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Asunto:[encuentrohumboldt] 441/05 - Evaluación de Impacto y Evaluación de Riesg o, herramientas de gestión ambie
Fecha:Domingo, 20 de Noviembre, 2005  09:52:16 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

Evaluación de Impacto y Evaluación de Riesgo, herramientas de gestión ambiental.

Aportes conceptuales para su interpretación

 

Adriana B. Pereyra

 y

Lidia Soria

Profesoras Adjuntas , División Geografía, Universidad Nacional de Luján

 

Resumen

En esta ponencia se desarrollaran aportes conceptuales para la interpretación de la Evaluación de Impacto y la Evaluación de Riesgo, consideradas como herramientas de gestión ambiental. En especial se realizará un análisis  teórico de la cuestión ambiental , los antecedentes de la inserción de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), tanto en la escala internacional como en América Latina y en Argentina, así como la conceptualización del  Riesgo Ambiental, su definición y paradigmas.  Por otra parte es importante mencionar que desde los Seminarios de  Metodología de Evaluación de Impacto Ambiental y Riesgo ambiental de la carrera de Licenciatura en Información Ambiental de la UNLu se llevaron a cabo investigaciones empíricas a las cuales se hará referencia en este trabajo.    

 

Introducción

Desde hace algunas décadas, con mayor énfasis a partir de la década del noventa el vocablo ambiente se ha incorporado al lenguaje común de la población. Sin embargo, su uso cotidiano no implica necesariamente un análisis complejo de su significado, situación que se observa en la interpretación que distintas leyes de orden nacional y provincial le asignan, así como en medios de comunicación. Podemos advertir que, según sea el perfil profesional de quien trata el tema, diferente podrá ser la utilización e interpretación del vocablo ambiente y en consecuencia esto se evidencia en la manera de encarar la problemática ambiental, es decir como una cuestión del ambiente físico y biológico ó en otro caso como una cuestión social.

Gallopín ha abordado este tema desde la ecología con una amplitud de criterio que conllevan al desarrollo, análisis e interpretación de los factores críticos para  la comprensión de la relación sociedad naturaleza generando herramientas conceptuales para el abordaje de las cuestiones ambientales, que son de carácter complejo. Al respecto Funtowicz, 1994 explica que hablar de complejidad no significa mayores dificultades, sino mayores vínculos de interacciones, interdependencia, jerarquías y auto organización. Entre otros autores, Reboratti, 2001 trata la evolución histórica del concepto ambiente, las problemáticas que derivan de sus traducciones y desde la geografía da cuenta de una problemática social.

Por su parte, Leff, enmarca a la cuestión ambiental como una problemática de carácter eminentemente social: esta ha sido generada y está atravesada por un conjunto de procesos sociales. Sin embargo, las ciencias sociales no han transformado sus conceptos, métodos y paradigmas teóricos para abordar las relaciones entre estos procesos sociales y los cambios ambientales emergentes.

La degradación ambiental como resultado de prácticas inadecuadas, ausencia de legislación, modelos productivos donde la racionalidad económica  y la visión cortoplacista son una constante, es el fiel reflejo de una sociedad que decide con un enfoque parcial sobre el ambiente que la rodea y de la que es parte, aún falta incorporar  una visión  sistémica que permita reflexionar holísticamente.

Entendemos al ambiente desde la organización espacial como el espacio construido socialmente en el cual la sociedad actúa sobre el medio físico y construido por el hombre generando un ambiente o entorno a diferentes escalas de actuación: local, regional, nacional, etc.

