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Asunto:SOCIALISMO CRISTIANO LATINOAMERIACNO
Fecha:Martes, 20 de Junio, 2000  12:20:49 (-0500)
Autor:Asociación Chamánica y Ecológica de Colombia <gnosisre @.................co>


EL SOCIALISMO CRISTIANO LATINOAMERICANO

El gnosticismo revolucionario no puede quedarse solo en las buenas
intenciones y en las frases bonitas, para realizar un trabajo integral
dentro del desarrollo espiritual necesitamos realizar una obra concreta
por la humanidad doliente.

El actual estado de las cosas envuelve a los hombres en el materialismo
y no los deja realizar su vida equilibradamente.
Necesitamos cambiar esa pasividad, ese conformismo cómplice que nos
mantiene como esclavos de la sociedad de consumo donde el dinero vale
más que una amistad y que una persona.

El gnóstico revolucionario de la conciencia de Krishna no se puede
quedar tranquilo y encerrado en sus oraciones, poses pietistas,
dogmatismos espirituales y mansedumbre, sabiendo el mal que acosa a
nuestros pueblos suramericanos.  Debemos empuñar la espada de Bolívar y
luchar contra los explotadores.

Tenemos que madurar como pueblo, hacer una sociedad más noble y justa,
donde a nadie se le niegue el derecho de un pan o una medicina.
Tomemos para ello el ejemplo de Cristo, él no solo vino a hablar de los
angelitos del cielo, también fue un revolucionario que luchó contra el
sistema explotador de su tiempo, contra los tiranos que abusan del poder
y que oprimen a los más débiles, y contra los santurrones abusadores de
la religión de su época.

Los gnósticos revolucionarios debemos dejar de ser tibios, tenemos que
tomar conciencia latinoamericana y abandonar absurdos conceptos de
patria.  ¿Qué es patria en Colombia o en cualquier pais de
latinoamerica? Cuatro ricos dueños de todo el país.  ¿Eso vamos a
defender?  ¿A eso es que nos llevan a pagar servicio militar?  NO,
primero hay que comprender que la patria es el pueblo, no 4 oligarcas
que venden a cada rato el país a los gringos por unos miserables
dólares.

Hoy en día el ejercito ya no cumple la misión para la que se creó:
defender los intereses de la nación, y la nación es el mismo pueblo, no
4 ricos gobernando a su antojo.

Por lo tanto, los jóvenes deben concientizarse antes de ir a prestar
servicio militar; mandan los ricos a que el pueblo mate al pueblo,
porque los ricos y los generales se lo pasan encerrados en sus guaridas
elaborando planes de represión y explotación.

La Iglesia católica ha sido manipulada y sobornada por 30 denarios, para
traicionar ese pueblo que defendió Jesús.  Si ha tratado de tener brotes
revolucionarios, estos fueron aplacados por el imperio del dinero.
Otras religiones como Mormones, Testigos de Jehová y Evangélicos, son
instrumentos al servicio del imperialismo gringo para dividir al pueblo
marginado y fanatizarlo, y así dormir los brotes de revolución, pues
toda la atención la centran en el fanatismo dogmático religioso.

Por lo tanto gnósticos revolucionarios, ha llegado la hora de empuñar de
nuevo la espada de Bolívar, y trazar las bases de un país libre, en un
Socialismo Cristiano Latinoamericano y para ello nos mesclaremos en las
diferentes corrientes del pensamiento político creando una conciencia
colectiva de liberación.


VIOLENCIA O NO-VIOLENCIA

1- ¿Sabes que es violencia pacífica, no-violencia y violencia armada?
2- ¿De quién depende que la violencia sea pacífica o armada?

La violencia es toda acción, toda fuerza que se emplea contra el hombre,
el derecho o la ley.  Hay violencia cuando se roba un banco, cuando se
mata, cuando se anulan los derechos, etc.

Tenemos que darnos cuenta que la violencia existe.  La mayor parte del
pueblo vive oprimido, miles de inocentes mueren cada año a causa del
sistema.

