SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA "JUAN RUIZ
NAUPARI: UN CHAMÁN CONTEMPORÁNEO"
*Puedes consultar la primera parte en http://www.elistas.net/lista/chamanes/archivo/indice/141/msg/148/
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Karina: Bueno, pues regresando al tema, ¿cómo fue tu
encuentro con la Abuela Ayahuasca?
Juan:
Bueno, llegué con el abuelo, tuve la experiencia... Normalmente, aunque uno sea
joven, tiene miedo, porque el miedo es parte de la naturaleza humana. Pero
también vi que tenía más confianza que miedo. Entonces, al llegar donde uno
llega, sobre todo en esa edad en donde uno tienen tantas experiencias en el
mundo, hace que comprendas algo, lo que es estar en un ambiente de paz y
tranquilidad o lo que es estar en guerra, tal como lo veía en otros jóvenes y en
otras familias. Es cuestión de elección. Yo decidí por la paz. Y cuando uno se
da cuenta de que eso es cuestión de elección y además está siendo orientado
asesorado por un ser en esos otros espacios, además, como todos tenemos el deseo
de ayudar, de enseñar, entonces, simplemente elegí enseñar; pero antes de
enseñar decidí prepararme. Necesitaba prepararme en la sicología convencional,
necesitaba prepararme, conocer diferentes teorías filosóficas, asistir a
instituciones que de alguna u otra forma te ofrecían conocimiento de lo que es
el hombre y el espíritu... es como un trabajo de investigación que uno va
haciendo. Y vas conociendo gente muy bella y maestros preciosos también, pero yo
siempre tenía claro que tenía que continuar mi camino, que no podía quedarme, ya
que me habían indicado que fuera, pero que no me quedara, que me preparara. Y
eso fue lo que hice. Me preparé. Y mi trabajo lo sintetizo fundamentalmente en
lo que es desde la experiencia del espíritu, conócete a ti mismo. Porque desde
la experiencia del espíritu vas reconociendo los diferentes valores del ser,
porque el ser es como una flor y cada uno de los mil pétalos de la flor del
espíritu, tiene una cualidad, tiene una virtud, tiene un nivel de energía. Y
además, una de las certezas que tuve es que todos estamos preparados para esto,
como ya lo mencioné, que no necesitamos 500 reencarnaciones, ni pertenecer a
ninguna religión, sino simplemente necesitamos ganas de ser diferentes. Y creo
que todos tenemos ganas de ser diferentes. Y con esas ganas de ser diferente más
mi apasionamiento, entonces hicimos un buen tandem para mostrar ese otro
universo de la mente, de las emociones y de las acciones humanas en relación con
el cuerpo y con el espíritu. Eso es lo que me motiva. Cada vez que realizo un
trabajo, mi mayor deseo, mi mayor anhelo es que la gente logre conectar con el
espíritu -y el espíritu es un sinónimo de amor-, que le enseñe a su mente lo que
es el amor para que se amor impregne su vida diaria, su vida cotidiana, para que
aprenda poco a poco a actuar desde allí porque se puede actúa desde el espíritu,
puede estar Dios en nuestros pensamientos, puede estar el espíritu en nuestras
palabras, en nuestra mirada, en nuestras acciones, no es un sacrilegio. Los
niños son expresiones de ese Dios. Creo que más bien es una vedad a la que nos
hemos resistido. Muchos han dicho: la clave es el amor. Pero tienes que tocar el
amor. El amor está allí pero tienes que sumergirte en el amor, tienes que beber
de la fuente del amor. Cuando bebas de la fuente del amor, cuando hayas
metabolizado ese amor, puedes dar amor. Pero estoy hablando de una verdadera
práctica de poder, en la cual uno se introduce en ese mundo. Pero muchas veces
uno se asusta de ir al amor y entonces el ego pone cualquier pretexto para no ir
a esos planos maravillosos del amor. Pero de las múltiples personas con las que
he trabajado, de todas estoy satisfecho porque la gente logra conectar con eso
que se llama amor, que se llama Dios, el Gran Espíritu, el Tao, con eso que
tiene mil nombres aunque en realidad es uno, pero el propósito es ese.
Karina:
¿Aproximadamente con qué número
de personas has trabajado?
Juan:
Déjame hacer cálculos, así a groso modo. Si un mes tiene cuatro semanas, si en
cada semana hay un promedio de 25, supongamos, al mes son cien.... Al año, 1200.
