| Asunto: | [ceiten] Artículo mucho muy interesante | | Fecha: | Jueves, 5 de Julio, 2007 14:24:28 (-0500) | | Autor: | Camilo Estrada Luviano <camilo17estrada @.....com>
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"PROGRAMA DE TRANSICIÓN" DE TROTSKY
E L "P R O G R A M A D E T R A N S I C I Ó N" D E T R O T S K Y
Por: José Sotomayor Pérez El
año de 1938, cómodamente instalado en su residencia fortificada de
Coyoacán, México; León Trotsky escribió su conocido "Programa de
transición", en el cual da directivas y tareas para una inminente "revolución proletaria", que hasta ese momento solo pudo ser evitada por una supuesta "cobardía de los
dirigentes stalinistas". Han pasado 69 años desde la publicación de este "programa" que nunca tuvo vigencia y jamás se pudo llevar a la práctica, pero hay personas que vienen recomendando su aplicación. De aquí la importancia
de hacer un análisis, por lo menos de sus aspectos que más resaltan. I
El año de 1938, es considerado como un período histórico caracterizado por la grave
amenaza del nazifascismo y el militarismo japonés en todo el mundo. Franco, con apoyo de Hitler y Mussolini, obtenía victorias sucesivas en su agresión armada contra la República española. Japón
ya ocupaba Manchuria, Italia, Abisinia; y Hitler, después del vergonzoso Tratado de Munich, anexó Austria y Checoslovaquia a la Alemania nazi después de la ocupación de los Sudetes.
Se asomaba rápidamente la Segunda Guerra Mundial; pero Trotsky pregonaba y exigía llevar adelante la "revolución proletaria", porque consideraba que las "condiciones objetivas" no solo estaban maduras sino que habían "comenzado a descomponerse".
Desde
el ascenso de Hitler al poder en Alemania, el país capitalista más
desarrollado del continente europeo, era claro que un conflicto bélico
a escala global amenazaba al mundo. El nazifascismo se presentaba abiertamente,
sin ocultar sus objetivos de dominación mundial. En situación tan
grave, el Movimiento comunista internacional, aglutinado en torno a la
Internacional Comunista, puso al desnudo la entraña
reaccionaria y belicista del nazismo alemán y el fascismo italiano e
hizo un llamado histórico a la clase obrera, a los pueblos y a todas las fuerzas democráticas del mundo, para que
cerraran filas y
formarán frentes populares antifascista. Pero Trotsky, cerrando los
ojos a esta grave amenaza, escribía tranquilo en su "Programa de
transición".
"En
el problema de la guerra más que en todo otro problema, la burguesía y
sus agentes engañan al pueblo con abstracciones, fórmulas generales y
frases patéticas. "neutralidad", "seguridad colectiva", "armamentos
para la defensa de la paz", "defensa de la paz", "defensa nacional",
"LUCHA CONTRA EL FASCISMO", etc, etc. (1 ) No era
la Alemania nazi la que amenazaba la paz mundial, según Trotsky, sino Francia y su industria de guerra en manos de las 200 familias:
"La
guerra es una gigantesca empresa comercial, sobre todo para la
industria de guerra. Es por eso que las "200 familias" son los primeros
patriotas y los PRINCIPALES PROVOCADORES DE GUERRA. EL CONTROL OBRERO
SOBRE LA INDUSTRIA DE GUERRA, es el primer paso en la lucha contra los
"fabricantes" de guerra". (2) Fue en esa etapa de ascenso
de la amenaza nazi fascista, que los planes urdidos por Trostky para derrocar
al gobierno soviético encabezado por Stalin sufrieron un serio revés,
al quedar al descubierto la gran conspiración de la "quinta columna" del "Eje" organizada contra la URSS. En los procesos de Moscú, de 1936 a 1938, quedó en evidencia que Trotsky
estaba al servicio de la Alemania nazi y del Japón militarista.
