|
|
|
| Asunto: | [ceiten] Artículo sobre las FARC | | Fecha: | Jueves, 5 de Julio, 2007 14:21:54 (-0500) | | Autor: | Camilo Estrada Luviano <camilo17estrada @.....com>
|
¿Son las FARC terroristas?
Por: Allende La Paz
Bandera de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC – EP).
A pesar de los intentos del régimen narco-paramilitar de Alvaro Uribe
Vélez para restarle credibilidad a las FARC, la organización insurgente
colombiana cada día que pasa gana más respetabilidad y receptividad en
amplios espacios de lo que se ha dado en llamar la 'comunidad
internacional' y ni qué decir a nivel nacional.
Ello ha sido más que evidente en lo que Alfonso López Michelsen llama
'la crisis de la crisis', es decir, la reciente y terrible muerte de
los 11 diputados del Valle del Cauca, caídos por el 'fuego cruzado'
entre las FARC y un grupo militar no identificado, pero que todo apunta
hacia grupos altamente especializados de las fuerzas militares con
asesores estadounidenses, que tienen la pretensión de 'rescatar' a los
prisioneros en poder de las FARC, que es lo mismo que matarlos en esos
'intentos'. La opinión internacional recibió el anuncio del
Comando Conjunto de Occidente de las FARC como una muestra de seriedad
de la organización guerrillera colombiana y le dio la credibilidad que
ameritaba tal noticia. Por ello el pronunciamiento de la Presidenta de
Francia y la Cancillería de ese país no pudo ser más clara: Francia
manifestó su oposición total a la orden de 'rescate militar'. Así de
esa manera, nada diplomática claro, pero necesaria en ese momento.
La condena a las operaciones militares de rescate fue la nota
predominante en las publicaciones internacionales. Todas, a una,
reclamaban que la culpabilidad recaía -y recae- en el presidente
colombiano. Nada más cierto. Ya lo han dicho otros analistas de
diferentes medios. Uribélez y su política de guerra
Casi cinco años de permanencia en inquilinato en la Casa de Nariño de
Alva-raco Uribélez no han hecho nada más que profundizar la guerra en
Colombia y anegar los campos y ciudades colombianas con sangre
inocente. Sus alaridos declarando la guerra a las FARC -al
tiempo que la niega farisaicamente- son ya hechos consuetudinarios. Es
un lugar común en las emisiones diarias que los diferentes medios de
comunicación en Colombia los estridentes llamados a los generales para
que 'rescaten' a los prisioneros en poder de las FARC.
No hay escenario en que no lo haga. En Cali -a donde viajó
sospechosamente un mes antes a 'gobernar' desde allí- salió con la
letanía del 'rescate militar'. En Buenaventura ordenó con 'babaza en la
boca' el rescate de Ingrid Betancur. ¿Por qué lo hacía en
el Valle? Posteriormente el Comando Conjunto de Occidente de las
FARC-EP señalaba en comunicado publicado en ANNCOL que todos los días
se producían combates en la zona. El operativo militar que se
desarrolla en el Valle, Cauca y Nariño es casi igual al que se
desarrolla con el 'Plan Patriota' en el suroriente del país.
Son diarias ya las estridencias histéricas diciéndole a los militares
-porque él es incapaz de hacerlo él mismo- que 'ya hemos acabado la
mitad de las FARC, ahora vamos por la otra mitad', en cuento que ni él
mismo se cree. ¿Por qué Alva-raco Uribélez odia tanto a las FARC? ¿Por
qué su obsesión demencial por esta organización guerrillera? ¿Qué
enfermedad mental aqueja al mandatario colombiano que se manifiesta
obsesivo-compulsivo con las FARC?
Sin embargo, cuando producto de su política de guerra -ordenada por los
gringos- quienes caen son miembros de la 'clase política' colombiana,
no asume la responsabilidad, como correspondería
a un verdadero estadista, o como hacen los colombianos comunes y
corrientes todos los días en ejercicio de sus actividades cotidianas.
