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Asunto:[encuentrohumboldt] 415/05 - MERCOSUR Y OLEAGINOSAS
Fecha:Miercoles, 12 de Octubre, 2005  00:30:34 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

MERCOSUR  Y  OLEAGINOSAS

¿Ampliación de las oportunidades o aumento de los desequilibrios? * 

 

 

Prof. Stella Maris SHMITE

Departamento de Geografía

Facultad de Ciencias Humanas

Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam)

shmite@cpenet.com.ar

 

 

 

RESUMEN

 

            La conformación de bloques regionales se presenta en el contexto dinámico de la globalización y en el marco de las políticas neoliberales. La heterogeneidad del MERCOSUR y la coexistencia de distintos tipos de unidades de producción agropecuaria, impulsa la gestación de diferentes respuestas a la inserción en el mercado regional, respuestas no exentas  de tensiones y conflictos que acentúan los desequilibrios sociales y productivos. 

El complejo oleaginoso es uno de los subsistemas agroalimentarios más importantes del MERCOSUR. Durante la década de los ´90, este subsistema ha registrado un acentuado dinamismo, relacionado con múltiples factores: la demanda internacional, los cambios tecnológicos, las políticas macroeconómicas, etc. Factores que favorecieron la ubicación del complejo oleaginoso entre los más importantes a escala internacional. Aunque también dichos factores han impulsado profundas transformaciones en las distintas etapas del circuito productivo           

            Las transformaciones productivas y sociales de la última década son los rasgos más destacados de la tensión existente entre la economía de mercado, que se manifiesta con la inserción competitiva en el MERCOSUR (y en el resto del mundo) y la comunidad rural pampeana. Las innovaciones productivas y las nuevas formas de organización empresarial, no hacen más que ampliar la brecha existente entre los productores empresarios (actores con capacidad de negociación) y los productores tradicionales.

            Esta ponencia tiene como propósito plantear algunas reflexiones en torno a dos lógicas contradictorias que se aplican en el uso del recurso suelo: el uso para la producción de oleaginosas y la sustentabilidad. La unidad de estudio corresponde al espacio agropecuario de mercado ubicado en el este y centro-este de la provincia de La Pampa, Argentina.

 

 

 

 

 

Palabras Claves: Mercado regional y mundial - Producción de oleaginosas - Sustentabilidad  

                              Desequilibrios socio-económicos.

 

 

INTRODUCCIÓN

El proceso de integración regional por el que se crea el MERCOSUR (1991) constituye una estrategia que responde a la lógica de las tendencias internacionales, caracterizada por la progresiva mundialización de la economía y la creciente liberalización comercial. La conformación de mercados regionales favorece la adecuada inserción de la producción en mercados más amplios, dentro de la región o a escala mundial, y una mayor capacidad de negociación en los foros internacionales. Debido a la fuerte competencia existente en los mercados mundiales, la cooperación regional es en una herramienta imprescindible.

El complejo oleaginoso es uno de los subsistemas agroalimentarios más importantes del MERCOSUR. Durante la década de los ´90, este subsistema ha registrado un acentuado  dinamismo, relacionado con múltiples factores: la demanda internacional, los cambios tecnológicos, las políticas macroeconómicas, etc. Factores que favorecieron la ubicación del complejo oleaginoso entre los más importantes a escala internacional. Aunque también dichos factores han impulsado profundas transformaciones en las distintas etapas del circuito productivo (producción primaria-transporte-industrialización-comercialización).

El MERCOSUR es un actor central en los mercados mundiales de los productos del complejo oleaginoso. Brasil y Argentina, al interior del MERCOSUR, son los principales países productores y exportadores.

