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Asunto:[ceinpla] Contacto
Fecha:Sabado, 27 de Octubre, 2001  17:29:36 (-0300)
Autor:Carlos Alberto Iurchuk <iurchuk @...........ar>

Estimados Amigos:

Envío los boletines del mes de septiembre.

Carlos Alberto Iurchuk
iurchuk@...

Números anteriores:

Boletín "El Fuego del Dragón"
http://www.geocities.com/dragoninvisible
(Sección "Boletín")

Boletín "Contacto"
http://contacto.cjb.net




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Contacto (Nº 37 - Septiembre de 2001)

CONTACTO

BOLETIN MENSUAL DE FENOMENOS EXTRAÑOS

Nº 37 – Septiembre de 2001

 

Editado por Jessica Vanesa Parmigiano y Carlos Alberto Iurchuk

jesso@datamarkets.com.ar

iurchuk@netverk.com.ar

"Más Allá del Contacto"

http://contacto.cjb.net


Se permite la reproducción parcial o total, por cualquier medio, de los artículos presentados en este boletín. Si así se hiciere, se agradecerá la notificación al autor del artículo y a los editores del boletín.


Los fantasmas de la Base Aérea de Morón

 

José Manuel García Bautista

Rafael Cabello Herrero

Sevilla – España

fronterades@viautil.com

racohe@supercable.es

 

Desde hace unos años, la Base Aérea de Morón de Frontera está dando que hablar no por su quehaceres diarios en tareas militares sino por los muchos testimonios que se están acumulando y en los que se relatan extrañas experiencias sucedidas en la base y en sus instalaciones. Impresionantes vivencias acaecidas dentro o en las cercanías de la Base Aérea de Morón de la Frontera, en la provincia de Sevilla y que no se sabe bien por qué razones se ven silenciadas y oscurecidas por los mandos de esta base...

Mucho se ha comentado en torno a los fenómeno ufológicos registrados en la base y muchas han sido las sorpresas, artículos y comentarios que se han vertido sobre este particular (1), pero parece que otro tipo de fenomenología se está dando al unísono (¿o tal vez relacionado?) en esas mismas instalaciones y que nada tiene que ver con OVNIs y fenómenos análogos. Nos estamos refiriendo a unas excepcionales experiencia que van más allá de la muerte...

Nos encontramos con diferentes sucesos que han ocurrido en la base y que han hecho que ésta goce de gran popularidad. Nos han llegado y hemos entrevistado a diferentes testigos, soldados de la base en su día, que nos hicieron llegar sus experiencias en la misma. Nuestro primer testigo nos cuenta como estando de guardia en los polvorines americanos y con clave FAISAN 2 sintió de repente un gran temor, el perro estaba nervioso e inquieto y de repente comenzó a sentir voces en las inmediaciones, unas voces que parecían no proceder de ningún sitio. Con gran temor el soldado llamó a base e informó del suceso. De inmediato se incorporaron dos solados que observaron el gran estado de nerviosismo que mostraba aquel soldado. Estando allí estos dos nuevos soldados el perro se mostró en actitud agresiva y de ataque, decidieron soltar al perro guardián pero no había avanzado más de dos metros cuando volvió con el rabo entre las piernas y totalmente atemorizado... La zona estaba fuertemente iluminada y los tres soldados notaban como una presencia en el lugar pero allí no había nadie, y por supuesto no seáis tan ilusos de creer en un grupo de chicos bromeando a los soldado, es una estupidez. El suceso fue tremendamente impactante para los soldados que incluso uno de ello llegó a montar el Z70 en previsión de posibles problemas con un "enemigo" desconocido...

En otro relato se nos informa como en cierta ocasión cerca de polvorines americanos el soldado de guardia informó alterado como había visto correr por la zona a un ser de 1´50 que se escondía entre los matorrales. Un ser amorfo, pequeño y cabezón, de apariencia extraña... Acudieron al lugar un cuerpo de rastreo de diez solados al mando de un alférez de la base. Los matorrales tenían una altura de 1´70 metros y el alférez dio orden de peinar aquella zona a los soldados. Tras unos instantes se pusieron manos a la obra y la zona quedo peinada al cabo de las dos horas. No se encontró nada. A la mañana siguiente se encontró aquella misma zona rastreada de forma esquilmada misteriosamente. Nadie supo jamás lo sucedido allí... horas antes con matorrales de altura y horas después misteriosamente podada...

