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| Asunto: | [chamanes] CUARTA PARTE: KYKEÓN | | Fecha: | Jueves, 5 de Diciembre, 2002 08:58:04 (-0600) | | Autor: | Karina Malpica <karina_malpica @.......com>
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LOS EFECTOS DE LOS PSICOACTIVOS EN EL CAMPO ENERGÉTICO
HUMANO
CUARTA PARTE:
KYKEÓN
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NOTA: Este texto hace referencia al efecto del kykeón
en el campo energético humano y para su mejor comprensión requiere de
conocimientos previos acerca de anatomía sutil y vidas pasadas. Si deseas
mayor información al respecto antes de comenzar esta lectura visita las
siguientes páginas:
Chakras: http://www.mind-surf.net/chakras.htm
Vidas pasadas: http://www.mind-surf.net/vidaspasadas.htm
@@@@@@@@@@
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La característica común de las llamadas plantas maestras,
psicoactivos de tipo visionario o enteógenos, es su capacidad de afectar el
sétimo chakra, que es nuestro enlace con la divinidad a nivel de los cuerpos
sutiles. Los diferentes enteógenos afectan distintos chakras además del sétimo,
pero aún no contamos con información precisa al respecto.
Otra cuestión importante a resaltar sobre los enteógenos es que en
la antigüedad utilizábamos en un contexto ritual y con una periodicidad
aproximadamente anual. Para ejemplificar esto, expondremos el caso de la bebida
sagrada de la Grecia Clásica llamada Kykeón, presuntamente preparada
con espigas de cereal parasitadas por Claviceps purpurea, hongo
precursor de la LSD.
Los
misterios de Eleusis y las experiencias místicas con alcaloides del
cornezuelo
Los misterios menores y
mayores de Eleusis, famosos en todo el mundo antiguo, se fundaron alrededor del
siglo XIII A.C. La
tradición dice que los instituyeron Orfeo y los que le seguían. Pero según otras
fuentes, son mucho más antiguos. Se dice que fueron confiados a las mujeres
pelasgias por los iniciados en Egipto. Más tarde los invasores dóricos los
destruyeron y Orfeo los reformó.
Estos ritos secretos se
llevaban a cabo una vez al año. Los néofitos tenían que instruirse por lo menos
seis meses antes en los llamados "Mistrios Menores", para poder ser aceptados en
los "Misterios Mayores" que, según se cree, se celebraban a mediados de
septiembre en el Templo de Eleusis, situado a 20 kilómetros de Atenas. Lo
que allí acontecía no podía comentarse con nadie bajo estricta promesa de
silencio. Sin embargo, se sabe que había una rigurosa preparación para iniciarse
en los misterios que duraba por lo menos seis meses antes de la ceremonia y que
en algún momento de la misma, los participantes compartían una bebida ritual de
características psicoactivas llamada kyqueón. Esta bebida estaba
preparada con espigas de cereales y otros ingredientes cuya identidad quedó
perdida cuando dejaron de celebrarse.
Durante casi dos mil años
algunos griegos de la antigüedad pasaban cada año por los portales de Eleusis.
Los antiguos testimonios
acerca de los misterios que allí se celebraban son unánimes y poco ambiguos:
"Eleusis era la suprema experiencia en la vida de un iniciado". (59) Por esta
iniciación pasaron Platón, Sócarates y prácticamente todos los grandes
pensadores del esplendor del la cultura griega. Un inestigador que recopiló
varias menciones respecto a estos misterios en distintas fuentes comentó que los
de Eleusis eran diferente a las embriagueces amistosas de los convivios
dionisiacos y a otros cultos griegos que también representaban aspectos de la
antigua comunión entre los dioses y el hombre, entre los vivos y los muertos, ya
que "sólo en Eleusis tenía la experiencia una finalidad avasalladora."
(59)
Se decía que participar en
la ceremonia era una experiencia física y mística en la que tras ingerir el
kyqueón, se experimentaban: "temblores, vértigo, sudor helado, y una visión que
hacía parecer todo lo antes visto como ceguera, una sensación de sorpresa y
maravilla ante una brillantez que causaba un profundo silencio, pues lo que
acababa de ser visto y sentido no podía comunicarse jamás; las palabras no
estaban a la altura de la tarea." (59) Todo esto nos suena bastante familiar a
quienes hemos tenido una experiencia cumbre con alguna clase de enteógeno.
Convencidos de que la bebida
ritual era la clave del enorme impacto de los misterios eleusinos, el
descubridor de la LSD, Albert Hofmann, junto con el banquero Gordon Wasson y el
antropólogo Carl A. Ruck, emprendieron un estudio interdisciplinario basado en
la etnomicología, los estudios clásicos y la química para ofrecer una respuesta
a los ritos secretos de la antigua Grecia que constituyeron un enigma durante
4,000 años.