Paralelamente al surgimiento del MERCOSUR, y durante la vigencia del Plan de Convertibilidad lanzado en 1991, se desarrollaron transformaciones en el agro pampeado. Es válido destacar el logro de niveles de producción superiores a los registrados en década anteriores y el surgimiento de una nueva configuración del espacio rural, con importantes modificaciones en la estructura de las explotaciones agropecuarias (EAPs). En la campaña 1997/98 se obtuvo una cosecha récord de 66.100.000 toneladas de granos. Este fenómeno estuvo acompañado por una ampliación de la superficie cultivada y el uso de moderna tecnología (prácticas culturales, semillas, fertilizantes, agroquímicos y maquinarias) que impulsó la modernización de los procesos productivos. [1]

            En la provincia de La Pampa y en el espacio agropecuario de mercado, que constituye la unidad de estudio, la transformación de los procesos productivos se desarrollaron de igual modo que en el resto de la región pampeada. La características que adquieren las relaciones socio-productivas a escala local, son el resultado de la interrelación de múltiples variables y de complejas acciones que se desarrollan a escala global y regional. Las transformaciones de la estructura productiva obedecen a causas de orden local y nacional, pero también a razones de orden global. “... los aspectos locales son penetrados en profundidad y configurados por influencias que se generan a gran distancia de ellos. Lo que estructura lo local no es simplemente eso que está en escena, sino que la “forma visible” de lo local encubre las distantes relaciones que determina su naturaleza”. [2] Lo local y lo global se articulan en una trama que responde a las pautas de la actual globalización, donde las normas del capitalismo avanzado vigentes en el orden mundial se infiltran en el espacio rural local.

Los procesos globales generan transformaciones permanentes que tienen un fuerte impacto en la configuración del espacio agropecuario de mercado de La Pampa. Si bien existen factores estructurales e históricamente construidos que son la base de la organización socio-productiva del espacio local, este espacio tiende a integrarse cada vez más, a unidades espaciales de escala nacional, regional  e internacional.

La Pampa exporta fundamentalmente productos agropecuarios. El 90% de estos productos sale del territorio sin ningún valor agregado. Predomina la exportación de granos (cereales y oleaginosas) y carnes. En el Grafico Nº 1 se puede observar el destino de las exportaciones de La Pampa, donde existe una preponderancia del MERCOSUR como destino de la producción local, al que se envía la mitad de las ventas externas. Chile absorbe un 17% de los embarques, Estados Unidos un 6% y el resto de América un 5%. La Unión Europea recibe el 18% de las exportaciones provinciales.

GRAFICO Nº1: Exportaciones de la provincia de La Pampa

Destino de las Exportaciones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

               FUENTE: Ministerio de  la Producción. Provincia de La Pampa.           

 

La integración del MERCOSUR asume una dimensión predominantemente comercial coherente con la políticas neoliberales que predominan actualmente en los países miembros. Se configura así un escenario de integración por la “vía del mercado”, donde los actores privados con capacidad de negociación, son el motor del proceso de integración.

Las acciones sociales y los métodos de acción desarrollados por distintos actores sociales en el territorio provincial, han dado como resultado procesos de construcción de la espacialidad social muy heterogéneos, con desequilibrios sociales y productivos, aunque siempre integrados a espacios de mayor escala. Al mismo tiempo, es particularmente relevante, la marcada intervención que siempre han desplegado, en el espacio local, los procesos de decisión y ordenamiento político-económico desarrollados desde unidades espaciales de mayor escala (nacional, regional  e internacional).

            Las transformaciones productivas y sociales de la última década, que se constatan en las distintas formas de tenencia de la tierra y la emergencia de una nueva racionalidad productiva, son el  rasgo más destacados de la tensión existente entre la economía de mercado, que se manifiesta con la inserción competitiva en el MERCOSUR (y en el resto del mundo) y la comunidad rural pampeana. Las innovaciones productivas y las nuevas formas de organización empresarial, no hacen más que ampliar la brecha existente entre los productores empresarios (actores con capacidad de negociación) y los productores tradicionales.

