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Asunto:[debunker] SIDA-POLÈMICA
Fecha:Sabado, 16 de Noviembre, 2002  09:24:02 (-0300)
Autor:Eduardo Chiribao <el_dragonverde @.......com>








SIDA: Crisis en el Método Científico

El Pequeño Periódico Edición No. 49 de Mayo de 1997

CARTA ABIERTA DEL DOCTOR ROBERTO GIRALDO M. A LOS INFECTOLOGOS DE ANTIOQUIA

VEAMOS LAS DOS CARAS DE LA POLÉMICA:

Documento No. 1

Carta de los infectólogos de Antioquia publicada en uno de los periódicos de 
Medellín, Colombia en octubre de 1996:

Hemos visto con profunda preocupación el amplio cubrimiento dado por El 
Colombiano a las declaraciones del doctor Roberto Giraldo M. en su artículo 
del pasado 23 de octubre. Indudablemente no deja de ser atractivo presentar 
en la forma que se hizo, opiniones tan controversiales como las de él, sin 
embargo, esas opiniones, aparentemente sólidas, pero sin suficiente 
fundamentación científica, causan serio desconcierto entre los lectores y 
provocan un retroceso grave en lo que las autoridades sanitarias del país 
hayan podido lograr con su campaña educativa de los últimos años. Una gran 
proporción de los asistentes a sus diferentes conferencias y lectores del 
periódico está constituida por personas jóvenes, las más vulnerables y con 
mayores riesgos, y quienes por sus especiales circunstancias y su natural 
disposición a confiar en aquellos mayores que parecen objetivos y hablan con 
autoridad y vehemencia, aceptan como cierto no lo que se demuestra, sino lo 
que les luce más atractivo. Las discusiones en los claustros son necesarias 
y sanas para el aprendizaje, pero deben llevarse antes a cabo entre 
profesionales de igual nivel científico y académico, de tal manera que 
conceptos como éstos sean ampliamente discutidos antes de hacerlos públicos 
a la comunidad.

Lo anterior nos obliga a hacer las siguientes precisiones que se basan en 
nuestra experiencia personal y la lectura juiciosa y disciplinada de las 
publicaciones serias y de reconocido prestigio, que consagran el 
conocimiento universal:

• El sindrome de inmunodeficiencia adquirida SIDA, tiene una relación 
inequívoca de causalidad con el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH. 
La absoluta mayoría de los pacientes que sufren la enfermedad portan el 
virus. Existe un número importante, pero proporcionalmente muy pequeño en 
relación a los infectados por el VIH, en quienes a pesar de sufrir una 
enfermedad semejante no ha podido desmostrarse la presencia del virus, pero 
ésto de ninguna manera invalida la contundencia evidencia de su carácter 
infeccioso, sino que estimula la necesidad de buscar en este subgrupo de 
pacientes posibles nuevos agentes, infecciosos o no, que en ellos 
desencadenan la enfermedad.

• El virus ingresa al cuerpo de diversas maneras: por transfusiones, 
contacto con sangre y secreciones contaminadas, transplante de órganos 
provenientes de donantes contaminados, etc. pero la gran mayoría de las 
infecciones se adquieren por relaciones sexuales.

• Unas pocas semanas después de la infección aparecen algunos síntomas como 
fiebre, malestar general, agrandamiento de ganglios linfáticos, etc., pero 
su carácter inespecífico hace que se confundan con los de otras 
enfermedades, y luego desparecen espontáneamente. Esta circunstancia hace 
que las personas afectadas no le den importancia y después posible que no 
recuerden el episodio.

• El virus permanece en el cuerpo y continúa miltiplicándose por largo 
tiempo, a veces por años, antes de que se haga aparente el daño a los 
mecanismos de defensa. Ese daño afecta especialmente a los linfocitos T CD4, 
unas células necesarias para la integridad de la respuesta inmunológica 
frente a ciertas infecciones.

• Cuando la alteración de la inmunidad ha avanzado hasta cierto límite, se 
presentan enfermedades causadas por parásitos, hongos, bacterias y virus, 
que usualmente no afectan o afectan de una manera mucho menos grave a las 
personas sin transtornos inmunológicos. Igualmente estos pacientes sufren 
ciertos tumores especiales y poco frecuentes en la población general.

