La fuga del gen homosexual
José Francisco Serrano Oceja
No existe un gen gay, lo que hay es una alteración del desarrollo
psicológico que se origina en las experiencias de la primera infancia, algo que
puede prevenirse y tratarse.
Al ministro de Justicia, antes de Gracia y Justicia, ahora de desgracia e
injusticia, Juan Fernando López Aguilar, se le ha olvidado en su discurso
popperiano, el de la sociedad abierta y sus enemigos, recordar que el problema
del mal denominado matrimonio de homosexuales es un problema de genética. Dado
que en el mapa del genoma, por el momento –y sin perder la esperanza-, no han
encontrado el gen homosexual –acaso porque no existe-, han creado un gen
homosexual social que ya habita no en la naturaleza sino en la historia-que
vengan Kant, Hegel y Ortega y lo ratifiquen, por favor-.
El problema con la homosexualidad no es un problema sólo de comprensión y de
interpretación de los que es la naturaleza humana, lo es de historia, de
manipulación de la ciencia y la conciencia en un clima de adormecimiento
generalizado de nuestras sociedad occidentales. La labor de los intelectuales, y
del pensamiento, no es hoy la sola crítica de los sistemas sino la recuperación
de una correcta comprensión de la naturaleza. Y, en este sentido, Robert
Spaemann, nos está ofreciendo ejemplos inigualables.
En el clarificador estudio de Dale O’Leary, autora junto con el Dr. Vicente
Villar del libro Cómo entender la homosexualidad (Editorial LaCaja,
Madrid, 2003), se explica nítidamente cómo los especialistas en crear climas de
opinión han ocultado constantemente la verdad del SSA (same sex atracttion), por
ejemplo. Algunas de las verdades del barquero que contradicen lo que circula en
los medios de comunciación al respecto de los procesos filogenéticos de este
hecho son las siguientes:
1) No existe un gen gay
2) El SSA es una alteración del desarrollo psicológico que se origina en
las experiencias de la primera infancia. El síntoma más temprano y común es el
sentirse “diferente” del progenitor y de los compañeros del mismo sexo.
3) Los niños con GID (alteración de la identidad de sexo: Gender Identity
Disorder) están en situación de alto riesgo de SSA en la posterior infancia y en
la adolescencia.
4) El SSA no es algo que elige una persona.
5) El SSA puede prevenirse y tratarse.
6) Los niños que “se sienten diferentes” o cuya necesidad de aceptación no
se ha atendido son más proclives a convertirse en víctimas del abuso
sexual.
7) El SSA, especialmente en los varones, va acompañada frecuentemente por
la adicción sexual.
8) Las personas con SSA están más expuestas que las demás a sufrir otras
alteraciones psíquicas, el abuso de drogas y la idea de suicidio.
Antes, allá en otros tiempos, se decía que la homosexualidad era una
desviación –ver significado etimológico en el Diccionario de la Real Academia de
las lengua- de la naturaleza. Ahora se afirma que es una alteración en la
conducta sexual. Nadie pone en discusión los derechos inalienables de las
personas que se declaran homosexuales en tanto que personas. Lo que se pone en
cuestión es que de una concepción absolutamente torticera de la naturaleza
humana, y del papel del Estado y de los gobiernos, y del parlamento en relación
con el ejercicio de los actos consiguientes de esa naturaleza, se deriven una
serie de consecuencias jurídicas tales como el derecho de los homosexuales a
contraer matrimonio. Un supuesto derecho que lo único que hace es legitimar una
demanda de una voluntad social que se considera capaz de superar el estadio
actual del hombre aniquilando su naturaleza.
Hace mucho tiempo leí que uno de los más conspicuos filósofos áulicos de
nuestros días señalaba que el problema de la filosofía, hoy, es que el hombre
está mal hecho. Un hombre que tienen una naturaleza como dato dado previamente
que o asumimos o despreciamos. Y el desprecio de la naturaleza, sin duda, no
beneficia ni a los que están convencidos de que hay que acabar con la naturaleza,
dado que sólo encuentran el gen homosexual en las páginas de los
periódicos.
Francisco González
Puesto que en esta cuenta suelo recibir abundante
"correo basura" le ruego que, si me responde, lo haga a fgm@chavales21.net.
o bien incuya en el campo "Asunto" la palabra amigo. Gracias