 

 

LA PRODUCCIÓN AGRARIA Y EL ECOSISTEMA

El área de estudio, el espacio agropecuario de mercado, está constituido por la llanura centro-oriental y el área del caldenal de la provincia de La Pampa (Argentina). Esta unidad espacial se encuentra en un agudo proceso de transformaciones productivas y sociales. Transformaciones que se manifiestan en el espacio rural a través de la intensificación de la producción agrícola (cereales y oleaginosas) y la progresiva mutación del sistema mixto (agrícola-ganadero) a un sistema con predominio de la agricultura de doble cosecha.

Entre las alteraciones de mayor impacto se encuentran por un lado, el aumento de los desequilibrios sociales y por otro lado, la pérdida de ecosistemas naturales y de sus servicios ambientales, ya que se están modificando las bases estructurales del medio ambiente (suelo, biodiversidad, etc).

El área de estudio corresponde a dos ecorregiones, que según Morello, Rodríguez y Pengue (2004), se identifican del siguiente modo:

Eco-región del Espinal (EES). Originalmente ocupada por ecosistemas de pastizales y bosques abiertos donde dominan especies del género Prosopis. Actualmente este ecosistema está siendo transformado de área ganadera a cultivos de oleaginosas, especialmente soja, con el consiguiente desmonte y reducción del bosque.

 

Eco-región de la Pampa (EPA). La principal transformación fue el paso de un sistema mixto agrícola-ganadero a un sistema donde predomina el cultivo de cereales y oleaginosas, liderado también por la soja. [3]

 

De acuerdo a las afirmaciones de H. Giberti, la transformación del sistema productivo se caracteriza por un “sesgo general hacia la gran empresa y una muy insatisfactoria distribución del ingreso, las ventajas naturales y mejor estructura de la región del eco-sistema de la Pampa hicieron que alcanzara niveles extraordinarios de producción peligrosamente centrada en pocos cultivos, y estos en la soja”.[4] La agriculturización y particularmente, la sojización provocan un doble riesgo: económico y ecológico. Económico por la dependencia que se establece respecto a una única producción de exportación, y ecológico porque el monocultivo provoca un deterioro de los suelos y el uso de agroquímicos asociados a este tipo de producción, afecta el medio natural.

El análisis del espacio como un todo complejo, interrelacionado e interdependiente y la consideración de la “lógica del mercado”, permitirá la comprensión del grado y tipo de inserción regional e internacional de la producción de oleaginosas del espacio agropecuario de mercado de La Pampa. También es pertinente incluir en el análisis los principios de la economía ecológica, que proporcionan los fundamentos para interrelacionar e interpretar el modo de producción capitalista, el avance del neoliberalismo, la expansión de la agricultura comercial, la pobreza rural y el deterioro progresivo de los ecosistemas.

 

 

EVOLUCION DE LA PRODUCCIÓN DE OLEAGINOSAS

            A escala nacional, durante la década de los ´90 la producción de granos presenta un incremento muy significativo.  El volumen de producción aumenta un 64% en el período 1993-2001. En los ´70, la producción de granos oleaginosos representaba el 8% de la producción total de granos (cereales y oleaginosas), mientras que en los ´90 las oleaginosas representan la mitad de la producción de granos. El girasol y la soja son los dos cultivos oleaginosos más importantes, juntos representan el 90% de la producción oleaginosa de Argentina.

 

Cuadro Nº 1:  

 

 OLEAGINOSAS  EN ARGENTINA

 

 

 

 

 

GIRASOL

 

 

 

 

Campaña

Hectáreas

Hectáreas

Producción

Rendimiento

 

Sembradas

Cosechadas

Tn

prom. Tn/ha

1992/1993

2.097.000

1.996.000

2.855.000

1,4

1993/1994

1.963.000

1.903.000

3.531.000

1,9

1994/1995

2.921.000

2.878.000

5.667.000

2,0

1995/1996

3.343.000

3.174.000

5.460.000

1,7

1996/1997

3.045.000

2.938.000

5.342.000

1,8

1998/1999

4.050.000

3.883.000

6.800.000

1,6

1999/2000

3.360.000

3.251.000

5.666.000

1,7

 