En consecuencia, podemos definir a los problemas ambientales como determinado tipo de interacciones pautadas entre las poblaciones humanas y el sistema biofísico de referencia, que interrumpen o alteran procesos de flujo de materia y energía o alteran la disposición funcional de los elementos de un sistema complejo generando cambios impredecibles que muchas veces implican la transformación total del mismo. Por lo tanto, así como lo afirma Gonzalez L. De G su expresión adquiere distintas dimensiones: temporales, espaciales, biofísicas, tecnológicas, organizacionales, cognitivas y simbólicas que corresponden a una determinada cultura. En este contexto,  vemos como los problemas ambientales requieren y exigen de una articulación de un conjunto de disciplinas científicas y técnicas para encontrar explicaciones, diagnosticar problemas y proponer soluciones.  La  incorporación  entonces, de la dimensión ambiental ha favorecido la producción de conocimiento que muchas veces queda exclusivamente en el marco académico y no se traduce en el accionar cotidiano de los organismos  a cargo de la gestión ambiental. Brañes, 1991, la define como el conjunto de actividades humanas encaminadas a procurar una ordenación del medio ambiente y contribuir al establecimiento del un modelo de desarrollo sustentable. Este propósito comenzó a visualizarse en un cierto momento como un objetivo social y, por ende, como una función estatal. Como consecuencia de ello, la gestión ambiental pasó a ser una función más del estado, lo que dio origen al establecimiento de sistemas administrativos a través de los cuales habría de ejercerse dicha función.

Como advertimos la gestión ambiental es una función del estado y es en este marco donde se inserta la Evaluación de Impacto Ambiental, que si bien tiene sus primeros antecedentes en la década del 70 en los Estados Unidos, ha iniciado desde entonces un largo recorrido a escala planetaria incorporándose tanto a los procesos de gestión ambiental de bloques económicos como de estados a escala individual.

 

Antecedentes de la EIA  a escala internacional

Entre los antecedentes de la introducción de la EIA a escala internacional  encontramos  a la OCDE (Organización de Comercio y Desarrollo) que en 1977 elaboró directrices sobre procedimientos ambientales. El PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente) que entre 1981 y 1983 marcó  la necesidad de incluir a la EIA en la etapa de planificación. A escala de los continentes, podemos decir que Europa fue incorporando gradualmente el procedimiento de EIA aunque ya no con la eficacia del modelo norteamericano. En una primera etapa fueron los países de manera individual y luego al consolidarse la Unión Europea el tema es articulado en la legislación comunitaria. A título individual Francia lo incorpora en 1976 en riesgos de salubridad, tecnológicos y peligrosos, Alemania con leyes sectoriales, Grecia en 1986, Irlanda en 1977 con una ley de planificación, España entre 1986 y 1989. Dinamarca en la planificación urbana, Holanda también lo incorpora, Reino Unido  presenta instrumentos sectoriales y dispersos para la introducción de la EIA en una primera etapa. Otros países como Hungría y Rusia lo incorporan hacia finales de la década del ochenta y Portugal en 1990.

La Agencia Europea de Medio Ambiente en 1975 establece un procedimiento común para la creación y actualización de una base de información en materia ambiental. Pero recién en 1990 se establece un reglamento, la red de información y otro tipo de exigencias de auditoría y gestión ambiental.

La realidad asiática y africana encuentra mayores similitudes con la situación latinoamericana.

En Asia, Tailandia ha sido el primer antecedente, Japón desde 1973  incluye para determinados proyectos la exigencia de EIA pero adquiere formalidad en 1984.

La India desde 1977 posee un marco legal para obras en cuencas hídricas pero es posterior la incorporación para otras temáticas.

En Oceanía, Australia posee un sistema parecido al americano.

 

América Latina y la EIA

La introducción de la EIA en los países en desarrollo, permite advertir que no fue una política de estado propia por proteger el ambiente cuando existían o coexisten otros problemas prioritarios, esta incorporación llegó en un paquete signado por las necesidades impuestas por el sistema de relaciones internacionales y el desarrollo interno de estos  países. Mencionamos que el apoyo crediticio para determinadas políticas, programas, proyectos viene impregnado de un paquete administrativo al que se denomina ciclo del proyecto y en el que una de las partes consiste en la evaluación ambiental del mismo. Situación que ha llevado a varios países a que introduzcan la EIA  de manera sectorial como general. En particular se advierte que las características que sigue el procedimiento son prácticamente similares, pero la principal diferencia se establece en la escasa participación que se le da a la población.

Algunos de los problemas identificados en relación a la instrumentación de la EIA son, entre otros: organismos fragmentados, ausencia de legislación específica, ausencia o limitada participación pública, escasez de recursos humanos capacitados,  ausencia de información básica, falta de infraestructura técnica, ausencia de autoridad ambiental y/o debilidad en la toma de decisiones por parte de la autoridad ambiental.