• La progresión de la enfermedad puede medirse determinando con exactitud 
por medios muy sofisticados pero precisos y fidedignos, el número de 
unidades virales presentes en la sangre o en las células afectadas (carga 
viral) y el número de células responsables de la respuesta inmune 
(linfocitos T CD4), el cual va disminuyendo progresivamente.

• La persona infectada es contagiosa en todo momento y puede transmitir la 
enfermedad a las susceptibles aún en períodos en los cuales no tiene 
síntomas. En otras palabras, los portadores del VIH que todavía no tienen 
enfermedad representan el riesgo más importante, porque tienen un estado 
físico normal y no saben que están infectados o sabiéndolo no se preocupan 
por no contagiar a los demás y pasan desapercibidos.

• La transmisión de la infección se hace de persona a persona mediante 
relaciones sexuales (homosexuales masculinas y heterosexuales, de hombre a 
mujer y de mujer a hombre). Acá se hace evidente que son más susceptibles 
los jóvenes, los cuales son sexualmente más activos y menos cuidadosos. 
También puede hacerse a través de transfusiones de sangre completa o sus 
derivados, transplante de órganos obtenidos de pacientes infectados, o 
mediante el contacto con líquidos orgánicos especialmente si éstos están 
contaminados con sangre. Durante el embarazo, las mujeres infectadas pueden 
transmitir el virus al feto. Es cierto que una proporción de personas que se 
exponen repetidamente al virus no se infectan, lo que es usual en la inmensa 
mayoría de las enfermedades infecciosas, pero no es posible definir con 
anterioridad quienes se contagiarán y quienes no.

• Hasta el momento, la infermedad es incurable y mortal. Hay reportes 
excepcionales de niños que nacieron infectados y se curaron sin tratamiento 
y existe un pequeño porcentaje de pacientes infectados cuya enfermedad 
parece no progresar o progresa muy lentamente, los cuales han sobrevivido 
por muchos años, pero este no es el caso de la grandísima mayoría. Los 
tratamientos con medicinas especiales y específicas se usan para disminuir 
la carga viral y para disminuir su impacto sobre el sistema inmune. También 
se usan antibióticos específicos para curar o controlar las infecciones 
secundarias. Todas estas medidas han logrado prolongar la vida en forma 
importante y mejorar su calidad, pero como ya se afirmó, no se han logrado 
curaciones. Hasta el momento no hay vitaminas ni alimentos especiales que 
cambien el curso de la enfermedad.

• Fuera de la violencia y las guerras, esta es por mucho, la epidemia más 
grave que ha afectado a la humanidad en tiempos recientes. Según algunos 
reportes, han muerto más de nueve millones de personas. En la actualidad 
existen aproximadamente 30-40 millones de enfermos; muchos de ellos 
constituyen parejas jóvenes, con hijos que pronto se quedarán sin padres. 
Esos niños, serán al comienzo del próximo siglo más de tres millones de 
huérfanos de padre y madre, una proporción considerable de ellos también 
enfermos, casi todos habitantes de países pobres, sin recursos emocionales, 
físicos o económicos para enfrentear la tragedia.

El SIDA no es cosa simple, ni permite especulaciones que nos desorienten. Se 
ignoran muchas cosas acerca de esta peculiar y monstruosa epidemia, pero se 
saben también muchas otras. Se conoce el agente causal, se conocen los 
medios de transmisión y se conoce el pronóstico actual de los pacientes. 
También se puede calcular el impacto social y económico que producirá la 
muerte de una inmensa proporción de la población joven de la tierra, 
especialmente de los países en desarrollo. Gente que ya se había incorporado 
a la fuerza laboral o se preparaba para hacerlo, desaparecerá y con su 
ausencia cambiará el esquema social y productivo de las zonas más 
necesitadas.

Todo nuestro esfuerzo, no sólo el de los trabajadores de la salud, sino 
también el del Estado y los medios de comunicación social, deben dirigirse a 
una campaña vehemente, ininterrumpida, que logre lo único posible para 
disminuir el número de nuevos casos: Educación. educación en todos los 
niveles: familiar, escolar, universitaria, laboral, social, todos los días, 
y cada que se pueda.