 

 

 

 

SOJA

 

 

 

 

Campaña

Hectáreas

Hectáreas

Producción

Rendimiento

 

Sembradas

Cosechadas

Tn

prom. Tn/ha

1992/1993

4.788.000

4.599.000

10.076.000

2,2

1993/1994

5.233.000

5.198.000

10.810.000

2,1

1994/1995

5.461.000

5.409.000

11.223.000

2,1

1995/1996

5.610.000

5.532.000

11.871.000

2,1

1996/1997

6.135.000

5.866.000

9.883.000

1,7

1998/1999

7.441.000

7.248.000

17.907.000

2,5

1999/2000

7.775.000

7.629.000

17.883.000

2,3

 

 

 

 

 

Fuente: Azcuy Ameghino, E (2004): Trincheras en la historia. Edit. Imago Mundi, Bs. As.

              Pag.234-235.

 

            Para la producción de girasol, en la campaña agrícola 1992/93, la cantidad de hectáreas sembradas en Argentina era de 2.097.000 llegando a duplicarse para la campaña 1998/99 (4.050.000 hectáreas). Tal como puede observarse en el Cuadro Nº 1, la producción registra un aumento mucho más relevante,  pasó de 2.855.000 toneladas (1992/93) a 5.666.000 toneladas (1999/2000).

            Para la producción de soja, en la campaña agrícola 1992/93, la cantidad de hectáreas sembradas en Argentina era de 4.788.000, mientras que en la campaña 1999/2000 llegó a 7.775.000 hectáreas. Tal como puede observarse en el Cuadro Nº 1, la producción de soja aumentó significativamente, pasando de 10.076.000 toneladas /1992/93 a 17.883.000 toneladas (1999/2000).

            Las cifras del Cuadro Nº 1 reflejan la magnitud que registra el aumento de la producción de granos oleaginosos (girasol y soja). La interpretación de estos datos y su relación espacial permite comprender el alcance que tienen los nuevos procesos productivos del espacio rural.  Sin dudas, esta claro  que estamos en presencia de una intensificación agrícola, apuntalado por la incorporación tecnológica (semillas, fertilizantes, agroquímicos, maquinarias) que favoreció el aumento de los rendimientos, por un sustancial aumento de la superficie cosechada y también de la superficie sembrada.

 

A escala provincial, el cultivo de oleaginosas está constituido básicamente por el girasol y en menor medida por la soja. A estos dos cultivos se destinaron 510.600 has durante la campaña 1999/2000, de las cuales el 91.75% corresponde al girasol y el 8.25% a la soja.

En cuanto al girasol, la provincia de La Pampa hace varias décadas que produce volúmenes crecientes de semilla de girasol, cuyo destino es primordialmente el mercado nacional e internacional. En la campaña agrícola 1992/93, la cantidad de hectáreas sembradas era de 212.506, en la campaña 1994/95 era de 475.014, mientras que en 1998/99 el número de hectáreas sembradas llegó a 548.100, para descender en la siguiente campaña a 468.500 has.  Estos datos nos permiten afirmar un aumento considerable (algo más del doble) de la superficie sembrada con girasol, en el período 1992-2000.  Tal como puede observarse en el Cuadro Nº 2,  la producción manifiesta un aumento considerable, aún más relevante que el número de hectáreas sembradas. Durante la década de los ´90 se pasó de una producción de 327.630 toneladas a 781.000 toneladas de girasol por año.