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En El camino a
Eleusis, una solución al enigma de los misterios (38),Wasson, Hofmann
y Ruck aportan convincentes elementos para apoyar la hipótesis de que el
enteógeno en cuestión era el hongo Claviceps purpurea o el
Claviceps paspaldi, ya que se ha comprobado que ambos parasitaban
las parcelas de cebada que se cultivaban en las inmediaciones del templo
de Eleusis en aquellos tiempos. Además se han hallado vasijas
conmemorativas de los misterios ornamentadas con figuras humanas
sosteniendo e intercambiando espigas evidentemente parasitadas.
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Hace tiempo me regalaron un
librito de la editorial mexicana Herbasa que se llama Los Misterios de
Eleusis (47), fue editado de manera anónima en 1992, y contiene una muy
convincente versión de lo que pudo pasar en la antigua Grecia. Después de leerlo
no tuve manera de saber si se trataba de un relato basado en fuentes históricas
o si era puramente fixión porque no hay ni una sola aclaración ni un sólo
indicio en ninguna de las cerca de 50 páginas. Afortunadamente lo leí tiempo
después de haber disfrutado de los pormenores de la investigación de El
camino a Eleusis, y de esta manera pude contar con un excelente marco
histórico y antopológico que me permitió situarme antes de emprender la aventura
de leer estas páginas anónimas.
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Me gustaría
dejar en claro que pocas lecturas me han causado tal impresión. Sentí como
si en lugar de estar leyendo, estuviese participando del acontecimiento
relatado, pues prácticamente "vivencié" todo el proceso de preparación, la
peregrinación a Eleusis y la ceremonia de iniciación a los Misterios
Mayores.
Tenía la certeza
interna de que todo lo que estaba leyendo era en verdad muy aproximado a
lo que allí acontecía. No sé por qué y no lo puedo explicar, pero eso es
lo que experimenté. |
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A continuación reproduzco
una parte de los Misterios Menores, concretamente el "Discurso de un mistagogo
en vísperas del Pequeño Festival Eleusino en Agra, a orillas del Ilisio, en las
afueras de Atenas". El mistagogo (enseñante de los misterios) se dirige a
los "mistos", o sea, los que ya han participado de los Misterios Mayores
con anterioridad, y a los "neófitos", muchos de los cuales se encuentran
por primera vez en Atenas:
Amigos viejos y nuevos:
nos hemos reunido en este día para aclarar nuestras mentes y captar el
significado de los ritos de mañana. Aquellos de vosotros que fuisteis
iniciados en años anteriores ya conocen este significado. Pero esta noche
harán bien en recogerse y refrescar su memoria. Aquellos que vienen por
primera vez han de tratar de reflexionar con su propia mente. ¿Qué es lo
que queréis? ¿De qué modo se relacionan el propósito y las experiencias que os
han traido hasta nuestro sagrado telete, con las ceremonias de primavera?
Mientras, despreocupados, pertenecéis al círculo del eterno devenir [...] La
tierra llena está de males, como lleno el mar. Habéis hallado la vida
insuficiente. Habéis venido aquí. ¿No podríamos comparar vuestros
sentimientos y vuestras intimidaciones -aun siendo diferentes enc ada uno de
vosotros- a un soplo de primavera? Estábais muertos, y ahora comienza a
agitarse una nueva vida en vosotros. El dios estaba ausente en vosotros.
Nosotros anunciamos su venida. Estábais dormidos cual semillas en invierno. Y
un obscuro anhelo nacido de un divino inconformismo, ha penetrado en vuestros
sueños. Al igual que Cora, habéis caído en la generación. Al igual que
Perséfona, la de dormidos ojos, habéis morado abajo, esclavos de vuestros
rebaños, de vuestras casas, de vuestros hijos, de vuestros
bienes. Y al
igual que Démeter, el Amor ha llorado por vosotros. Ahora se aviva la Luz
en la obscuridad. Como Hermes con su vara de oro, la sabiduría de los
dioses ha venido en vuestro auxilio para conduciros en vuestro ascenso.
