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Asunto:[encuentrohumboldt] 453/05 - REVITALIZACION DE LOS JARDINES DEL INSTITUTO DE ONCOLOGÍA ANGEL H. ROFFO
Fecha:Jueves, 15 de Diciembre, 2005  00:20:21 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

REVITALIZACION DE LOS JARDINES

DEL INSTITUTO DE ONCOLOGÍA ANGEL H. ROFFO

BUENOS AIRES - ARGENTINA

 

Gabriela Eda Campari [1]

 y Laura Cazorla [2]

 

 

 

RESUMEN

En el marco del enfoque de la geografía social y su articulación con la Planificación y el Diseño del Paisaje, el presente trabajo se desarrolla con el propósito de analizar como caso de estudio la concepción del espacio verde del Instituto de Oncología Angel Honorio Roffo, con el objeto de plantear alternativas y metodologías de acción que puedan transferirse a otras instituciones hospitalarias gestadas a finales del SXIX y principios del SXX en la ciudad de Buenos Aires.

 

El Instituto de Oncología Angel H. Roffo de reconocimiento nacional e internacional por su labor en la formación académica, su experiencia y capacidad técnica, fue el primer establecimiento oncológico de América luego de inaugurado su primer pabellón (1922). En él se habilitó el primer Tomógrafo computarizado hospitalario (1982) y en la actualidad lleva adelante una labor profesional conjunta por convenio entre la facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y la Comisión Nacional de Energía Atómica.

 

En su recorrido cronológico la representación social ha superado las dificultades provocadas por el desconocimiento de la población acerca de la enfermedad, dado que pregonaba por la no instalación del mismo, hasta la defensa del Instituto años atrás cuando estaba en juego la continuidad de su funcionamiento.

 

La intención de abordar este espacio en el cual los actores sociales se encuentran comprometidos en una lucha por la vida, encierra múltiples complejidades en la lectura e identificación crítica de las problemáticas del espacio verde.

 

En tal sentido, esta propuesta pretende demarcar los lineamientos básicos a partir de los cuales se puedan desarrollar planes de acción conjunta entre las autoridades del Instituto, los pacientes, familiares y profesionales, a fin de brindar soluciones viables a los problemas detectados y revitalizar el espacio verde hospitalario para un mayor y mejor aprovechamiento del mismo.


ANTECEDENTES

El Instituto de Oncología Angel H. Roffo, con una extensión aproximada de 4 hectáreas se encuentra ubicado en la avenida San Martín Nº 5481 al noroeste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, emplazado en el barrio de Agronomía e inserto en el Centro de Gestión y Participación (CGP) Nº 11 según los límites territoriales de la descentralización física de la Ciudad[3] junto a Villa Gral. Mitre, Villa Santa Rita, Villa del Parque, Villa Ortúzar, Paternal, Villa Crespo, Chacarita y Parque Chas.

 

El barrio de Agronomía con una superficie de 3,5 km2 alberga 32.889[4] habitantes; con una densidad de población de 9,3 ha/ha km2 representa el 1,18% de la población total de la Ciudad de Buenos Aires según el Censo Nacional del año 2001. Caracterizado éste como uno de los primeros suburbios de la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires producida la expulsión de los jesuitas (1769) en que fueron confiscados sus bienes, pasando a poder del Estado las tierras.

 

El Instituto se crea bajo el contexto histórico de los procesos de urbanización que se iniciaron en Argentina a partir de la Capitalización de Buenos Aires (1880) y su consolidación como capital y ciudad-puerto, en la cual tuvieron lugar la habilitación de hospitales y la construcción de establecimientos especiales de aislamiento para el tratamiento de las enfermedades contagiosas.

A principios del siglo XX Buenos Aires había sido la ciudad que mayor aumento de población había tenido, hacia 1914[5] contaba con una población que superaba 1.5 millones de habitantes, a los que se sumaron las transformaciones de la trama y el tejido urbano, los adelantos en los servicios y el transporte público que modelaron una nueva dinámica urbana, bajo criterios higienistas en los cuales se resaltaba la acción benefactora de la luz natural, los ambientes ventilados, la altura de los edificios y el uso adecuado de la vegetación.

 

A pedido del Departamento Nacional de Higiene, presidido por el Dr. José Penna se le confió la sección de Cáncer al Dr. Roffo, con la colaboración de su mujer Helena Larroque, realizó un trabajo de “Cáncer experimental” con el cual obtuvo un premio Nacional de las Ciencias (1914), derivando más tarde en la creación del Instituto de Medicina Experimental para el estudio y tratamiento de la enfermedad en el cual el Dr. Roffo fue designado como Director de dicho Instituto.

 

A fin de concretar la inauguración de los pabellones, el rector de la Universidad de Buenos Aires Dr. Eufermio Uballes, con el apoyo del Decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria Dr. Ricardo Schats cedieron un predio perteneciente a dicha Facultad entre las avenidas Tres Cruces (hoy Francisco Beiró), Nazca y San Martín, para la construcción del primer Instituto de Medicina Experimental (actualmente conocido como el Instituto de Oncología Angel H. Roffo).