Los incidentes continúan y tenemos extraños sucesos en los pabellones. El más curioso sucedió cierta noche cuando un cabo acompañado de un soldado daban una vuelta por la base y observaron las luces de un pabellón de entretenimiento encendida. El pabellón son dos pisos independientes. Es decir que no se comunican y cuando sales del primero subes una escaleras y te diriges al segundo donde existen unos billares y otros accesorios de ocio. Para apagar la luz del barracón debías atravesar la estancia completa, apagar y volverte a oscuras. El soldado obedeció la orden de ir a apagar aquella luz. Entre en el barracón y la pagó. Salió y cuando se subió en el todoterreno la luz se volvió a encender. El cabo se sorprendió y volvió a enviar al soldado a apagar la luz que volvió a desconectar la luz del barracón. Cerró la puerta no sin antes de todo haber inspeccionado el lugar y haberse asegurado que en el lugar no había absolutamente nadie. Tras haber apagado la luz volvió a cerrar aquella puerta y montado en el auto para de nuevo ver como se encendían las luces. Hasta en cuatro ocasiones apagaron la luz del barracón, al cuarto intento la luz quedó apagada... pero a la vuelta de nuevo parecía encendida. En el libro de visitas no figuraba nada previsto para aquella noche en esa instalación pero aquella luz desde siempre ha sido el enigma de la base. ¿Quién acciona la luz? ¿Quién juega con el cuerpo de guardia de la base? Este hecho es tan real como irrefutable. Nadie supo ni sabe quién acciona y juega con esa luz...

Las sorpresas de la Base Aérea de Morón de la Frontera y de ese barracón prosiguen en nuevos relatos que nos narran como en otras inspecciones al lugar han sido advertidos de luces y sombras en esta instalación. Al visitar los soldados de guardia la instalación han comprobado como las luces estaban encendidas y las bolas de billar moviéndose como acabadas de impulsar sobre el verde tapete de la mesa... pero en el barracón no había nadie. Volvieron a apagar las luces y guardadas las bolas de billar para comprobar minutos después como las luces volvían a encenderse y las bolas de billar seguían moviéndose como si la partida continuara jugándose sobre el tapete del billar... Parece un relato de misterio-terror pero es una realidad constatable.

Un extraño suceso ocurrió cerca de una torre de vigilancia llamada "Kalahari" por su evocación a las torres de los safaris. En estas inmediaciones informó un soldado de vigilancia que sentía sonar un teléfono... En la base no le concedieron mucha importancia pero la insistencia del soldado hizo acudir a una patrulla de tres soldados y un sargento que hacía aquella noche de oficial de guardia. Estando allí el sonido del teléfono no se oía pero al cabo de unos minutos todos sintieron el rinrineo del aparato. El sargento dio orden de buscar el aparato incluso llegando a mirar muy cerca de la valla de la instalación militar. No se halló el teléfono pero se comenzó a pensar en enviar a una patrulla al exterior para ver si lo hallaban pese a saber que la autorización pasaba por un proceso muy burocrático y que podía tardar varias horas en aceptar la misma. El sonido era persistente y todos creyeron que podía tratarse del teléfono de la torre. El sargento replicó que aquel teléfono ya no se usaba, que no tenía línea y que incluso tenía los ¡hilos cortados! Tras debatir quién subía se decidieron el sargento y un soldado, llegaron arriba y comprobaron como efectivamente el aparato se encontraba en la torre del "Kalahari" y como no tenía línea. Llegando a descolgar el auricular y comprobar que no emitía sonido. Pero la sorpresa surge como en su presencia el teléfono – que tenía los hilos cortados – vuelve a sonar quedando ambos estupefactos. Descolgaron el auricular y sólo oyeron una risa nerviosa al otro lado... de ninguna parte. Es otro suceso ocurrido en la Base Aérea de Morón de carácter irrefutable.

Serían algunos de los sucesos ocurridos en estas instalaciones militares, por supuesto que no faltan las extrañas luminiscencias y otros fenómenos extraños. Es por ello, que tras una larga investigación y seguimiento y habiendo analizado la fenomenología que allí se está produciendo – por lo que muchos afirman "allí pasan cosas raras" – por lo que me encuentro en posición de afirmar que en la Base Aérea de Morón de la Frontera, en la provincia de Sevilla, se está dando una más que evidente fenomenología paranormal vinculada al fenómeno de poltergeist. Indudablemente la veracidad y credibilidad de los testigos es innegable e indiscutible y la realidad de los fenómenos descritos es fácilmente comprobable. Cierto es que los investigadores de lo ufológico y lo paranormal nos hemos visto más arrastrados hacía el enfoque OVNI en este caso, llevado por las numerosas descripciones de avistamientos y luces-formas extrañas en el cielo sevillano de la zona. Luces que se han podido deber a vuelos secretos y experimentales, de aviones espías y aviones invisible, cuyo registro de entrada no consta pero que muchos soldados han visto aterrizar y describen con espectacularidad por su apariencia. Aviones que han podido confundir muchas visiones de testigos que se dejaron arrastrar por el fenómeno OVNI que ellos identifican con naves extraterrestres y nosotros como investigadores objetivos vemos como Objetos Voladores No Identificados atendiendo a la literalidad de su definición. Avistamientos en su mayoría – ¡ojo! en su mayoría que no todos – debido a experiencias militares... pero que no se niegue la veracidad de esos incidentes y de esos sucesos que si bien – puede – se debieron a vuelos secretos permitidos por el Gobierno y silenciados por el mismo fueron vuelos que realmente existieron y eso es tan cierto como la existencia de estos mismos aviones. ¿A qué tanto secretismo si por estas tierras todo se sabe?

