Inicio > Mis eListas > elmistico > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 15640 al 15669 
AsuntoAutor
=?UTF-8?Q?Re=3A_=5 Angel Su
Re: Nuevo sitio el Jorge E.
El mayor obstáculo oyinokan
FW: Mi ora ción ha armando
RE: ¡¡SE Q UE TE V armando
RE: EL MAR .. (Si armando
RE: TU SIG NO.... armando
RE: RE: TU SIGNO.. Miguel H
Re: RE: TU SIGNO.. glenda b
Rv: RE: TU SIGNO.. Eleazar
FW: Rv: CA NCELACI ethel do
RE: FW: armando
RE: FW: loida go
Rv: RV: Rv: Rv: Rv CP ROBER
Oración especial p Patricio
FW: Rv: armando
FW: cristo esta vi armando
Rv: Rv: RV: Rv: Rv maria Go
FW: Rv: ISSSTE URG dulce ma
Eliminar mensaje p sahuma
FW: Necesito que l ethel do
FW: ¿Ya te sumast ethel do
invitacion a la me victor
Invitación a la 28 Cosmos T
FW: de que lado es ethel do
=?utf-8?Q?FW:_Rv:_ ethel do
hola a todos. bend armando
RE: Armando necesi armando
FW: Rv: L inda co ethel do
FW: ¡DIPUT ADOS Y ethel do
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
El Mistico
PŠgina principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 15733     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:Re: [elmistico] RV: Reflexiones
Fecha:Domingo, 15 de Abril, 2012  15:54:10 (+0100)
Autor:Kalike Lidia <kalikelidia @.....es>

Querida Susana, 
todo lo que me mandaste hoy es bueno. Lo que m√¡s me gust√≥ es el cuento de los sabios ciegos y el elefante y m√¡s que nada su parte final.
Un abrazo
Calique


De: susana podnosoff <flossy@ciudad.com.ar>
Para: elmistico@eListas.net
Enviado: Domingo 15 de abril de 2012 11:26
Asunto: [elmistico] RV: Reflexiones Sergio Bergman

 
 
 
De: susana podnosoff [mailto:flossy@ciudad.com.ar]
Enviado el: domingo, 15 de abril de 2012 10:54
Para: susana podnosoff
Asunto: RV: Reflexiones Sergio Bergman
 
 
 
 
De: Sergio Bergman [mailto: contacto@sergiobergman.com ]
Enviado el: domingo, 15 de abril de 2012 8:23
Para: flossy@ciudad.com.ar
Asunto: Reflexiones
 
 
 
 
Estimados amigos
Ante todo, quiero agradecer sus c√¡lidos saludos en estas Pascuas.
Los invito a que sigan escribiendo sus reflexiones, aquí.
En esta ocasión, comparto un fragmento
de ¬ęSer humanos¬Ľ.
Ser ciudadano
Retomando aqu√≠ algunos conceptos que ya desarroll√© en mi libro Argentina Ciudadana, entiendo que ‚Äďen t√©rminos espirituales‚Äď la Argentina est√¡ quebrada por evasi√≥n c√≠vica. Nuestro problema
no es econ√≥mico, social o pol√≠tico. Esos son s√≠ntomas. El problema de fondo que nos aqueja es cultural, y tiene que ver con una arraigada crisis de valores. En este pa√≠s todos queremos ser habitantes y nadie aspira a ser ciudadano. Somos ciudadanos apenas quince minutos cada dos a√Īos: nos acercamos a las urnas, depositamos nuestro voto y volvemos a casa a ver qu√© nos hacen. Y luego, en funci√≥n de eso, premiamos o castigamos, siempre eligiendo, por lo general, lo menos peor, nunca lo bueno, porque nadie se quiere meter. Y si continuamos tropezando en esa trampa, en lugar de emerger nos vamos a seguir hundiendo.
Si aspiramos a ser ciudadanos genuinos, tenemos que empezar por entender que no hay salvaci√≥n posible si solo ponemos el √©nfasis en lo privado. Un ciudadano de ley deber√≠a ser portavoz emblem√¡tico no de un hecho jur√≠dico, formal o electoral, sino de los valores de la democracia y de la rep√ļblica. Asimismo , tambi√©n es esencial subrayar que el acto representativo es un pacto. Es decir, que el representante y el representado tienen un convenio. Y que el representado no abandona el pacto por haber votado, sino que intenta sostener, en el tiempo, una conversaci√≥n.

