Hola gentes. Con permiso…
Las palabras “son mágicas”, producen un profundo
efecto en nuestra percepción, cuando se utilizan en su justa medida y en su
justo tiempo. Así, voy a intentar algo que considero milagroso, como es
comunicarme con ustedes…
Y para que no hayan dudas, mi intención no es otra que nombrar
aquello que he iluminado en mi mente con el “foco” de mi atención.
“Vivo en mi mente, seguro en mi
reino de cómodas normas y magnánimas leyes. He perdido la conexión con la
realidad a base de tenerme infinita lástima y por una rígida observación de una
minúscula porción de lo que entiendo por existir. Me incomodo fácilmente si
alguien cuestiona mi peculiar forma de entender la vida y no veo por lo pronto
manera alguna de expandir la percepción de “YO”. He desarrollado
una multiplicidad egoísta que me hace sentir como un gran y complejísimo puzzle
desordenado que me da pereza componer y con una sola de las pequeñas piezas
pretendo abarcar toda la inmensidad.”
Esta es mi enfermedad…
Esta es la tarea de mi atención y la terca esperanza que
albergo en mi corazón: encontrar la medicina.
Y se donde buscar.
Me lo dice el “uni-verso” al “uni-sono”:
en todas tus relaciones. “MIS
RELACIONES”.
La “real-acción”, que es darme sin medida a lo
que no considero “YO”, y que me hace sentir intrínsecamente unido
al “no YO”. Esto me hace experimentar lo que he entendido por “Amor”
en una forma totalmente nueva, lejos de conceptos intelectuales a los que me he
encadenado estúpidamente en mi propia particularidad.
SOY LIBRE. Y ello me causa terror. No tengo donde agarrarme,
ni a quien culpar de mis desventuras ni a quien adorar por sus enseñanzas. No
me deslumbran las sabias respuestas de santos y gurues, sino las agudas
preguntas cotidianas que me hacen avanzar. Avanzar en mi capacidad cognitiva,
que percibo infinita como todo lo que me reodea.
Quisiera desearte, por eso de “bien-decir”, una
pronta recuperación, si es que convaleces de alguna enfermedad como la mía. Y
si es que ya te has recuperado, te deseo un poco de paciencia y que no pierdas
la esperanza pues estamos en ello.
Disfruta mientras de tu salud y aprende mucho. Y luego si
quieres compartirlo convertiremos esta vida en una gran experiencia lúdico-festiva.
Un abrazo/esperanza
Manuel Tlitetl