 

La primera piedra fundamental se colocó el 15 de noviembre de 1914 y en 1922 tuvo lugar, como se ha mencionado anteriormente, la inauguración del primer Pabellón de Servicios Clínicos y Dispensario al que le sucedieron los pabellones Emilio Costa, de Mujeres, de Hombres, de Animales de Experimentación y la Morgue, de Consultorio Externo y Dispensario y la inauguración de la capilla de Santa Francisca Romana.

En 1924 se sancionó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires la creación de la Escuela de Nurses del Instituto de Medicina Experimental a pedido del Dr. Roffo quien veía la necesidad de formar enfermeras capacitadas que se desarrollaran en dicha Institución. Por consiguiente tuvo lugar el emplazamiento del pabellón para el internado de las estudiantes que funcionó hasta el año 1964.

 

 

Los jardines del Instituto

El Instituto en su conjunto está conformado por doce (12) pabellones distribuidos en un terreno de morfología triangular. El emplazamiento aislado de cada pabellón delimitó la existencia de jardines circundantes que establecieron el marco de contención de cada una de las construcciones. (ver Anexo 1)

 

Perimetralmente el Instituto se encuentra aislado por una densa arboleda alineada de plátanos (Platanus acerifolia) que actúa como borde[6] entre las avenidas (San Martín, Francisco Beiró y Nazca -de tránsito vehicular muy intenso-) y la institución hospitalaria.

 

Internamente el tratamiento de los jardines se estructura con la disposición alineada de especies arbóreas que establecen masas envolventes entre estos pabellones. Según el relevamiento[7] realizado en el Instituto más de 240 ejemplares arbóreos son plátanos (Platanus acerifolia) y entre los restantes que no superan entre los 10 y 15 ejemplares se encuentran paraísos (Melia azedarach), eucaliptos (Eucaliptos sp.), fresnos americanos (Fraxinus americana) y acacias (Acacia visco) entre otros.

La fisonomía del conjunto cambia particularmente en dos épocas estacionales: una con la caída de las hojas de los plátanos en donde el suelo se transforma en un manto de hojarasca despojando a los pabellones de su marco de vegetación y la otra en verano cuando la copa de los árboles forma una masa densa creando sectores muy sombríos bajo los caminos de recorrido interno.

 

Los datos que se tienen de estos espacios verdes no son muy completos, existe en la memoria del Instituto una comprometida y cuidadosa acción de acercamiento de los vecinos como también que hubo un propósito para estos jardines, cuyo embellecimiento formó parte de una filosofía en la cual el ambiente agradable y la belleza del entorno, atraen e intervienen activa y positivamente en el proceso de tratamiento de cualquier enfermedad.

 

Fueron memorables los actos realizados para festejar las fechas patrias del 25 de mayo de 1923 y 1924 en los jardines del Instituto. De aquí el empeño puesto en el diseño y ejecución del amplio espacio verde que rodea el Instituto el que fuera realizado por la Dirección de Paseos Públicos de la Municipalidad de Buenos Aires iniciado bajo la intendencia del Sr. Bernetche y continuada por el intendente Dr. Carlos M. Noel, mantenido luego por el personal del propio establecimiento y remodelado últimamente por técnicos de la Facultad de Agronomía, sin haber encontrado registros de estos antecedentes.

 

Es de destacar la relación que se pude establecer con los criterios reflejados por las utopías urbanas de los reformistas y/o revolucionarios sociales, higienistas y políticos de finales del SXIX y principios del SXX, cuyo pensamiento estuvo abocado en la mejora de la calidad de vida de los habitantes y un mejor pasar en respuesta a los problemas de hacinamiento y a las epidemias cíclicas a escala mundial.

"Cada casa o cité deberá disponer de espacios libres, patios y jardines, equivalentes a la superficie construida; en el segundo recinto (barrios y fábricas) los espacios abiertos se deberán duplicar; y en el tercer recinto (avenidas y suburbios) triplicar. (...) Todas las casas deben estar separadas (...) la mitad de las calles están flanqueadas por arboledas (...). La limpieza, engorrosa en casas hacinadas, resulta fácil en edificios donde los espacios vacíos mantienen las corrientes de aire. Se evitarán así, muchos males causados por la insalubridad lo que representa una ventaja importante." [8]

En el Instituto, es muy significativa la presencia del verde rodeando a los pabellones que equivale aproximadamente tres veces más la superficie libre en relación a la superficie construida. Todas las habitaciones y consultorios se hallan perfectamente ventilados. Todas las ventanas dan a los jardines.

Las construcciones de 2 a 4 pisos permitieron aprovechar perfectamente el terreno en cuanto a la aireación, iluminación y aprovechamiento de los espacios verdes libres circundantes creando condiciones de salubridad para el bienestar general de los usuarios del Instituto.