México ha sido uno de los primeros países en adherir a la propuesta desde 1978 y posteriormente con instituciones  creadas para tal fin.

Los países andinos han adoptado de manera similar la EIA. Colombia en 1973 adoptó su Código Nacional de Recursos Naturales, Venezuela en 1976, ya en los noventa tanto Bolivia como Colombia y Ecuador tenían dependencias específicas ambientales. Perú lo incorpora a través del Ministerio de Energía y Minas a través de la Dirección de Asuntos Ambientales.

Brasil desde 1988 exige la EIA en el marco de ciertas actividades que puedan alterar el ambiente.

Paraguay desde 1993, Uruguay en 1994 y Chile cuenta con la ley 19.300- Ley de Bases del Medio Ambiente-  de 1994 por la cual incorpora el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Argentina no ha sido ajena a esta situación y en su camino hacia el presente existen hitos que muestran el interés por la cuestión ambiental.

Durante los años 70 existían algunas legislaciones parciales vinculadas a lo ambiental, pero en 1973 se crea la Secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano  dependiente del Ministerio de Economía como respuesta a la Conferencia de Estocolmo de 1972. En 1981 pasó a depender de la Secretaría de Salud Pública y con el advenimiento de la democracia, Saneamiento Ambiental pasó a la Secretaria de Vivienda y Ordenamiento Ambiental dependiendo del Ministerio de Acción Social. En 1987 se crea la Subsecretaria de Política Ambiental en la Secretaria General de la Presidencia y en 1989 es reemplazada por la Comisión Nacional de Política Ambiental. En 1991 se crea la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano que hasta el presente ha cambiado de nombre varias veces, llamándose hoy Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental. Por lo tanto, actualmente la injerencia de la  cuestión ambiental en la escala nacional se encuentra bajo su jurisdicción.

 

Riesgo ambiental

Dentro de la cuestión ambiental debemos incluir todo lo inherente al Riesgo Ambiental, que si bien presenta ciertos rasgos distintivos que lo definen, viene a ampliar y concretizar específicamente algunos aspectos de la Evaluación de Impacto Ambiental. Si bien, tiene otros orígenes y líneas de pensamiento que rigen su accionar, en la mayoría de los países en desarrollo es un tema con ciertas limitaciones y menor difusión en el común de la población. La Ley  de EIA de la Provincia de Chubut contiene  un apartado vinculado a Riesgos Industriales. Esto nos muestra que si la finalidad de los Estudios de Impacto Ambiental es predecir cambios que resulten de la implementación de un proyecto, los riesgos son parte de ello y por lo tanto deben enunciarse y calcularse. Sin embargo, la estructura tradicional de los EsIa,  rara vez exigen explícitamente este punto.

Podemos definir al Riesgo como cualquier fenómeno de origen natural o humano que signifique un cambio en el ambiente ocupado por una comunidad que sea vulnerable a ese fenómeno. El riesgo se compone de dos elementos: la amenaza y la vulnerabilidad que interactúan. Por lo tanto, la amenaza es entendida como la probabilidad de ocurrencia de un evento potencialmente desastroso durante cierto período de tiempo en un sitio dado. La Vulnerabilidad se interpreta como la incapacidad de una comunidad para absorber, mediante el autoajuste, los efectos de un determinado cambio en el ambiente. De la ecuación  A+-V resulta el riesgo.

Entre sus antecedentes Kolluru, 1998  cita los riesgos de contaminación de agua transportada en tuberías de plomo reconocidos tanto por los griegos como por los romanos. La contaminación del aire durante la Revolución Industrial, la epidemia de cólera en Londres en 1885, etc. Ya en épocas más recientes como disciplina formal la evaluación de riesgos aparece en las décadas de 1940 y 1950 en la industria nuclear, refinación de petróleo y de procesos químicos, como también en la aeroespacial. En cambio las evaluaciones de riesgo para la salud adquieren relevancia  en 1976 con la publicación de la Agencia Norteamericana del Ambiente y las Guías para Evaluación de Riesgos Carcinogénicos. Desastres que han marcado una ventana de oportunidad para la reflexión han sido Chernobyl en  Rusia y  Bhopal en la India. Es decir, este autor norteamericano permite visualizar que los antecedentes corresponden al orden de los riesgos tecnológicos.