            En cuanto a la soja, en la provincia de La Pampa el cultivo comenzó a desarrollarse en forma incipiente en la década del ´70.  En 1980 la superficie sembrada era de 6.500 hectáreas, con un comportamiento en franco aumento, pasando en 1992/93 a 14.580 hectáreas sembradas y en la campaña siguiente a 26.368 hectáreas sembradas. Luego sigue un período de disminución (1994-1999) de siembra que se recupera a partir de la campaña 1999/2000, cuando se llega a las 42.100 hectáreas sembradas. Tal como puede observarse en el Cuadro Nº 2, los rendimientos por hectárea y por lo tanto, también la producción, manifiestan un aumento considerable durante la década de los ´90, pasando de una producción total de 24.203 toneladas a 91.600 toneladas de soja por año.

 

 

 

 

 

Cuadro Nº 2:  

 

 OLEAGINOSAS  EN  LA  PROVINCIA  DE  LA  PAMPA

 

 

 

 

 

GIRASOL

 

 

 

 

Campaña

Hectáreas

Hectáreas

Producción

Rendimiento

 

Sembradas

Cosechadas

Tn

prom. Tn/ha

1992/1993

212.506

196.546

327.630

1,7

1993/1994

350.039

336.177

541.379

1,6

1994/1995

475.014

445.931

560.954

1,3

1995/1996

408.300

390.000

460.300

1,2

1996/1997

410.900

400.800

625.000

1,6

1998/1999

548.100

522.700

862.200

1,6

1999/2000

468.500

456.700

781.000

1,7

 

 

 

 

 

SOJA

 

 

 

 

Campaña

Hectáreas

Hectáreas

Producción

Rendimiento

 

Sembradas

Cosechadas

Tn

prom. Tn/ha

1992/1993

14.580

13.865

24.203

1,7

1993/1994

26.368

21.999

19.676

0,9

1994/1995

3.090

2.049

3.039

1,5

1995/1996

1.400

1.300

1.300

1,0

1996/1997

6.500

4.500

6.400

1,4

1998/1999

9.800

6.700

12.500

1,9

1999/2000

42.100

40.400

91.600

2,3

 

 

 

 

 

   Fuente:  Dirección General de Estadísticas y Censos – Provincia de La Pampa

                  Encuesta Nacional Agropecuaria.

           

 

La expansión que manifiesta el cultivo de oleaginosas en la provincia de La Pampa sólo puede interpretarse en el marco de la creciente articulación entre producción primaria, complejo agroindustrial y demanda mundial.  Esta articulación ha provocado profundas transformaciones en la estructura productiva del espacio agrario, transformaciones centradas en la producción primaria para el caso analizado, dado que la producción de granos oleaginosos se destina básicamente al mercado nacional e internacional. Hay un incipiente desarrollo de la industrialización de la producción a escala local.

 

            ¿Por qué el aumento de la productividad agrícola y el aumento de las exportaciones de oleaginosas no han representado, para todos los productores, un aumento del bienestar con equidad social y no han podido sostener el equilibrio agro-ecológico?

 

            Las cosechas récord logradas en las últimas campañas son motivo de gratificación, seguramente continuará aumentando el volumen de producción, en tanto se mantengan las mismas condiciones en el mercado internacional. Dentro de la lógica de mercado, esta evolución de la producción es muy importante para la economía provincial y nacional. Sin embargo, esta situación no tiene la misma connotación para los pequeños y medianos productores familiares. El logro de cosechas récord no garantiza la estabilidad socio-económica en el campo, pero sí garantiza buenos negocios para los empresarios que trabajan con economías de escala, integrando el circuito de producción, comercialización e industrialización. Los productores familiares, que constituyen el mayor número de actores dentro de la actividad en el espacio rural, siguen en el plano de la incertidumbre, inmersos en un conjunto de dificultades que condicionan su permanencia en el sistema productivo.

 

           

LAS MÚLTIPLES TRANSFORMACIONES DEL ESPACIO RURAL

            Dentro de las causas más importantes de las transformaciones del espacio rural en estudio, se destacan las vinculadas con el desarrollo rural no planificado que ha favorecido la utilización de los recursos naturales con la concepción de que son ilimitadamente renovables. Debido a la ausencia de una planificación del desarrollo rural con una visión sustentable, hay un conjunto de consecuencias que se pueden enunciar esquemáticamente del siguiente modo, donde su enunciación no responde a una jerarquización.