A esta violencia, los obispos latinoamericanos llaman “Violencia
Institucionalizada”, porque por causa de la economía nacional,
internacional, la vida cultural y política, poblaciones enteras faltas
de lo necesario viven en tal dependencia, que les impide toda iniciativa
y responsabilidad, lo mismo que toda promoción cultural y participación
en la vida social y política, así se violan los derechos fundamentales.

Cuando en Latinoamerica a causa del sistema se mueren de hambre más de
100 niños diariamente, cuando los enfermos no pueden ver un medico u
hospitalizarse, cuando hay hambre en los hogares, cuando los pobres no
tienen representantes verdaderos en el congreso para defender sus
derechos, hay violencia INSTITUCIONALIZADA,  y se llama así porque el
sistema la crea y la mantiene.

Los oligarcas presionan al gobierno por todos los medios que disponen
para impedir todo cambio, llegando incluso a la violencia, quedando
responsables ante la historia de la muerte de miles de colombianos.

El orden establecido de que hablán, es en realidad un desorden
establecido, en que unos pocos aumentan sus riquezas, mientras las masas
son obstaculizadas en su promoción.  El problema es como luchar contra
la violencia institucionalizada, y sustituir la violencia armada o la
no-violencia.

Vamos a analizar algunos argumentos:

1- Argumentos a favor de la violencia armada: hay muchos cristianos y
teólogos que opinan que se puede enfrentar la violencia
institucionalizada por la violencia armada y justifican así: siempre la
teología aceptó la teoría de la legitima defensa, la guerra justa, si
uno es atacado en su vida o en sus bienes, puede defenderse. Si un país
es atacado por otro puede declarar la guerra. La iglesia admite esto. En
el caso de la violencia institucionalizada, los pobres son los
atacados.  No pueden gozar de sus derechos, mueren de hambre, no tienen
vivienda, salud ni educación, por lo tanto deben defenderse.  El pueblo
tiene derecho a defenderse, aún por las armas.  El teólogo Schonnemberg
dice: “Condenar en absoluto la violencia empleada en defensa de
legítimos derechos, seria abiertamente contrario al evangelio.  La
canonización del actual estado de cosas, es mucho más antievangélico que
la canonización de la violencia”.  Las actividades guerrilleras, aún
cuando han sido violentas, han servido para despertar la conciencia
pública, para obligar a la gente a parcializarse, para obstaculizar las
injusticias del sistema, para llegar a nuevos acuerdos.... etc.
2- Argumentos a favor de la no-violencia:  Lo que es llamado
no-violencia, es el conjunto de técnicas y modos pacíficos, más
compatibles con el Amor y el respeto de la persona humana.  Técnicas y
métodos que presionan a tal punto a los oligarcas que se ven obligados a
ceder.  Por esto se le ha llamado violencia pacifica, porque trata de
forzar por métodos pacíficos al cambio.  Así fue como Gandhi obtuvo la
liberación de la India.  Entre estos métodos de presión podemos
mencionar, las organizaciones sindicales, defensoras de los derechos
humanos, Amnistía internacional, gremios de profesionales, etc.

La violencia pacifica tiene muchos medios: los mítines, sentarse en las
calles, el boicot, la huelga total general y bien organizada.  Para
hacer todo esto es necesario explicar a la gente la razón que hay para
ello, de lo contrario nadie sabrá de que se trata.

Una acción militar revolucionaria sería drásticamente aplastada por el
ejercito oligarca.  De todas maneras los partidarios de la violencia
pacifica deben respetar los criterios de la violencia armada, para así
no olvidar que lo que nos une es liberar al pueblo del yugo de la
oligarquía. A pesar de esta divergencia de criterio, debemos
considerarnos aliados, unidos contra el mismo enemigo común.

De todos modos la decisión final si los cambios serán  por la vía
pacifica o armada, corresponde mucho más a la clase dirigente, pues es
la que tiene todo el aparato de represión, y el grave peligro está en
que la clase oligarca no querrá abandonar tan fácilmente sus
privilegios, y la historia dá testimonio de las violentas y sanguinarias
matanzas que han ocasionado al pueblo, cuando etc. ha reclamado sus
derechos.