Allan Lavell Thomas, 1996 aborda los riesgos desde la teoría social de los desastres planteando un enfoque holístico que involucre tanto las variables de orden natural, social, tecnológico y contaminante  en la Gestión Integral del Riesgo. Las temáticas tratadas por La Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina analizan desde una perspectiva social los mal llamados desastres naturales: sismos, tsunamis, huracanes, tormentas, tornados, deslizamientos de tierras, sequías, inundaciones, etc. y busca aplicar modelos de presión y liberación de desastres para comprender la amplitud de los procesos que se conjugan al momento de una situación de crisis o stress social como se caracteriza al desastre, como desde otro modelo denominado de acceso a recursos intentan explicar la incapacidad de la población para hacer frente y recuperarse de una situación  límite.

El análisis de los paradigmas que han regido la gestión de desastres identifica dos fuertes líneas de pensamiento, entre otras. La primera correspondiente al paradigma fisicalista en el que el impacto sólo se mide por números de viviendas, superficies, muertos, etc., y sobre todo el enfatizar en el desastre como producto y no como proceso. Esto lleva a considerar y creer que la solución se halla en los medios ingenieriles y  forma parte, de la ventana de oportunidad que muchos políticos ven al momento de enfrentar la situación en el conocido durante, es decir mientras se desarrolla el fenómeno[1]. 

Desde la sociología norteamericana la otra significativa línea de pensamiento  le  otorga un rol activo al análisis de la vulnerabilidad remarcándose su trascendencia en la producción del desastre. Los desastres ya no aparecen como impredecibles e inmanejables sino que la ecuación R= A x V (riesgo es igual a amenaza por vulnerabilidad) constituye una herramienta de gran valoración. Ambos elementos A y V dan lugar al riesgo al que Wilches Chaux (1996) lo define como cualquier fenómeno de origen natural o humano que signifique un cambio en el ambiente  ocupado por una comunidad que sea vulnerable a ese fenómeno. Muchas veces se considera al Desastre como producto porque de esta manera se analiza exclusivamente el fenómeno el durante-. Sin embargo, estos eventos y su riesgo latente de carácter dinámico forman parte de un proceso que se actualiza permanentemente. En este contexto es conveniente diferenciar los diferentes momentos de gestión del riesgo, el antes, el durante y el después. Al respecto, Lavell (1997) explica que el antes está estrechamente vinculado con aquellos eventos que pueden prevenirse o reducir la intensidad de los mismos, el durante al momento mismo del evento y el después se relaciona con las actividades de reconstrucción y rehabilitación.

Hablar de gestión global necesariamente nos lleva a referirnos a la Gestión ó Manejo,  Lavell diferencia Gestión de la Amenaza destinada a reducir la probabilidad de que ocurra ó disminuya su intensidad. El segundo elemento denominado Gestión de Vulnerabilidad está encaminado a tomar aquellas medidas que reduzcan la Vulnerabilidad de la sociedad y en tercer orden la Gestión de la Emergencia ante el inminente evento. La cuarta instancia llamada Gestión de la Rehabilitación y reconstrucción es la que busca normalizar la situación y encaminar hacia el equilibrio. Estas instancias no pueden dejar de lado a los diferentes actores sociales involucrados y es entonces, cuando el imaginario y la percepción que estos tienen se manifiesta de formas diferentes generando conflictos u otras situaciones. Entendemos por actores sociales a las  unidades reales de acción en la sociedad.[2] Estos pueden ser políticos, estatales, comunitarios y económicos.