Que no se nieguen los sucesos narrados anteriormente ya que de ellos se tienen referencias y narraciones, testimonios de sus protagonistas e incluso en el primero de los casos un informe que muchos niegan y eso es tan real como la propia vida de sus protagonistas. Señores, no se dejen engañar, esos sucesos EXISTIERON.

Su naturaleza, ¿quién la dictamina ahora? Pues evidentemente y analizando los testimonios, la certeza de las claves, la perfecta ubicación de las zonas y la fácil comprobación de todo ello donde se puede comprobar como absolutamente todos los datos son inexcusablemente ciertos. La fácil encuestación de testigos o soldados que cuenten lo que han vivido en la base así como otras experiencias e incluso testimonios de testigos civiles y grupos de investigación en la zona, me encuentro – reitero – en posición de afirmar que los sucesos ocurridos durante la última década en la base aérea de Morón se deben a una evidente fenomenología paranormal del tipo poltergeist (jamás evaluada hasta ahora ni posibilidad contemplada) y que numerosos avistamientos OVNI en la zona tienen una correspondencia evidente a vuelo de aviones F117, espías, prototipos o similares autorizados en la zona pero silenciados en los registros ocultando quién sabe que oscuras intenciones.

A modo de especulación se dice que las manifestaciones y visiones fantasmales en la base (extrañas sombras, personas difusas, luminiscencias y otras alteraciones de nuestro orden terrenal con el orden fantasmal) se deben a – quizás – la muerte de un soldado tiempo atrás en la base. Esta es una opinión que recojo pero que no afirmo (ya que aún no está plenamente comprobada) y dejo constancia simplemente de ella.

Los extraños sucesos siguen hoy repitiéndose y aún son muchos los que se preguntan ¿qué motivos hay para este tipo de manifestaciones paranormales en el interior de la base? ¿Fenómenos paranormales o experiencias militares con "conejillos de indias españoles"? ¿Sucedió algo en la base que se ha corrido un tupido velo de silencio y que hoy por medio de manifestaciones fantasmales está dejando o quiere dejar constancia de aquel "olvidado suceso"? Juzguen ustedes mismo pero en Morón pesa demasiado la impuesta losa del silencio...

 

(1) Véase el artículo "Sucesos en Morón de la Frontera" de José Manuel García Bautista. Boletín "El Fuego del Dragón" Nº 34 – Junio de 2001.


Extravagancia histórica o exótico anecdotario de cielos y tierra

Curiosidades, rarezas y eventos inexplicables en los anales del pasado

(Primera parte)

 

Ignacio Darnaude Rojas-Marcos

Sevilla – España

ignaciodarnaude@galeon.com

 

Región del Lacio, Italia, hacia 496 antes de Cristo

 

"Luchando Tarquino el Soberbio, rey de Roma, contra los habitantes del Lacio, y siendo jefe de las fuerzas del monarca su yerno Octavio Mamujo, para incitar a la lucha a los romanos y darles la victoria, se aparecieron Cástor y Pólux (Dióscuros o Géminos) en la batalla del lago Regilo, montados en hermosos caballos blancos, y, una vez obtenido el triunfo, los mismos Géminos llevaron la noticia a Roma, apareciéndose junto al templo de Vesta, dejándose ver abrevando a sus corceles en la fuente de Yuturna. Tal es la narración literaria del acontecimiento, cuya fecha suele ponerse por unos el año 490 y por otros los de 496 ó 499 antes de Jesucristo" (18).

 

Ciudad de Tiro, año 332 antes de Cristo

 

"Era el año 332 antes de la era cristiana, y llevando ya siete meses Alejandro Magno en el asedio de Tiro – escribe Quinto Curcio Rufo en "De rebus gestis Alexandrí M.", libro 4º, capítulo 2º –, y viendo que su ejército desfallecía, contó a sus soldados para darles ánimo, cómo Hércules, dios protector de la fortaleza, se le había aparecido en sueños, y dándole la mano, le llevó consigo, y, abriéndole él mismo las puertas de la ciudad, pudo entrar en ella fácilmente" (18).

 

Apariciones de los santos Dionisio y Severo en Francia

 

"Los mismos franceses tienen como tradiciones la aparición de San Dionisio, el Areopagita, venido de Atenas a París para ser su arzobispo, a los ejércitos de los reyes francos, de donde les vino gritar en los combates: "Dieu et Saint Denis", y la aparición de San Severo a los guerreros de Aquitania" (18).