"La
villa de Coyoacan donde tenía establecidas sus oficinas de México, era
en verdad una fortaleza. La rodeaba una pared de 20 pies de alto, y en
las cuatro torres, una en cada esquina, se estacionaban centinelas
armados que vigilaban día y noche. Además de una unidad perteneciente a
la policía mexicana que estaba designada especialmente para cuidar el
exterior de la casa, sus propios guardias armados rondaban
constantemente su despacho. Todos los visitantes tenían que
identificarse, debiendo sufrir interrogatorios tan fuertes como si se
tratase de pasar una frontera; sus pases tenían que estar firmados y
contraseñados, y aun después de obtener permiso para atravesar la
entrada de los elevados paredones, eran registrados adentro para
comprobar si llevaban armas ocultas". (3) ¿De
quien se cuidaba tanto Trotsky? En su caso particular, esas medidas
extremas de seguridad tenían como causa sus turbias maquinaciones para
destruir la URSS en complicidad con los servicio de inteligencia nazi fascistas. Estaba minuciosamente informado de los históricos
procesos de Moscú, que habían puesto al descubierto todas sus intrigas
y trajines para entregar la Unión Soviética a los nazis en la guerra
que se avecinaba. Trotsky sabía que el principal acusado en los
procesos de Moscú era él. Todas las pruebas lo sindicaron como el autor de una basta conspiración para derrocar al
régimen socialista soviético, de acuerdo al "Programa de transición", que a la letra dice:
"…la tarea principal en la URSS sigue siendo, a pesar de todo, EL DERROCAMIENTO DE LA BUROCRACIA TERMIDORIANA".(4)
Desde su cuartel general en Coyoacán, tenía el control de toda una red de
grupos de la Quinta Columna nazinipofascista. En España el POUM, en
Francia
Jacques Doriot, en Checoslovaquia Henlein, en el Japón el denominado
"trust de cerebros del Servicio Secreto", en China los trotskistas
actuaban bajo la supervisión directa de la Inteligencia Militar
Japonesa. En general, era la Quinta Columna del Eje la que tenía el
control de los grupos trotskistas. Fue en este contexto
histórico
y político que, Trotsky, escribió su "Programa de Transición", cuyos
aspectos principales pasamos a examinar brevemente a la luz del
marxismo leninismo. II
El año que Trotsky escribió su "Programa de transición", el mundo se encontraba en
las vísperas de la Segunda Guerra Mundial, cuyo inicio se produjo el
año de 1939. Las contradicciones interimperialistas conducían al mundo
a una nueva hecatombe; pero Trotsky afirmaba que la "situación política mundial del momento, se caracteriza, ante todo por la crisis histórica de la dirección del proletariado". Y agregaba:
"Las
charlatanerías de toda especie, según las cuales las condiciones
históricas no estarían todavía maduras para el socialismo no son sino
el producto de la ignorancia o de un engaño consciente. Las condiciones
objetivas de la revolución proletaria no solo están maduras sino que
han empezado a descomponerse. Sin revolución social en un próximo
período histórico, la civilización humana está bajo amenaza
de ser arrasada por una catástrofe. Todo depende del proletariado, es
decir, de su vanguardia revolucionaria. La crisis histórica de la
humanidad se reduce a la dirección revolucionaria". (5) Estas
formulaciones de Trotsky son ajenas a las enseñanzas de Lenin. No debe confundirse la madurez de las condiciones objetivas para la instauración del socialismo como sistema, con
la
madurez de las condiciones objetivas y subjetivas para la toma del
poder por la clase obrera. En Octubre de 1917 estuvieron maduras las
condiciones para la revolución proletaria en Rusia; pero no para
iniciar de inmediato la construcción del socialismo. Que esto es cierto
lo prueba la NEP o Nueva Política Económica que se prolongó hasta 1929.
En la doctrina de Lenin, para que una revolución se produzca, la
madurez de las condiciones objetivas debe darse junto a una madurez de las condiciones subjetivas, y esto se manifiesta a
través de tres signos inconfundibles, que Trotsky pasa por alto o rechaza. Dice el Jefe de la Revolución de Octubre:
"Para
un marxista es indudable que la revolución es imposible sin una
situación revolucionaria; además, no toda situación revolucionaria
desemboca en una revolución. ¿Cuales son, en términos generales, los
signos distintivos de una situación revolucionaria? Seguramente no
cometeremos un error si señalamos estos tres signos principales: 1) La
imposibilidad para las clases dominantes de mantener inmutable su
dominación; tal o cual crisis de las "alturas", una crisis en la
política de la clase dominante, que origina una grieta por
la que irrumpen el descontento y la indignación de las clases oprimidas.