Tanto desde la Escuela norteamericana como desde La Red de Estudios Sociales se plantea la preocupación por identificar los problemas o situaciones de peligro a las que están expuestas las poblaciones sea de una empresa o de un territorio, establecer la relación dosis-exposición como el vínculo amenaza vulnerabilidad, para poder imaginar y predecir cuáles son los riesgos derivados de los procesos productivos o de ocupación y organización espacial y por lo tanto, administrarlos y establecer mecanismos de gestión para prevenir, mitigar, preparar, alertar y cuando no sea posible evitar las situaciones peligrosas actuar en la emergencia y continuar en la rehabilitación y reconstrucción.

 

Bartell, S, 1998 propone como pasos metodológicos para una Evaluación del Riesgo Ambiental los siguientes:

1.     Identificación del peligro

2.     Evaluación de la Exposición Evaluación de Exposición Respuesta

3.     Caracterización del Riesgo

4.     Administración del Riesgo.

 

            Por su parte, Kolluru, 1998 presenta al modelo norteamericano  desglosado en etapas:

A.         Evaluación del Riesgo:  Identificación del peligro

Evaluación de toxicidad Evaluación de Exposición

Caracterización del Riesgo

                   Administración del riesgo: Desarrollo y clasificación de alternativas

   Selección de remedio, diseño y puesta en práctica

    Vigilancia y Revisión

 

La evaluación de impacto ambiental de la definición a la aplicabilidad

 

Las Evaluaciones de impacto ambiental (EIA), como objetos e instrumentos de la gestión ambiental, como ya se dijo, tienen su inicio en los años 70,  favorecidas por un contexto internacional y acompañadas por una serie de transformaciones político-institucionales que se desarrollaron  a escala planetaria, regional y local . Desde los organismos de financiamiento se las han definido como instrumentos de evaluación de las políticas públicas llevada a cabo por los países.

Entendemos a la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) como el procedimiento jurídico administrativo que tiene por objetivo la identificación, predicción e interpretación de los impactos ambientales que un proyecto o actividad produciría en caso de ser ejecutado, así como la prevención, corrección y valoración de los mismos, todo ello con el fin de ser aceptado, modificado o rechazado por parte de las distintas administraciones públicas competentes (Conesa Fdez Vitora, 1995,p: 26.

 

El principal objetivo de la aplicación de la EIA, es, revertir el deterioro y prevenir las futuras alteraciones ambientales negativas que provocan las acciones, programas, proyectos y políticas que aún no han introducido la dimensión ambiental;  o  se encuentren en una etapa inicial o heterogénea en la gestión ambiental de su territorio y recursos. Esta caracterización se expresa actualmente -en todas las escalas jurisdiccionales- tanto en las diferentes condiciones y evolución en la gestión del ambiente como en la resignificación que cada comunidad hace sobre el desarrollo sustentable y la  calidad de vida de sus habitantes.

La aplicación de la EIA, exige conocer y discutir algunos de los factores implicados en actuaciones generadoras de impacto y control ambiental, tales como: la manifestación de los efectos sobre el ambiente, las causas del impacto, las repercusiones en el espacio, los actores sociales involucrados, la percepción del conflicto, las posibilidades de intervención, los niveles adecuados de responsabilidad para su resolución como los objetivos a lograr.

 

 Esta herramienta de gestión se tradujo en la práctica en la exigencia de Estudios de Impacto Ambiental cuyo objetivo ha sido predecir, identificar, valorar y corregir las consecuencias o efectos ambientales que determinadas acciones pueden causar sobre la calidad de la vida del hombre y su entorno.  Puede apreciarse entonces, que algunos estados introdujeron esta herramienta para mejorar su calidad  de vida tomando real conciencia de las implicancias que determinados proyectos generan  en el ambiente. Mientras que en otros la incorporación se hizo por exigencias de los  organismos internacionales de financiamiento Por lo tanto, en diversos casos  el real significado  fue la exigencia para proyectos energéticos, industriales, viales, agropecuarios,  comerciales, forestales, mineros, etc. entre otros. Exigencia que por parte del promotor del proyecto no solo requiere la presentación del Estudio de Impacto Ambiental, sino también el fortalecimiento  institucional de los organismos con inherencia sobre el tema, la capacitación de recursos humanos especializados  y la preparación de comités de expertos para la realización de la EIA y posterior  dictamen de la Declaración de Impacto Ambiental  cuyas opciones básicas son: la aprobación, el rechazo o modificación del proyecto  original.

