerlos responsables de ésta, una interpretación particular, como la de cada uno. En especial, mi agradecimiento a cuatro personas, dos de ellos agentes de desarrollo y dos sujetos de transformación: el Lic.Mg. Alejandro Jurado, con quien codirigo el Equipo Territorio y Gestión, la Lic.Mg.Clarisa Voloschin, integrante de nuestro Equipo y Profesora Titular de Psicología Social y de Sociología de la Infancia, Adolescencia y Juventud en la UBA, una de las principales disparadoras en la práctica del vínculo entre conocimiento, realidad y transformación, el Lic.Daniel Sticotti y el Ing.Jorge Heller Goiburu, impulsores respectivamente desde El Estado y el sector privado de sendos proyectos de transformación en la sociedad argentina: el Mapa Educativo Nacional y Caminos Rurales Pavimentados en el Agro Argentino.

[5] Milton Santos (2000:Cap.2 y 3)

[6] Una síntesis de esta cuestión tiene sin duda omisiones involuntarias que serán bien recibidas a bozzano@speedy.com.ar, así como planteos complementarios o contradictorios al presente texto. No obstante en unos meses, el lector podrá consultar una versión ampliada de esta ponencia en el libro “Territorio y gestión. Transformación, sujetos y agentes”, texto en elaboración hace cinco años, a partir de las insatisfacciones surgidas luego de la publicación del libro “Territorios reales, territorios pensados, territorios posibles. Aportes para una teoría territorial del ambiente”, Ed.Espacio, Buenos Aires, 2000, reedición 2004 (264 p.)

[7] Recientemente, José Nun plantea: “Vivimos en una época de las más opacas que he conocido y, paradójicamente, mientras la sociedad se vuelve menos inteligible que nunca, faltan las mediaciones que existían en el pasado entre los saberes académicos y el público.”(Periódico Página 12, 23/04/04)

[8] Un discurso científico que tienda a legitimar el orden social imperante en nuestro Planeta se construirá con categorías de análisis teóricas y recortes de la realidad que permitan “demostrar” aquella afirmación. En contrapartida, un discurso científico que ponga en tela de juicio dicho orden social, se construirá con categorías analíticas y recortes de la realidad bien diferentes. En ambos casos podrán establecerse particulares relaciones conocimiento-realidad, sean inductivas, deductivas o dialécticas; detrás de estas relaciones invariablemente habrá discursos ideológicos contrapuestos.

[9] El silenciamiento de posiciones alternativas al modelo imperante tiene lugar de maneras impensadas. Que el descubrimiento de una vacuna o de cualquier avance  tecnológico se difunda parcialmente entre seres humanos, no tiene para los mass media hegemónicos las connotaciones ideológicas que pueda traer implícito cualquier modelo de desarrollo endógeno, institucional o de cooperación internacional que subvierta en alguna medida el orden establecido.

[10] Dentro de las Ciencias Sociales, la Geografía -nuestra disciplina de origen- sin tener sus problemas resueltos, transita actualmente un camino epistemológico mas fecundo que el dominante desde mediados del siglo XX. Ello se relaciona probablemente con tres cuestiones: a- aún compartido con otras ciencias, la definición mas clara de su objeto como disciplina científica: el territorio, el espacio geográfico; b- la incorporación definitiva en el concierto de las Ciencias Sociales en su status científico disciplinar construyendo su especificidad en torno al híbrido de base dialéctica: natural-artificial, o sociedad-naturaleza; y c-el reconocimiento del peso de los actores sociales –y de sus racionalidades y particulares lógicas de despliegue- en los procesos de transformación territorial como una manera de superar sesgos espacialistas y ahistóricos en nuestras tradiciones de conocimiento. 

[11] Un objeto de estudio será cualquier objeto de conocimiento científico precisado, definido y acotado que, planteando niveles descriptivos, alcance niveles explicativos. Un objeto de intervención será aquel objeto de conocimiento científico precisado, definido y acotado que, habiendo transitado instancias descriptivas y explicativas, alcance niveles de propuesta o proyecto y produzca una transformación concreta en niveles de conciencia, de acciones y/o de objetos. La posterior indagación de relaciones entre conocimiento, realidad y transformación es un tránsito metodológico que permite analizar, precisar  y aplicar en mayor medida ambos conceptos.

