Necesito tanta ayuda, oración, me enteré y comprobé que mi marido tiene otra mujer, ya lo
había notado diferente, distante, siento que ya no me ama.
Por mis hijis es que estoy aguantando, no sabe nada de mi depresión, en 15 días bajé 8 kilos,
no me ha visto derrotada, solo Dios y yo sabemos la pena que traigo en mi corazón, solo por
mi fe en Dios y por mis hijos no me he vuelto loca.
Me preguntaba en qué había fallado yo, le entregué casi mi vida, desde los 15 años fui su novia,
nos casamos a las 20, tenemos 14 años de casados, ¿por qué esto a mi?
En fin, solo me queda esperar, siento que ya se quiere ir pero está esperando un dinero de la
venta de una casa que tenemos, que vamos a vender para comprar otra, a lo mejor ni eso hace,
comprarme una casa, no sé, estoy tan decepcionada, deprimida, triste. Se que Dios hará lo
mejor para mi y para mis hijos.
Les pido su apoyo con oración, se que son un grupo unido, siento caer al fondo, pero no debo
por mis niños, por Dios. No les voy a dar gusto de lo que quieren, esa y mi esposo quieren que
yo me enoje y lo deje, para estar más contentos, pero no, mis hijos no se lo merecen, tengo
que esperar a que me compre mi casa y así dejarlo libre o qué me aconsejan.
Sé que me engaño y lo peor es que se que la trae mucho en la mente, ya no es el mismo, está
'lejos' de mi, siento que su actuación es por remordimiento de conciencia y algo que no dudo
es que ama a sus 3 hijos.
No le creo los "te amo y te necesito" "te amo con todo mi corazón", veo que tiene remordimien-
to, me han dado ganas de gritárselo en su cara, que sé todo, que porqué me hizo esto, si éra-
mos una matrimonio bonito, (ahorita sigue nuestro matrimonio bonito aparentemente) el no sabe
todo lo que siento, lloro a solas, hago oración, estoy leyendo la Biblia, el día que llega a casa,
lo atiendo como le gusta, platicamos de su trabajo, lo trato con mucho amor, pero por dentro
estoy herida, dolida.
No quiero demostrarle ni decirle nada, el quiere eso, un motivo para irse, un día me dijo que
nos separáramos y se enojo, a los 5 días vino, como si nada, claro, se había enojado con esa
mujer.
Adriana
Hola Adriana,
No te preguntes por qué a ti. No es una castigo de Dios ni es algo que solo te haya pasado a ti.
El mundo hoy trastoca los valores y no siempre las cosas son como quisieramos que fueran.
No basta con tener un matrimonio bonito, hay que trabajar y muy duro cada día porque son
muchas las fuerzas en contra de éste. Se trata de dos personas imperfectas unidas, el resulta-
do es algo imperfecto, solo con mucho trabajao y la ayuda de Dios se puede tener un metrimo-
nio fuerte.
La infidelidad es un pecado horrible, es una falta de carácter tremenda, muy frecuente en el
hombre, pero no deja de ser un pecado. Todo pecamos diariamente y gracias a Dios, que en
su infinita misericordia nos perdona, pero para perdonarnos nos pide que hagamos lo mismo.
Muchos de estos amoríos son cosas pasajeras que a veces son motivados, pero no justifica-
dos, por la falta de atención de uno de los conyuges, por el descuido de la apariencia, del
físico, de las muestras de amor.
Los hijos a veces nos quitan tiempo como amantes, como amigos, y puede que eso lleve a
uno de los dos a buscar eso en alguien más, pero suele ser algo pasajero y no debe de tener
la fuerza necesaria para deshacer lo que Dios ha unido.
Tienes que perdonar, decirle cómo te sientes y tratar de arreglar las cosas platicando sin
enojarte. Hacerle ver lo mucho que te ha herido pero lo mucho que lo amas y quieres arreglar
las cosas.
Todos acá estaremos orando por ustedes y verás que con trabajo y la ayuda de Dios podrán
tener el matrimonio que Dios quiere que tengan.
Daniel