Atentamente,

EDUARDO LEIDERMAN W., Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas, 
Departamento de Medicina Interna, Universidad de Antioquia. -LAZARO A. VELEZ 
G. Presidente de la Asociación Colombiana de Infectología, Capítulo de 
Antioquia.

______

NOTA: (*) Esta Carta fue dirigida a Marleny Vélez, periodista de El 
Colombiano, el 25 de octubre de 1996. Copia de ella fue enviada por los 
autores al Dr. Roberto Giraldo.

Documento No. 2:

CARTA ABIERTA DEL DOCTOR ROBERTO GIRALDO M. A LOS INFECTOLOGOS DE ANTIOQUIA. 
Nueva York, Diciembre de 1996.

SIDA: Crisis en el MÉTODO CIENTÍFICO

Mil gracias por enviarme copia de la carta suscrita por Ustedes a la 
periodista Marleny Vélez, de EL COLOMBIANO, a raíz de la publicación que 
acerca de mis puntos de vista sobre el SIDA publicara dicho periódico 
recientemente. Como es de su conocimiento, la mayor parte de su misiva fue 
publicada en la edición del 28 de octubre del mencionado diario.

En su carta manifiestan su "profunda preocupación al amplio cubrimiento dado 
por EL COLOMBIANO a las declaraciones del doctor Roberto Giraldo" y afirman 
en dicho documento que "El sindrome de inmunodeficiencia adquirida SIDA, 
tiene una relación inequívoca de causalidad con el virus de la 
inmunodeficiencia humana, VIH". Aseguran además ustedes, que nada invalida 
la contundente evidencia del carácter infeccioso del SIDA.

El objetivo de esta carta abierta no es explicar todos los hechos 
científicos existentes en contra de que el SIDA sea una enfermedad 
infecciosa. Pretendo solamente hacer un marco general como introducción 
justificatoria, a la invitación que les haré más adelante.

"Desde un principio vi el error"

Hace nueve años me vi obligado a dejar mi país para evitar una reclusión en 
un hospital mental, al cual me quisieron llevar algunos de mis colegas de 
Medellín, cuando advertí en varios auditorios académicos de la Facultad de 
Medicina de la Universidad de Antioquia, del Hospital Universitario San 
Vicente de Paúl y de la Clínica León XIII del Seguro Social, sobre el error 
que se había cometido al considerar el SIDA una enfermedad infecciosa. Desde 
un principio vi y entendí al SIDA como un sindrome degenerativo tóxico 
nutricional.

A esa convicción había llegado después de estudiar la literatura científica 
disponible en aquel entonces y después de ver algunos pacientes con SIDA. 
Mientras más estudiaba los reportes iniciales sobre el nuevo sindrome 
promulgados por el el Centro para el Control de Enfermedades, CDC y los 
informes sobre el supuesto agente etiológico del SIDA, el VIH, emanados del 
Instituto Nacional de Cáncer y acogidos por el Instituto Nacional de 
Alergias y Enfermedades Infecciosas y por el CDC de los Estados Unidos, más 
me convencía de que se había cometido un error grave. Ninguna de la 
explicaciones que se daban acerca del SIDA como enfermedad infecciosa, aún 
en revistas de tanto prestigio como "Science" y "Nature", tenía lógica de 
acuerdo a mis conocimientos sobre enfermedades virales en particular y sobre 
enfermedades infecciosas en general.

"Revisé los conceptos básicos"

Pensé que tal vez se me había olvidado la infectología y la epidemiología, o 
que quizas mis conocimientos fueran ya obsoletos. Revisé entonces los 
conceptos básicos de la microbiología, virología, inmunología, biología 
molecular y los de la epidemiología. Mientras lo hacía y lo comparaba con 
las explicaciones dadas en publicaciones científicas sobre el SIDA como 
enfermedad viral, más argumentos encontraba a favor de que sí se había 
cometido el error. Traté, hasta más no poder, de convencerme a mi mismo de 
que yo era el equivocado; pues me era difícil aceptar que se hubiese 
cometido un error de tal magnitud, de lo cual no había precedente conocido 
en la Historia de la Medicina.