Pero si logramos organizar a todo el pueblo, unido por la misma causa
nada podrán lograr.  Además dentro del mismo ejercito hay mayoría de
elementos del pueblo oprimido.  Con una buena organización estos
elementos también defenderían al pueblo de que forman parte.


CONVERSION Y CAMBIO

1- ¿Será posible la revolución sin un cambio interior?
2- ¿Qué significa cambiar?
3- ¿Qué necesitamos cambiar?

Nunca llegará la revolución, nunca tendremos una nueva y feliz sociedad
si no se produce en cada hombre un cambio, una conversión. Cambiar es
salir, desviarse de la situación de egoísmo e inercia, para volverse a
una nueva situación de fraternidad y entrega a los demás. La conversión
es renunciar a la vida fraudulenta, acomodada y tranquila, para darse a
una nueva vida de honestidad y compromiso con los pobres, aceptando los
riesgos que eso implica.

Para cambiar tenemos primero que tomar conciencia de que la vida que
llevamos no está acorde con la de Cristo que se entregó hasta la muerte
para la liberación y salvación de los hombres.

Empecemos por hacernos algunas preguntas:  Si yo sé que más del 60 % de
mis hermanos colombianos no tienen lo necesario, ¿Qué hago frente a esa
miseria?  Si sé que hay que cambiar las estructuras, que hago para eso?
¿Por qué callo frente a las injusticias que me rodean?  ¿Tengo realmente
hambre y sed de justicia?  Solo así nos daremos cuenta de la situación
en que nos encontramos y entenderemos que nuestro silencio y pereza para
actuar constituyen una situación de pecado.

Para lograr la conversión debemos definirnos por el cambio para así
obedecer la voz de Dios que dice:  “Felices los que tienen hambre y sed
de justicia” “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado” (hasta
las ultimas consecuencias). Nadie tiene amor mayor que este de dar la
vida por sus amigos (Mt.5, 6) Cumplir esto es estar con Cristo.  Implica
un cambio de conducta.

Frente a la miseria que nos rodea, frente a tantos hijos de Dios a
quienes falta vivienda, atención medica, educación y hasta comida, un
cristiano no puede quedarse con los brazos cruzados.  La indiferencia
seria un pecado grave, y el día del juicio final, aquellos cristianos
egoístas oirán la voz de los señores del karma decir: “Tuve hambre y no
me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui peregrino y
no me alojasteis, estuve desnudo y no me vestisteis; apartaos de mí
malditos”.

Las causas fundamentales de la pobreza de nuestro pueblo, de la
violencia institucional son:
1- Las estructuras capitalistas que roban nuestro trabajo y enrriquecen
siempre a unos pocos, y esos fabrican la miseria del pueblo y usan todas
las estructuras para defender sus privilegios.
2- El imperialismo extranjero que roba nuestras riquezas y su famosa
ayuda es una farsa y una explotación.  Dominan nuestra política, nuestra
cultura y todo nuestro país por la fuerza militar.

Por lo tanto, si se quiere ser eficaz en el amor a sus semejantes, el
cristiano debe atacar estas causas:
- Rechazar el imperialismo gringo.
- Rechazar esta sociedad capitalista.
- Rechazar la política tradicionalista.
- Rechazar las dinastías presidenciales.

Hacer una sociedad nueva, de tipo socialista cristiana y plasmar el
hombre nuevo, no se trata de reformitas para lograrlo.  Es necesario una
metodología de acción bien precisa:  acabar los sentimentalismos y
particularismos y buscar la unidad.  Poner objetivos concretos, publicar
periódicos, crear un nuevo partido revolucionario, concientizar a la
gente, organizar y movilizar  las masas.

No basta con reflexionar, entender y hablar, también necesitamos obrar.
No ha dejado de ser esta la palabra, pero se ha tornado de dramática
urgencia, la hora de la acción.  Es el momento de inventar con
imaginación creadora la acción que corresponde realizar, y que habrá de
ser llevada a término.  Cuando todos los cristianos entendamos nuestro
deber, trabajemos con valor con los hombres de buena voluntad, estaremos
en el punto de lograr el Socialismo Cristiano Latinoamericano.