En cuanto a los tipos de EIA algunos autores (Conesa, Echechuri  y otros) clasifican a los diferentes tipos según la envergadura del proyecto y el grado de afección del mismo en:

 

Informe de Impacto Ambiental: se aplica a proyectos con bajo impacto.

 

Evaluación simplificada de impacto ambiental : se aplica a proyectos que se supone tendrán impacto medio: consistente en la identificación, caracterización y valoración cualitativa del impacto ambiental utilizando para ello escalas de puntuación (Echechuri, pág. 32)

 

Evaluación detallada de impacto ambiental: se aplica a aquellos proyectos que se supone de antemano tendrán impactos fuertes. Contienen todas las fases de la secuencia metodológica detallada.

 

Estos tipos de EIA se diferencian del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) que constituye el estudio técnico de carácter interdisciplinar propiamente dicho y de las Evaluaciones estratégicas que tienen como objeto la evaluación de las consecuencias ambientales de determinadas políticas, planes y programas producen en el territorio. 

Como herramienta de prevención de impactos no deseados, la  aplicación de las EIA,  está reglamentada en la mayoría de los países por distintas leyes de carácter nacional o provincial, en las cuales se establecen los distintos criterios y requisitos[3].

En nuestro país la legislación de EIA es de carácter nacional, provincial y sectorial. Desde el ámbito nacional  las cámaras legislativas presentaron  proyectos ley de  EIA[4] durante  el año 1998 y luego de varios procesos legales finalmente  se sanciona y se promulga en  noviembre de 2002 la Ley 25675 de política ambiental o Ley General del Ambiente. Dicha ley establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable. Considera los principios de la política ambiental y los presupuestos mínimos y determina la competencia judicial y los instrumentos de política y gestión, entre ellos el de EIA. Posteriormente por  Decreto 2413/02 se observa los artículos 3, 19. 29 y 32.

Es necesario destacar que hasta el año 2002 existía un vacío legal, que armonizase los procedimientos  en el marco regional y en discusiones del MERCOSUR, por la ausencia de un cuerpo legal a diferencia de los otros países miembros que si contaban con una ley marco. La mayoría de las provincias ya contaban con instrumento legal en  las que se incluían apartados de impacto ambiental y procedimientos de EIA.

 

Fases de los estudios de evaluación de impacto ambiental

 

Entre las principales fases de los estudios y/o términos de referencia que se solicitan encontramos los siguientes:

        Resumen ejecutivo

        Marco jurídico

        Descripción y ubicación del proyecto

        Inventario ambiental o estado pre-operacional del ambiente

        Propuesta metodológica

        Identificación de acciones del proyecto

        Identificación de factores ambientales susceptibles de ser afectados

        Identificación de efectos

        Valoración o ponderación de impactos ambientales

        Evaluación de impactos ambientales

        Medidas de mitigación

        Plan de monitoreo y control

        Viabilidad ambiental del proyecto.

 

 

Metodologías usuales en EIA

 

Existen numerosas técnicas y metodologías de EIA. Cada una de ellas son mas o menos aptas según las fases de EIA que se consideren. Entre ellas encontramos métodos de listas de control, matrices de interacción, diagramas de sistemas, etc. Entre ellas las principales son:

 

  • Listas de chequeo
  • Matrices causa-efecto

Diagramas de redes, diagramas de flujo y/o redes de interacción

  • Métodos visuales. Técnicas cartográficas,  sistemas de información geográfica
  • Métodos basados en indicadores

        Criterios relevantes integrados

        Cuestionario y encuestas a la población afectada

        Consultas a expertos

 

En el siguiente cuadro se sintetizan las etapas de las EIA, las metodologías usuales y la utilidad relativa de las mismas según las etapas del proyecto:

 

Aplicación de las metodologías en el proceso de EIA

 

Tarea del proceso

Metodologías

Utilidad relativa

Identificación de impactos

        Matrices simples y en etapas

        Diagramas de redes

        Listas de control simples y descriptivas

Alta y Media

 

Alta

Media

Descripción del medio afectado

        Matrices simples y en etapas

        Listas de control

Baja

 

alta

Predicción y evaluación de  impactos

        Matrices simples y en etapas

        Diagramas de redes

        Lista de control descriptivas

Media

Media

Media

Alta

Selección de la actuación propuesta (según valoración de alternativas)

        Matrices simples y en etapas

        Listas de control

Media

Baja

Medio

Resumen y comunicación de estudio

        Matrices simples y en etapas

        Listas de control simples (cuestionarios)

Alta

Baja

Media

Fuente: Canter (1999)pag.73 modificado.