Para que estalle la revolución no suele bastar con que " los de abajo
no quieran", sino que hace falta además "que los de arriba no puedan"
seguir viviendo como hasta entonces. 2) Una agravación, superior a la
habitual, de la miseria y de los sufrimientos de las clases oprimidas,
3) Una intensificación considerable, por estas causas, en la actividad
de las masas, que en "tiempos de paz" se dejan expoliar tranquilamente,
pero que en épocas turbulentas son empujadas, tanto por toda la
situación de crisis, como por los mismos "de arriba", a una acción histórica independiente". (6)
Según Trotsky la madurez de
las condiciones objetivas de la revolución proletaria, en vísperas de
la Segunda Guerra Mundial, no solo se encontraban maduras sino en
estado de descomposición. Sin embargo, no señaló un solo ejemplo de
"situación revolucionaria", sin cuya presencia es imposible una
revolución. En otras palabras no basta que exista madurez de las
condiciones objetivas. Nadie puede dudar que las consecuencias de la crisis que se inició el año de 1929, hundieran a las grandes masas populares en la miseria y la desesperación. Sin embargo, no llegaron al punto
de lanzarse a la toma del poder, como el proletariado ruso en Octubre de 1917. La causa según Trotsky, fue la
"cobardía" de los dirigentes, expresando así el típico punto de vista
del radicalismo pequeño burgués (oportunismo de izquierda) de ese
período histórico. No es casual que en su "Programa de
transición", Trotsky, eluda los nexos del fascismo con el gran capital monopolista. Coincidiendo con la socialdemocracia, consideraba que el fascismo sometía a su poder
tanto al proletariado como a la burguesía; siendo por tanto una
forma de bonapartismo, situado por encima de las clases. Tesis tan
errónea favorecía a las fuerzas reaccionarias y al mismo nazifascismo, interesados en impedir la formación de un frente único antifascista. Para Trotsky:
"El
paso definitivo de la I.C. (Internacional Comunista.- JSP) hacia el
lado del orden burgués, su papel cínicamente contrarrevolucionario en
el mundo entero, particularmente en España, en Francia, en Estados
Unidos y en los otros países "democráticos", ha creado
extraordinarias dificultades suplementarias al proletariado mundial.
Bajo el signo de la revolución de octubre, la política conservadora de los "frentes Populares" conduce a la clase obrera a la impotencia y abre el camino al fascismo". (7)
Los
Frentes Populares, a los que se opuso rabiosamente Trotsky, so pretexto
de que "defendían el orden burgués", surgieron después de un análisis
detenido y profundo de la situación internacional en el VII Congreso
del Cominter (I.C.) el año de 1935. Fue en este histórico Congreso que
se acordó organizar los frentes populares
como respuesta a la ofensiva del
fascismo, que arreció a causa del ascenso de las luchas de la clase
obrera y de las masas populares desde mediados de los años 30. Con su "Programa de Transición", Trotsky ocultaba este peligro y llamaba al proletariado a la toma del poder, señalándole una línea aventurera para facilitar los planes de guerra del Eje Berlín- Roma- Tokio.
Las bandas fascistas, bien organizadas y financiadas, centraban sus golpes
contra la clase obrera y las masas populares, poniendo especial empeño en reprimir a los partidos comunistas mediante el terror. Sin embargo, no eran solo la clase obrera y los comunistas los
perseguidos y aterrorizados por el fascismo; eran todas las fuerzas democráticas porque a todas las
consideraba un peligro para el sistema capitalista, duramente castigado
por una crisis excepcionalmente grave y prolongada. Para el fascismo
las mismas instituciones democráticas burguesas y sus elecciones debían
desaparecer. Esta ofensiva general y furibunda constituía una gran amenaza especialmente
para el primer país socialista, la Unión Soviética. Esto lo sabía muy
bien Trotsky que, desde Coyoacán, como hemos visto, manejaba toda una
red al servicio de la "Quinta columna" de la Alemania nazi y sus
aliados. III
Por su contenido y el momento histórico en que fue escrito el "Programa de transición", es un documento ajeno al marxismo leninismo y contrario a los intereses de la clase obrera. Su
enfoque del problema de la revolución: sus objetivos y sus
fuerzas motrices es falso. En este "Programa" no se concibe la
revolución como un proceso; no hay cabida para los movimientos
democráticos populares y de frente único; la clase obrera no tiene
posibilidades de adquirir aliados y dirigirlos. Todo esto porque el
trotskismo jamás entendió qué es hegemonía del proletariado en la
revolución democrático burguesa y considera que la revolución nunca tiene etapas; siempre es "proletaria" de comienzo a fin. A esto se agrega su negación de
la posibilidad del triunfo y consolidación
de la revolución en un solo país y la consiguiente construcción del socialismo, si en su auxilio no viene la revolución en
los países capitalistas más avanzados. El año de 1928, en una carta dirigida al VI Congreso de la Internacional Comunista, Trotsky
decía lo siguiente "En
nuestra época, la época del imperialismo, es decir, de la economía
mundial y de la política mundial, dirigidas por el capitalismo, ningún
partido comunista puede confeccionar un programa que parta en mayor o menor grado de las condiciones y tendencias
de su desarrollo nacional". El "Programa de transición" de Trotsky,
es contrario a las
enseñanzas de Lenin sobre la necesidad de combinar las luchas del
proletariado con las acciones del campesinado, poniendo énfasis en las
diferencias que existen entre las revoluciones democrático burguesas de la época del imperialismo y las revoluciones burguesas de la etapa del capitalismo premonopolista. Hacer hincapié
en
esta
diferencia tiene gran importancia porque de ella se deriva el problema
de la hegemonía del proletariado en el movimiento revolucionario, por ser la única clase con capacidad para aglutinar en torno suyo a las grandes masas populares.