 

Zaragoza, 2 de enero del año 40

 

"Era la noche del uno al dos de Enero del año 40 de nuestra era, tercero del consulado de Cayo Calícula. A las orillas del Ebro ora fervientemente el apóstol Santiago, en compañía de los siete discípulos. En medio del silencio de la oración y de las tinieblas de la noche oscura, de pronto celestes resplandores rasgan la espesa niebla que los envuelve. Voces angélicas entonan un cántico, que piadosamente pensamos sería el "Magnificat" en alabanza a la Madre de Dios, que desde Jerusalén viene a visitar al Apóstol de España. La Virgen sonriente le conforta en su ruda labor de apostolado, y le dirige palabras tan consoladoras como éstas: "Santiago, hijo mío, éste es el lugar que yo he elegido, y en el que quiere mi divino Hijo que me dediques un templo, en el que bajo mi advocación sea su santo nombre engrandecido. Mira también este Pilar; él quedará aquí, y colocada sobre él mi imagen". Desde tan feliz día reza España a la Virgen del Pilar y bendice la hora en la que vino en carne mortal a Zaragoza" (16).

 

Santiago de Compostela, año 814

 

"Era el año 814; al salir por la noche de la iglesia de San Félix de Solobio, los fieles reparaban con extrañeza en el Burgo de los Tamariscos; grandes resplandores, llamaradas ingentes unían el cielo y la tierra; rayos de luz parecían desprenderse de las estrellas para ir a posarse sobre aquel lugar del bosque.

- "¡Milagro, milagro!", exclamaron las gentes, asustadas. Y el milagro siguió repitiéndose durante varias noches. El obispo Teodomiro exhortó a la oración y al ayuno para impetrar del cielo les diese a conocer la voluntad del Todopoderoso. A los tres días de pública oración, seguido de la muchedumbre, se dirigió al lugar del suceso milagroso; un hombre escuálido se le acercó humildemente; en sus ojos se notaba una alegría incontenible. Era Pelayo, el anacoreta. Con voz entrecortada por la emoción, que le hacía verter lágrimas de satisfacción, comunicó al Prelado la grata nueva:

- "A la cueva de este pobre pecador se han acercado ángeles del cielo y me han dicho: "Muy cerca de aquí, en el lugar iluminado por celestes luces, se halla enterrado el cuerpo del Apóstol Santiago"".

La emoción de todos fue inefable. El obispo mandó talar el lugar descrito por el anacoreta y señalado por los resplandores en medio del bosque, en aquel hermoso valle que desciende desde Padrón hasta la ciudad de Iría. Allí se encontró, hundida y recubierta por matorrales, una pequeña ermita, dentro de la cual estaba el sepulcro del Apóstol con el de sus discípulos Teodoro y Atanasio recubierto de mosaico de mármol blanco.

El obispo comunicó inmediatamente tan fausto suceso al rey Alfonso II de Asturias, quien vino en peregrinación y mandó edificar sobre aquella humilde tumba una iglesia dedicada al Apóstol de la Iglesia española, y le declaró Patrón de España. En torno al santuario se formó un pueblo que recibió el nombre de Compostela, "de campus stellae", campo de la estrella" (16).

 

Monte Laturce, Clavijo (Logroño) 22 de Mayo del 844

 

"El rey Ramiro I de Asturias (hijo de Bernardo el Diácono y padre de Alfonso III) siguió soñando... pero no ya en la derrota de su lucha contra las milicias agarenas del emir cordobés Abderramán II, que le venía atormentando en terribles oleadas imaginativas, sino en la imagen peregrina del peregrino Apóstol Santiago que le recreaba con el dorado pensamiento del triunfo de la acariciada victoria.

Del cielo descendían rayos de dulce esperanza, que iban derechos a posarse sobre el antes agitado pensamiento del monarca. Luego un rayo más potente y deslumbrante llegó hasta él, y en aquella película de ensueño vio estupefacto al Hijo del Trueno, no con atuendo de peregrino predicador del Evangelio, sino en figura de esbelto jinete de espuelas de plata y estribos de nubes sobre blanco corcel, que piafaba ardoroso en rauda carrera sin tocar el suelo, porque posaba sus brillantes cascos sobre los turbantes mahometanos. Este celestial Caballero tremolaba en su izquierda airosa bandera, blanca como la nieve sin mácula de las montañas, en cuyo fondo resaltaba la imagen bendita de la Cruz bermeja, mientras con su diestra poderosa blandía fulgurante espada flamígera, que en tajos siempre certeros tronchaba cabezas enemigas.

Así soñaba y creía ver el rey Ramiro, cuando un ruido de herraduras titilantes de caballo que galopa y frena en seco junto a su tienda le despierta sobresaltado, al mismo tiempo que una mano cariñosa le estrecha la diestra en señal de sincera amistad.