 

 

Ø      Demográficas: que involucran una aceleración de los procesos de desdoblamiento rural. Los cambios productivos están acompañados por un proceso continuo y sostenido de disminución de la población rural, proceso que se intensifica a partir de la década del ‘80.

      En la Provincia de La Pampa en 1.942 la población rural representaba el 50,7%; en 1.960 el 42,3%; en 1.980 el 35,1% y en 2.001 el 7,11 %. El desplazamiento poblacional se produce hacia los centros de mayor jerarquía, provinciales o nacionales, mientras que los núcleos urbanos de menor jerarquía, las localidades del interior, que hace unas décadas cumplían un importante rol en la articulación socio-productiva como centros de servicios agropecuarios, hoy están en decadencia. Entre los factores que influyen en este fenómeno hay que tener en cuenta la reestructuración de las actividades rurales, con la consiguiente incorporación tecnológica (siembra directa, agroquímicos, etc) que reducen la demanda de mano de obra.

 

 

Ø      Ecológicas: que implican un deterioro progresivo del recurso suelo vinculado con las prácticas más intensivas de una agricultura continua.  Los establecimientos agropecuarios (EAPs) tienden a transformarse en una “empresa” con nuevos métodos de organización de la producción. Actualmente, para ser una empresa competitiva no se pueden mantener viejos esquemas de organización productivos. Dentro de la lógica del mercado capitalista, el productor debe planificar detalladamente todos los aspectos productivos internos del establecimiento, como asimismo, todas las relaciones externas necesarias para incorporar insumos y tecnología, además de colocar adecuadamente la producción en los circuitos de comercialización locales, nacionales y/o internacionales. La meta es lograr una producción “rentable y competitiva”. La actividad agraria, y especialmente la agricultura de doble cosecha (grano fino en verano y grano grueso en invierno), permite el logro de buenos ingresos en el corto plazo, aunque esta intensificación no responde a las pautas de la agricultura sustentable.

      Los datos referidos a hectáreas sembradas y los volúmenes de producción, indican un notable avance del proceso de agriculturización. Esto implica un laboreo más intenso de  tierras con limitantes agronómicas dada su situación marginal en el contexto de la fértil llanura pampeana, con escasa implementación de barbecho y pasturas perennes tendientes a la recuperación de los nutrientes de la capa arable del suelo. Este proceso está transformando el modelo mixto de rotación agrícola-ganadera, modelo que ha demostrado ser menos vulnerable a las circunstancias económicas y más adecuado a las características agroecológicas del espacio en estudio, por lo tanto, es un modelo que le otorga características de mayor sustentabilidad al espacio rural analizado.

            Más allá de la lógica del mercado, es fundamental que cada productor planifique adecuadamente la utilización de su principal capital de producción: el suelo. La realidad muestra que no siempre el beneficio económico va de la mano de preservación de los recursos naturales, y nunca las urgencias financieras pueden ser compatibles con la conservación del recurso suelo.

 

 

Ø      Económicas: se presenta una fragilidad creciente de la economía agraria al orientarse a un modelo de monocultivo asociado al desarrollo de una producción altamente dependiente de insumos importados y controlados monopólicamente por empresas transnacionales.

      El sistema agrario de área de estudio se caracteriza por una combinación de agricultura con ganadería. Desde comienzos de la década del ´80, la crisis ganadera impulsó una importante liquidación de stocks que siguió en descenso durante los ´90 y cuya recuperación demandará algunos años. La superficie agrícola ha aumentado y corresponde principalmente a cultivos anuales orientados al mercado externo (cereales y oleaginosas), a ello se suma la superficie sembrada con forrajeras anuales y en menor medida, se siembran también pasturas perennes para alimento del ganado. Esto significa que la mayor parte de la superficie de las explotaciones agropecuarias es roturada anualmente, aumentando los riesgos de erosión del suelo.