Para el leninismo, solo la hegemonía de la clase obrera en la
revolución democrática burguesa y de liberación nacional, puede
garantizar su triunfo. De esta cuestión, que es de vital importancia para los países del "tercer mundo", como los de la América Latina, no dice absolutamente nada el "Programa de transición" de Trotsky.
Este "profeta", nunca estuvo de acuerdo con la doctrina sobre el proceso que siguen las revoluciones democrático burguesas
y el rol de dirección que en ellas juega la clase obrera, y que Lenin resume en pocas palabras, refiriéndose a la Gran Revolución de Octubre:
"Ocurrió,
en efecto, tal y como nosotros dijimos. La marcha de la revolución ha
confirmado el acierto de nuestro razonamiento. Al principio del brazo
de "todos" los campesinos, contra la monarquía, contra
los terratenientes, contra lo medieval (y en este sentido la revolución
sigue siendo burguesa, democrático burguesa). Después, del brazo de los
campesinos pobres, del brazo del semiproletariado, del brazo de todos
los explotados, contra el capitalismo, incluyendo a los ricachos del
campo, los kulaks y los especuladores, y, en este sentido, la
revolución se convierte en socialista". (8) El
proceso revolucionario que se inicia cumpliendo objetivos democrático
burgueses y marcha en forma ininterrumpida hasta el socialismo, nunca
fue comprendido ni admitido por el trotskismo. Por eso jamás tuvo programas concretos para realidades distintas. El
"Programa de transición", es para todos los países del mundo, sean coloniales, semicoloniales, dependientes o capitalistas imperialistas. En todo el mundo las
condiciones objetivas para la revolución proletaria "no solo están
maduras sino que han empezado a descomponerse". De aquí deriva el
izquierdismo aventurero de los múltiples grupos trotskistas y su rechazo
miope y sectario a la política de frente único, muy del agrado y
aprobación de todos los reaccionarios, la burguesía y el imperialismo.
Según Trotsky, "las reivindicaciones democráticas,
las reivindicaciones transitorias y las tareas de la revolución
socialista no están separadas en la lucha por etapas históricas.