10 años, 12,000.
Karina:
¿Pero son diferentes personas o
son grupos establecidos con las mismas personas?
Juan: Ya... Ha pasado mucha
gente que ha contactado con el espíritu y ya sabe lo que es, y es muy probable
que la vida le haya presentado otros rumbos donde ellos hayan podido expresar el
espíritu. Creo que es la mayoría. Y sí tengo grupos, en varios países. Dos tipos
de grupos. Unos de gentes que va a ciertas cuestiones específicas, porque
oriento el trabajo, por ejemplo, un ciclo de chamanismo esencial donde se
investigan los animales de poder, o la forma como se cura a través del espíritu
de las flores, del agua, del fuego, del aire, de la tierra. Intentamos que en
este ciclo la gente tenga un contacto auténtica con lo esencial de cada cosa. O
tengo otro ciclo de maestros espirituales, otro de chakras, o sea, gente que va
directamente a eso y que obviamente obtiene una experiencia maravillosa, los amo
y nos amamos y somos amantes eternos. Pero hay otros que sí se quedan y se han
quedado por mucho tiempo. Tengo amigos de hace cinco años, diez años, quince,
veinticinco años, con los que he trabajado desde esa época y continuamos
trabajando. Entonces, esos grupos son fantásticos, tienen un gran nivel y bueno,
pues han logrado un gran despertar un gran avance. O sea que hay todo tipo de
gente.
Karina:
¿En qué países
trabajas?
Juan: En Perú, en Cusco,
obviamente, allá trabajo como debe ser, en un palacio. El palacio del último
inca, llamado Mancoinca, rodeado de esas piedras preciosas del mundo cusqueño
que contienen tanta sabiduría, tanta información de esa época inca que tienen
miles de años. Los españoles no conocieron a los incas. Los que quedaban eran
como una imitación de los verdaderos. Pero los edificios de éstos quedaron y
allí trabajo. Yo dije hace diez años, pero realmente mucho más, porque ahora que
estoy haciendo cuentas, creo que hace diez años que empecé a trabajar en México,
en el 85 comencé en México, pero ya hace 20 años en Perú, y prácticamente hace 5
años en España. También he ido a Chile, Bolivia, Argentina, Guatemala, Panamá,
Colombia... Pero donde tengo los grupos de gente que está más introducida en la
investigación es en México, Perú y España. Gente que ya tiene un gran
adiestramiento.
Karina:
¿Cómo se mide este
adiestramiento? ¿En horas de vuelo?
Juan:
Horas de amor. Una vez investigábamos en el ciclo de chamanismo esencial sobre
la Pachamama y yo decía, no se puede amar a la Pachamama, si tú no amas a la
mujer, porque la mujer es un símbolo de lo que es la Pachamama. Entonces si tú
tienes conflictos con tu madre, con tu abuela, con alguna mujer en particular o
con las mujeres en general y luego quieres proteger la tierra, allí hay
obviamente una falta de sensibilidad, de universalidad, de conocimiento de lo
que es verdaderamente el amor. El amor es o no es. Es decir, si amas a uno, amas
a todos. No puedes decir a este sí lo amo y a este no. Eso no es amor, pero eso
es lo que se vende como amor en el mundo, se vende mucho, se trafica con ese
amor, precisamente porque el verdadero amor no se conoce. Y ya es tiempo de
desenmascarar a ese tipo de vendedores porque el amor es o no es. Creo que a
nosotros los humanos no nos ha gustado mucho lo que es la definición de las
cosas, por eso vamos por las ramas. Cristo decía, "Conmigo o contra mí". Así de
sencillo. Parece muy fuerte, hay mucha gente que protesta contra esto, pero es
que primero hay que tratar de ubicarnos en el entorno, en el contexto, porque
sólo así lo entendemos. Si lo vemos desde fuera, no entendemos, criticamos a las
personas que son así, o criticamos a Cristo por haber dicho eso que no
entendemos. Entonces creo que nos falta definición. Shakespere lo dijo, la
Cocacola también, el dilema del hombre es el ser o no ser, es el decir la
verdad o decir la mentira, es amar u odiar, es hacer o no hacer, ese es su
dilema. Y creo que ese dilema se resuelve con el amor. Cuando amas ni siquiera
necesitas ser definido, ya estás definido, ya actúas porque el amor es acción,
es una fuerza más potente que cualquier bomba atómica, porque el amor prevalece
por eso es infinito y puede ser eterno.
