| Asunto: | Re: didactifilosofica Filosofía y Ciudadaní a | | Fecha: | Sabado, 19 de Julio, 2008 08:10:20 (+0200) | | Autor: | Félix García Moriyón <fgam0044 @...............es>
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| En respuesta a: | Mensaje 2229 (escrito por Wilbert Tapia) |
Nos pasa Wilbert un artículo de un colectivo denominado Grupo Promacos
(es decir, el grupo que combate en primera línea de batalla). Mi
discrepancia con el texto es muy completa, pero pretendo hacer sólo unas
observaciones elementales:
a) Cierto es que la asignatura supone una reducción temática del amplio
campo que puede abordar la filosofía, tanto en la asignatura más
específica de la ética como en la de introducción a la filosofía.
Teniendo en cuenta los manuales publicados y la libertad de aplicación
de los programas, supongo que es un problema fácil de afrontar. Eso sí,
en contra de lo que dicen los autores, todos los libros de texto de 1º
de Bachillerato (al menos en la comunidad de Madrid) son completamente
distintos a los que había el año pasado. Por cierto, la oferta es mucho
mayor.
b) Entiendo que aquellos que parecen tener ciertas influencias marxistas
en su pensamiento, no tengan una buena idea de la democracia, aunque es
cierto que ni siquiera especifican de qué democracia están hablando. En
todo caso, creo que la filosofía practicada en un sistema educativo, con
todas sus limitaciones que son muchas, debe hacer una opción clara por
la democracia, tomada en serio. Eso no significa convertirla en sierva
de nada ni incurrir en dogmatismos de ningún tipo. Ni tampoco significa
ser un fundamentalista. Me remito a algunos defensores claros de la
filosofía implicada seriamente con la democracia, como Dewey o Rorty,
ambos antifundamentalistas declarados, pero puedo añadir los nombres de
Derrida, Habermas o Dussel. Dado que la práctica filosófica por sí misma
no guarda ninguna relación intrínseca con la democracia (y los ejemplos
de buenos filósofos que eran al mismo tiempo claramente antidemocráticos
son legión, desde Sócrates y Platón hasta Heidegger), no está nada mal
que se pretenda reforzar esa vinculación. Insisto en ello porque me
parece importante: nada intrínseco hay en la filosofía para que podamos
estar seguros de que su ejercicio va a inmunizar a la gente contra
fundamentalismos, fanatismos, dogmatismos, elitismos... y otras
variantes que plantean serios problemas éticos, políticos y sociales.
c) Desde el punto de vista argumentativo el texto adolece de algunos
defectos importantes. Recurre con frecuencia a epitetos despectivos, más
propios del estilo panfletario (muy digno, por cierto), pero inadecuados
en textos argumentativos. Si llamas al otro potencial interlocutor
"casta", "ciego", "vacuo" "papanatas", de poco vamos a hablar. Si además
se incurre en falacias "ad hominem", pues lo mismo. En el supuesto de
que "se dirigente de un partido que defiende España", como se dice de
Savater, sea una descalificación (no lo creo pero esa parece la
intención de los redactores), en nada quitaría valor ni al libro que
prologa el autor ni al autor mismo. Creo que fue en esta lista (o en
filoninos) en la que se derivó a una polémica llena de descalifiaciones
que hubo que cortar.
d) Por último, aunque es algo más secundario. Es simplemente falso decir
que los teólogos latinos de los siglos XI y XII aborrecían de la filosofía.
Un cariñoso saludo a todas y a todos, Félix
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