Ya no es sueño; es pura realidad. Ahora ya no duerme, sino que, despierto, ve al Apóstol Santiago con la misma indumentaria con que le viera en sueños. No sólo ve al Santo Patrono de España, sino que éste le choca la mano, y le habla estas consoladoras palabras: "Rey Don Ramiro, esfuérzate en tu corazón y sé bien firme y fuerte en tus hechos, pues yo soy Santiago Apóstol de Jesucristo, y vengo a ti por ayudarte contra tus enemigos, y sepas por verdad que tú vencerás en la mañana, con la ayuda de Dios, a todos estos moros que te tienen cercado, y dígote que morirán muchos de los tuyos, a los cuales está la gloria del paraíso aparejada. Y porque no dudes de nada de lo que te digo, me has de ver en la batalla en un caballo blanco con una enseña blanca y grande, y grande espada reluciente en mi mano. Y vos luego de mañana confesareis todos vuestros pecados y recibiréis el cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo, y hecho esto no dudes de ir contra la hueste de los moros llamando a "Dios, ayuda a Santiago", que ciertamente sepas que todos los vencerás y matarás a espada". Y el Caballero celeste volvió airoso a cabalgar sobre su caballo blanco que, internándose en las nubes, desapareció" (16).

 

Campo de la Matanza, Cl Avijo (Logroño), 23 de mayo del 844

 

"Los cristianos, confortados con las promesas del Apóstol la noche anterior a Ramiro I, y enardecidos con la vibrante arenga pregnante de hondas convicciones del piadoso monarca, se aprestan al combate contra los sarracenos del califa de Córdoba, descendiendo rápido por las laderas del monte Laturce hacia el llano, repitiendo los gritos nunca oídos: "¡Santiago y cierra España!" Y luego que fue día claro, dieron los cristianos la batalla, y fueron contra los moros, tan de recio que era maravilla.

Y entonces, cuando pareciera más patente la necesidad de la intervención divina, se abrieron los cielos, rasgáronse las nubes de las montañas clavijeñas, iluminadas por celestes resplandores, y descendió Santiago de la altura sobre níveo corcel, blandiendo refulgente espada que eclipsa con su brillo la luz solar. En la mano izquierda brillan bridas de oro y la bandera blanca con la Cruz bermeja en forma de espada, a la que en adelante llamaremos "Cruz de Santiago".

Y Santiago, matando moros, sigue viéndose por moros y cristianos sobre su raudo corcel, que materialmente aplasta bajo sus cascos las cabezas enemigas. El campo va quedando cubierto de cadáveres musulmanes, por lo que desde esta fecha se le habrá de llamar el "Campo de la Matanza del Moro". El árabe, perdida toda confianza, emprende la huída general por su ala izquierda hacia Ribafrecha" (16).

 

Santiago de Compostela, 25 de julio de 1064

 

"Es precisamente en el "Cronicón Silense" (que se supone escrito hacia 1115 por un monje de Silos, acaso un mozárabe), donde la imagen literaria del divino jinete aparece ya con sus características esenciales, al referirnos que cuando el rey emperador Fernando I sitiaba a la ciudad de Coimbra, llegó en peregrinación a Compostela, un monje griego. El devoto peregrino oraba día y noche, en el pórtico de la iglesia, y oía cómo los fieles rogaban insistentemente al Apóstol, para que, como buen soldado, favoreciese las armas del rey Fernando. El monje, que era sin duda un bizantino culto, buen conocedor del Nuevo Testamento, se burlaba en su interior de este carácter militar atribuido al pescador de Galilea, que sin duda no había tenido nunca en sus manos una espada ni montado en un caballo. Pero una noche, Santiago se le apareció con el rostro alegre, y le dijo: "Ayer te burlabas de los que me imploraban apellidándome buen soldado, sin persuadirte de ello".

Al punto apareció un gran caballo blanco, cuya claridad iluminó la iglesia, y cabalgando en él el Apóstol dijo al escéptico griego: "Con estas llaves – las que llevaba en la mano – tengo que entregar al rey Fernando la ciudad de Coimbra, a la hora tercia". Se supo luego que en aquellos días y hora (según López Ferreiro, 25 de Julio de 1064) entró el rey emperador en la ciudad de Coimbra" (17).

 

Otras apariciones del Apóstol Santiago en España

 

"Es el espíritu de Santiago, siempre junto al patrocinio de María, el que acompaña a la Cruzada de ocho siglos contra la herejía musulmana. Su sepulcro está aún en la oscuridad del olvido (será descubierto el año 814) de los hombres; pero él les anima a la defensa de la fe, que sembró en nuestra Península con tanto esfuerzo; que logró fuera la única de España triunfando sobre el arrianismo con su Aparición a Recaredo, y que volverá a ser la única, venciendo al Islam con nuevas Apariciones, desde Pelayo hasta los Reyes Católicos, pasando por la más notable de todas a don Ramiro I en Clavijo. Y es que "Dios puso bajo su tutela y protección a todos los españoles" (16).