Karina:
¿Cómo es esto de ser guiado por
un Maestro no físico? ¿Cómo entras en un contacto con un Maestro no físico?
¿Tienes que hacer mucho trabajo espiritual contigo mismo primero, o es cosa de
pedir que te ayuden?
Juan: No. Es cuestión de pedir
ayuda simplemente. Y ellos siempre están allí. Y en la medida que vas soportando
la energía de ellos, porque ellos tienen una energía que tienes que aprender a
resistir, es como vas estableciendo el contacto. Primero puedes ver un color, y
esa es una señal, luego un calor, y esa es otra señal, luego amor, y esa es otra
señal, pero luego un fuego volcánico y esa es otra señal que puede ser grave. En
el sentido de que te puede asustar y prefieras mejor llamar a la virgen que a un
espíritu de esa naturaleza tan potente.
La naturaleza potente está en función de la cantidad de valores, de la
sabiduría, que ellos tienen. De hecho se sabe que cuando una persona muere, su
espíritu se acerca y es frío, porque bueno, no trabajo su vida, no hubo amor y
sale en el otro mundo como un fantasma que busca el calor del amor. Pero los
seres de luz no son de luz, son de fuego, están hechos de magma líquida y es
sofocante su presencia, pero cuando aprendes a reconocer su fuego y a relajarte
ante el fuego, ya no es sofocante porque ya te acostumbras a estar en el horno,
y es desde allí que puedes tener un contacto cara a cara. Entonces, es cuestión
de entrenamiento. Te entrenas, sabes estar en el horno y estableces el contacto,
y allí escuchas, y allí le preguntas y no sólo te contesta telepáticamente,
también te contesta con imágenes, todo lo que quieras, absolutamente todo. Y no
soy sólo yo ahora, hay varios que tienen ese contacto. Son varias personas en el
mundo ahora. Lo cual me satisface porque como de alguna manera yo estuve un paso
adelante, entonces a los que enseñaba, les decía que existía él y que tenía
muchas cosas qué decirles prefería no decirles, prefería más bien complementar
lo que él dijera, porque era una forma en la cual ellos podían ir creyendo en el
trabajo que estábamos realizando. Si yo te digo, hay un espíritu que dice que
debemos ir a formar una comunidad allá en la punta del cerro, claro, la gente
tiene muy buena fe, y aunque llueva y truene no hay que bajar, que nos suban la
comida, nunca hay que bajar porque hay que ser como el águila y mirar desde las
montañas a los hombres, supongamos... Bueno, en primer lugar los espíritus no
piden cosas disparatadas jamás. Entonces yo a esta gente les hacía unos
comentarios y les decía: "Mayor información, con el Águila
Dorada". Cuando iban con el Águila
Dorada venían, claro asustados de estar en el horno, y me decían: "Ha
dicho esto", y yo: "Ah, OK, ahora sí ya complemento". Entonces se cerraba el
círculo. Es una enseñanza muy interesante porque no es uno solo el que habla. Yo
tengo cuerpo físico ahora, pero él no tiene cuerpo físico. Tampoco es un muerto.
Es decir, no se trata de una persona muerta que me esté guiando. Los espíritus
de los muertos tendrán que regresar a la rueda del Samsara, como dicen los
tibetanos, hasta que logren su perfeccionamiento. Este es un ser bellísimo, es
una de las emanaciones del espíritu. Entonces, ya a los grupos más privados, les
digo que somos dos: uno que tiene físico y otro que no lo tiene. Y que yo enseño
el principio y enseño el final, y que lo demás lo enseña él. Entonces se trata
de una enseñanza muy curiosa, ¿no? Porque si quieres aprender, tienes que ir al
horno. Bueno, y si no de todas formas se aprende. Me refiero a si quieres
aprender más.
Karina:
¿Y cómo vences ese miedo a ir
más allá?