 

Sin embargo, cabría preguntarse si como resultado de la aplicación de estas técnicas, las problemáticas ambientales pueden resolverse. Como se ha concluido en investigaciones empíricas -realizadas por el equipo-, se afirma que la confiabilidad de estos instrumentos están sujetos a la conformación de equipos interdisciplinarios, a la veracidad de los datos y fuentes de información disponibles, al alcance y limitaciones explicitas de las técnicas y procedimientos utilizados, que en la mayoría de las veces, minimizan la articulación territorio ambiente. Sin olvidar la otra escala, que son las decisiones del sector público y privado que influyen en las decisiones técnicas de la evaluación ambiental de proyectos.

 

Estudios de caso de EIA y de Riesgo ambiental

 

A lo largo de los seminarios de metodologías de EIA y  de riesgo ambiental, correspondiente a la carrera de licenciatura en información ambiental de la Universidad Nacional de Luján, los alumnos  realizaron estudios sobre diferentes problemáticas vinculadas a la evaluación ambiental de proyectos. Entre ellos los siguientes:

      Altamirano y Bulo. 2002. Estudio de impacto ambiental de la construcción y explotación de un complejo recreativo nocturno en la costanera del Partido de Zárate.

      Arona, Oviedo, M y Rudiferia, F. 2001. Estudio de Impacto Ambiental del Camino de acceso a Puerto Palmas en el Partido de Campana.

      Amuchástegui, G, Bernasconi, Fasano, Iraola, Orsi. 2002. Riesgo por inundaciones en un barrio del Partido de la Matanza, provincia de Buenos Aires.

      Batalla, M, Jimenez, M.; Pannucci, M.; y Titiro, M..  1999.  Estudio de Impacto Ambiental de un establecimiento agropecuario dedicado a la cría de aves para exportación. Partido de Exaltación de la Cruz. Provincia de Buenos Aires.

      Bassi,  P. Y Betanzos, M. 2001. Estudio de impacto ambiental del proyecto de pavimentación en un barrio suburbano del Partido de Zárate.

      Betancort, N., Coria, L, Crespo, A. Y Sanchez, S. 2002. Evaluación de Riesgos  Sanitario Ambiental en la localidad de Mariano Moreno. Provincia de Buenos Aires.

      Bianchi, M.; Casagrande, M.; Gelhorn, N.; y Mermoz, M., 2001. Estudio de Impacto Ambiental de la construcción y operación de una estación de servicios en un área suburbana del Partido de Campana.

      Fernandez, R. Y Flores, G. 2000. Estudio de impacto ambiental de un complejo residencial, turistico y comercial en el Partido de Campana.

      Fernandez y Flores, 2001. Evaluación de Riesgos Ambientales derivados de la actividad petroquímica en la ciudad de Campana.

      García, M, Gauto Sanchez, G., Maffioly, P. Pannucci, M y Zagel, M. 2001. Impacto Ambiental de los incendios forestales en Zárate, provincia de Buenos Aires.

      Horst y Ubaldo 2002. Estudio de Impacto Ambiental de un establecimiento  minero industrial dedicado a la elaboración de ladrillos en el Partido de Campana.

      Silva, L. Y Falcán, M. 2002. Evaluación de riesgos de seguridad pública en un paso a nivel en la ciudad de Moreno, provincia de Buenos Aires.