¿Habéis dejado tras vosotros el pasado como un estéril sueño? ¿O habéis
siempre sabido, amado y esperado en las tinieblas? ¿Os ha traído el dolor,
la pérdida, la saciedad, una mente que indaga o el deseo de expiar algún mal
abrumador? ¿Habéis venido en alas de la pasión que inflama el calor de vuestra
juventud, o arrastrados pro la desilusión de los años, el temor a la muerte o
cualquiera de las hambres que roen las entrañas? ¿Os ha llamado suyo el Bien;
esperáis como Ariadne el verdadero amor? ¿O habéis, como Senele, conocido el
relámpago de la divinidad, un ensayo de lo que es la muerte? Hay estos y otros
motivos para retornar. Habéis comenzado a morir, y nosotros os enseñamos a
morir y a renacer. Mañana, a orillas del Ilisio, absorbed la belleza del
mundo, el detalle y el todo. Recordad. Tratad de aprender cómo tras los siete
velos de la naturaleza, la mente permanece estable, anciana, inmutble. En
la generación, reino de Cronos, el sitio es por siempre y únicamente sitio. Y
el tiempo es por siempre y únicamente tiempo. Ésto, y la individuación, es la
causa del mal. El Universo, el mundo sujeto al tiempo y al espacio, son la
imagen imperfecta del Uno. El dios cuyo ropaje es el mundo sensible, yace
libre del tiempo y de sus condiciones. A Él celebramos con nuestros himnos
epópticos. Cada brizna de yerba, cada animal de piel, la rama que brota de
todo árbol, brillan con refulgente luz de Dionisios a los ojos de quien puede
ver. Aquellos múltiples cambios que sufre al convertirse en vientos y
aguas,, en tierra y estrellas, en el nacimiento de plantas y animales, se
llaman Desapariciones y Renacimientos. Y el canto que entornan lleno está de
sufrimiento y extravío. Pero también son cantos plenosd e dicha en otro
Nacimiento. Quiero que ahora comprendáis que al acercarnos al Mëtröon de
Démeter, durante las fiestas de primavera, nos abstenemos de lamentaciones. No
lloramos nuestras pérdidas ni clamamos por nuestros males. Acercaos al santo
lugar sin llevar con vosotros vuestros pesares ni vuestros deseos. Pue sólo
así podéis nutriros de una Vida Mayor; podéis así percibir el camino que
enseñamos. Comprended pues que lo que enseñamos mediante ritos y canciones
es la primera instrucción a un ciclo de ideas. Elegimos a los nuestros. Y
durante los seis meses que os separan de los Grandes Misterios Eleusinos,
damos a nuestros neófitos una instrucción oral. Enseñamos el conocimeinto del
Ser, el justo juicio, el poder de la correcta dicción y su uso para la vida
diaria; también enseñamos otras cosas, según las necesidades que se presentan
año tras año. Nada debe fosilizarse en los misterios, pues ellos permanecen
siempre jóvenes. Cuando haya terminado el festival en el último día de
Antesterión, nos reuniremos nuevamente aquí, donde comenzará la iniciación en
el sagrado telete. (47)
Después del discurso del
mistagogo, el autor del libro de Los Misterios de Eleusis presenta
un diálogo que tiene lugar en Agra entre un curotrófo (instructor de
jóvenes) y una sacerdotisa hitita de visita en Grecia. El instructor le informa
acerca de la enseñanza que reciben los neófitos y ella le comenta acerca de unos
ritos similares que se celebran en Perga utilizando esencia de menta y jugo de
amapola, del cual abusan los profanos en los puertos de
Oriente.
A continuación incluye otro
diálogo ambientado en Eleusis entre un Keryke (instructor de mayores) y
un misto acerca de la preparación del Dromenea, que es la
representación que tiene lugar durante la celebración de los Misterios Mayores y
tiene como propósito "mantener viva la verdad por medio de nuestra comprensión
activa". El instructor le explica que en virtud de ello cada año se escenifica
un drama que instruya "sobre la doctrina secreta y muestre las etapas del camino
del alma". Según le comenta, ese año se ha escogido el mito de Démeter y
Perséfone para el Dromenea, puesto que tiene un triple significado: "el
descenso de Cora simboliza la caída del alma en la generación y la
multiplicidad; el descenso al infierno, representa el paralelismo entre la
muerte física y la muerte en la iniciación; y el camino, según se enseña en los
misterios: el arte de morir en esta vida para renacer a la Vida Mayor". (47) El
keryke también le instruye acerca de la necesidad del ayuno y la purificación
previas a la ceremonia.
El siguiente apartado
describe en detalle el peregrinaje de los mistos y los néofitos
desde Atenas hasta Eleusis para la celebración de los Misterios Mayores. La
procesión está integrada por personajes de todas las clases sociales que avanzan
juntos hacia el templo. Durante todo el camino, el papel de los mistos
consiste en hacer burla de las debilidades de los néofitos y mofarse de
sus rasgos desagradables "dando rienda suelta a su ingenio", con objeto de
romper "sus sueños y aspiraciones de grandeza mística y eminencia que no tienen
ambiente en la férrea disciplina de Eleusis". (47)
Antes del día de la
celebración de los Misterios Mayores, los participantes han permanecido en
Eleusis durante cuatro días en los que "se han bañado, han ayunado, han ofrecido
sacrificio, han cantado himnos y realizado los agotadores juegos de
competencia". Entonces, antes del alba, comienzan a caminar hacia el Telesterión
de Eleusis donde son recibidos por efebos escondidos en los árboles que tocan
flautas y otros instrumentos de viento. Nadie puede entrar al Telesterión sin
invitación, está custodiado por perros feroces:
Todos guardan
silencio. La concentración reverente se hace más fuerte. La vista se
acostumbra a la obscuridad y empiezan a distinguirse las sombras que se mueven
al entrar y ocupar sus lugares. El coro de kerykes, los himnodes. Entra un
efebo prióforo llevando una antorcha encendida y de ella da lumbre a las que
sostienen otros dos efebos vestidos con peplo blanco el uno y negro el otro.