[12] Cita de Ferdinand de Saussure en P.Bourdieu et al (1996:51)

[13] Si su vector epistemológico se concentra en la intencionalidad de explicación el sujeto será un investigador científico que aporte conocimiento útil para que los agentes de desarrollo vectoricen la transformación con otros sujetos: aquellos funcionarios, vecinos y empresarios dispuestos a sumarse a un proyecto concreto, sea éste de transformación, de cambio superficial o de perpetuación y/o reproducción del statu quo imperante. Aquí está la ideología de cada uno, que ningún científico social puede soslayar.

[14] Agrega el autor “La oposición de los términos teoría/empiria no alude, conceptualmente, a la misma oposición que teoría/práctica. El término teoría tiene en ambos casos significados diferentes, ya que en el primero refiere a los conceptos y proposiciones universales, por hechos o situaciones de hecho; en cambio, en el segundo caso, el mismo término teoría hace referencia a una disposición meramente contemplativa del sujeto, por oposición a una disposición activa.”(Samaja; 1999:29)

[15] De manera previa y preliminar, la inducción parte de la realidad para llegar al conocimiento; la deducción se basa en el conocimiento para constatar la realidad; y la dialéctica, trabaja las relaciones mutuas entre conocimiento y realidad en busca de contradicciones. Si bien este no es un trabajo filosófico, es preciso considerar que este simple planteo en el campo de la filosofía y la epistemología es un reduccionismo por cuanto hay siglos de investigación sobre la cuestión. Son bienvenidos a bozzano@speedy.com.ar los aportes orientados a operacionalizar el vínculo entre disciplinas y metadisciplinas que trabajan en territorio y gestión, articulando categorías concretas preferentemente gnoseológicas, ontológicas y axiológicas.

[16] En la investigación científica social básica y aplicada es preciso ser conscientes de esta situación. Una manera de trabajarla es, como se introduce mas adelante, mediante técnicas de ruptura a obstáculos epistemológicos.

[17] En el conocimiento científico “...descripción y explicación son inseparables. Lo que debe estar en el fundamento de la descripción es la voluntad de explicación, que supone la existencia previa de un sistema”(M.Santos; 2000:15)

[18] En el quehacer concreto el objeto de estudio que construya cada uno, podrá referirse tanto a una tesina, como a una tesis de maestría, de doctorado o bien a un proyecto o programa de desarrollo institucional o de desarrollo endógeno precisos, no importando su alcance, escala, profundidad o complejidad; en estos últimos casos se tratará además de un objeto de intervención. 

[19] Es muy probable que la naturaleza de este momento en la Historia de la Humanidad nos esté llevando a ser más dialécticos que inductivos y deductivos en nuestros pensamientos y en nuestras experiencias. Sin embargo es complejo superar una tradición de pensamiento dominante de inducción y deducción, para reconocer otra forma que nos permita entender mas este presente.

[20] Este texto no trata, sino de modo subyacente la dialéctica. Nicola Abbagnano (citado por Femenías et al; 1998) plantea en “La evolución de la dialéctica” que la noción ha recibido distintos significados, rescatando cuatro que derivan en buena medida en los usos actuales del término: 1-como método de la división en Platón, 2-como lógica de lo probable en Aristóteles, 3-como lógica sin más para los estoicos, y 4-como síntesis de opuestos en Hegel.

[21] En lo relativo a trabajos territoriales concretos se  agregan a éstos, otros obstáculos: “...1-el derivado de la aplicación de concepciones espaciales procedentes de las Ciencias Exactas; 2-el derivado de la aplicación de concepciones espaciales procedentes de las Ciencias Naturales; 3-el derivado de una fuerte tradición empirista en los trabajos geográficos; y 4-el derivado del reduccionismo en la aplicación de un concepto complejo como el territorio.” (Bozzano, 2000:22-24)

[22] Cátedra “Metodología y Técnicas de la Investigación Geográfica”, Carrera Licenciatura en Geografía, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata. Deseo agradecer a mi colega de cátedra la Prof.Lic.María Josefa Suárez por el aprendizaje durante este proceso de docencia en investigación, no obstante no hacerla responsable de estas interpretaciones, particulares como son siempre las de cada uno.