[‚Ķ] La formaci√≥n moral y c√≠vica no deber√≠a ser una materia obligatoria del secundario, sino una materia prima del pa√≠s. Porque un pa√≠s es su gente. Y pa√≠ses con muchos menos recursos materiales, pero con m√¡s recursos espirituales, han logrado revoluciones fundamentales. Por ejemplo: Singapur. Un pa√≠s con el que no podemos siquiera empezar a compararnos. Una naci√≥n que se sobrepuso a sus restricciones materiales en base a una tenaz fuerza de esp√≠ritu y de valores. Singapur se caracteriz√≥ por aplicar el premio al m√©rito, la vocaci√≥n de servicio, la educaci√≥n y el reconocimiento a los logros por el esfuerzo. Por una parte, se centraron en convocar a la funci√≥n p√ļblica a los mejores. Y los contrataron en iguales o mejores condiciones de las que ofrec√≠a la esfera de lo privado, a partir de una pol√≠tica de Estado de permanente inversi√≥n.
Otro ejemplo digno de mención es Israel. Durante su etapa primera, quienes fundaron el Estado transformaron un desierto abandonado en un jardín fértil; y sus universidades en usinas de desarrollo tecnológico y científico, llegando a ser referentes del mundo.
En la Argentina, en cambio, estamos bendecidos con una superabundancia material, pero debemos cargar la cruz de una enorme pobreza espiritual. Somos, tristemente, como ense√Ī√≥ Jos√© Ingenieros, una sociedad mediocre. Y no se trata tan solo de buenos y de malos. Se trata tambi√©n de esos muchos buenos que no hacen nada. Y de esos malos que trabajan muy bien y logran sus objetivos. Mientras que los buenos que trabajan, lo hacen bastante mal, porque no est√¡n articulados, sino atomizados y aislados. Algo que es, a un tiempo, una estrategia del mal y una ineficacia del bien.
Una ciudadan√≠a sana, basada en valores, tiene otras conversaciones. No se pregunta a qui√©n hay que votar, o qui√©n nos va asalvar. Se pregunta c√≥mo se hace para que todos se involucren y participen. Que se vayan todos, o√≠mos durante mucho tiempo. No. Descartemos ese viejo leitmotiv, que nada aporta y a nadie beneficia. Digamos, mejor: met√¡monos todos, colaboremos todos, hagamos todos‚Ķ Los que est√¡n no se van, los que no nos metemos tenemos que participar.
Se me dir√¡ que existen muchas sociedades que no est√¡n todo el tiempo reclamando a sus habitantes que sean ciudadanos. S√≠, es cierto. Estas sociedades existen, pero son muy distintas de √©sta en la que nos toca vivir. En esos casos ya han logrado consolidar, luego de a√Īos de trabajo, 
un sistema democr√¡tico real, y no tan solo electoral, en el que las instituciones se ocupan de hacer el trabajo c√≠vico. Y cada cual puede elegir, en su fuero √≠ntimo, si quiere ser ciudadano o tan solo habitante, porque sabe que puede reclinarse sobre un conjunto de instituciones que se encargan de salvaguardar el conjunto en el respeto a los valores y la ley.
Nuestro sistema, en cambio, est√¡ devastado. Por eso no podemos darnos el lujo de ser apenas habitantes. Y aunque en este sentido la Constituci√≥n sea tan generosa, ya que otorga beneficios y derechos a todos (sea cual fuere el grado con que se involucran en el hacer com√ļn), nunca debemos olvidar que al pa√≠s lo hacen lo ciudadanos no solo votando sino fundamentalmente participando.
En agradecimiento y bendición.
Rab. Sergio Bergman
 
 




Facebook Twitter More...