“... las habitaciones de dormir tienen que tener por lo menos una ventana hacia el sur, suficientemente grande para dar luz a toda la pieza y dejar entrar ampliamente los rayos del sol (...). Todo espacio por más pequeño que sea, debe estar iluminado y ventilado desde el exterior ...”[9]

 

 

 

METODOLOGÍA

Desde el punto de vista metodológico se ha trabajado en una primera instancia a partir de fuentes periodísticas de la prensa escrita que fueron seleccionadas cronológicamente a fin de ejemplificar una lectura de las representaciones sociales respecto de las formas y maneras con las que se vio y se ve a la Institución según las tradiciones, la historia del grupo y las particularidades del colectivo en las cuales estas representaciones son compartidas.

A su vez, a través de las transcripciones que tienen lugar a continuación, se ha intentado recrear una sucesión de representaciones construidas que comienzan desde la necesidad de abordar la enfermedad, los conflictos generados por su desconocimiento, el consenso entre actores sociales en defensa de su cierre hasta los logros científicos obtenidos por sus profesionales.

 

·        La realidad social de la enfermedad y la futura formación del Instituto

“... El mundo civilizado ha presenciado impotente durante varios siglos el desarrollo del cáncer, que es considerado como el azote de la humanidad futura, enfermedad que aflige y aterroriza no sólo porque ocupa hoy el 1º rango de la mortalidad de los adultos, sino también porque además de extenderse a zonas y razas consideradas hasta hace poco como inmunes, tiene la dolorosa particularidad de ser mucho más frecuente en la mujer, y de atacar al hombre en la plenitud de la vida. (...) El académico profesor Dr. Domingo Cabred demostró la necesidad imperiosa de la creación de un instituto-hospital para el estudio y tratamiento del cáncer: iniciativa que obtuvo la aprobación unánime de la Academia, nombrándose inmediatamente la comisión que debía correr con los trámites para su construcción y funcionamiento ...”[10]

 

·        La representación social de los distintos actores sociales en los años 20 y 30

- El vecindario

“Cuenta el propio Roffo en la memoria de 1923 el profundo desagrado que causó en el vecindario la instalación del Instituto, por temor a la propagación de tan terrible enfermedad que se sospechaba contagiosa. Para combatir este pánico, se inicia en los jardines del hospital un ciclo de conciertos a cargo de la Banda Municipal y de una banda del ejército, que fueron obteniendo, al principio la tímida curiosidad y por último, la masiva adhesión de los vecinos. Para completar esta acción se crea una asociación cultural, con cede en el Instituto presidida por distinguido vecino Dr. Lorenzo E. Lucena”....[11]

- Las autoridades

“Con gran lucimiento se realizó ayer por la tarde la inauguración del espléndido edificio del Instituto del Cáncer. (...) Luego de entonar las estrofas del Himno Nacional, ocupó la tribuna el Dr. Cabred, quien pronunció un discurso. Entre otras cosas dijo lo siguiente: El pabellón que hoy inauguramos es el primero de los 7 que constituirán todo el Instituto. (...) Muchas causas hacían inaplazable la creación de un instituto médico de esta índole, pues en la Argentina, como en casi todos los países del mundo, la mortalidad cancerosa es muy elevada, y no respeta raza, sexo, edad, nacionalidad ni condición social. En Buenos Aires, la mortalidad por esta dolencia, es realmente alarmante, y puede afirmarse que, después de la tuberculosis, es la que causa, en los adultos de cierta edad, mayor número de víctimas...”[12]

- La sociedad

“El 26 del pasado mes, en los jardines del Instituto de Medicina Experimental fue inaugurado por la tarde el monumento a la señora Helena Larroque de Roffo. (...) El conjunto ha sido colocado delante del pabellón que lleva el nombre de la señora de Roffo y a pocos metros de la entrada principal del Instituto.”(...) La ceremonia realizada, más que un homenaje, fue un acto de justicia en este país donde todavía se rinde gran culto al músculo y las trivialidades y se olvida a los seres que consagran su vida al laboratorio buscando el alivio de la humanidad ...”[13]

 

·        El vecindario se vincula a la realidad social

“La negación que presenciaron sus fundadores en un primer momento cuando el Instituto Oncológico abrió sus puertas en el barrio de Agronomía, nada tuvo que ver con la actitud de defensa que experimentara la Institución en los últimos años. Con el correr del tiempo, el vecindario fue tomando conciencia de la importancia de la acción desarrollada por el Instituto en la ciudad y en todo el país ya que el Roffo es el centro oncológico más antiguo del continente y además el principal centro de formación de oncólogos del país. Trabaja conjuntamente por convenio entre la facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y la Comisión Nacional de Energía Atómica. En la Argentina mueren 40.000 personas / año de cáncer. Es la segunda causa de muerte en toda la República, pero muchos enfermos pueden curarse gracias a los tratamientos como los que allí se les da ...”[14]

 

·        Marcha en defensa del Roffo

“El Instituto Angel Roffo, el más importante hospital público del país especializado en oncología, estaría a punto de cerrar sus puertas por falta de dinero, según alertaron los médicos que allí trabajan. De acuerdo con los profesionales, la culpa de la situación que atraviesa el Roffo es de varias obras sociales, que le adeudan al hospital casi 2.5 millones de pesos”. (...) Ayer a la mañana casi 200 médicos, investigadores, empleados y pacientes marcharon bajo la lluvia por los alrededores del hospital en defensa del Roffo ...”[15].