Habiendo apenas comenzado a edificar sindicatos, el proletariado chino
se vio obligado ya a pensar en los soviets. Es en este sentido que el presente Programa es plenamente aplicable a los países coloniales y semicoloniales…". (9)
IV
"El Programa de transición" es también expresión de la
vieja tesis de Trotsky que niega la posibilidad de la edificación del
socialismo en un país. Sobre esta cuestión, Lenin, después de un
estudio profundo del imperialismo, llegó a la conclusión de que en esta etapa el desarrollo de los países capitalistas es desigual, lo que se manifestaba en un rápido crecimiento de unos
y
el retraso de otros. En esta última fase del capitalismo, la burguesía
redobla la opresión y explotación de la clase obrera, agudizando hasta
el máximo las contradicciones entre el proletariado y la
burguesía. Pero además, en el sistema mundial del
imperialismo surgen en forma inevitable eslabones débiles, y por eso la
revolución proletaria se desarrolla en forma desigual, por lo mismo que todos
los países se encuentran en condiciones distintas. En unos países el
proletariado es más fuerte que en otros; su organización y nivel
político es distinto. Sin embargo, para el "Programa de transición" de
Trostky, esto no es cierto, es un cuento de "la charlatanería de toda
especie…no son sino el producto de la ignorancia o de un engaño
consciente". "La desigualdad del desarrollo económico y político –
dice Lenin- es una ley absoluta del capitalismo. De aquí se deduce que es posible que el socialismo triunfe primeramente en unos cuantos países capitalistas, o incluso en un solo país capitalista". (10)
Es de esta ley que Lenin llegó a la conclusión de que el socialismo
no puede triunfar simultáneamente en todos los países. Primero triunfará en uno o varios países y "los demás seguirán siendo burgueses durante algún
tiempo". Esta tesis leninista expuesta en el "Programa militar de la
revolución proletaria", fue confirmada a cabalidad por la historia, con
la edificación triunfante de la construcción del socialismo en la URSS
y su victoria en la Segunda Guerra Mundial. La contrarrevolución trosko-revisionista iniciada en el XX Congreso del PCUS, no desmiente a Lenin.
En la refutación a la teoría trotskista de la imposibilidad de la revolución socialista en un país, Stalin hizo aportes
de enorme importancia, en polémica
abierta y frontal con Trotsky durante más de 5 años, después de la muerte de Lenin. He aquí un pasaje que lo consideramos relevante:
"Quien
niega la posibilidad de la victoria del socialismo en uno u otro país,
se ve obligado a silenciar la importancia de la ley de la desigualdad del
desarrollo bajo el imperialismo; y quien se ve obligado a silenciar la
importancia de la ley de la desigualdad del desarrollo, NO PUEDE MENOS
DE VELAR LA DIFERENCIA EXISTENTE ENTRE EL CAPITALISMO PREIMPERIALISTA Y EL CAPITALISMO IMPERIALISTA". (11) (El subrayado me pertenece.- JSP)
De
este planteamiento concreto sobre la posibilidad de la victoria del
socialismo en uno u otro país en la época del imperialismo, se
desprenden, según el mismo Stalin dos líneas políticas: "Una
de ellas es la línea de nuestro Partido, que llama a los proletarios de
los distintos países a prepararse para la futura revolución, a seguir
atentamente la marcha de los acontecimientos y a estar dispuesto para,
cuando se den circunstancias
favorables, romper por sí mismos el frente del capital, para tomar el
poder y sacudir los cimientos del capitalismo mundial. "La
otra es la línea de nuestra oposición, que siembra la duda acerca de la
conveniencia de que los proletarios de uno u otro país rompan por si
mismos el frente capitalista y los exhorta a esperar el `desenlace
general´" . (12) El trotskismo actual sigue repitiendo machaconamente todas las tesis que nunca tuvieron
comprobación práctica desde que fueron formuladas por su autor. En su defensa recurren a la falsificación de la historia; afirman que en la Unión Soviética nunca hubo socialismo, pero lo combatieron
ferozmente hasta la desaparición de la URSS. Nunca pudieron distinguir lo que es el triunfo del socialismo en un país de lo que es el triunfo definitivo del socialismo en ese país. Esta diferencia
la explica con suma claridad Stalin: "Así, pues, ¿qué es el triunfo del socialismo en nuestro país?
Es
conquistar la dictadura del proletariado y llevar a cabo la edificación
del socialismo venciendo así a los elementos capitalistas de nuestra
economía sobre la base de las fuerzas interiores de nuestra revolución.
