Año Jubilar:
Para Vivir el Camino de Santiago
Por Mauricio Chinchilla
P.
Quien va a Santiago y no al Salvador
atiende al vasallo
y olvida al
Señor
Cuarteta anónima
Santiago de Compostela, la ciudad española más íntimamente ligada al
año Jacobeo o Xacobeo (en gallego), al Camino de Santiago, a la peregrinación y
por supuesto, al apóstol Santiago.
Según leemos en http://compostela2004.org/santo_spain.htm el Año
Santo Jubilar «es un tiempo en que la Iglesia, con motivo de algún
acontecimiento de la historia de la Redención, concede a los fieles gracias
espirituales, en imitación de lo que la Biblia dice del Año Jubilar de los
Israelitas: cada 50 años era Año Sabático y en él recuperaban las tierras quienes
las habían vendido por necesidad y los esclavos adquirían la libertad. Es decir,
un tiempo en que es más fácil conseguir gracias de Dios y sobre todo es una
invitación a retornar a la vida cristiana de quienes están alejados o tomar una
mayor conciencia de nuestra condición de cristianos».
Pero además de esto, la ciudad de Santiago de Compostela goza de un
privilegio singular gracias a la Bula concedida por el Papa Calixto II,
gran benefactor de la Iglesia Compostelana. Este privilegio, que confirmó
asimismo Alejandro III consiste en que cada año que el 25 de julio,
festividad del Apóstol Santiago, coincida en domingo, es Año Santo Jacobeo.
Durante ese tiempo se podrán ganar en la Iglesia Catedral de Compostela, en
plenitud, las gracias del Jubileo. Es decir: Año Jubilar, año de Conversión.
Santiago Apóstol
Santiago el Mayor era uno de los dos hijos de Zebedeo y Salomé; su
hermano fue Juan el Evangelista, también apóstol. Invitado por Jesús junto
a su hermano e inmediatamente después de Pedro y Andrés a hacerse «pescador de
hombres», fue uno de los apóstoles que tuvo una relación más íntima y cercana con
el hijo de Dios.
Le acompañó en los primeros días de la difusión de la palabra; estuvo
presente en el Monte de los Olivos recibiendo de los labios de Jesús el anuncio
de la destrucción del templo de Jerusalén, de la completa ruina de la ciudad y de
las catástrofes que precederán al final de los tiempos; y fue testigo de la
última aparición de Jesús en Galilea tras su resurrección.
Murió, entre los años 41 y 44, decapitado por orden de Herodes Agripa
I cuando el rey de los judíos, en un intento postrero e inútil de conseguir la
confianza de Roma, intensificó la persecución de las primeras comunidades
cristianas.
Según la tradición, a la muerte de Jesús los apóstoles se repartieron los
lugares en que debían predicar, correspondiéndole a Santiago lo que hoy es España
y las regiones occidentales.
Las leyendas jacobeas recogen dos versiones acerca de la presencia del
Apóstol Mártir en la península hispánica; la primera afirma que recorrió Asturias, Galicia, Castilla y Aragón predicando la
palabra de Dios con escaso éxito.
Relata además que durante esta misión se le apareció la Virgen junto al río
Ebro, sobre una columna, y allí se le ordenó construir una iglesia (La de la
Virgen del Pilar, en Zaragoza). La segunda versión sostiene que tras el martirio,
su cuerpo fue llevado en barco por sus discípulos desde Jerusalén hasta Iria
Flavia, en el Finisterre.
Aquí la historia y la leyenda se funden para crear un relato colorido.
Encontramos en http://www.asantiago.org/camino/home.htm que nos dice que
«una vez decapitado, su cuerpo fue arrojado fuera de la ciudad como pasto de
perros y fieras, pero sus discípulos al caer la noche, lo recogieron y lo
llevaron al puerto de Jope, donde providencialmente apareció una embarcación
aparejada y sin tripulación. Al séptimo día de navegación arribaron a la
desembocadura del río Ulla, en Galicia. Al depositar el cuerpo del maestro
en una gruesa roca, ésta cedió como si fuera de cera hasta convertirse en el
sarcófago del santo».
. La Peregrinación
La página http://www.caminosantiago.com/web/index.htm señala que «a lo
largo de las distintas rutas que llevan a Santiago de Compostela, han transitado
personas de toda índole y condición: peregrinos de buena fe, por condena judicial
o canónica, juglares, pordioseros, vagabundos, aventureros, prófugos,
bandidos...».