 

“Pacientes, médicos e investigadores del Instituto de Oncología Angel Roffo abrazaron ayer simbólicamente al hospital, que atiende a enfermos de cáncer de todo el país, ante el peligro de que cierre por problemas financieros. (...) Colgaron banderas en las rejas del edificio: a la comunidad le pedimos su apoyo para salvar el Instituto, decía una de ellas. (...) Según Carugatti (Director del Instituto), el 40% de los pacientes carece de recursos y no tiene cobertura. A ellos los asistimos como a todos, pero van a quedar sin asistencia sino conseguimos los fondos. (...) Pero los pacientes responden que mientras la plata no aparezca seguirán movilizados”.[16]

 

“Uno de los soportes económicos que actualmente tiene el Instituto Oncológico Angel Roffo, es la fundación que lleva su mismo nombre. Este ente se encarga de generar recursos para que el hospital pueda continuar atendiendo a la comunidad. El Instituto Roffo afronta dificultades presupuestarias porque el dinero que otorga la UBA es insuficiente. Además las obras sociales se retrasan en sus pagos, asegura el presidente de la fundación, José Scoppa. Y agrega: eso provoca que la cooperadora tenga que redoblar sus esfuerzos. Scoppa sostiene que la fundación recauda dinero a través de contribuciones particulares y de empresas.

Otra de las maneras de obtener fondos es por intermedio de recitales. Lo más gratificante fue que tanto los Piojos como Burgos pidieron cantar a beneficio del hospital Roffo, resalta. Por otra parte la cooperadora es la responsable además de organizar cenas, desfiles de modelos y bingos.”[17]

 

·        Avances científicos presentados en Suiza

"... Se descubrió, en la Argentina, una nueva estrategia contra el cáncer. Consiste en administrar, junto con la radioterapia, una droga que destruye una enzima imprescindible para el crecimiento de los tumores. El tratamiento fue ensayado ya en el Instituto Roffo, de la UBA, sobre un grupo de 35 pacientes con metástasis cerebrales –las más graves– con resultados favorables en el 87 por ciento de los casos. Como la misma droga se usaba desde hacía varios años para otras enfermedades, sus riesgos de toxicidad ya habían sido investigados, lo cual permitió pasar rápidamente del laboratorio a las pruebas con seres humanos. (...) Los resultados obtenidos hasta el momento por el equipo del Roffo se presentaban este fin de semana en el Congreso Mundial de Investigación de Transferencia que se celebra en Lugano, Suiza ...”[18]

 

 

Desde una segunda instancia metodológica se trabajó en el marco de la escuela geográfica de la percepción, la cual toma al paisaje haciendo hincapié en el interés por los vínculos y el peso que arrojan las subjetividades sociales al interactuar y construir el espacio social. “Actualmente para la valoración del paisaje en los planes territoriales, además de evaluar factores como la cobertura vegetal, la pendiente (...) suele tenerse en cuenta la opinión de los usuarios potenciales (...) expresable mediante encuestas u otros sistemas de investigación social que ayudan a descifrar las preferencias subjetivas del público”[19]. Es la historia oral, los elementos significativos y las reacciones ante el problema, lo que dejan traslucir las formas de ver el paisaje. "Todo lo que vemos, o que nuestra visión alcanza es el paisaje. Este puede definirse como el dominio de lo visible, lo que la vista abarca. No sólo está formado por volúmenes, sino también por colores, movimientos, olores, sonidos, etc. (...) Por tanto el paisaje como el espacio resultan de movimientos superficiales y de fondo de la sociedad, de una realidad de funcionamiento unitaria, de un mosaico de relaciones, de formas, de funciones y sentidos". [20]

 

Antes de dar comienzo al desarrollo de este punto, cabe aclarar que las entrevistas realizadas respondieron a una primera aproximación del tema dejando abierta la continuidad a efectos de que futuros estudios puedan llevarse a cabo.

 

Se realizaron diez (10) entrevistas a testigos claves mediante la técnica de interviews[21], con la cual se obtuvo un disparador de respuestas más libres, por la ductilidad y la adaptación de la técnica.

 

Las entrevistas se realizaron en base a cuatro (4) cuestionarios que se elaboraron según la actividad desarrollada en el Instituto y los propósitos perseguidos en el trabajo en relación al uso de los jardines.

 

Se seleccionaron nueve (9) actores sociales del plantel estable de los cuales se podían llegar a obtener testimonios cotidianos de la dinámica interna del Instituto Roffo (director, médicos, residente, psicóloga, enfermera, sacerdote, jefe de mantenimiento, encargado) y una (1) psicóloga externa que aportó elementos muy significativos para el análisis del tema.

 

Las preguntas formuladas al director como así también al plantel del Instituto (médicos, enfermera, residente)[22], estuvieron orientadas principalmente a la relación que existe entre los pacientes y los jardines. Se indagó acerca del disfrute, la percepción y la utilización de los mismos. Finalmente se preguntó sobre la opinión qué tenían sobre el espacio verde pensado como terapéutico y otras experiencias vividas que rescatarían al compararlas con el Instituto Roffo.