"Descubrí al hereje del SIDA"

Al no saber de nadie en el mundo que tuviera una convicción semejante, 
llegué incluso a pensar que tal vez yo estaba loco, como lo afirmaban 
algunos colegas de Medellín. Fue así como en 1988, cuando trabajaba como 
asistente de investigación del SIDA, en Miami, ya estaba dispuesto a 
entregarme a los siquiatras, cuando apareció en "Discover" un artículo sobre 
el retrovirólogo Peter Duesberg, director del Departamento de Biología 
Molecular de la Universidad de California, en Berkeley, y miembro de la 
Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Se informaba en dicho 
artículo cómo a Duesberg se le llamaba el hereje del SIDA, por venir 
afirmando en publicaciones científicas desde 1987, que el VIH no era ni 
podía ser el agente causal del SIDA. Ya no era yo el único despistado. 
Rápidamente fueron apareciendo otros investigadores con una visión no 
infecciosa del SIDA, en Estados Unidos, Europa, Australia, Asia, Africa y 
Suramérica.

Fue de esta manera como se fue conformando un grupo de disidentes de la 
corriente mayoritaria internacional sobre el SIDA. En la actualidad, hay 
virólogos, biólogos moleculares, microbiólogos, epidemiólogos, clínicos, a 
quienes nos queda imposible entender el SIDA como una enfermedad infecciosa. 
Hace cuatro años se creó en California el "Grupo por el Replanteamiento 
Científico de la Hipótesis VIH SIDA" ("Reappraising AIDS"). Hoy contamos con 
unos quinientos investigadores de muchas disciplinas, en todos los 
continentes. Cada día se unen nuevos investigadores a nuestro grupo. Incluso 
se han unido a nosotros varios Premios Nobel. El Dr. Kary Mullis, por 
ejemplo, es un miembro muy activo de "Reappraising AIDS". El ganó el Premio 
Nobel de Química en 1993, por descubrir la reacción en cadena de polimeraza 
PCR, tan en boga hoy entre los seguidores de la hipótesis infecciosa del 
SIDA, por ser con ella con la que se pretende medir lo que ellos denominan 
"carga viral".

"Duesberg es el líder del grupo"

A pesar de la censura infringida a nuestro grupo especialmente en Estados 
Unidos, hemos estado planteando nuestros puntos de vista y argumentos en 
contra del SIDA como enfermedad infecciosa, en publicaciones y reuniones 
científicas. El Dr. Peter H. Duesberg es el líder del grupo en publicaciones 
internacionales, tanto desde el punto de vista de la cantidad de sus 
argumentos, como de la calidad de los mismos. Es por ello que Duesberg 
merece y debe ser estudiado.

En un principio me atormentó terriblemente no poder entender el porqué y el 
cómo se había llegado a un error de esta envergadura.

¿Por qué se cometió el error?

Hoy entiendo que el error acerca de la etiología del SIDA, se cometió debido 
en parte al exceso de teoría infecciosa o prejuicio microbiológico en la 
mente de investigadores, profesionales de la salud, periodistas y en el 
público en general. Este prejuicio proviene de la exageración de la teoría 
germinal promulgada por Pasteur y Koch, la cual brindó a su debido tiempo, 
mucho beneficio a la medicina. Desafortunadamente, hoy se sigue pensando 
como a finales del siglo pasado, que todo es infeccioso, que todo se 
contagia y que debe haber un microbio que lo cause. Vale la pena darle una 
mirada cuidadosa a la nueva revista del CDC: "Emerging Infectious Diseases" 
y al documento escrito por el mismo instituto en 1994: "Addressing Emerging 
Infectious Diseases Threats: A Prevention Strategy for the United States"; 
ambos son un buen ejemplo de lo que yo denomino prejuicio microbiológico. El 
mundo se preparó a través de un siglo de pánico a los microbios, para 
cometer el error acerca de la etiología del SIDA. No había manera de 
evitarlo.