[23] Un ejercicio orientado a verificar si estamos produciendo estas técnicas de ruptura consiste en la realización de técnicas de indagación sobre el objeto en formación ante la mayor heterogeneidad posible de sujetos, siendo conscientes del lugar que ocupa cada uno de ellos. Por ejemplo: Cómo se posicionan determinados sujetos ante el objeto ? Qué piensan sujetos involucrados directamente con el caso que trabajamos ? Qué ventajas y qué desventajas reconocen distintos sujetos al opinar o evaluar sobre el meollo de la cuestión ? Cómo instrumentarían sujetos institucionales propuestas o programas ligados al objeto de intervención ? Un buen ejercicio en esta línea nos permite abrir el juego a un abanico de posibilidades que sin duda escapa a nuestro nivel de indagación dentro de una "burbuja académica".

[24] Hay casos donde nuestros objetos de estudio serán más teóricos, en otros serán más empíricos, los habrá explicativos y también otros tendrán metas más propositivas propias de un objeto de intervención. En todo caso, cualquier proyecto de investigación deberá ser precisado, acotado, definido mínimamente según su alcance, sus objetivos y sus metas. En todos será condición necesaria realizar una fase previa preferentemente descriptiva.

[25] "Usualmente el término "descriptivo" es utilizado en sentido peyorativo, como sinónimo de inoperante o de acientífico. El hecho de que buena parte de los diagnósticos elaborados en relación a la planeación no hayan pasado a una fase explícitamente explicativa no quiere decir que esa sea la razón de su ineficacia. Lo malo no es describir sino describir mal o describir cosas irrelevantes" (Coraggio; 1987:243)

[26] En ocasiones suelen incorporarse mapas, cartas y planos sin relación directa con lo que se está trabajando; aquí los documentos se transforman en hermosas "figuras decorativas". Para qué hacemos un documento cartográfico en fases descriptivas de la investigación ? Por qué lo hacemos ? En este sentido, se impone una cuidadosa vigilancia epistemológica en la primera fase de la investigación; nos referimos a una instancia inmediata a la definición del objeto, donde cabe una indagación acerca del diverso grado de pertinencia de configuraciones espaciales en investigaciones territoriales. Hay casos donde la descripción y la explicación de procesos, tendencias, dinámicas, lógicas, fenómenos, hechos o acciones no requieren de un análisis espacial; mientras que en otras ocasiones suele ocurrir lo contrario. Es en estos casos donde cobran significación las localizaciones, las distribuciones, las configuraciones, el análisis de sitios naturales y construidos y el de la posición.

[27] Desde hace diez años en cursos universitarios muy heterogéneos en público, profesiones y lugares nuestro  Equipo Territorio y Gestión está sistematizando centenares de prenociones de territorio con el propósito de realizar un análisis de contenidos. Hasta el momento, en cultura e imaginarios de cada uno prevalecen fuertes tradiciones inductivas y deductivas sobre pensamiento dialéctico; asimismo sobresalen tradiciones nomotéticas e idiográficas.

[28] El uso del vocablo latín gerere se refiere a la “acción de administrar”, uso que se remonta en la lengua francesa al año 1455; mientras que el vocablo gestatio, en el sentido de “estar encinta” data del año 1537; a su vez la raíz de gestatio se asocia al latin gerere, éste último en términos de incubar un hijo; en 1866 gestatio se emplea en sentido figurado como “trabajo latente que prepara el nacimiento, la puesta a punto de una creación del espíritu, de una situación nueva” (P.Robert; 1988:865)

[29] De estos cinco ejes de análisis, el primero surge básicamente del quehacer con profesionales de la sociología integrantes del Equipo Territorio y Gestión; mientras que los últimos cuatro surgen de sucesivas relecturas de Milton Santos (op.cit.2000); estos cinco ejes son puestos en práctica en proyectos y trabajos concretos del Equipo, mediante sucesivos ejercicios de articulación conocimiento-realidad. En el proceso de construcción del objeto se incorpora como eje de análisis determinante a los sujetos, habida cuenta que en el trabajo anterior (Bozzano, H.:2000) éstos se encontraban mediados por procesos macro y meso ocupando una posición secundaria.

[30] El establecimiento de un recorte de la realidad, la caracterización del objeto de estudio a partir de concepciones determinadas, la articulación entre conceptos y el reconocimiento de dimensiones de análisis, privilegiando la pertinente.