Juan: Fundamental la
relajación. Básico es también reconocer que no estamos solos. Hay una
inteligencia que dirige nuestra vida. Fluir basado en esa fe. Ahora, no hay
necesidad de tocar ese espíritu, ese Dios o ese amor para tener fe. Aviéntate,
¿no? Aunque no tengas fe. Inventa que tienes fe. Hazte creer a ti mismo que
tienes fe. Dile a la mente que tienes fe. Es como cuando alguien no ama a otra
persona y yo le digo: "Si no le amas. Abrázale y trátale como si le amaras. A
fuerza de costumbre algún día le amarás verdaderamente. Pero si no haces el
intento ni siquiera de acercarte de hablarle, de tratarle como si le amaras, te
morirás y no le amarás. Y tu alma se irá enferma al otro universo." Necesita uno
mucha fe. Y después cuando logras el contacto con el espíritu, aún seguirás
teniendo miedo, pero ya es fabricado... gran parte de él.
Sophie:
¿Y qué pasa si ya dices que la has construido y sigues sin tener ese
contacto con el espíritu? Porque... te voy a hablar desde mí, desde mi ego, si
tú quieres... Es lo que le decía ayer a Karina, yo creía que amaba, yo creía que
disfrutaba las cosas, y pues sí, ¿no? Y te lo digo sumamente
triste...
Karina: Yo siento que es como una mezcla, porque yo te veo toda
la entrega y todas las ganas y toda la pasión -porque ella tiene una pasión
maravillosa- con todo lo que haces promoviendo el cultivo del café orgánico en
las comunidades chiapanecas, y eso está allí. Una cosa no invalida a la otra. Al
contrario, es como la base de...
Sophie: Sí,
bueno, es eso, ¿no? Que crees que vas construyendo algo y me siento tan viva y
me siento con tanto amor y... pues ayer dije: todo fue una simulación, y me
sentí sumamente mal. Me sentía una chinche. Y me veía desde el piso y veía a
Karina así completamente erguida y me sentía un bicho.
Karina:
A mí me pasó lo mismo la segunda vez
cuando veía al Christian junto a mí, todo príncipe sentado en flor de loto
frente a su Bagabad Guita... Estaba tan decepcionada de mí misma...
Ja-ja.
Sophie:
Pues yo me sentía muy
triste.
Juan:
Pero ¿por qué? ¿Crees que no has actuado desde el fondo de tu corazón?
Sophie:
Creo. O bueno, no sé. Yo creía que
sí.
Juan: A veces uno actúa desde una
parte del corazón y no de la totalidad. Y el descubrir que uno no ha actuado
desde la totalidad del corazón, no implica que no has actuado desde el corazón.
Eso es muy importante. Muchas veces uno no se entera de los detalles. Y aquí es
muy importante ser muy cuidadoso, porque el espíritu jamás te invitará a
invalidar lo que estás haciendo. Al contrario, te invitará a que profundices lo
que estás haciendo. Yo creo que el mensaje es: haz actuado desde una parte del
corazón, porque no actúas desde otro nivel o desde otra parte más profunda del
corazón.
Karina:
Y de hecho es que no hay otra
parte que actúe de esa manera si no es el corazón, con tanta pasión y entrega
que tiene todo lo que tú haces...
Sophie:
Ayer me invadió una tristeza... Nunca había
sentido tanta tristeza... Y toda la noche.
Juan: Porque no has sabido que hay
una parte de tu corazón que sí actúa. Claro. Yo a veces me he cuestionado eso
también, pero eso es juzgarse y ser injusto con uno mismo. Tiene que ser desde
la totalidad del corazón y si me tengo que morir, quiero primero actuar desde
allí y entonces me iría tranquilo de este mundo, porque es como haber completado
todo el ciclo y el proceso humano. Y esto lo vas aprendiendo, lo vas realizando
poco a poco, porque es un proceso y no sirve de nada desesperarse. Lo mejor es
relajarse. Es como si a un niño pequeño le das de fumar, su organismo no está
preparado para eso y lo matas. El de un grande tampoco, pero tiene más defensas.
Entonces el amor es también una energía y es tan sabio que, mientras va
penetrando, quiere decir que van saliendo otras cosas, y esas cosas tú las vas
viendo y no te gustan, pero no es porque no tengas amor, sino más bien porque el
amor está haciendo presencia en tu corazón y eso lo ves más a flor de piel
porque precisamente son elementos de tu sicología que están saliendo al espacio
externo. Cuando uno empieza este trabajo de pronto empieza a haber muchas
contradicciones, muchos errores, muchos problemas, muchas historias raras de
nuestras mentes, entonces termina el trabajo y pasan los días y uno piensa,
"¿Para qué he ido a esta ceremonia con la Abuela? Cada vez estoy peor." Y yo les
digo, "No están peor, lo que está sucediendo es que ahora sí se dan cuenta de lo
que antes no se daban cuenta. Y darse cuenta de lo que uno no se daba cuenta, es
el inicio del trabajo sobre sí mismos". Hay prácticas que sirven para recordar
los sueños. Aquí en México ustedes tienen una semilla, el ojo de venado, que
sirve para trabajar los sueños. Entonces te conectas con el espíritu, el
espíritu te hace recordar los sueños. Al día siguiente anotas lo que recuerdas.