Prácticamente nadie se percató de que las circunstancias en que vivimos a 
finales del siglo XX son muy diferentes a las circunstancias pasteurianas en 
que se vivía a finales de siglo pasado. Hoy en día lo común son la 
enfermedades debidas a las exposiciones múltiples, repetidas y crónicas, a 
un número cada vez más creciente de agentes estresantes. Estos agentes 
pueden tener origen químico, físico, biológico, mental y nutricional. Todo 
indica también, que nadie se dio cuenta que las circustancias nuevas que 
rodean a los grupos de personas que desarrollan SIDA hoy, son sus 
exposiciones involuntarias y muchas veces voluntarias a través de su estilo 
de vida, a agentes estresantes inmunológicos. Les pareció más lógico que la 
circunstancia nueva fuera la mutación de un virus de primates africanos, el 
cual habría comenzado a invadir a los humanos y a transmitirse entre ellos 
por medio de sus relaciones sexuales. Pero esto no tiene ninguna lógica, 
pues no se compagina con la realidad.

"Hay una crisis en el método científico"

Otro de los hechos que más favoreció llegar al error cometido, está en las 
fallas en la metodología investigativa. Todos los postulados en que se basa 
la teoría infecciosa del SIDA están plagados de errores metodológicos. La 
forma cómo se describe lo que los defensores de la hipótesis infecciosa del 
SIDA denominan "inmunopatogénesis de la infección VIH-SIDA", "historia 
natural de la infección VIH-SIDA" o las "manifestaciones clínicas de la 
infección VIH-SIDA", suena como si ello fuera cierto. Los dibujos y esquemas 
que utilizan, son atractivos y hacen ver todo como si fuera real. Sin 
embargo, cuando uno investiga estos asuntos con cuidado, descubre que 
ninguna, pero absolutamente ninguna de las bases de la hipótesis VIH-SIDA, 
ha sido demostrada a nivel objetivo. No son más que simples suposiciones 
teóricas creadas por las mentes de los generadores de esa teoría. Es una 
verdadera tragicomedia.

"No debemos creer ciegamente en los llamados hombres de ciencia"

Los profesionales de la salud, los demás profesionales y el público, se 
acostumbraron a creer todo lo que nos dicen los llamados hombres de ciencia. 
En la actualidad, muchos investigadores ni siquiera revisan con el cuidado 
necesario, la metodología empleada en las investigaciones científicas; 
siendo precisamente a este nivel donde se vienen cometiendo los mayores 
errores. Se contentan con leer los resúmenes de las investigaciones 
publicadas; o quedan satisfechos con ver los reportes acerca de 
investigaciones, en los periódicos de la prensa regular. Nadie sospechó que 
investigadores de instituciones de prestigio internacional como el CDC y los 
institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, cometerían los errores 
metodológicos cometidos y que se continúan cometiendo. Los comités 
científicos de las revistas de ciencia, tampoco están interesados en 
detectar hoy día los errores que se practican y es así como publican 
permanentemente verdaderos atropellos a la metodología científica.

Historia de un error

Muchos no saben por ejemplo, que la concepción del SIDA como enfermedad 
viral, nació el 24 de abril de 1984, cuando Robert Gallo, Director del 
Laboratorio de Virologia del Instituto Nacional de Cáncer y Margaret 
Heckler, Secretaría de Salud del Gobierno Norteamericano, anunciaron al 
mundo en una rueda de prensa en Washington, "el descubrimiento del virus que 
causa el SIDA"; sin que hubiese existido publicación científica previa, o 
presentación de tal "descubrimiento" en congreso o reunión científica 
alguna. Muchos investigadores se han acostumbrado a hacer lo que ellos creen 
es ciencia, en ruedas de prensa; y nadie protesta por ello. El no ser lo 
suficientemente críticos y creer todo lo que nos dicen, es lo que le permite 
a algunos investigadores, instituciones y publicaciones científicas, 
continuar haciendo lo que hacen, engañarnos como lo están haciendo y poner 
en peligro la salud de la comunidad, como ocurre actualmente con los 
programas de tratamiento y prevención del SIDA.

La peor epidemia que sufre el mundo contemporáneo, es una epidemia de crisis 
en el método científico. Ella es mucho más grave y extensa que la epidemia 
del SIDA. La creencia internacional de que el SIDA es una enfermedad 
infecciosa, es una de las consecuencias de la crisis del método científico. 
Y sobrevendrán más consecuencias, a no ser que corrijamos el rumbo y tomemos 
una vía pavimentada con una metodología investigativa auténticamente 
objetiva.

