El
psicólogo Roberto Assagioli muy bien puede ser considerado uno de los
principales precursores e iniciadores de lo que podemos llamar psicología
transpersonal. Sus ideas, acompañadas de una importante labor en investigación,
trabajo empírico con pacientes y viajes, resultan ser un desafío en los
principios del siglo pasado, al considerar el psicoanalisis de Freud como
incompleto, volcándo su atención en la dimensión espiritual del hombre, y en la
importancia del crecimiento personal , fomentando una terapia centrada en la
importancia del "acto de voluntad", que denominó
como psicosíntesis. Su gran salto consiste en acercarse a la enseñanza de la
Vedanta Advaita en su diferencia del yo supraconsciente y el pequeño
ego, y su profundo
estudio de las crisis espirituales. Es en esta línea, donde ejercerán una
decisiva linea divisoria, sus brillantes reflexiones acerca de la distinción
entre comportamientos patológicos enfermizos y las crisis espirituales, donde aunque puedan
tener algunas manifestaciones externas parecidas aparentemente, no son lo mismo.
Para ello conoce muy bien los trabajos de R.M.Bucke " Conciencia Cósmica ",
William James " Las variedades de la conciencia religiosa ", y las experiencias
de iluminaciones espóntaneas en individuos comunes , contenidas en los trabajos
de Winslow Hall. También, como no, toma en consideración las cavilaciones de
Jung sobre el Sí trascendente y la experiencia de la existencia y presencia de
esta Realidad.La psicosíntesis se revela entonces como un corpus de lo
transpersonal, donde se produce una sin tesis integradora del mundo de oriente
con occidente , en el viaje terapéutico y evolutivo del ser humano para su
autorrealización. Esta " llamada " o "atracción " del hombre a su " Fuente
superior " en palabras de Assagioli, se ve involucrada por un conflicto entre la
voluntasd del Sí personal y la voluntad transpersonal, y es en ese campo de
conciencia donde se situan las distintas fases de crisis. Para Assagioli estos
caminos de tracendencia, pueden tomar la voluntad de trascender las limitaciones
de la personalidad a través de la unión con algo más elevado. Y cita como
algunos de los principales :
-
Trascendencia a través del amor transpersonal
- Trascendencia a través de la
acción transpersonal
- Trascendencia a través de la belleza
-
Trascendencia a través de la autorrealización
La cumbre del
viaje como afirma, es la fusión de la voluntad personal con la Voluntad
Universal, pero durante el proceso establece una suerte de guía por fases, donde
la jecución del acto de voluntad- cito literalmente- dependerá de la forma que
se lleve en cada una de las etapas, de ahí su estudio titulado " de la intención
a la realización ".
En su obra
relacionada con las crisis espirituales, cuyo texto asoma en la obra de
Stanislav Grof " El poder curativo de las crisis ", define cuatro etapas
principales críticas del crecimiento espiritual:
1)
Crisis previas al despertar: un posible proceso de
características semejantes a una neurosis, donde se acusa una creciente
sensación de insatisfacción y ausencia de algo importante e indeterminado, con
síntomas próximos a una psicosis. Sin embargo todo esto que se remueve, resulta
necesario por lo que de comprensión posterior conlleva.
2)
Crisis acompañadas del despertar espiritual : La conexión del
ego con su nivel superior supone una extraordinaria catarsis energética, una
potente descarga liberadora. Sin embargo, la asimilación de niveles entre lo
relativo y lo absoluto, los procesos de identificación confusos, los riesgos de
inflar el ego,pueden producir espejismos y peligrosas
desorientaciones.
3)
Reacciones de la personalidad: No se asume plenamente las
consecuencias del "viaje" y se entra en una negación de todo lo experimentado,
generandose una actitud que va desde considerar todo como ilusorio, hasta la
postura de renunciar ha todas sus aspiraciones elevadas anteriores. Esto puede
ir acompañado de una fuerte depresión y sensaciones de pérdida del antiguo
estado.
4) La
transmutación: En este esencial estado transitorio eclosionaun proceso
revitalizador, que no siempre es fácil ni tranquilo, incluso puede tener a nivel
social un componente de incomprensión y acentuación de temas pendientes. Es en
este punto donde " ser normal ", es una perfecta excusa para los fracasados,
pero quienes han roto la barrera operan ya con otros mecanismos. En este área
ardua y a menudo dolorosa, el elemento purificador va poco a poco encaminándose
a la comprensión clara y el verdadero conocimiento de sí, donde la alegría y el
gozo de vivir van permeando de luz serena al individuo.
Roberto Assagioli vivió hasta muy avanzada edad pleno de
lucidez y actividad, siendo un ejemplo vivo de maestría , indispensable para
comprender el campo transpersonal, magnífico en sus estudios sobre el amor, la
voluntad transpersonal y su fusión con la voluntad universal.
RCG