Pero en cambio vemos a el diario El Tiempo declarando que ¡Colombia
está de luto!, como si no lo estuviéramos desde 1948, o ¿será que para
El Tiempo los muertos que cuentan son los de los oligarcas?
Y ahora trata de reivindicar la muerte de los diputados como un triunfo
suyo al culpar a las FARC de ello. ¿Podrá concebirse mente más
criminal, más enferma? ¿Hasta cuándo persistirá la oligarquía y los gobernantes de turno con sus
políticas de guerra contra el pueblo?
¿O será que será necesario que la guerra en Colombia 'toque' a la
cúpula de la 'clase política', a los empresarios, a la cúpula militar,
es decir, a oligarquía colombiana, para que la guerra sea considerada
en serio por el inquilino de la Casa de Nariño, para que comience en
serio a dialogar una salida política al conflicto interno colombiano y
alcanzar la Paz? ¿Quién le cree a los militares colombianos?
Los militares colombianos -al igual que Alva-raco Uribélez- no asumen
su responsabilidad cuando sus planes fracasan. Cínica las declaraciones
del general Freddy Padilla, cínicas y contradictorias. Basta darse una
pasadita por la página de las fuerzas militares colombianas para ver la
magnitud del operativo que desarrollan en la zona de influencia del
Comando Conjunto de Occidente. Recordemos el masacramiento
de civiles cuando el Palacio de Justicia. Allí, todavía hoy, tratan de
esconder sus crímenes, como los 'gatos'. Recordemos que desde 1964 las
fuerzas militares colombianas masacran a la población civil en
aplicación de la progringa Doctrina de Seguridad Nacional, pretendiendo
'secarle el agua al pez'.
Esta aplicación nefasta ha producido casi 100.000 muertos, civiles
inocentes, inermes, y ha producido el contubernio impúdico de las
fuerzas militares con las bandas narcotraficantes, llamadas
narco-paramilitares.
Y ninguno de los medios de comunicación ha manifestado 'horror' por
este masacramiento inmisericordioso. Claro, es que los muertos son del
pueblo! ¿Cuántas masacres han sido perpetradas por las
fuerzas militares-narcoparamilitares en Colombia desde 1964? Desde
Virgilio Barco (1986-1990) hasta Alvaro Uribe Vélez (2002-…) han
perpetrado 3.726 masacres! En ese mismo período han desaparecido -datos
incompletos- 6.525 colombianos (secuestrados, torturados y ejecutados
sin contemplaciones); ejecutado extrajudicialmente (no en masacres,
sino casos individuales) 28.245 colombianos; han desplazado
forzosamente (casos denunciados y silenciosos) 5'440.000 colombianos.
Exterminaron la Unión Patriótica (5.000 líderes), partido de izquierda
fundado cuando los acuerdos de la Uribe entre las FARC y el gobierno de
Belisario Betancur, en aplicación de la DSN. Han asesinado 4.500
líderes sindicales -según cifras de los propios sindicalistas- para
favorecer a las multinacionales y los empresas nacionales e imponer el
neoliberalismo. ¿Y quién responde por estos crímenes? ¿Los
militares? NO! ¿Los gobernantes de turno? NO! ¿Quién se duele de ellos?
¿Los medios de comunicación oligárquicos? NO, porque como dicen los
médicos, 'el dolor más fácil de soportar es el dolor ajeno'. Es el
pueblo que los llora. ¿Son las FARC terroristas? Las FARC no aplican el terror ni individual ni colectivamente.
En estos precisos es una necesidad que la comunidad internacional
analice la calificación de las FARC como una organización 'terrorista'.
Su inclusión en esta 'lista' fue hecha por presión del primer estado
terrorista del mundo, Estados Unidos. Y ello no se compadece con la
realidad.