 

Los médicos, inclusive el director, coincidieron en la importancia que tienen los espacios verdes dentro de un hospital oncológico tanto para los enfermos y familiares como para ellos mismos, considerándolos como un elemento más para su confort y mejor estadía. “El paciente recorre el jardín (...) van con su familia (...) al menos pueden salir de sus habitaciones, disfrutar del día y la tarde, salen con suero, si tienen movilidad, o con sillas de ruedas (...) Influye mucho en lo que es el tiempo libre del paciente oncológico, especialmente el paciente terminal".[23]

La entrevista realizada a la enfermera aportó información de experiencias propias que enriquecieron la comprensión de la importancia de los espacios verdes en estos ámbitos: "a los pacientes les gusta ver el verde por la ventana, en primavera se entretienen contando las hojas que brotan de los árboles (...) Trabajé en un sanatorio en el cual solo una de las habitaciones tenía una ventana que daba a un patio pequeño (...) y los pacientes se alegraban cuando eran llevados a esa habitación porque decían: acá se puede ver verde".[24]

Los pacientes internados: "en un principio no disfrutan del jardín porque vienen con una carga de angustia muy grande, esto se revierte cuando pasa un tiempo, y comienzan a usarlo y a pasear por él"[25]. Quienes más lo usan son los familiares de pacientes internados, a quienes le sirve como un espacio para despejarse y salir del ambiente angustiante de los pabellones internos del Instituto, así mismo, y a pesar de que la mayoría de los pacientes no permanecen internados más de seis (6) días recorren el espacio acompañados por sus familiares y demás visitas.

En general se coincidió que por la mañana los pacientes no usan el jardín debido a que circulan los médicos y el personal externo generando un gran movimiento en el espacio exterior. En cambio por la tarde, sobre todo en las épocas en las que no hace frío, los internos lo usan y lo disfrutan.

Con respecto a la percepción del estado actual de los jardines sólo dos (2) de los entrevistados emitieron críticas por la falta de mantenimiento “Sí hay comentarios: los familiares creen que es sombrío, apagado, los únicos colores que hay son los verdes y marrones y por ser un Instituto oncológico tendría que ser más alegre en cuanto al color”.[26]

Por otra parte en las opiniones recibidas acerca del espacio verde pensado como terapéutico surgió en casi todas las entrevistas realizadas el problema de las limitaciones presupuestarias que condiciona a las Instituciones públicas: "En este país no se puede pensar en eso, porque no hay presupuesto, ni siquiera para mantener en buenas condiciones el interior de los hospitales".[27]

En lo que hizo a las preguntas formuladas acerca de otras experiencias vividas, en todos los casos los entrevistados hicieron referencia a lo notable que resulta ser cuando no existe un espacio verde para salir “Trabajé en uno de 8 hectáreas de parque, se sentía mucho este espacio, ya cuando iba a buscar el auto al estacionamiento, uno se desconectaba del hospital”.[28]

 

Las preguntas realizadas a las psicólogas estuvieron orientadas hacia el valor que le asignaban a los espacios verdes para las personas en general y para el tratamiento diario de pacientes con diferentes enfermedades. Finalmente, al igual que el plantel del Instituto, se les preguntó acerca de sus propias experiencias en distintos hospitales.

Las psicólogas fueron las que respondieron bajo otra mirada enfatizando la importancia del espacio verde sobre la salud mental de las personas, tanto para la vida cotidiana como para la realización de consultas y terapias psicológicas: "Es fundamental porque el estar en contacto con el verde es terapéutico, además en presencia de aire puro se les puede enseñar a los pacientes a respirar bien y a relajarse (...). Mi experiencia, aquí es atender consultas de pacientes afuera, en el espacio exterior (...)".[29] Además aseguran que el espacio verde es terapéutico para los enfermos: "es un espacio donde uno puede estar en contacto con la naturaleza, despejarse de los problemas cotidianos de toda índole".[30]

Con respecto a las propias experiencias las respuestas obtenidas coincidieron con los testimonios del plantel estable del Instituto de igual forma en lo relacionado al tratamiento de los pacientes y la limitación presupuestaria en las instituciones públicas “He tenido la suerte de trabajar en varios hospitales, (...) como el Borda, Moyano y Torcuato de Alvear y en todos ellos había espacios verdes recreativos pero como dichos establecimientos no son privados están muy mal usados”.[31]

 

La formulación de las preguntas realizadas al Sacerdote, estuvieron dadas a la relación existente entre los pacientes y sus familiares y los jardines pero desde el punto de vista espiritual. También se indagó acerca de las actividades que realizan los fieles en los jardines y qué no debiera faltar en estos espacios verdes destinados principalmente a los enfermos.