Los penitentes religiosos realizaban el camino movidos por una necesidad
personal, sentían un deseo incontenible de visitar el lugar en el que reposaban
los restos del Apóstol Santiago para lograr una relación personal con él.
Otros peregrinos, hacían el camino para cumplir una promesa efectuada al
Apóstol si les ayudaba a salir con bien de alguna difícil situación. Cumpliendo
también una promesa emprendían el viaje gentes que habían estado muy enfermas. Y
los que estaban enfermos hacían el camino en busca de curación. Así mismo, estaba
el viajero que realizaba la peregrinación como castigo, impuesto bien por la
autoridad eclesiástica, o por jueces civiles. Pero no todos los que emprendían el
camino lo hacían por motivos píos, algunos "peregrinos»" perseguían un beneficio
económico. Había penitentes por delegación o encargo de terceros, varios
recorrían el trayecto por un deseo de conocer mundo, otros se veían obligados a
viajar por cláusulas testamentarias, que ponían como condición para acceder a una
herencia acercarse a Santiago. Y también estaban presentes los ladrones,
negociantes sin escrúpulos o herejes.
Pero como ya se ha mencionado, una de las razones del aumento del número de
peregrinos fue la instauración de la institución del Jubileo por el Papa Calixto
II, que en 1122 posibilitó que todos aquellos viajeros devotos que se pusieran en
camino en Año Santo -cuando la festividad del Apóstol, 25 de julio, cayese en
domingo- y cumpliesen los requisitos venturosos de la peregrinación, se verían
liberados de casi todos sus pecados. Esto provocó que el número de peregrinos que
realizó el camino en el siglo XII ascendiera a la impresionante cifra de
200.000.
. El Camino de Santiago
El Camino de Santiago es una peregrinación. El camino de Santiago ha
significado en la historia europea el primer elemento vertebrador del viejo
continente. El hallazgo del sepulcro del primer apóstol mártir, supuso encontrar
un punto de referencia en el que podía converger la pluralidad de concepciones de
distintos pueblos ya cristianizados, pero necesitados en aquél entonces de
unidad.
Concientes de la importancia que suponía tener una reliquia como los restos
de Santiago el Mayor para sus intereses militares, necesitaban guerreros y dinero
en su lucha contra los árabes, las monarquías españolas colaboraron activamente
en el éxito del camino santo.
Los soberanos de Aragón, Navarra y Castilla se esforzaron por atraer a sus
dominios a gentes ricas y poderosas de otros países, por lo que utilizaron todos
los medios a su alcance para seducirlos. Intercambios de presentes, política de
matrimonios y proclamación de los favores que otorgaba el Apóstol si uno iba a
visitar su sepulcro. La creencia cada vez más extendida en los milagros de
Santiago provocó que la gente comenzara a peregrinar hacia Santiago de Compostela
para obtener su gracia.
El primer peregrino conocido fue Gotescalco, obispo de Puy, el año
950, en unión de una importante comitiva; más tarde recorrería el camino Raimundo
II, marqués de Gothia, quien sería asesinado en el trayecto, y un siglo después
visitaría la tumba del apóstol el arzobispo de Lyon. Y junto a estos peregrinos
ilustres caminaron creyentes de todas las condiciones, cada vez en mayor
número.
El camino de Santiago ha ido unido indisociablemente a la cultura, a la
formación y a la información. Cuanto se decía, predicaba, contaba, cantaba,
esculpía o pintaba en el camino alcanzaba siempre a más gente y a más lugares.
Gracias a su influjo en el arte y la literatura, Compostela junto con Jerusalén y
Roma se convirtió en meta de la sociedad cristiana, especialmente a partir del
siglo XI al XIV. El camino, fenómeno de peregrinaje jacobeo, llegaría a ser un
foco catalizador de toda la sociedad cristiana.
. Páginas de interés
· Página de la Arquidiócesis de Santiago de Compostela
· Federación Española de Asociaciones de amigos de los caminos de
Santiago
· Consejos para peregrinar a Santiago de Compostela
· El Camino de Santiago por Palencia
· El Camino de Santiago por el pirineo francés, aragonés y catalán;
por el Ebro y por Valencia: http://www.aragoneria.com/camino.php
· El Camino de Santiago en Bicicleta
· Libros sobre el Camino de Santiago
· Historia de la peregrinación del Alfonso II
· Asociación francesa de peregrinos a Santiago
Francisco González
Puesto que en esta cuenta suelo recibir abundante
"correo basura" le ruego que, si me responde, lo haga a fgm@chavales21.net.
o bien incuya en el campo "Asunto" la palabra amigo. Gracias