[31] Estos ejes de análisis son objeto de una relación continua y perpetua entre conocimiento y realidad en el Equipo Territorio y Gestión de la UNLP con el propósito de ir puliendo cada uno de los objetos de estudio e intervención. Todas las críticas, sugerencias y aportes serán bien recibidos a territorio_ygest@speedy.com.ar

[32] Un sinnúmero de procesos sociales de variada índole, complejidad, naturaleza y alcance son estudiados desde la Sociología, la Ciencia Política, la Economía Política, la Economía, el Derecho, la Antropología, la Sociología Política y otras disciplinas. Estos objetos de estudio por lo general se inscriben en corrientes de pensamiento neoclásicas, por un lado, y neomarxistas, por otro, registrando ambas corrientes una notable variedad de matices. En los discursos científicos de estas disciplinas subyacen discursos que tienden a legitimar el orden social imperante, mientras que otras son críticas al sistema hegemónico dominante y proponen en algunos casos transformaciones de diversa naturaleza.

[33]Esta definición de sujeto surge de C.Mathus en su “Política, planificación y gobierno” (en J.Karol; 2004:3) quien define actor social como “...una agrupación humana o una organización que, en forma transitoria o estable, tiene capacidad de acumular recursos de distinta índole, desarrollar intereses propios y compartidos, definir y satisfacer necesidades e intervenir en una situación determinada produciendo hechos.” Al introducirnos mas adelante en la gestión de los sujetos estableceremos una relación con los cinco motivos de acción planteados por F.Savater (2003:52-56)

[34] En el repertorio actual de disciplinas científicas –superior al millar- mas de un centenar se refieren a procesos en los que participan sujetos: psicológicos, ambientales, geográficos, históricos, comunicacionales, tecnológicos, jurídicos, etc

[35] Al referirse al orden social en sentido amplio, Madoery plantea: “Qué hace una sociedad para crecer y cómo reparte los frutos de ese crecimiento; cómo se organiza para vivir colectivamente y para qué se organiza, es decir, cuál es el sustrato valórico sobre el que se sustenta la sociedad. Cada uno de esos interrogantes, define un patrón sobre el que se estructura un orden social: un patrón de acumulación/distribución, un patrón de organización institucional y un patrón de acción política”. (Madoery, O, 2002:8)

[36] Al preguntarse que nos pasó a los argentinos, Susana Torrado (2004:106) resume de manera brillante nuestras limitaciones en tanto ciudadanos, empresarios y dirigentes políticos y sindicales: (1º) “...la retracción pública en materia de bienestar provocó la restauración de las ideas decimnonónicas sobre la beneficencia, postulando que el Estado sólo debe asegurar la existencia de servicios sociales destinados a los pobres, sin considerar que los pobres tenían una historia con la que comparar; (2º) la idiosincracia de la clase empresarial argentina, siempre refractaria a asumir el riesgo empresario y adherente a una visión que postula la obtención de la máxima ganancia en el menor tiempo; y (3º) la idiosincrasia de nuestra dirigencia política y sindical, constituida irremediablemente en base a prácticas corporativas y clientelistas. Ninguna de estas ideas incorpora la idea de Nación; .. no hay Nación sin cohesión social; la cohesión social tiene un costo que no pueden financiar los mas débiles; la acción del Estado es irrenunciable para alcanzar niveles mínimos de cohesión.”

[37] “En este sentido, el Estado al administrar la recaudación impositiva, racionaliza el capitalismo orientado por el mercado. Su capacidad  de recaudación tributaria es la condición para financiar la realización de sus objetivos políticos y asegurar el cumplimiento de las metas (generales y específicas), estimulando el desarrollo de la economía privada... Ahora bien, la orientación pública a favor de la acumulación trae consigo el problema de la legitimación de tal intervención.” (Nogués;2004:37-38)

[38] Aunque no planteada en términos de un híbrido de base dialéctica, esta relación es, seguramente la de mayor tradición en el pensamiento geográfico. Geografía física y geografía humana son el leit motiv nomotético en tradiciones analíticas del conocimiento geográfico; subyace a este enfoque siglos de estudios de la naturaleza y la sociedad, lo cual no significa que haya dominado la síntesis natural-social sobre el análisis. En la historia de la geografía, los esfuerzos por sintetizar un todo social-natural son más recientes.