La intensificación de la actividad agrícola y la retracción de la ganadería vacuna, se relaciona con el comportamiento del mercado internacional de bienes agrarios. Durante la década del ´90, se ha producido un incremento considerable del área sembrada con girasol, y en las últimas campañas agrícolas, aumentó el área sembrada con soja. Esto se explica por el incremento de la demanda a escala mundial, tanto de aceites como de harinas vegetales. La superficie sembrada con oleaginosas aumenta progresivamente, el proceso de agriculturización desarrollado implicó el aumento de la escala productiva y la incorporación de tecnología.

 

Ø      Socio-económicas: definidas por el desarrollo y aceleración de procesos de concentración económica que requiere mayores inversiones y mayores superficies para sostener niveles adecuados de productividad y  rentabilidad, expulsando pequeños y medianos productores.

El cambio en la tenencia de la tierra es otro factor a considerar en el análisis de las transformaciones del espacio agropecuario. Los contratos temporales sobre la tenencia de las tierras han aumentado y permiten explicar las distintas formas de vinculación que asumen los factores de producción agropecuarios, especialmente la relación tierra/capital. En la década del ´90, los contratistas-tanteros y los contratistas de maquinarias, se convierten en actores sociales relevantes en la red de interacciones que se desarrollan en el espacio rural. Estos nuevos actores sociales están acompañados por el “resurgimiento” de los contratos de arrendamientos de tierras. Estos puede tener dos orígenes: por un lado, los contratistas capitalizados pueden pasar a ser arrendatarios, y por otro lado, los productores capitalizados o medianamente capitalizados, también pueden pasar a ser arrendatarios, como modo de ampliar la escala productiva de sus explotaciones agropecuarias.   

La intensificación productiva de las EAPs con incorporación de mayor tecnología derivada de la disponibilidad de capital y el cambio operado en la organización y gerenciamiento de las unidades de producción, dieron como resultado un importante  proceso de concentración de la tierra en unidades de mayor escala productiva, situación que necesariamente implica la eliminación de pequeñas EAPs y la disminución de las EAPs de tamaño intermedio. La búsqueda de una mayor economía de escala y el logro de una producción competitiva, son los dos aspectos dominantes en la dinámica socio-económica actual del espacio agrario.

La intensificación de la agricultura es paralela al aumento de la participación de capitales externos, tanto nacionales como extranjeros, en el circuito productivo local. El paquete tecnológico aplicado en el agro demostró que la agricultura es rentable con aporte de capital intensivo, así se generaron cambios acelerados que se manifiestan en la inversión de capitales provenientes, en muchos casos, de otros sectores productivos. En el momento actual, el sector agropecuario sigue teniendo un rol importante en la articulación de las variables económicas y sociales, tanto en el orden provincial como nacional, pero son otros los desencadenantes de la acción: los nuevos actores son los empresarios agropecuarios.

 

 

A MODO DE CONCLUSIÓN

            La globalización de los alimentos es uno de los procesos más importantes de nuestro tiempo, incluye múltiples agentes con distinto poder de intervención en el espacio (global o local) y genera un escenario de confrontación y conflicto entre dichos agentes. En el caso de los granos oleaginosos, en Argentina y en La Pampa, al tiempo que aumenta la participación en el mercado con volúmenes crecientes de producción, emergen desequilibrios económicos y sociales que se traducen en la organización de las actividades agrarias y en la estructura productiva del espacio rural.