"La investigación del SIDA ha estado rodeada de un ambiente corrupto"

Como si lo anterior fuera poco, la investigación del SIDA ha estado rodeada 
de un ambiente corrupto. Muchos desconocen todavía, que el "descubrimiento" 
del llamado "virus del SIDA" estuvo rodeado de inmoralidad y mala conducta 
científica. Sobre este lamentable asunto que recorrió el mundo a través de 
los medios de comunicacion, se vieron obligadas a comentar inclusive 
"Science" y "Nature". La concepción infecciosa del SIDA, tuvo pues su origen 
en un acto delictuoso perpetuado en el laboratorio de virología del 
Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos.

El público debe enterarse de estos asuntos. El debe ser el fiscalizador del 
método científico y de los investigadores. Al fin y al cabo el objetivo 
fundamental de la ciencia, es encontrar las leyes de la naturaleza para 
ponerlas al servicio de los hombres.

"Lo prevaleciente en el conocimiento del SIDA es un engaño"

Que la causa del SIDA es el VIH, pareciera una verdad absoluta e 
incuestionable como lo manifiestan ustedes en su carta a la periodista de EL 
COLOMBIANO. Pero todo el conocimiento prevaleciente sobre el SIDA es un 
engaño. Ustedes, al igual que la inmensa mayoría de profesionales y personas 
de todo el mundo, no son responsables del error cometido. El problema fue 
haber creído lo que se nos dijo sin haber exigido las pruebas necesarias. La 
responsabilidad directa del error acerca de la etiología del SIDA, recae 
sobre uno pocos investigadores e instituciones del Gobierno Federal de los 
Estados Unidos.

Ahora bien, como infectólogos con participación activa en la problemática 
del SIDA, les toca comenzar a escudriñar los argumentos de mi grupo y los 
míos propios, para ver si realmente hay que cambiar el rumbo del SIDA 180 
grados, como lo creo yo. Estoy seguro que la gran mayoría de ustedes, al 
conocer en detalle los argumentos en contra del SIDA como enfermedad 
infecciosa, los compartirán; pues son muchos y contundentes. No debe temerse 
o rechazarse la verdad por dura que ella parezca ser. Yo mismo no tendría 
ningún inconveniente en entender al SIDA como una enfermedad infecciosa, 
siempre y cuando se me muestren pruebas absolutamente objetivas. Claro que 
este debate traerá problemas y dolores de cabeza, pero todos serán 
transitorios. Al final el beneficio será para toda la especie humana. ¿Se 
imaginan acaso, los sufrimientos que tuvieron que soportar los médicos y 
otros profesionales de la salud de principios del siglo, cuando se descubrió 
que la pelagra, el escorbuto y el beriberi eran enfermedades nutricionales y 
no infecciosas, como se creyo por varias decadas?. Por muchos años la 
medicina segregó a los enfermos de pelagra, de escorbuto y de beriberi, como 
si estos estuvieran infectados y como si fueran contagiosos para otros. 
Nunca nos imaginamos que volveríamos a caer en un error similar. Claro que 
esta vez las consecuencias del error son mucho más graves.

"Estoy escribiendo un libro sobre mis investigaciones"

Durante los ultimos nueve años en Estados Unidos, he estado acumulando y 
organizando los hechos de la ciencia en favor del SIDA como una entidad 
degenerativa tóxico nutricional del sistema inmunológico. Hoy creo tener 
suficientes argumentos científicos para demostrar que el VIH no cumple 
ninguno de los requisitos de la epidemiología, de la biología, ni los del 
sentido común, para ser la causa del SIDA. Estos argumentos los estoy 
plasmando en un libro que edito en la actualidad y que será publicado por la 
FUNDACION ARTE Y CIENCIA de Medellín en el próximo año. La base fundamental 
para este libro, son cuatro trabajos que puse a consideración de la 
comunidad científica internacional, en el congreso Europeo de toxicología 
EUROTOX, realizado en Praga hace poco más de un año. Mis estudios fueron 
bien acogidos por la inmensa mayoría de asistentes a dicho congreso. Con 
esta carta les estoy incluyendo copia de los mismos, para ponerlos a 
consideración de ustedes y de las personas de las instituciones y 
asociaciones que representan.