"¿Qué es el triunfo definitivo de socialismo en nuestro país? "Es
la creación de la garantía completa contra la intervención y los
intentos de restauración, sobre la base del triunfo de la revolución
socialista, por lo menos en varios países". (13) El análisis dialéctico de Stalin partió de la diferencia
que existe entre las contradicciones internas de la URSS, y las contradicciones exteriores del primer país socialista. Las primeras son plenamente superables y las segundas
solo
mediante el triunfo de la revolución
proletaria en varios países. El que confunde estas dos "series de
contradicciones –dice Stalin – es un confusionista rematado o un
oportunista impenitente". Trotsky encubrió su oposición a la tesis
de Lenin sobre la posibilidad de construir el socialismo en un país, afirmando que se trataba de una teoría de Stalin. La aclaración de Stalin sobre este asunto fue contundente:
"Trotsky
se ha propuesto combatir la teoría de Lenin, pero como luchar a cara
descubierta contra Lenin es arriesgado, ha resuelto hacerlo diciendo
que combate la teoría de Stalin…Por lo pronto indicaremos que la
declaración de Trotsky acerca de la "teoría" de Stalin es una maniobra,
un subterfugio cobarde y desafortunado para encubrir su lucha contra la
teoría leninista de la victoria del socialismo e uno u otro país, lucha
empezada en 1915 y que continúa hasta nuestros días. Que los camaradas
juzguen si este proceder de Trotsky es indicio de honradez en la
polémica"(14). Esta falta
de honradez en la polémica sigue hasta hoy. LOS TROTSKISTAS, INSOLENTADOS DESPUÉS DE SU OBRA DE DESTRUCCIÓN DE LA URSS EN ALIANZA CON EL REVISIONISMO, GRITAN A LOS 4 VIENTOS QUE EL TRIUNFO DEL SOCIALISMO EN UN PAIS, ES UNA TEORIA DE STALIN.
V
En la lucha contra el marxismo leninismo y las enseñanzas de la Gran
Revolución de Octubre, la burguesía y los revisionistas de toda laya, utilizan el trotskismo, presentándolo como el verdadero marxismo. Abundan y son divulgados profusamente folletos y hasta libros sobre Trotsky y sus teorías
antisoviéticas
y anticomunistas, poniendo a este personaje a la misma altura de los
fundadores del socialismo científico. Pero toda la teorización de este
falso profeta, expuesta en su "Programa de transición" y sus diversas
publicaciones pueden resumirse brevemente en los siguientes rasgos:
a)
Niega la revolución como proceso regido por leyes objetivas y se opone
a la teoría leninista sobre la situación revolucionaria, exhortando a
la clase obrera a la revolución socialista inmediata, saltando etapas;
b) Ignora el rol hegemónico del proletariado en el movimiento revolucionario, con participación del campesinado como su aliado. Considera que la clase obrera debe actuar sola en la revolución y que es inevitable el choque de esta clase con
los campesinos en el desarrollo de la
revolución; siendo por tanto imposible la alianza obrero campesina; bajo la dirección proletaria,
c)
Niega la posibilidad de construir el socialismo en un solo país. Esto
significa que después del triunfo de la revolución proletaria en un
país, no existen posibilidades de que pueda edificar el socialismo si
no es apoyada por las revoluciones triunfantes de países más desarrollados,
d) Propugna la exportación aventurera de la
revolución triunfante en un país a otros países mediante la "guerra revolucionaria", que no es otra cosa que imponer la revolución por medios armados a otros países,
e)
Desconoce el rol de las diversas formas de organización y lucha de las
grandes masas populares. Se opone a los movimientos de frente único.
Particular importancia para los revolucionarios latinoamericanos,
tiene la teoría leninista sobre la transformación de la revolución
democrática burguesa en revolución socialista, siguiendo un curso
ininterrumpido. El trotkismo niega y se opone a esta
teoría científica. Para Trotsky es necesario saltar la etapa
democrática burguesa y pasar directamente al socialismo, porque el
proletariado está siempre preparado para la revolución. De aquí surge
precisamente la diferencia radical entre la teoría trotskista sobre la revolución permanente y la doctrina leninista sobre la transformación de la revolución democrática burguesa en revolución socialista.
En la actual situación de los países de la América Latina
la teoría de la revolución permanente de Trotsky es particularmente dañina.
"El Programa de transición" es una exposición concentrada de esta
teoría. Se resume en pocas palabras a la afirmación de que la
revolución proletaria está a la orden del día. No solo están maduras
las condiciones para el triunfo del socialismo en todo el mundo, sino
que esas condiciones se "están descomponiendo". En realidad todos los grupos trotskistas niegan el carácter de los procesos
revolucionarios como un desarrollo necesario, con fases y etapas. Por eso, formulan objetivos y trazan esquemas de aplicación universal.
Un ejemplo típico de rechazo de la teoría leninista de la revolución socialista es "El Programa de transición", de Trotsky. Sus conclusiones teóricas, sus tesis políticas y sus concepciones
estratégicas tienen validez para todos los países del mundo.