El análisis crítico de la dialéctica sociedad-naturaleza se torna esencial pues de esta forma adquiere sentido el desarrollo sustentable. La crítica pasa por el reconocimiento de que el camino seguido por el capitalismo está provocando una tensión conflictiva en dos de sus variables básicas: el trabajo (sociedad) y los recursos (naturaleza)  El desarrollo sustentable y el capitalismo constituyen dos categorías de análisis contradictorias pero fuertemente relacionadas en procesos de interacción permanente. Las nuevas condiciones que plantea la globalización y la dinámica financiera y económica conduce a la intensificación de la producción y a la búsqueda de máxima rentabilidad. Frente a esta “lógica del mercado”, se presenta  una intensificación en el uso del recurso suelo, al tiempo que se introducen cambios productivos y tecnológicos que inducen a dejar de lado esquemas tradicionales de producción (modelo mixto agro-ganadero) para pasar a modelos de producción que responden a las exigencias actuales de competitividad (con predominio de agricultura y escasa ganadería o monocultivos).

La globalización ha acentuado la valorización económica del mercado, condicionando el comportamiento de los actores sociales, en cuanto productores y consumidores, al tiempo que se aleja de la consideración de la perspectiva social y ambiental.  Esto se relaciona con las contradicciones que manifiesta el capitalismo, entre las cuales se destaca la utilización irracional de los recursos, al tiempo que se produce un aumento de las asimetrías sociales.

            Desde los inicios de la década del ´90 hasta la actualidad, se produjeron cambios significativos en la organización de las actividades agrarias del espacio agropecuario de mercado (La Pampa), cambios orientados a la búsqueda de ventajas competitivas para lograr una inserción adecuada en el MERCOSUR y en el mercado mundial. El espacio rural tiende se ser cada vez más “mercantilizado” y al mismo tiempo está siendo degradado. Es en este punto donde se manifiesta la tensión entre la sustentabilidad y la competitividad del capitalismo.

            En espacio agropecuario de mercado de La Pampa, el sistema productivo en general y las explotaciones agropecuarias en particular, así como las condiciones de vida del espacio rural, están “atrapadas” por la rentabilidad en el corto plazo. Pero, sustentabilidad y rentabilidad son procesos excluyentes : a mayor tasa de rentabilidad más sostenible es el capitalismo y menos sustentable es el medio social y natural.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

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DOCUMENTOS Y PUBLICACIONES OFICIALES:

-REPAGRO (Registro Provincial de Productores Agropecuarios). Ministerio de Asuntos Agrarios, provincia de La Pampa. Ediciones 1.991- 2001.

-ESTADISTICAS DE PRODUCCION DE CEREALES. Dirección de Estadísticas y Censos, Gobierno de la provincia de La Pampa, 1.990-2.003.

-INTA. Diversas publicaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

-INDEC – Publicaciones de Censos Nacionales Agropecuarios y Censos de Población.

-CARTAS CATASTRALES – Dirección de Catastro, Gobierno de La Pampa.

 

 

 



* Esta ponencia se desarrolla en el marco del Proyecto de Investigación “Circuitos productivos, sustentabilidad y desarrollo rural. Los circuitos de las oleaginosas y de la ganadería bovina en la provincia de La Pampa”, con evaluación externa y aprobado por Resolución Nº 043/05 del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas – UNLPam.

 

[1] Azcuy Ameghino, Eduardo (2004): Trincheras en la historia. Editorial Imago Mundi, Buenos Aires. Pag 229

[2] Giddens, A. (1994): Consecuencias de la modernidad. Editorial Alianza, Madrid, España.

[3] Morello, J.; Rodríguez, A. Y Pengue, W. (2004): Bonanza rural, frontera agropecuaria y riesgos socio- 

   ambientales en el MERCOSUR. Revista FRONTERAS, Gepama, facultad de Urbanismo – UBA. Pag.25.

[4] Giberti, H. (2004): Modernizado e insatisfactorio sector agropecuario. Realidad Económica Nº200. Pag.103- 

   129.


Ponencia presentada en el Simposio Procesos de Integración Regional. Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, San Luis - Argentina. 19 de setiembre de 2005.