He iniciado además, una serie de publicaciones en Colombia: la primera está 
publicada en el número de septiembre de la Revista Investigación y Educación 
en Enfermería, de la Universidad de Antioquia (Polémica Científica 
Internacional Acerca de la Causa del SIDA). Próximamente aparecerá una que 
fue aprobada por la revista IATREIA de la Facultad de Medicina de la 
Universidad de Antioquia (Papel de Estresantes Inmunológicos en 
Inmuno-deficiencia). Estoy haciendo los esfuerzos necesarios y posibles por 
mi parte, para enviar mas publicaciones a revistas colombianas. Comprenderán 
que no es fácil cumplir con todos mis deseos de publicación, pues sólo 
cuento en este país con el soporte moral de tres asociaciones de colombianos 
y con un buen número de compatriotas que creen en la seriedad y consistencia 
de lo que estoy haciendo. Mis publicaciones estarán siempre abiertas al 
escrutinio de la metodología científica empleada, con la seguridad de que en 
nuestro país no prevalecerá jamás la censura ideológica de que somos objeto 
los miembros de "Reappraising AIDS", principalmente en los Estados Unidos.

"Mi gira por Colombia fue para compartir mis puntos de vista"

Este año consideré justo y necesario compartir con el resto de colombianos 
mis puntos de vista sobre el SIDA. Fue así como durante los meses de octubre 
y noviembre últimos, dicté catorce conferencias sobre el tema en varias 
ciudades del país, coordinadas y promocionadas por las Universidades de 
Antioquia, Atlántico, Libre de Barranquilla, Cartagena y Valle, y por 
entidades como la Asociación Médica Sindical Colombiana (ASMEDAS), Centro de 
Estudios del Trabajo (CEDETRABAJO) y la FUNDACION ARTE Y CIENCIA de 
Medellín. El objetivo fundamental de estas conferencias es divulgar y 
estimular en Colombia el estudio y la discusión acerca de la etiología del 
SIDA, que viene teniendo lugar en la arena científica internacional desde 
1987.

De la manera más cordial, me permito entonces invitarlos a ustedes, como 
personas expertas en enfermedades infecciosas, y por su intermedio a las 
demás personas envueltas en la problemática del SIDA en Colombia, tanto en 
instituciones investigativas, académicas, asistenciales como en las 
instituciones encargadas de la salud pública, para que se nombren comisiones 
de estudio de esta polémica acerca de la etiología del SIDA. Dichas 
comisiones deberán estudiar muy cuidadosamente la abundante literatura 
científica de las dos partes comprometidas en este debate, llegar a 
conclusiones y plantear recomendaciones a los entes encargados de la salud 
pública de los colombianos. No tengo ninguna duda, de que ésta es la más 
fascinante discusión científica de nuestros tiempos y que ella brindara 
muchos frutos para bien de la comunidad. Además, la alta calidad de los 
profesionales y del pueblo colombiano, nos confiere el derecho para que 
desde nuestra patria, ayudemos a corregir el rumbo del SIDA en el mundo.

"Las campañas oficiales no han disminuido las cifras del SIDA, sino que han 
promovido la promiscuidad"

Antes de mis conferencias en Colombia, era posible que no se supiera acerca 
de esta situación. Pero ahora, incluso al prescribir cualquier 
antiretroviral a un enfermo con SIDA o a una persona con pruebas positivas 
para el VIH, debe recordarse que hay investigadores serios y responsables 
entre los que me cuento yo, que creemos que eso no sólo no mejora, sino que 
puede empeorar o inclusive generar el SIDA. De igual manera los programas y 
campañas actuales de prevención del SIDA, basados fundamentalmente en el mal 
denominado "sexo seguro", con distribución indiscriminada y generalizada de 
condones, no sólo no han logrado disminuir las cifras del SIDA, sino que han 
promovido la promiscuidad, estilo de vida tóxico que ayuda a degenerar el 
sistema inmunológico y agenerar el SIDA. Igualmente, las campañas 
estadinenses de regalar geringas "limpias" ("sin VIH") a los drogadictos, 
además de ayudar a diseminar el SIDA, estimulan la drogadicción y por ende 
el tráfico de drogas. Todas las drogas sicoactivas que se introducen al 
cuerpo humano, son inmunotóxicos potentes.

