La empresa rechaza las acusaciones y
sostiene que los estudiantes son víctimas de una manipulación con intereses
comerciales.
Una campaña sobre supuestos abusos laborales de Coca-Cola ha
llevado a cancelar contratos de la empresa en diez universidades de cinco países,
mientras la compañía manifiesta que se trata de “una agenda política que nada
tiene que ver con la empresa”, e incluso dice que la salida de sus productos no
obedece a un veto sino a políticas comerciales de los centros educativos.
Diez
universidades, diez colegios universitarios y dos colegios de bachillerato en
Estados Unidos, Canadá, Italia, Irlanda y Reino Unido, han roto contratos con
Coca-Cola, de forma paralela a la campaña “Porque amo la vida no
tomo Coca-Cola”, promovida desde hace dos años internacionalmente.
El mensaje,
que busca desestimular el consumo de los productos, surge como una forma de
protesta por supuestos abusos de la multinacional con los trabajadores y por el
uso indebido de los recursos naturales en todo el mundo.
Una de las principales
motivaciones de la protesta se basa en hechos en Colombia por supuestos vínculos
de la empresa con paramilitares y homicidios de dirigentes sindicales en varias
ciudades.
Tanto en Colombia como en Estados Unidos se están llevando a cabo
investigaciones sobre el tema y en abril habrá una reunión en Bogotá para
profundizar sobre las denuncias, a la que asistirán delegaciones
internacionales