Tomado de :
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El maestro Alejandro Salas Tuanama es un médico curandero de la
tradición amazónica peruana. Nació hace 47 años dentro del grupo cultural
Lamista ubicado en Tarapoto en la selva central del Perú. Su abuelo y su padre
fueron curanderos y desde muy niño aprendió con ellos las primeras nociones de
su arte y sus primeros conocimientos de las plantas.
En nuestro país las
poblaciones nativas amazónicas, quechuas y aymaras domestican las plantas desde
hace 6000 años. Durante este tiempo todas ellas han desarrollado una aguda
observación del ambiente que las rodea, han experimentado sus usos rituales,
medicinales y alimenticios y sobreviven hasta la fecha con este conocimiento.
Esto les permite ser poseedoras y guardianas de una importante sabiduría
vivencial en el uso de ellas.
La formación del maestro Alejandro en el
arte de la curación se inicia en su casa con su abuelo y su padre. Sin embargo
emprende su labor de médico curandero luego de una enfermedad grave por la que
pasa de la que el mismo se tiene que curar. Inicia entonces su periodo de
estudio intensivo de la medicina tradicional. En este periodo de aprendizaje
dieta durante tres años en los que cada día toma plantas. Durante esta época los
espíritus de las plantas conversan con el y le enseñan sus propiedades, los
cantos y distintos métodos de curación. También recibe estas enseñanzas a través
de sueños. Esta dieta incluye ingestión de plantas diariamente, ayuno de medio
día y alimento sin sal, azúcar, no chancho ni bebidas alcohólicas ni contacto
con pareja.
De las plantas amazónicas, Don Alejandro considera al
Ayahuasca como la madre de todas. El considera al Ayahuasca como la madre de
todas. El Ayahuasca es una liana que se desarrolla en forma natural en los
bosque amazónicos y su preparación se realiza bajo la vigilancia de un maestro o
maestra curandera, según ellos para otorgarle su fuerza para la curación. Una
vez ingerida, según la dosificación del maestro, produce una expansión de
nuestra conciencia interior que se manifiesta en una especie de mareación. En
este estado el paciente no pierde nunca la conciencia y es guiado por el canto y
las artes del maestro para producir la curación, así como las r espuestas a sus
preguntas. El proceso de comunicación del paciente con el Ayahuasca varia con
cada persona, en unos es inmediata y en otros tarda varias sesiones, esto no
indica que no esté curándose progresivamente. Como paciente y testigo en
numerosas tomas de Ayahuasca, he apreciado lo invalorable que es esta
experiencia para la curación en un sentido que involucra no sólo el cuerpo sino
la mente, las emociones y la reconexión con el espíritu.
Don Alejandro
viene curando desde hace 30 años, en su ciudad natal y en Pucallpa su lugar de
residencia actual. Cura distinto tipo de males físicos, ayuda en la solución de
problemas emocionales, afectivos y preocupaciones diversas por las que
atraviesan los distintos tipos de pacientes que se acercan a él.
Para
curar el maestro ha desarrollado su propio método de curación. Examina al
paciente concentrándose en su nombre, apellido y lugar de residencia. Con la
información así obtenida da inicio a la cura con la toma de plantas, esto
permite al curandero y paciente visionar con claridad la enfermedad o el
problema por el que atraviesa así como el tipo de tratamiento o cura a
implementar.
Un concepto esencial expresado por él para entender el
estado de salud o enfermedad en el cuerpo de todo paciente es el del frío y el
calor. El frío tiene que ver con la desarmonía, con el mal. El mal puede ser un
mal físico, de carácter emocional o una construcción mental que se localiza en
el cuerpo y que el maestro extrae de él. El calor tiene que ver con la salud,
con una buena circulación de la sangre, con el restablecimiento de la energía
potencial del ser humano, con la armonía corporal, emocional y
mental.
Para el tratamiento del paciente y el restablecimiento de su
salud el maestro usa distintas técnicas tales como:
1) Los masajes
corporales: Estos buscan, mediante el toque del maestro, activar la energía
del cuerpo produciendo el desbloqueo de las zonas donde esta obstruida; asimismo
extraen el dolor superficial o profundo localizado en el cuerpo ya sea este de
golpes físicos o de tensiones emocionales y nerviosas. El masaje también extrae
el frío del cuerpo y restablece el calor. El masaje lo realiza usando preparados
en base a aceites y plantas naturales.
2) Los baños y ligadas: Son
baños calientes con distinta intensidad en la frotación del cuerpo preparados en
base a plantas. En su elaboración usa pedazos de cortezas, raíces, hojas o
flores, según sea el caso. Ellos brindan al paciente activación de la
circulación de la sangre y extraen el dolor y el frío del cuerpo. Si el paciente
no puede dormir bien, después de su aplicación restablece normalmente el sueño.