"...las Apariciones de Santiago en Simancas, Piedrahíta, Coimbra, Ciudad Rodrigo y muchas más, y en sus mismos días puede recordar la Aparición de Santiago al rey Don Alfonso VII en el sitio de Baeza" (18).

 

Alarcos (Ciudad Real), Año 1195

 

"La religión no sólo empezaba a desempeñar un papel primordial en al–Andalus, sino también en los reinos cristianos. En el 813 se descubre la tumba de Santiago en Galicia, y a partir de este momento la creencia de poseer los restos de un Apóstol va a ir desarrollando la sensibilidad espiritual de los cristianos. Con el transcurso del tiempo la creencia en Santiago, protector de los cristianos peninsulares, fue ocupando más y más el alma de sus fieles; de ella tomaron éstos fuerzas para hacer frente al avasallador empuje musulmán, falto ya de prodigios y de intervenciones sobrenaturales en que creer, a diferencia de lo que había pasado bajo los primeros califas. Siglos más tarde las crónicas árabes vuelven a registrar hechos de factura sobrehumana (vg., la aparición de un ángel al sultán almohade Abu Yuçuf Yacub Almansur antes de la batalla de Alarcos en 1195, en la que resultó derrotado el rey castellano Alfonso VIII), tendentes a demostrar el apoyo que Dios presta a su causa, pero todos ellos podrán considerarse como un producto del influjo cristiano" (8).

 

Manresa (Barcelona), 21 de febrero de 1345

 

"El XIV fue para los manresanos un siglo de sequías y hambre. La única solución para remediar este estado de cosas era la construcción de un canal, que partiendo del río Llobregat llevara las aguas hasta Manresa y su zona. Contando con la autorización del monarca Pedro III de Cataluña, se iniciaron las oportunas obras. Sin embargo, y debido a que el trazado del canal atravesaba tierras propiedad del obispo de Vich, éste ordenó la inmediata suspensión de los trabajos, y excomulgó a los consellers que habían deliberado, a los que intervinieron en la construcción del primer tramo y a todos los habitantes de Manresa.

Así pasaron siete años hasta que en Febrero de 1345 los manresanos decidieron continuar las obras del canal. Los consellers enviaron peticiones al monarca, al obispo de Vich y a importantes personajes, a fin de que se permitiera la reanudación de la vía de agua.

El día 21 de Febrero de aquel año, y cuando aún no se había recibido respuesta afirmativa a la solicitud, se produjo la maravilla. Según consta en dos lápidas adosadas a las paredes laterales de la capilla de la Santísima Trinidad, en la iglesia parroquial de la Madre de Dios del Carmen de Manresa, el suceso fue como sigue:

"La Divinidad Una y Trina fue mostrada magníficamente en el pueblo de Manresa el 21 de Febrero, cuando una luz procedente de la montaña de Montserrat, ofuscando la claridad del sol, penetró en esta iglesia brillando como una sola luz en la piedra angular (clave) del templo, en la capilla que por aviso celestial estaba dedicada a la augustísima Trinidad, y al mismo tiempo en la otra capilla de San Salvador, siempre con igual magnitud y resplandor, por primera, segunda y tercera vez, repetidas alternativamente y brillando ya como una sola luz, ya como una trina conjuntamente.

La campana, muda durante siete años, empezó a repicar por sí sola. Todo el pueblo, guiado por la luz, a la hora de la tercia, sube al Puig del Carmen, ve, se admira y se alegra, y con los cánticos de la orden de los Padres Carmelitas..." Es decir, que la misteriosa luz penetró por un ventanal de la iglesia, ascendió hasta la bóveda, se partió en tres por tres veces, se refundió en una única luz, y salió por el rosetón de la iglesia hasta colocarse encima del Monte del Carmen. No se habla de cómo ni cuándo desapareció. Enterado el obispo de Vich de esta maravilla, suspendió la excomunión que pesaba sobre los manresanos" (9).

 

Jaén, sábado 10 de junio de 1430

 

Pasadas las 11 de la noche, una multitudinaria procesión se materializó de repente en este paraje urbano, para recorrer pausadamente las desiertas calles de la villa andaluza. Encabezaban el extraño desfile unos cuantos jóvenes portadores de cruces procesionales, seguidos por dos filas de clérigos ocupados en recitar preces en una lengua desconocida para los jiennenses. Más atrás avanzaba una esplendente y majestuosa señora regiamente ataviada. Su rostro, al igual que el del niño que acogía en su regazo, despedía una potentísima claridad, que iluminó a su paso las casas y tejados como a pleno día. A continuación marchaban más de trescientos hombres y mujeres vestidos asimismo con ropajes blancos. Finalmente un centenar de "soldados" entrechocaban sus lanzas unos con otros, provocando un estruendo ensordecedor, reforzado por un hato de canes cuyos ladridos resonaban por toda la ciudad. Al filo de la medianoche el paranormal cortejo abarrotó un altozano sito en la trasera de la iglesia de San Ildefonso, donde se divisaba un resplandeciente altar exornado con lujosas vestiduras litúrgicas.