Ambos están frente a frente delante de la escena que revela la luz. Al
centro de la parte embaldosada, frente a la gradería y a los muros del templo,
en lo que parece un diván o un catafalco cubierto de pieles y telas de lino,
yace una mujer. Parece dormida o muerta. Viste los ropajes festivos y luce
joyas de oro elaborado. Su cabello rizado lo sujeta un lazo. A su cabecera hay
un pocillo y un jarro de greda. La acción del Dromenae se
representa de un modo muy estilizado. Los protagonistas se mueven como figuras
de un friso o de una danza sagrada. El coro habla o canta, alternadamente,
según el texto. (47)
En algún punto de la
representación: "Triptolemo enciende la antorcha de Psique dándole lumbre de la
suya. De la arquilla se saca ciceón [kykeón] y se le da a Triptolemo. Psique
retira el velo que cubre su rostro y recibe la bebida"; tal como han hecho todos
los convidados a la representación.
"A todos les embarga una
profunda emoción religiosa y una singular vigilia mental inducida por las
experiencias e impresiones de los últimos días, por la catarsis de la mente, los
sentimeintos y el sistema físico. Y también por una droga que se emplea en
Eleusis [...]"
Después del inolvidable día
de la celebración de los Misterios Mayores, se realizan otras actividades de
carácter festivo y didáctico en las que se instruye a los participantes acerca
de la forma de aplicar en su vida diaria el nuevo conocimiento que poseen. Este
es parte del discurso de una sacerdotisa de Eleusis hablando en una de las
festiviades posteriores:
Termina el año.
Amigos, miremos hacia atrás como el labrador que vuelve sus ojos sobre el
surco que dejó su arado. ¿Qué hemos sembrado? ¿Qué hemos cosechado? ¿Qué hemos
absorbido, aplicado y comprendido? ¿Sabéis ahora, siquiera en parte, lo que
empezamos a enseñar antes del Festival de Primavera? ¿Habéis comenzado a
morir? ¿Habéis comenzado a ver vuestro lóbrego espacio interior? ¿Y la
violencia, el mal y el miedo? ¿Vuestra vanidad, avaricia y triste
orgullo? ¿Habéis comenzado a captar el hecho de que ser un misto no
significa estar aparte o ser mejor que un bárbaro o un villano, o que un
ciudadano corriente en el hogar de Palas? ¿Sino que ser uno que simplemente ve
y así comienza a conocerse en humilde silencio? (47)
Milenios después, diversos
investigadores que tuvieron oportunidad de experimentar con el compuesto
semisintético derivado de los hongos que paracitan las espigas de cereal
involucradas en los misterios eleusinos han ofrecido testimonios incuestionables
sobre experiencias místicas similares a aquellas llevadas a cabo en la antigua
Grecia.
John
Lilly, un psicólogo norteamericano decía por ejemplo, que la
dietilamida del ácido lisérgico abre una puerta de acceso a áreas de la mente
que habitualmente no conocemos: "Postulados tales como 'Dios es amor' son
comprendidos con la totalidad del propio ser, y su verdad parece axiomática a
pesar del dolor y la muerte. Esto se ve acompañado por una vehemente gratitud
ante el privilegio de existir en este universo." (70)
Pierre Brau aseguraba que
"apartadas todas las cuestiones de ética y de peligro social [la LSD], ha hecho
incuestionablemente progresar el conocimiento de la experiencia mística,
permitiendo comprender mejor ciertas prácticas rituales, como las del tibetano
Bardo Thödol, y no se excluye que la experiencia psicodélica permita establecer
un método tan riguroso como el método psicoanalítico". (7)
El escritor inglés Aldous
Huxley pronosticaba: "Las experiencias premísticas y místicas dejarán de ser
raras y se tornarán comunes. Lo que otrora fue un privilegio espiritual de unos
pocos estará al alcance de muchos. Y eso planteará problemas sin precedentes a
los ministros de las religiones organizadas del mundo." (28)
Para consultar las citas y obtener mayor información al respecto visita la
página: www.mind-surf.net/drogas/lsd.htm
Karina Malpica
Moderadora del Foro de Chamanismo
Esencial
de la Red latinoamericana de Luz
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