3) Toma de plantas: El maestro trata a sus pacientes
principalmente con toma de Ayahuasca, para su preparación maestro hierve la
planta por largas horas en las que el cuidado del maestro es esencial para la
fuerza que después tiene el “vegetal” en la curación –como dice Don Alejandro- y
luego la da a sus pacientes en sus sesiones curativas. En relación a los
problemas físicos trata problemas bronquiales, del estómago, de los intestinos,
de los riñones, del aparato reproductor, enfermedades a los huesos, reumatismo
entre otras. Asimismo limpia el cuerpo de problemas que atañen a la relación de
pareja, a dificultades, al stress. A tensiones por el trabajo, al estudio, etc.
Del mismo modo elabora distintos tipos de preparados con una gran variedad de
plantas de acuerdo a las enfermedades de los pacientes. Estos preparados los
hace al agua o al alcohol. En el primer caso mediante el hervido de las plantas
y en el segundo caso mediante la maceración de las plantas en bebidas
alcohólicas que luego son tomadas por los pacientes durante periodos
–determinados por el maestro- para completar la curación.
4) Uso de
resinas: Aplica resinas extraídas de distintos tipos de árboles las mismas
que son usadas como emplastos mediante una tela. Estos se adhieren al cuerpo con
la fuerza de una ventosa y se quedan allí durante aproximadamente siete días
después de los cuales se salen. Su función es extraer del cuerpo el mal, el
dolor así como soldar los huesos.
5) Uso de perfumes: En base a
los perfumes usados por los pacientes el maestro los prepara para que al ser
aplicados aporten una fuerza especial propiciatoria que atrae la salud, el
bienestar, la claridad mental, la buena suerte en las personas que se están
curando.
Después del tratamiento cuya duración mínima es de un mes. Don
Alejandro aplica al paciente una dieta por un mes más. La dieta incluye la toma
de algunos preparados de plantas que le ayuden a terminar con éxito su curación.
La dieta para los pacientes es en base a comida baja en azúcar, no ingestión de
alimentos helados, no carne de chancho y no relación marital. En el caso de las
mujeres no se hace curación durante la regla sino hasta que ella
pasa.
Una planta esencial en el trabajo de Don Alejandro además del
Ayahuasca, es el tabaco. El tabaco es la planta propiciatoria de la curación. Es
la que produce el vínculo entre el maestro, el paciente y los espíritus de las
plantas que intervienen en la curación. Sin el no sería posible la curación.
Sirve en el decir de Don Alejandro “para ponerle fuerza al cuerpo del médico
para curar como para acelerar la purga o extracción del mal del estómago del
paciente”.
En la vida cotidiana el maestro tiene un sistema de vida
disciplinado que va desde los alimentos que ingiere. Estos no deben cargar su
estómago ni ser ingeridos en exceso para estar siempre listo para curar. Incluye
también dietas en el bosque una vez al año mediante las que restablece las
fuerzas para curar. Asimismo ejercicio físico diario preferiblemente cercano a
un lugar natural que le permite activar el cuerpo y dejarlo listo para las
sesiones de curación como para los desvelos nocturnos producto de “los sueños”
en los que recibe de los espíritus de la naturaleza indicaciones para la
cura.
La mesa de medicina:Todo maestro curandero tiene un
espacio ritual en donde se propicia la cura de todo paciente. Allí el médico se
concentra solo en la sanación de sus pacientes.
En el caso de Don
Alejandro esta mesa esta compuesta por: encantos, diversas variedades de pipas
para fumar el tabaco, frascos con perfumes y otros con preparados de
vegetales.
Los encantos son imágenes, piedras, pequeñas esculturas de
metal –artes que todo curandero va reuniendo sea porque los encuentra o se los
dan- y constituyen las artes de la curación. Estos encantos según dice el
maestro funcionan como guardaespaldas en la mesa de curación y dan fuerza y
valor al médico.
Icaros y oraciones:El médico curandero
usa para sus sesiones de sanación cantos o icaros y oraciones mediante las
cuales cura los dolores, las enfermedades y da fuerza a los pacientes para su
sanación.
Los cantos o icaros son enseñados al maestro por los espíritus
de las plantas. Recibe de ellos cientos de cantos que usa para distintos tipos
de curaciones, para limpiar la visión y para abrir la mente y el espíritu. Sin
embargo el médico tiene su canto principal, el más fuerte, el más importante,
con el que cura a sus pacientes.
En el Perú más del 50% de la población
urbana y rural se cura con plantas y para ello recurre a distintas prácticas de
medicina tradicional. Conocimientos del uso de las variadas familias de plantas
como los del maestro Alejandro hacen posible la cura integral de numerosos
pacientes.
Debemos agradecer a Don Alejandro y a todos los médicos
indígenas que como el han conservado en la práctica los métodos y terapias,
experimentados por miles de años por sus ancestros que nos hacen visionar la
integración total que tienen con la naturaleza ya que ellos no se sienten
separados de ella, sino que son uno con ella. Desde su punto de vista todo tiene
espíritu. De allí que toda cura que propician es integral: del cuerpo, de la
mente y la reconexión con el espíritu.