 

Conclusiones

Las Evaluaciones de Impacto  y las Evaluaciones de  Riesgo ambiental son herramientas de gestión que no pueden ser consideradas aisladamente. En los países del norte, en el  presente,  la Evaluación de Riesgo Ambiental comprende  elementos que hacen a la  Evaluación Ambiental de Proyectos, es decir, evaluar un proyecto desde el punto de vista ambiental implica conocer los riesgos a la que esta expuesta la sociedad y por  ende, establecer los mecanismos de gestión que hacen al manejo ambiental del territorio. América Latina y en especial la Argentina se encuentran aún lejos de incorporar estas herramientas de manera conjunta en el marco de políticas ambientales, sin embargo desde el sector industrial puede visualizarse a partir de la normativa de seguridad e higiene aplicabilidad sectorial.

Desde el marco metodológico y técnico se utilizan tanto en Riesgo como en Evaluación de Impacto técnicas similares, la diferencia esta en que la Evaluación de Riesgo busca cuantificar y medir la probabilidades de ocurrencia de manera más exacta y no siempre se cuenta con la base de datos estadística, antecedentes y elementos que permitan llevarla a cabo.

Por lo tanto, como conclusión preliminar podemos enunciar que es necesario el enfoque holístico e interdisciplinario con herramientas legales que acompañen la exigencia de llevarlo a cabo, a su vez con organismos de gestión fortalecidos institucionalmente que posean equipos técnicos capacitados y preparados para responder a este planteo.

 

 

 Bibliografía

 

- Brañes, Raúl. 1991. Aspectos institucionales y jurídicos del medio ambiente, incluída la participación de las organizaciones no gubernamentales en la gestión ambiental. BID.

-Canter, Larry (1999) Manual de Evaluación de Impacto Ambiental, Técnicas para la elaboración de los estudios de impacto. McGraw-Hill Interamericana de España. Madrid.

-Conesa Fernández, Vicente (1997). Guía Metodológica para la evaluación del impacto ambiental. 3. Edición. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid.

-Echechuri H., Ferraro R., Bengoa G. (2002), Evaluación de Impacto Ambiental. Entre el saber y la práctica. Centro de Investigaciones Ambientales. Espacio Editorial. Buenos Aires.

- Funtowicz, S. 1994. Epistemología. Ciencia con la gente. Conferencia 1994. FLACSO. Buenos Aires.

-Gomez Orea (1997). Evaluación de Impacto Ambiental. Un instrumento preventivo para la gestión ambiental. Mc Graw Hill. Madrid

-Lavell (1996) Estado, Sociedad y Gestión de los Desastres en América Latina: en busca del paradigma perdido. La Red. FLACSO. ITDG. Perú.

-Pereyra A. , Soria L. (2001). La dimensión social de la Evaluación de Impacto Ambiental. De la teoría a la Realidad. Tercer Encuentro Internacional Humboldt. Salta.

-Santoro Javier (2004). El sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Anuario de la División Geografía. Departamento de Ciencias Sociales. UNLu.

-S.R.N Y D.S- U.P.C.N. (1999) Curso de capacitación específica "Estudios de Impacto Ambiental. Módulo III (Evaluación Económica) pág. 36 y siguientes

-Wilches Chaux (1993) La Vulnerabilidad Global. En: los desastres no son naturales. La Red. ITDG. Colombia. Cap.2 

Ponencia presentada en el Simposio Problemáticas Ambientales. Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, San Luis Argentina. Miércoles 21 de setiembre de 2005.

 

 

 


[1] Fenómeno natural es aquel cuya causalidad es natural ya sea precipitaciones, nevadas, heladas, sequías, terremotos, huracanes, tornados, deslizamientos y puede ser o no convertido en Desastre. Por lo tanto, un fenómeno natural no siempre se constituye en un Desastre.

[2] Locales son aquellos que insertos en un marco socioterritorial determinado, tienen objetivos y vínculos  dentro del marco local como con actores de otros lugares como también  actores que tienen incidencia en lo local pero que no están localizados en ese contexto territorial.

[3] La Ley Nacional de Política Ambiental NEPA (Nacional environmental Policy Act) del año 1969 fue instituída por los Estados Unidos

[4] S.R.N Y D.S- U.P.C.N. (1999) Curso de capacitación específica "Estudios de Impacto Ambiental. Módulo III (Evaluación Económica) pág. 36 y siguientes.