[39] Plantea Milton que cuando todo o casi todo era medio natural los “...sistemas técnicos sin objetos técnicos no eran, pues agresivos, por el hecho de ser indisolubles en relación a la Naturaleza que, en su actuación, ayudaban a reconstituir. (En el período técnico...) el componente material del espacio está crecientemente formado por lo natural y lo artificial.” (op.cit., p.199)

[40] Mientras la diversificación de la naturaleza puede leerese como un conjunto de procesos repetitivos (por ejemplo el ciclo del agua) con resultados determinados (por ejemplo las lluvias), la diversificación de la sociedad puede interpretarse como un proceso progresivo cuyo resultado es la división territorial del trabajo. (Santos;2000:111) En la medida que estos procesos progresivos alteren aquellos procesos repetitivos estaremos asistiendo a un Planeta mas deshumanizado y menos sustentable.

[41] En el proceso de definición de esta noción en Milton Santos pueden reconocerse tres momentos: el primero, ligado a un planteo del espacio como un conjunto de fijos y flujos (1978); el segundo, trabajando con dos categorías: la configuración territorial –tanto natural como construida- y las relaciones sociales (1988), y el tercero -tomado en consideración en este texto- que entiende al espacio geográfico como el conjunto indisoluble, solidario y también contradictorio, de sistemas de objetos y sistemas de acción (1996)

[42] “Una casa vacía o un terreno baldío, un lago, una selva, una montaña no participan del proceso dialéctico, sino porque les son atribuidos determinados valores, es decir, cuando son transformados en espacio. El simple hecho de existir como formas, es decir, como paisaje, no basta. La forma ya utilizada ya es algo diferente, pues su contenido es social. Se vuelve espacio porque es forma-contenido”. (Santos; 2000:91)

[43] Todos estos espacios o lugares pueden entenderse como híbridos, más allá de su diversa complejidad y escala. No obstante, no es posible afirmar la autonomía de estos híbridos; en una ciudad, por caso, el centro, los subcentros, los corredores, los barrios, las áreas productivas, los grandes equipamientos y otros ámbitos son híbridos diferentes pero interdependientes y complementarios, no puede entenderse uno sin los restantes.

[44] Esta noción se trabaja con Clarisa Voloschin en proyectos concretos a partir de la perspectiva psicoanalítica de René Kaes expuesta en “Souffrance et psychopathologie de lieus institutionels”, Dunod, Paris, 1996.

[45] Es muy probable que la empirización simultánea de tiempo y espacio sea una de las cuestiones más difíciles de descifrar en la ciencia.Según Eddington, un acontecimiento es “un instante del tiempo y un punto del espacio”. En realidad –plantea Santos- se trata de un instante del tiempo que se da en un punto del espacio” (op.cit., p.122)

[46] Ocurre que hoy certidumbre e incertidumbre cambian en un instante en cualquier lugar del Planeta. Pensemos en la vida tranquila en un lugar determinado, por ejemplo un oasis del desierto o un poblado en la selva en cualquier continente; hoy la posibilidad que cualquier lugar se transforme es increíblemente mayor que cuando nuestros abuelos eran jóvenes: un atentado o cualquier irrupción de poder político, económico o de violencia bastan para agregar incertidumbre y cambio a otro lugar.

[47] “En cada lugar, los sistemas sucesivos del devenir social distinguen períodos diferentes, y permiten hablar de hoy y de ayer. Este es el eje de las sucesiones. En cada lugar, el tiempo de las diversas acciones y de los diversos actores y la manera como utilizan el tiempo socoial no son los mismos... He aquí el eje de las coexistencias... Según Leibniz, el espacio es el orden de las coexistencias posibles” (Santos: 2000;134)

[48] “La idea de que el tiempo suprime el espacio proviene de una interpretación delirante del acortamiento de las distancias, con los actuales progresos en el uso de la velocidad por parte de las personas, cosas e informaciones, la verdad es que ‘las informaciones no alcanzan todos los lugares [...] hay innumerables filtros intermedios [...] que interfieren en la naturaleza de la información [...] pudiendo desnaturalizar el producto’ (A.C.da Silva;1993:75) En realidad, es mínima la parte de las personas que, incluso en los países mas ricos, se benefician plenamente de los nuevos medios de circulación. Incluso para esos individuos privilegiados, no se trata de la supresión del espacio: lo que se produce es un nuevo control de la distancia. Y el espacio no se define exclusivamente por esa dimensión... En el momento actual aumenta en cada lugar el número y la frecuencia de los acontecimientos. El espacio se hace mas espeso, mas denso, mas complejo.” (op.cit., p.170)