Parece que los sacerdotes, arzobispos y párrocos han asimilado el vicio
de los políticos; comprometerse, prometer, ofrecer y nada más. Para que
la iglesia pueda cumplir con sus compromisos, solo hay un camino:  Ser
CRISTIANO.

La iglesia  de hoy no sigue a Cristo, sigue el becerro de oro y esto es
valido para todas las iglesias que no se ocupan por liberar al hombre,
solo siguen tontas teorías fanáticas que no han entendido y leen la
biblia a letra muerta.

Quienes dentro de estas religiones quieren ser auténticos cristianos,
tienen problemas con la jerarquía; no los dejan cumplir lo que manda el
amor por los explotados y desposeídos.  Incluso están tan desviados, los
fanáticos de algunas religiones que antes en lugar de unificar, desunen
con sus teorías absurdas, traídas de culturas imperialistas ajenas a
nuestros problemas como lo son los evangélicos, testigos de Jehová, etc.
que no tienen ningún pronunciamiento contra la injusticia capitalista
imperialista.  Solo les importa su sentimentalismo y sus particularismos
egoístas, no apoyan la lucha del pueblo oprimido, no apoyan la
revolución, solo codician llenar sus religiones de ciegos guiando ciegos
y hacerlos doblemente perdidos.  Entender esto es lo primero.

No habrá continente nuevo sin hombres nuevos.  Estamos llenos de los
prejuicios que la cultura dominante ha hecho penetrar en nuestros
corazones y espíritus.  El mensaje de Cristo fue desvirtuado,
instrumentalizado para impedir el cambio de estructuras.

Por ejemplo:  La resignación, la esperanza de la felicidad eterna, han
sido presentadas y empleadas para mantener al pueblo en su sueño y
miseria.  Cambiar significa renunciar a estos mitos, falsos conceptos de
leyes divinas.  El mito del orden establecido, que según la cultura
dominante tenemos que aceptar como un orden objetivo de la naturaleza
humana donde  se le reconoce la supremacía a unos pocos ricos y la
miseria para el resto del pueblo, y que eso sería lo natural, y quien
quiera cambiar ese orden es un subversivo, un rebelde y debe ser
detenido o privado de su vida o su libertad por las fuerzas policíacas
oligarcas.

El Gnóstico Revolucionario reconoce ese orden absurdo como un “desorden
establecido”, algo inhumano, injusto, egoísta, ridículo, opuesto a la
dignidad de la persona humana.

Los oligarcas no reconocen su violencia institucionalizada que quiere
ahogar la libertad del pueblo, eso es el orden de ellos; violencia es
únicamente la lucha por la liberación de las masas, todo lo que el
pueblo trata de hacer por defender sus derechos, se lo toma por
violencia.

Son muchos mitos por desenmascarar para este cambio.  El mito de la
neutralidad de la iglesia, el mito del anticomunismo, el mito de que los
oligarcas son superiores y que el pueblo es inferior, etc. todo esto
debemos revisarlo cuidadosamente.

No se trata de instrumentalizar la fe para fines políticos, si no al
contrario, devolverle su dimensión evangélica original, su fuerza
liberadora.

Son rarísimos los casos en que algún obispo de las tantas religiones se
ha levantado para defender a los pobres contra los poderosos.  “Ay de
ustedes hipócritas y farsantes que dicen y no hacen... que preparan
cargas pesadas e insoportables y las cargan sobre las espaldas de los
hombres, pero ustedes ni con el dedo quieren moverla” (Mt. 23)

Miremos nuestra propia conducta: somos consecuentes con nuestras ideas
revolucionarias?  ¿Queremos el cambio? ¿Qué hacemos para lograrlo?
Dejar de aplastarse en un sillón viendo TV.  E ir a visitar los
compañeros para reflexionar sobre el cambio, ir a las reuniones y
conferencias, sacrificar nuestros paseos, fiestas y placeres para
completar nuestro conocimiento, eso es CAMBIAR.

Cada uno mejore su comportamiento y la nación toda mejorará.  Muchos son
los llamados pero muy pocos responden.


SOCIALISMO CRISTIANO LATINOAMERICANO.