La muchedumbre tomó asiento alrededor de la gran dama y su infante, al tiempo que entonaba cánticos de sobrenaturales acordes. Poco antes del toque de maitines la "dueña" (así la denominaron los testigos), el pequeño y su interminable séquito desaparecieron para siempre sin dejar el menor rastro. Desde entonces se rinde culto en Jaén a la advocación del Descenso de la Virgen de la Capilla (15).

 

Sevilla, año de 1464

 

"Un fenómeno maravilloso y nunca visto. Sin que hubiera viento ni huracán, algunos árboles de la huerta del Alcázar fueron arrebatados hacia arriba y sacados de raíz, arrojados por encima de la muralla, afuera. Una torre del Alcázar se vio cortada como con un cuchillo. Una estatua del rey Don Pedro, de piedra, con diadema de metal, que estaba en los jardines sobre un pedestal, desapareció y nunca volvió a ser encontrada.

Numerosos arcos del acueducto al que dicen los Arcos de Carmona cayeron por tierra, sin que su hundimiento súbito produjera ningún ruido. Esto ocurrió al mediodía, a la hora en que salía la gente de la misa de la Catedral, y personas religiosas y autorizadas por la edad, y niños inocentes, afirman haber visto por los aires hombres armados" (6).

 

La otra "Batalla de Clavijo" en Cuzco (Perú)

 

"Foja 403. El Señor Santiago el Mayor de Galicia, Apóstol en Jesucristo, en esta hora que estaban acercados los cristianos, hizo otro milagro Dios muy grande, en la ciudad del Cuzco. Dicen que lo vieron a vista de ojos que abajó el Señor Santiago. Con un trueno muy grande como rayo cayó del cielo a la fortaleza del Inca llamado Sacsaguamán, que es pucara (fortaleza) del Inca, arriba de San Cristóbal.

Y como cayó en tierra se espantaron los indios y dijeron que había caído, yllapa trueno y rayo del cielo, caccha de los cristianos, a favor de cristianos. Y así abajó el Señor Santiago a defender a los cristianos. Dicen que vino encima de un caballo blanco, que traía el dicho caballo pluma suri y mucho cascabel enjaezado, y el Santo todo armado con su rodela y su bandera y su manta colorada y su espada desnuda, y que venía con gran destrucción, y muertos muy muchos indios, y desbarató todo el cerco de los indios a los cristianos que había ordenado Manco Inca.

Y que llevaba el Santo mucho ruido y de ello se espantaron los indios. De esto echó a huir Manco Inca, y los demás capitanes e indios se fueron, y se fueron al pueblo de Tambo con sus capitanes y demás indios, los que pudieron. Y desde entonces los indios al rayo le llaman y le dicen Santiago, porque el Santo cayó en tierra como rayo, yllapa, Santiago. Como los cristianos daban voces diciendo Santiago, y así lo oyeron los indios infieles, y lo vieron al Santo caer en tierra como rayo, y así los indios son testigos de vista del Señor Santiago. Y se debe guardarse esta dicha fiesta del Señor Santiago en este reino, como Pascua porque del milagro de Dios y del señor Santiago se ganó" (7).

(Ver, en este mismo estudio, otro episodio jacobeo titulado "Brunete (Madrid), hacia Julio de 1937")

 

Sevilla, 2 de mayo de 1693

 

"Testimonio: Pedro Erinel, vecino de Sevilla, dijo: que estando en casa de D. Suf. de María Frío, oyó, dos noches consecutivas, un ruido grandísimo en un jardín de la sala de la casa, tanto que parecía perderse en el mismo tiempo, y ruido que también oyó Francisco Jerez... aunque fuera duende, cosa de la otra vida o del infierno, con cualquiera hablaría... en Dios y su Santa Madre y con la Santa Cruz que conmigo tenía con otras santas reliquias, y allí subí solo a la azotea y lo vi... y la segunda noche, bajándome de la azotea a la cocina, senteme solo en ella, y me puse al azar un cuenco de agua, y pareció que me vendaban la vista y oprimían, y me apretó tanto que me llenó de miedo, y lanzando un grito salí de la cocina llamando a los corazones de Jesús y María, y a Josefina.