En la entrevista se observó una orientación hacia lo espiritual del espacio verde, además habló de intereses sobre el jardín muy similares a los de las psicólogas: "El diálogo tiene otra fluidez y resulta más fácil, con más libertad, cuando se da en los jardines (...) el color verde sirve, da paz, y los espacios verdes relajan.(...) El jardín se hace independiente en relación a los enfermos”.[32]

 

Para culminar se entrevistó al jefe de mantenimiento y al encargado cuyo cuestionario estaba orientado hacia la percepción de los jardines por parte de los pacientes, el uso y la frecuencia del mismo como así también reflexiones con respecto al mantenimiento o estado de estos espacios verdes.

Ambos entrevistados coincidieron con las respuestas del plantel estable del Instituto en lo que respecta, horarios, épocas del año y usos de los jardines. No formularon críticas relevantes recibidas por el estado de los jardines pero sí uno de ellos hizo mención de las tareas de mantenimiento “El único que cuida las plantas soy yo (...) quien me ayuda a veces es el pintor porque yo solo no doy a vasto”.[33]

 

 

 

REVITALIZACION DE LOS JARDINES

Resulta necesario en esta instancia extraer las conclusiones más significativas que han tenido lugar en el desarrollo del trabajo.

Haciendo una síntesis de lo acontecido se podría mencionar que en Buenos Aires, se instaló una necesidad de contar con una institución a principios del SXX que comience a tratar el cáncer, en el marco de las concepciones de establecimientos especiales para el tratamiento de enfermedades contagiosas. Por tal sentido se construyó un establecimiento con pabellones aislados circundados por jardines perimetrales. El desconocimiento por la enfermedad surgido en los actores sociales vecinos al nuevo Instituto, provocó una primera reacción adversa a su funcionamiento.

El Instituto de Oncología Angel H. Roffo (ex Instituto de Medicina Experimental), al servicio de la comunidad, se consolidó como establecimiento público adquiriendo prestigio nacional e internacional. No ajeno a las limitaciones presupuestarias y a las decisiones que hicieron eco hace más de 6 (seis) años por la discontinuidad de sus funciones, continúa llevando a cabo un servicio público y sigue formando profesionales que se destacan en el exterior.

El Roffo es un Instituto en el cual la madurez de sus especies arbóreas estructuran los jardines. Solo se menciona el mantenimiento a través del corte, recogido de hojas secas o alguna extracción arbórea.

Según las entrevistas realizadas existe una relación entre los pacientes y los jardines: usos, épocas del año, frecuencias. Pero esta relación se hace extensible a familiares, profesionales como así también a las visitas ocasionales.

Las limitaciones presupuestarias parecerían ser el único factor en las instituciones públicas que no permite pensar en otra mirada para resolver los inconvenientes, pero cabe destacar que estuvo presente en los entrevistados la reflexión y la comparación de la existencia o no de los espacios verdes y sus atributos.

 

Por consiguiente a fin de establecer lineamientos básicos de planificación los objetivos del trabajo se han orientado a:

Ø      Elevar el nivel de vitalidad de los jardines perimetrales a los pabellones del Instituto;

Ø      Planificar y diseñar los jardines para que el uso del espacio exterior sea aprovechado y compartido en su máxima potencialidad.

A fin de establecer un planteo general se subdividirá el espacio de acuerdo a las necesidades, pudiendo definir de esta manera los diferentes sectores en los cuales se debería intervenir. (ver Anexo 2):

 

I- Sector social

1.     Planificar nuevas zonas de recorrido interno y sectores de estar;

2.     Descentralizar el área de espera ubicado a ambas márgenes del sendero principal.

 

Al Instituto se accede por la única entrada ubicada sobre la avenida San Martín. A través de su recorrido se llega directamente al camino central en el cual se puede divisar la estatua de Helena Larroque y más allá el Auditorio que le da el marco de fondo. La propuesta se funda en descentralizar esa área debido a que cumple diversas funciones a la vez:

-        en ese lugar se encuentran los únicos bancos con respaldo que tiene el Instituto para sentarse bajo las arboledas;

-        es el paso obligado para acceder a los pabellones traseros;

-        constituye el lugar de espera más cercano a la salida con equipamiento para tal uso.

Por consiguiente se plantea la propuesta a partir de la traza de senderos sinuosos hacia ambas márgenes del camino principal a fin de fomentar el recorrido, creando nuevos sectores de espera equipados con mobiliario suficiente y adecuado para satisfacer el uso intensivo de este sector.

 

II- Sector pabellones

1.     Incorporar el espacio verde circundante al uso cotidiano;

2.     Definir funciones de uso.

 

Este sector resulta ser el más complejo para resolver por las características de espacio que se pretende lograr. La propuesta se sustenta en estimular la salida de los pabellones hacia el espacio verde incorporando una relación directa entre el interior y el exterior en su uso cotidiano.

El factor decisivo que se tiene en cuenta para las modificaciones y planificación del espacio, está dado principalmente en la estimulación de todos los sentidos a través de la incorporación de colores, aromas y texturas producto de una selección cuidadosa de especies vegetales.

Además se prevé la dotación de equipamiento tales como barandas, barras, bancos, etc., que permitan la realización de instancias de recorrido para que  faciliten la movilidad de los pacientes.