Quizá el primer día sólo sea una línea, pero te aseguro que en el mes puedes
llenar hojas y hojas por cada sueño, por cada experiencia onírica, porque vas
estimulando la memoria. Vas recordando todos los sueños, los vas haciendo más
concientes. Entonces hay un trabajo progresivo, hay un despertar progresivo de
la memoria. Lo mismo sucede cuando uno aprende a observar su mente. Si estás
caminando, tienes que observar lo que piensas, lo que hablas, tienes que ser
impecable, cuidadoso, actuar de tal manera que los siempre demás se sientan bien
cuando tú hablas. Entonces, ya te comprometiste con un trabajo, ya tienes que
estar vigilando, asechando a la casa del ego. Ya es el inicio del trabajo y
entonces vas a ver al ego en acción. Van, vienes, te dicen, te hacen y tú vas a
decir "Dios mío, desde que empecé a observarme estoy peor". No, desde que
empezaste a observarte, empezaste a observar lo que ahí estaba siempre. Eso es
lo precioso del trabajo. Por eso tengo la certeza y no me castigo. Creo que
nunca me he castigado, ni me castigaré. Hay un dicho en latín que dice:
"Natura non faci salti". La naturaleza no da saltos. Y aunque quieras ir
a la izquierda o a la derecha para conseguir un atajo, no podrás. Te golpearás
contra la pared, te lastimarás en lugar de sentarte mejor a meditar y esperar.
Pero esperar no quiere decir no hacer nada. Estás con la conciencia abierta, con
la visión, con el corazón abierto. Y seguirás caminando y trabajando hacia tu
objetivo. Si quieres empujar un poco al destino, empújalo, pero el destino te
empuja a ti. Puedes probar fuerzas con el destino. Yo juego fuerzas con el
destino, lo empujo y él me devuelve el empujón y sé que por allí no es. Si
empujo y fluye, por allí camino; pero si empujo, empujo y sigo allí, ¿para qué?
¿para después quejarme y decir que yo hice todo lo posible y la vida a mí no me
paga como yo creo que me debe de pagar? Yo no puedo ser un iluso. Entonces,
hacer todo lo posible no significa ir contra el destino y recibir un premio a
cambio. Uno va aprendiendo a moverse poco a poco en el mundo. Pero pase lo que
pase, hay que decirle al espíritu: "Gracias por haberme hecho tanto bien". Y eso
es como afianzarnos en la confianza, en la seguridad, en la belleza, en el amor
y en la armonía. Es afianzarnos en nuestro conocimiento de la genética divina:
yo tengo un gen divino. Yo contengo un gen sagrado. Y ese gen va a despertar y
va a metabolizar todo, nos va a bañar y va a infundir todo, por eso somos los
más bellos, los mejores...
Karina: Gracias Juan, gracias por la entrevista y por todo, como
siempre...
*Próximamente será el estreno
oficial de la web de Las drogas tal cual... www.mind-surf.net/drogas
que alberga esta y otras
entrevistas.
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Para saber
más sobre Juan Ruiz y su labor en el mundo visita la web de INKARRI: www.inkarri.org
También
puedes consultar en los archivos de este Foro algunos textos escritos
por Juan Ruiz, que es uno de nuestros asesores:
EL PODER
http://www.elistas.net/lista/chamanes/archivo/indice/21/msg/32/
LA NUEVA ERA
Y EL MIEDO
http://www.elistas.net/lista/chamanes/archivo/indice/21/msg/34/
GARZA BLANCA
O MENSAJERO SOLITARIO
http://www.elistas.net/lista/chamanes/archivo/indice/1/msg/6/
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Karina Malpica
Moderadora del Foro de Chamanismo
Esencial
de la Red Latinoamericana de Luz
www.mind-surf.net/forochaman