Después del triunfo
de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial, el trotskismo quedó
reducido a su mínima expresión. Trotsky había anunciado la derrota
inevitable de la URSS en esta guerra, pero los hechos dijeron otra cosa. Fue la usurpación del poder del partido y del Estado por el revisionismo contemporáneo en la URSS,
la
causa principal de que el trotskismo agonizante reviviera. El
revisionismo, que se inició con Jruschov y culminó con Gorvachov,
ocultó la polémica demoledora que Stalin sostuvo con Trotsky durante un
quinquenio, desde la muerte de Lenin hasta el año de 1927. Esa polémica histórica puso al desnudo la esencia reaccionaria y putrefacta del trotskismo que, como respuesta a
su derrota, se puso a órdenes de la Alemania nazi y el militarismo japonés. Fue en esta etapa del trotskismo que Stalin dijo:
"El
trotskismo actual no es una tendencia política, sino una banda sin
ideas ni principios, de saboteadores, agentes de diversión y de
información, espías y asesinos, banda de enemigos jurados de la clase
obrera, a sueldo de los órganos de espionaje de Estados extranjeros".
"Tal es el resultado indiscutible de la evolución que ha sufrido el trotskismo durante los siete u ocho años últimos".
"Tal es la diferencia del trotskismo del pasado y el trotskismo de la actualidad". (15)
Uno de los grandes méritos de Stalin es haber pulverizado ideológicamente al trotskismo en una larga y paciente polémico que duró 5 años. El revisionismo al prohibir la circulación de sus obras, prestó una gran ayuda
a las teorías de Trotsky. Desde 1923 hasta 1927, Stalin, con lógica y argumentos irrebatibles hizo añicos todas las tesis erróneas y contrarrevolucionarias de Trotsky. La réplica marxista leninista de Stalin
al
trotskismo, constituye un precioso legado teórico que hoy en día cobra
enorme actualidad. No es casual que reaccionarios, revisionistas y seudo marxistas de toda laya oculten todo lo que Stalin produjo en defensa del marxismo leninismo,
con motivo de su polémica con Trotsky. Es significativo que en las mismas vísperas de la
Segunda Guerra Mundial Trotsky en su "Programa de transición" hiciera este llamado:
"Es
imposible realizar este programa sin el derrocamiento de la burocracia
que se mantiene por la violencia y la falsificación. SOLO EL
LEVANTAMIENTO REVOLUCIONARIO DE LAS MASAS OPRIMIDAS PUEDE REGENERAR EL REGIMEN SOVIETICO Y ASEGURAR LA MARCHA ADELANTE HACIA EL SOCIALISMO. SOLO EL PARTIDO DE LA
IV INTERNACIONAL ES CAPAZ DE DIRIGIR A LAS
MASAS SOVIETICAS A LA INSURRECCION". "ABAJO LA CAMARILLA
BONAPARTISTA DEL CAIN STALIN". (16) Es fácil comprender por qué en la actualidad el anticomunismo tiene un nombre: antiestalinismo, y la razón
por la cual, al mismo tiempo, ensalza y divulga el trotskismo, cuyo antiestalinismo ha llegado a extremos realmente demenciales, estimulado por los que lo utilizan y financian: el imperialismo y la reacción.
Lima, junio del 2007
NOTAS.
1.
LEON TROTSSKY.- El Programa de transición.- Ed. RP. Lima 1972 p. 41
2.
LEON TROTSKY Obra citada p. 44
3.
M. SAYERS Y A. KAHN.- La Gran Conspiración contra Rusia. Ed. Páginas.-
La Habana 1946 p.98 4.
LEON TROTSKY.- Obra citada p.70 5.
LEON TROTSKY .- Obra citada PS 12 13.-
6.
LENIN La Bancarrota de la Segunda Internacional. Ed.Ex Moscú 1951. Ps 12, 13
7.
LEON TROTSKY .- Obra citada p. 14 8.
LENIN .- Obras completas T ps. 311 312 9.
LEON TROTSKY :- Obra citada ps. 55 56
10.
LENIN .- Obras completas T. XVII ps 232 233
11.
J. STALIN.- Obras .Ed. Lenguas Extranjeras Moscú 1953 T.9 p.114
12.
J.STALIN.- Id Id
Id p. 114
13.
J. STALIN.-
Id Id T. 8 ps. 279 280 14.
J. STALIN.-I d Id T 9 ps. 120
121 15.
J. STALIN.-INFORME ANTE EL PLENO DEL PC(b) DE LA URSS MARZO DE 1937.- Ed. Páginas México 1939 ps. 15 16
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