Este sector como denominamos pabellones deberá complementarse bajo la mirada interdisciplinaria de aquellos actores sociales que intervienen en la institución a fin de establecer lineamientos que refuercen esta propuesta.

 

 

III- Sector retiro

1.     Planificar áreas soleadas para el esparcimiento;

2.     Implementar un espacio para fomentar actividades recreativas y culturales.

 

El Instituto en verano cuenta con una sombra muy densa que afecta casi toda la parte central del terreno. Por ello se propone un sector que se pueda acondicionar o reorganizar para formar claros en la vegetación con el propósito de que la luz solar se infiltre en algunos de los sectores más sombríos.

La propuesta prevé la implementación de una cubierta vegetal de césped, equipada con bancos y mesas para la práctica de actividades recreativas o lúdicas.

A su vez la existencia de un espacio libre permitirá montar en el terreno módulos móviles para la realización de ciertas actividades temporales de tipo cultural, como ser conciertos al aire libre funciones de teatro, muestras itinerantes, etc., siempre en cuanto no afecte las condiciones de los enfermos.

 

 

IV- Sector servicio

1.     Reorganizar el estacionamiento existente;

2.     Estudiar la factibilidad de restringir el estacionamiento;

3.     Ensanchar los senderos internos para la circulación de las camillas.

 

El aumento del tránsito vehicular ha tenido incidencia directa en los espacios libres del Instituto que se han cedido al estacionamiento diario de los automóviles. Esta realidad está creando dificultades cada vez mayores en la circulación dentro del Instituto y entre los pabellones.

Por tal sentido la propuesta se orienta a definir sectores de servicio para la instalación de estacionamientos al aire libre estableciendo una zonificación de usos permitidos y no permitidos. Dado que la cantidad de vehículos supera las plazas disponibles urge estudiar la factibilidad de normas que restrinjan el acceso o evaluar la posibilidad de disponer de otros lugares vacantes fuera de la Institución.

En lo que hace al movimiento y la necesidad de un traslado rápido de enfermos en camillas o sillas de ruedas, en la propuesta se prevé el ensanche de los senderos internos a fin de mejorar su direccionalidad y tránsito.

 

Esta propuesta de Revitalización de los jardines del Instituto no pretende estar ajena a las realidades presupuestarias. Por tal sentido se hace necesario estudiar la factibilidad de implementar pasantías con alumnos de las carreras afines al mantenimiento, diseño y planificación de espacios verdes de la Universidad de Buenos Aires y/o Universidades Nacionales, como así también la convocatoria de actores sociales que estén dispuestos a colaborar y participar activamente en las diversas actividades y/o planes a llevar a cabo.

 

 

 

COMENTARIO FINAL

A partir del desarrollo expuesto en el presente trabajo, pretendimos resaltar la puesta en valor de este Instituto de Oncología Angel H. Roffo en lo que hace a sus espacios verdes, su trayectoria y su relación con sus usuarios más directos. Es de destacar que los lineamientos han apuntado a dejar en evidencia la importancia de los jardines a través del paseo, la distracción, las actividades al aire libre y el reencuentro con los seres más queridos.

 

Esta propuesta de Revitalización de los jardines del Instituto intenta acercar una primera aproximación al desarrollo de nuevos estudios que permitan generar experiencias viables y que resulten extrapolables a otras instituciones hospitalarias con características similares.

 

Pero a fin de realizar nuevos análisis y perseguir la concreción de esta propuesta resultará imprescindible contar con el compromiso de un equipo de trabajo interdisciplinario que fomente la planificación conjunta de los jardines, elevando el nivel de vitalidad de los mismos para que el uso de estos espacios exteriores sea aprovechado y compartido en su máxima potencialidad.

 


BIBLIOGRAFÍA

 

Boletín del Instituto de Medicina Experimental para el estudio y tratamiento del cáncer, tomo 18, 1941, pág. 1189.

 

Capel, Horacio, Arteaga, Luis; Las nuevas geografías, Editorial Salvat, Barcelona, 1982.

 

Carrasco, Benito; Parques y Jardines, Editorial Peuser, Buenos Aires, 1924.

 

Cristofaro Oscar y Miles, Horacio; La personalidad del Dr. Angel H. Roffo, La epidemia y etiología del cáncer, a través de los trabajos del Angel Roffo, Apuntes de la memoria del hospital, Biblioteca privada del Instituto.

 

Cutolo, Vicente Osvaldo; Historia de los Barrios de Buenos Aires; Buenos Aires; Editorial Elche Tomo 1; 1996.

 

Duverger, Maurice; Métodos de las ciencias sociales, Editorial Ariel S.A., Barcelona, 1996.

 

Lynch, Kevin; La imagen de la ciudad, Colección Punto y Línea, Editorial Gustavo Gili; Barcelona, 1998.

 

Rigou René y Romeo Nicolás, Historia del Instituto de Medicina Experimental. En: Revista La Prensa Médica Argentina, Bs. As. 1993.