[49] “Habría tres maneras de situarse frente a la relación  global-local: a) afirmando el carácter determinante de lo global sobre lo local; b) postulando lo local como alternativa a los males de la globalización; y c) destacando la articulación local-global, al interior de una comprensión compleja de la sociedad contemporánea.” José Arocena , “El desarrollo local como desafío teórico y metodológico: Su pertinencia en procesos de gestión urbana”. Cuadernos Gadu, UNMdP, Mar del Plata, 1998 (p.6)

[50] Su discípula María Laura Silveira avanza aún más: “El lugar no es un fragmento, es la propia totalidad en movimiento que, a través del acontecimiento, se afirma y se niega, modelando un subespacio del espacio global”.(1993:204-205). También Milton rescata otros dos conceptos en la misma dirección; de Ana Fani Alessandri Carlos : “El lugar se produce en la articulación contradictoria entre lo mundial que se anuncia y la especificidad histórica de lo particular” (1993:303) y de Leslie Paul, que el acontecimiento es “una gota de existencia” y “repite en el microcosmos lo que el universo es en el macrocosmos” (1961:125)

[51] Roger Brunet (1962:13) afirma que ”...‘el geógrafo se esfuerza por realizar el viejo sueño del filósofo: aprehender lo real en su totalidad’. Pero no ha de ser esa su ambición correcta. Cabe, sin duda, proponer al geógrafo una visión totalizante del mundo, pero es indispensable que lo haga a partir de su propia parcela del saber, es decir, de un aspecto de la realidad global... Desde nuestro punto de vista, un camino sería el de partir de la totalidad concreta tal como se presenta en este período de globalización –una totalidad empírica- para examinar las relaciones efectivas entre la Totalidad-Mundo y los Lugares. Eso equivale a revisar el movimiento de lo universal hacia lo particular y viceversa, para reexaminar desde ese ángulo el papel de los acontecimientos y de la división del trabajo como una mediación indispensable” (Santos; 2000:96)

[52] Esta situación se introduce subliminalmente - como metamensaje a través de los medios de comunicación- en las tres funciones sociales que plantea Dumézil (en: Serres;1995) y que existen desde las sociedades más arcaicas: el poder político, el poder económico y la violencia, interpretados mediante la presencia de Júpiter, Marte y Quirino.

[53] “Recientemente los geógrafos perdieron mucho tiempo y talento en una discusión semántica y sin salida.... Sin embargo, la renovación de la geografía pasa por la depuración de la noción de espacio y por la investigación  de sus categorías de análisis.” (Santos; 1996:27)

[54] Así como la realidad de estos tiempos parece ser más dialéctica que inductiva y deductiva, muy probablemente esté ocurriendo algo semejante con la concepción espacial topológica frente a la concepción espacial euclidiana, visión ésta, que nos sigue siendo inmiscuida en nuestra tábula rasa desde el jardín de infantes, hace siglos.

Los espacios euclidiano y topológico permiten entender mejor espacialidades absolutas, relativas y relacionales aplicadas al estudio del espacio geográfico; no se alude en este texto al espacio absoluto en Newton, al relativo en Einstein, ni al relacional en Leibniz o en Heisenberg. Alguna referencia al tema puede consultarse en Bozzano, H. (2000:26-28 y 48-49)

[55] Michel Serres plantea que “...la topología se ciñe al espacio, de otra forma y mejor. Para ello utiliza lo cerrado (dentro), lo abierto (fuera), los intervalos (entre), la orientación y la dirección (hacia, delante, detrás), la cercanía y la adherencia (cerca, sobre, contra, cabe, adyacente), la inmersión (en), la dimensión... y así sucesivamente, todas ellas realidades sin medida pero con relaciones. Antiguamente llamada por Leibniz analysis situs, la topología describe las posiciones y tiene su mejor expresión en las expresiones preposicionales...Por ejemplo, salir de la casa, a-través-ar el patio o el jardín que la rodea, cruzar la puerta que da al exterior, exigen la atención mas concentrada en lo que ocurre en esos lugares saturados de pequeños hechos refinados. Para describirlos, hay que utilizar con circunspección entre, en, por... operadores de flexiones o de declinaciones que designan, no los lugares como tales, contenidos y continentes, definidos, delimitados, recortados, es decir, métricos o mensurables, sino las relaciones de vecindad, de proximidad, de alejamiento, de adherencia o de acumulación, es decir las posiciones. El estar ahí y sus relaciones con el exterior. La topología es la base de la topografía de los mapas y los planos.”(Serres; 1995:68-69)