"Sugiero crear grupos de estudio a todo nivel"

A los grupos que se nombren para estudiar este debate sobre la causa del 
SIDA, les sugiero ponerse en comunicación con las personas de la Asociación 
Colombiana para el Replanteamiento Científico de la Etiología del SIDA, 
TOXISIDA, quienes podrán colaborar en la consecusión de libros y documentos.

Los mejores argumentos científicos en contra del SIDA como enfermedad 
infecciosa y a favor de que este sea un sindrome tóxico nutricional, los 
pueden encontrar en las siguientes referencias que se encuentran todas en la 
Biblioteca Central de la Universidad de Antioquia (yo personalmente llevé y 
doné los libros editados por el grupo este año, en mi reciente visita a 
Colombia):

ALFONSO HS. El Gran Fiasco: El SIDA no es Causado por el VIH. Prestigio 
Editorial Colombiana. Distribucion Universidad Metropolitana. Barranquilla, 
1996: 177.

DUESBERG PH. Retroviruses as Carcinogens and Pathogens: Expectations and 
Reality. Cancer Research 47:1199 1220, 1987.

DUESBERG PH. AIDS Epidemiology: Inconsistencies with Human Immunodeficiency 
Virus and with Infectious Disease. Proc Natl Acad Sci USA 88:1575 1579, 
1991.

DUESBERG PH. AIDS Acquired by Drug Consumption and other Noncontagious Risk 
Factors. Pharmacology and Therapeutics 55:201 277, 1992.

DUESBERG PH. AIDS: Virus or Drug Induced ?. Dordrecht: Kluwer Academic 
Publishers, 1996: 358.

DUESBERG PH. Infectious AIDS; Have we Been Misled ?. Berkeley, CA: North 
Atlantic Books, 1996: 582.

DUESBERG PH. Inventing the AIDS Virus. Forword by Nobel Laureate Kary 
Mullis. Washington DC: Regnery Publishing, Inc. 1996: 722.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors I: Worldwide Rise of Immunological Stressors. 
Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors II: A Proposal for the Pathogenesis of AIDS. 
Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors III: A Proposal for the Natural History of 
AIDS. Presentado en EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. AIDS and Stressors IV: The Real Meaning of HIV. Presentado en 
EUROTOX, Praga, agosto de 1995. Se adjunta copia.

GIRALDO RA. Polémica Científica Internacional Acerca de la Causa del SIDA. 
Investigación y Educación en Enfermería. Universidad de Antioquia. 14:55 74, 
1996.

GIRALDO RA. Papel de Estresantes Inmunológicos en Inmunodeficiencia. 
IATREIA. Universidad de Antioquia. Aprobado para publicación durante 1997.

HODKINSON N. AIDS: The Failure of Contemporary Science. How a Virus that 
Never was Deceived the World. London: Fourth Estate, 1996: 420.

En el documento entregado durante mis conferencias en Colombia, así como en 
mis artículos, encontrarán un listado más completo de referencias, para 
facilitar la profundización en el estudio y discusión de la polémica acerca 
de la etiología del SIDA.

"Será un honor para mi poder discutir personalmente con ustedes"

Todos los que nos atrevemos a participar de esta discusion, lo hacemos a 
sabiendas de algunos sufrimientos transitorios, pero nos queda la inmensa 
satisfación de los beneficios que favorecerán a tantas personas que sufren 
hoy de SIDA, que están a riesgo de desarrollarlo o que padecen las 
consecuencias del error cometido acerca de su causa. Es pues obligación de 
todos los implicados directa o indirectamente en la problemática del SIDA, 
favorecer y estimular este debate.

Además, sería un honor para mi poder discutir personalmente con ustedes mis 
puntos de vista sobre el SIDA, en el momento en que lo consideren oportuno. 
Mis puntos de vista son el resultado de treinta años de experiencia clínica, 
académica e investigativa en enfermedades infecciosas.

Muy cordialmente,

Roberto A. Giraldo Molina, M.D.




Roberto A. Giraldo
www.RobertoGiraldo.com


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