 

Owen, Fourier, Garnier y otros; Ciudad y utopía, Centro Editor de América Latina, Bs. As. 1977.

 

Santos, Milton; Metamorfosis del espacio habitado, Oikos-Tau, cap. 5, 1978.

 

Sosa, Lily, de Newton; Helena Larroque de Roffo. En revista Todo es Historia, N°358, Mayo de 1997, Número especial 30 aniversario, págs. 104-107.

 

Varela, Brisa; Las ciencias sociales en la escuela, Fundación Prociencia, Buenos Aires, 1999.

 

 

Fuentes oficiales

 

Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (GCBA); Anuario Estadístico 2003, Población total censada por sexo, tasas de crecimiento medio anual de la población total y densidad según barrio. (1991-2001).

 

----; Dirección General de Información y Archivo Legislativo (ex CEDOM), Resolución Nº 10-S.S.P. y D.C. y S.S.D.-998, BOCBA 537 Publ. 25/09/1998, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC); Población según censos nacionales de 1895 a 2001 por provincia ordenadas por la cantidad de población en 2001.

 

 

Artículos periodísticos

 

Academia de las Ciencias Médicas, Inauguración del Instituto del Cáncer, 20/4/1922.

 

Del Valle, Juan Manuel, El 40% de los pacientes del hospital Roffo son humildes. En: Villa del Parque Magazine, octubre/2000.

 

Galvan, Carlos, Denuncian el posible cierre de un hospital de lucha contra el cáncer. En: Clarín Diario 22/12/1998.

 

----, Otro abrazo para que el Roffo no cierre. En: Clarín Diario 23/12/1998.

 

Lipcovich, Pedro, Un tratamiento para el cáncer descubierto en la Argentina. Esperanza en dosis. En: Diario Página/12, 16/3/2003.

 

Señoras, Juan, La lucha contra el cáncer, Instituto Popular de Conferencias. En: Diario La Prensa 6/7/1918.

 

Revista de Ciencias Médicas; Señora Helena Larroque de Roffo, Inauguración del monumento en su memoria, tomo 9, 1926.

 

INST. ONCOLOGIA

ANGEL H. ROFFO

AV. SAN MARTIN

AV. NAZCA

AV. FRANCISCO BEIRO

Inserción del Instituto en

la Ciudad Autónoma de

Buenos Aires.

Inserción del Instituto en el Barrio de Agronomía.

Fuente: Instituto Geográfico Militar (IGM) Fotografía aérea año 1998.

Esquema del Instituto con sus pabellones, jardines perimetrales y las avenidas que lo

delimitan.

ANEXO I

ANEXO II

Esquema de la Planta de Sectorización de la propuesta de Revitalización de los jardines del Instituto.

Vista de la entrada principal sobre la avenida San Martín.

Fuente: Archivo del Instituto de Oncología Angel Roffo s/f.

Ponencia presentada en el Simposio Ambiente Urbano. Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, San Luis – Argentina. Jueves 22 de setiembre de 2005.

 

 

 

 



[1] Lic. Planificación y Diseño del Paisaje Universidad de Buenos Aires (UBA). mail: gecampari@yahoo.com.ar

[2] Trabajo de intensificación final de la carrera de Lic. en Planificación y Diseño del Paisaje UBA en elaboración.

mail: lauracazorla@hotmail.com

[3] Dirección General de Información y Archivo Legislativo, Resolución Nº 10-S.S.P. y D.C. y S.S.D.-1998.

[4] Anuario Estadístico 2003 GCBA, Población total censada por sexo, tasas de crecimiento medio anual de la población total y densidad según barrio (1991-2001).

[5] INDEC, Población según censos nacionales (1895-2001).

[6] Lynch, (1998), pág. 62.

[7] Relevamiento de elaboración propia año 2000.

[8] Fourier (1977), págs. 49-51.

[9] Garnier, (1977), pág. 74.

[10] Diario La Prensa 6 de julio de 1918.

[11] Cristofaro y Miles (s/f) Memorias del Hospital, Biblioteca Privada del Instituto.

[12] Diario La Prensa 20 de abril de 1922.

[13] Revista de Ciencias Médicas 1926, tomo 9.

[14] Diario Clarín 22 de diciembre 1998.

[15] Diario Clarín 22 de diciembre 1998.

[16] Diario Clarín 23 de diciembre de 1998.

[17] Villa del Parque Magazine, octubre 2000.

[18] Diario Página/12, marzo 2003.

[19] Capel, (1982), pág. 45.

[20] Santos (1978), p. 59

[21] Duverger (1996), p. 286

[22] Se transcribieron los párrafos más significativos de las entrevistas realizadas a fin de no exceder la capacidad convenida para la exposición del presente trabajo. Las entrevistas no revelan la identidad de los entrevistados con el objeto de preservar la privacidad de los mismos.

[23] Médico residente.

[24] Enfermera.

[25] Médico clínico (1).

[26] Médico residente.

[27] Médico clínico (1).

[28] Médico (2).

[29] Psicóloga (1).

[30] Psicóloga (2).

[31] Psicóloga (1).

[32] Sacerdote.

[33] Encargado.