La Unión Europea, especialmente, debe mirar objetivamente
-reconsiderar- su posición respecto de las FARC. Los hechos de las FARC
son serios y están al escrutinio de todo el mundo. Las FARC
nacen en 1964 como respuesta a la violencia desatada desde el estado
colombiano en aplicación del Plan LASO (Latin American Security
Operation) -un plan similar al Plan Colombia- y desde entonces su
primera bandera es la paz entre los colombianos. Su seriedad respecto
del Intercambio Humanitario 0 Canje de Prisioneros de Guerra -una
acepción más real- ha sido clara, diáfana, categórica.
En un país en guerra -guerra del Estado contra el pueblo-, el pueblo
desarrolla sus formas de resistencia -entre ellas la guerrilla de las
FARC- y en esa guerra fratricida e impuesta, ha habido, hay y habrá
muertos de parte y parte. Esa es la dolorosísima realidad. En esa
guerra contra el pueblo participa todo el estado: poder ejecutivo
(ordena la guerra todos los días), poder legislativo (legisla para la
guerra, crea impuestos para la guerra) y el judicial (que penaliza y
desaparece el delito político).
Todos son actores de la guerra englobados en una de las partes: el
Estado. El estado pretende continuar aplicando sus doctrinas de guerra
para ellos continuar gobernando y aplicando políticas que sólo
favorecen sus intereses (ver el estado en que viven las comunidades en
Colombia: indigencia, pobreza, miseria, falta de salud, de educación,
servicios públicos, etc), en tanto la oligarquía se enriquece: durante
los tres primeros años de la administración de Alvaro Uribélez, los dos
grandes oligarcas de Colombia, Julio Mario Santodomingo y Luis Carlos
Sarmiento Angulo, triplicaron sus fortunas!
El pueblo, por su parte, desarrolla sus formas de reistencia, incluída
la creación de formas armadas, las guerrillas. Las FARC tienen un
programa que establece como su objetivo la 'toma del poder' y una
estructura de mando que responde a las orientaciones del Secretariado
Nacional. Sus acciones militares tienen siempre consideración política
y su realización depende de consideraciones políticas. Las
FARC no son un grupo terrorista porque no aplica el terror ni
individual ni colectivamente. Si aplicara el terror individualmente
hubiera matado quién sabe a cuántos politiqueros tradicionales
(liberales y conservadores) que han orientado el masacramiento de la
oposición y de los luchadores populares a través de los
militares-narcoparamilitares. Si las FARC fueran terroristas, tengan la
seguridad, la oligarquía ya hubiera sentido en su carne la mordedura
del plomo de la insurgencia.
Pero fiel a sus principios marxistas-leninistas, las FARC condena el
terror como forma de accionar político-militar y no lo aplica contra la
oligarquía. Sus acciones van dirigidas a golpear a las fuerzas
militares-narcoparamilitares y, obligados por las circunstancias de la
guerra, en ocasiones captura a miembros de la 'clase política', a
ciertos funcionarios estatales. Pero, hay que tenerlo siempre presente,
no es su principal forma de accionar. El Canje de Prisioneros y la Paz
Si antes de la muerte de los diputados, el Intercambio o Canje era una
necesidad en la vida colombiana, ahora deviene en imperiosa. El
presidente colombiano no puede seguir jugando con la vida de los
prisioneros. Ya lo han dicho muchos países de la comunidad
internacional, especialmente Francia, Suiza y España. La exigencia del
Intercambio o Canje de estos gobiernos al gobierno de Alvaro Uribe
Vélez es una injerencia beneficiosa para la Paz en Colombia. Que
contrariará los planes guerreristas de Estados Unidos que pretende
mediante dichos planes apoderarse de TODAS nuestras riquezas naturales
con el mínimo esfuerzo (el Plan Colombia lo sufraga Colombia en un
93,5%) y lesionará lógicamente los intereses de otros países,
especialmente los europeos.
En dirección a la injerencia beneficiosa de Europa, es fundamental el
reconocimiento de las FARC como fuerza beligerante, como bien señala la
propia organización insurgente, toda vez que la demencial ceguera de
Alvaro Uribe Vélez sólo le permite escuchar los 'cantos de sirena'
guerreristas de Estados Unidos, los cuales de paso satisfacen su
morbosa obsesión.
|
|