Esa misma noche oí desde mi cama varias voces, y golpes muy parecidos a la cabada del patio. Y otra noche sentí, afuera de la sala, (ruidos) muy parecidos a los de las tres noches siguientes, y golpes en la puerta. Don Domingo Aldana Criado me dijo que lo había también oído, con algunos golpes, el sábado 2 de Mayo de 1693, a las 9,30 de la noche, estando ya acostado, sin que dejara caer la cabeza en la almohada, "oí en la puerta unos golpes muy recios, estando yo solo, y sentí un viento muy fuerte, como un huracán desesperado, y entonces me senté en la cama, y vi a una mujer vestida con un hábito negro, que se traslucía otra cosa blanca que había detrás de la cabeza, con puntos sobre la frente, la cara redonda, y muy triste y afligida, que se paseaba por la sala, y llegando cerca de los pies de mi cama, y estando cara a cara conmigo, la vi clara y distinta con la luz que tenía detrás de su velo de cristal, y le dije: "Si vienes de parte de Dios, dime qué quieres". Y entonces me respondió con viva voz recia: "Dile a Suf. que soy la madre, que me mande decir cincuenta misas, que es lo que sólo me falta para llegar a la gloria eterna. Si no haces esta diligencia podría ser..." Y le manda a decir: "Las dos viviréis muy poco".

Y se desapareció haciendo un poco de ruido en la sala. Y le dije a ella y a Don Domingo Aldana: "Mamá, tengo que ir a confesarme por lo de aquel ruido, es que la madre de Suf. ha estado aquí y viene a que se le digan misas, que sólo ésas le faltan para ir hacia arriba, y que le manden a decir a Suf. que vivirá muy poco, que yo cumplo con decirlo".

El domingo 3 de Mayo fui a casa con mi pena y vi la rueda en el suelo, muy hondo, e igual me dijo que la primera noche, porque se veía más claro, con la tierra, en la cosa redonda el color era distinto, con el que van las hadas, y más claridad pero mejor que la noche ascendente. Las otras se quedaron quietas y mirándome. Y yo, José de Aldana Criado, digo que es verdad, que todo lo que aquí se dice es cierto, me anotó como el Padre, y me dijo ser así como lo decía, y por verdad lo firma en mi carta. Me llamo Francisco José Aldana Tirador" (En el original consta su nombre y firma).

 

Segundo testimonio

 

"Fray D. Pérez digo: Que recién paro en la casa de D. José Aldana. La noche del sábado 3 de Mayo, al tiempo de acostarme y en la gran sala, oí un gran ruido, y como a la mañana no encontré pisadas. Al oír aquel ruido salí al comedor, y me acechó con sus dos Padres, y en ese tiempo paró el ruido, y vi, del comedor a la puerta de la sala en la que yo dormía, la luz del día, una mujer, al mirarla sólo de la cintura para arriba, en pie el ángel de la vida, con su toca blanca grande de cristal, sin manto, la cara más redonda que larga, con las manos como en dos fundas, la cual dijo que vigilara...

Estándole mirando despacio más tiempo me pareció ilusión, tres fantasmas. Fui a acostarme y después de estar desnudo no quise acostarme sin primero examinar lo que era, y salí en calzones blancos sudando. Era una hora en la que aquel día había salido la de casa, y admirado, sin miedo, no vi mujer alguna en ella. Por la gracia tomé una luz y un espadín de Padre y fui al balcón, y no hallé cosa alguna. Como sería a eso de las 10 a las 11 de la noche volvime a acostarme, y no vi más. La noche del día primero de Mayo, al tiempo de irme a acostar, no habiendo persona alguna en la puerta de la sala, ni podía haberla sin que yo la hubiere visto entrar, oí un golpe en la puerta misma, tan grande que me he desmayado, y no vi más. Todo por verdad lo juro a Dios. Y para que ello conste confirmo mi nombre. Sevilla, en 12 de Mayo de 1693 (Luce una firma ilegible)" (5).

 

Monte Alaiz, Monreal, Navarra, 9 de octubre de 1730

 

"Del reino de Navarra escribe don Carlos Arslegui, cura de Equisoayn, que le observó camino de Monreal, en el monte de Alaiz de dicha villa, con otros amigos y algunos pastores, a los cuales a las dos horas después de la prima noche del día nueve de Octubre de este año, los asustó una claridad cuasi igual a la del sol, con cuya peregrina luz registraban con toda distinción los montes, heredades y pueblos circunvecinos.

Dos horas aseguran estos verdaderos observadores que fue la duración de la luz; y al fin de ellas descubrieron un nubarrón o globo monstruoso de fuego hacia la parte del Oriente, y éste duró una hora, exhalándose la mayor parte de sus humos al sitio de Poniente.

En el mismo lugar donde se formó el promontorio de fuego, aparecieron tres columnas grandes del mismo color y encendimiento que el globo. La columna del medio se desvaneció en el espacio de media hora, y las otras duraron hasta las cuatro y media de la mañana, que salió la luna. De Andalucía me enviaron dibujadas estas mismas figuras, que observó otro curioso a las mismas horas que hemos dicho se apareció en Navarra. Algunas otras personas de verdad me han asegurado haber visto en otras noches varias visiones de fuego en la región del aire. Yo sólo diré a vuesa merced lo que he visto y lo que siento de esta nueva y fatal aparición" (2).