[56] El territorio es un lugar de variada escala donde sujetos –actualmente del Estado, el mercado y la ciudadanía- ponen en interacción sistemas de acciones y sistemas de objetos, constituidos éstos por un sinnúmero de técnicas –híbridos naturales y artificiales- e identificables según particulares acontecimientos -en tiempo-espacio- y con diversos grados de inserción en la relación local-meso-global.

[57] Vale decir que mañana los sujetos continuarán produciendo nuevas técnicas que resignificarán y renovarán sistemas de objetos y sistemas de acciones generando nuevos acontecimientos en tiempo-espacio y profundizando o amortiguando las contradicciones de las relaciones perversas entre lo global, lo meso y lo local. Este proceso incierto continuará hasta el infinito, hasta la desaparición de nuestra especie o hasta la desintegración del Planeta

[58] El origen del vocablo se remonta a dos términos de origen latín: gerere y gestatio, el primero se refiere a la acción de administrar, el segundo alude a la gestación, originalmente en el vientre materno, luego su significado se amplía. La gestión puede entenderse en términos de administración con creación. Siendo contradictorias, la racionalidad y la creatividad finalmente se hibridan; la ausencia de una invalida la relación y anula la gestión.

[59] “Los investigadores siempre sabemos bastante bien de dónde venimos, por lugar nativo, cultura singular e instrucción preparatoria, recogida en los campos de nuestros azares, por la formación de nuestra infancia, sin saber demasiado anticipadamente hacia dónde nos dirigimos precisamente, por dónde pasaremos y dónde nos encontraremos en un momento dado, pues, para conocer estas posiciones y trazarlas sobre el mapa del proyecto, tendríamos que haber encontrado lo que buscamos incluso antes de descubrirlo. En estos espacios virtuales nos aniegan multiplicidades de posibles” (Serres; 1995:261)

[60]El territorio posible se refiere a tendencias emergentes de relaciones probables -no verificadas- sin alejarse de las inercias territoriales, de la situación y de las tendencias investigadas para el presente. La proximidad entre lo probable y lo estudiado -tanto lo real como lo pensado- debería tener un mínimo consenso en la sociedad involucrada -políticos, grupos sociales, actores económicos locales- como para producir transformaciones en el territorio. El territorio posible puede viabilizarse en una propuesta y una voluntad concreta de cambio en un lugar determinado, y se manifiesta en la coexistencia y la sucesión espacio-temporal de sistemas de objetos y sistemas de acciones, de horizontalidades y verticalidades en lugares y momentos determinados.

[61] Nos estamos refiriendo a la concreción de proyectos, emprendimientos, acciones y obras tan disímiles y heterogéneas como un proyecto para conocer, compartir y democratizar información educativa en toda la sociedad para la totalidad del territorio argentino, un programa de relevamiento de escuelas rurales aisladas en el norte argentino, un SIG para mostrar las condiciones de accesibilidad a todas las escuelas publicas y privadas bonaerenses, un programa para pavimentar caminos rurales en el agro argentino, un plan estratégico para valorizar social y económicamente los bienes del Estado argentino, la puesta en marcha de un tren en la pampa húmeda, la regularización dominial en un barrio carenciado de la región metropolitana, el desarrollo endógeno en comunidades rurales necesitadas del norte argentino, el desarrollo local en un puerto patagónico, los límites de un nuevo municipio o las zonas de un código urbano.

[62] Al respecto el lector puede consultar la versión ampliada en el texto del Posgrado “Desarrollo Endógeno y Cooperación Internacional”, Universidad Politécnica de Valencia-Universidad Nacional de La Plata, S.M.de los Andes, Agosto 2005, por mail a bozzano@speedy.com.ar

[63] Idem cita anterior


Ponencia presentada en el Simposio Problemáticas Urbanas. Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, Argentina. Viernes 23 de setiembre de 2005.