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Asunto:[BoletinAndaluciaLibre] nº 87 - Especial Elecciones Vascas - Granada Resiste - Córcega - Macedonia
Fecha:Martes, 15 de Mayo, 2001  01:18:17 (+0200)
Autor:Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>

 Andalucía Libre
Independencia    República    Socialismo

nº 87
 
En este correo:
* Granada Resiste: Movilización okupa
* Córcega, convergencia nacionalista.
* Conflicto en Macedonia: nuevo Gobierno
* ESPECIAL ELECCIONES VASCAS
--oOo--
 
 Andalucía
Granada Resiste: Movilización okupa
 
Protesta en la Plaza del Carmen
Guerra Okupa 
Un grupo de jóvenes alternativos inicia en Granada una campaña para recuperar un inmueble abandonado
LOLA QUERO. EL PAIS| Granada

CSO 190 no es el nombre de un submarino de guerra sino el distintivo de unas instalaciones abandonadas en Granada que un grupo de okupas ha convertido en un centro dedicado a reuniones y otro tipo de actividades lúdicas y culturales. El Centro Social Okupado 190 ha funcionado como tal desde hace tres años, pero el pasado 5 de mayo fue el escenario de un altercado entre un grupo de jóvenes y la Policía Local, lo que ha provocado las protestas de los okupas, que han emprendido una campaña de difusión, para explicar su posición y 'exigir responsabilidades a los políticos'. Comenzaron el pasado viernes con la concentración de un centenar de personas a las puertas del Ayuntamiento.

En los incidentes del 5 de mayo dos agentes municipales y varios jóvenes resultaron lesionados. También se produjeron dos detenciones: la de Luis María S. H., de 26 años, y la de Miguel M. A., de 25. Los okupas consideran 'desproporcionada' la actuación policial, que acudió al lugar con una treintena de agentes. En su manifestación frente al Ayuntamiento, los jóvenes mostraban pancartas donde se leía: 'Agresión policial, pedimos explicaciones' y 'Cuando los espacios se pierden, nosotros los rehabilitamos'.

La Policía Local sostiene que su intervención estuvo motivada por las protestas vecinales a causa del ruido que se producía en el centro. Una patrulla de agentes se desplazó hasta el CSO 190 para identificar a las personas que estaban en el local. Los agentes locales aseguran que, una vez allí, recibieron empujones hasta caer al suelo, por lo que decidieron pedir refuerzos. Unos minutos después acudieron alrededor de 30 policías, que desalojaron el recinto, donde había un centenar de personas celebrando una fiesta cubana.

Esta versión de los hechos no coincide con la de los okupas, quienes dudan en primer lugar de la denuncia de los vecinos a causa de las molestias por el alto volumen de la música. La actitud de los miembros de la primera patrulla policial fue 'sistemáticamente violenta', afirmaron los jóvenes, quienes agregaron que, ante esa situación, decidieron cerrar la puerta del centro 'para hablar con ellos fuera'. Los okupas exigían a la policía una orden para entrar en el lugar abandonado. Su postura provocó la llegada 'masiva y desproporcionada' de refuerzos policiales y la detención 'sin motivo alguno' de 'dos compañeros'.

En su campaña reivindicativa, los okupas animan a la gente a acudir al centro, porque afirman que 'no es verdad que esté desalojado', a pesar de que ellos mismos aseguraron que la policía cerró el portón de entrada con un candado e 'impidió el acceso al interior'. Los jóvenes que normalmente acceden al recinto explicaron que las actividades que se realizan en este lugar son positivas, pues suponen 'una alternativa al botellón'. Su decisión de ocupar estas naves hace tres años se debió a la necesidad de un espacio para celebrar reuniones y desarrollar una serie de proyectos políticos, sociales y culturales, además de 'reivindicar el uso social de los inmuebles'.

Los okupas aseguran que han hecho una labor de rehabilitación en un lugar que se encontraba en ruinas, sucio y donde no había luz eléctrica, agua o puertas. 'Ha dejado de ser un vertedero y un campo de jeringuillas para convertirse en un sitio cuidado', aseguraron en un comunicado 'oficial', pues prefieren no hacer declaraciones directas a los medios de comunicación al considerar que éstos forman parte del entramado social 'manipulador'.
El CSO está ubicado en el nº 190 del Camino de Ronda
 
 
Córcega
Convergencia nacionalista
Cuatro formaciones políticas corsas crean un partido independentista unitario
 
GARA | CORTE
Cuatro formaciones nacionalistas corsas, incluida la más importante, A Cuncolta, han decidido fusionarse en un partido unitario independentista, Indipendenza, en vísperas del debate parlamentario sobre el proyecto de ley de autonomía limitada para Corsica. El nombre del nuevo partido fue dado a conocer ayer en una asamblea en Corte.

Dicho acto consagra la fusión, que se perfila como una oportunidad para el movimiento nacionalista de reforzar sus posiciones frente al Gobierno y reafirmar sus prioridades. «Enviaremos una señal importante al pueblo corso y al Estado. Los corsos deben tomar su destino en sus manos. Sólo la independencia puede permitir al pueblo corso constituir un Estado moderno», dijo el secretario general de A Cuncolta, François Sargentini, al anunciar hace unos días el plan de fusión.

Mañana, la cámara gala de diputados inicia el examen del proyecto de ley para Corsica, fruto del proceso de Matignon, el diálogo emprendido en 1999 por el Gobierno con la Asamblea nacional corsa. Este diálogo culminó con un acuerdo en julio de 2000 sobre un plan de autonomía.

Los independentistas corsos están «muy inquietos» por los retoques que la Comisión de leyes del Parlamento ha hecho en el texto acordado en julio para evitar escollos constitucionales. «Estoy preocupado. El proceso de Matignon es objeto de resistencias muy fuertes por parte de ciertos parlamentarios que manifiestan un sesgo anticorso», dijo Jean-Yves Talamoni, dirigente de Corsica Nazione.

Los independentistas ya han advertido de que si se reniega del acuerdo de julio, los corsos actuarán en consecuencia. Desde París, interpretan estas palabras como la posible ruptura de la tregua decretada por las organizaciones armadas tras la apertura del diálogo. «Después de un año y medio de alto el fuego, no hay ninguna señal de buena voluntad de París en el asunto de los prisioneros políticos y las redadas continúan», dijo Talamoni.
 
Enlaces Corsos:
 
 
  Macedonia
Los partidos macedonios aprueban la creación de un Gobierno de unidad
Ataques de la guerrilla albanesa al sur de Serbia
 
AGENCIAS | Bujanovac
 
Después de varios intentos fallidos, el Parlamento de Macedonia, reunido en sesión extraordinaria, aprobó ayer finalmente un nuevo Gobierno de concertación integrado por partidos macedonios eslavos y albaneses, con el fin de enfrentar la crisis desatada por el conflicto que mantiene con la guerrilla albanesa. De hecho, el nuevo Gobierno se ha formado bajo presiones de la comunidad internacional ante el recrudecimiento de los combates.

El Parlamento aprobó el nuevo Gabinete con 104 votos a favor y uno en contra, más cuatro abstenciones, después de una jornada en la que surgieron dificultades dados los reparos del albanés Partido de la Prosperidad Democrática (PDP).

El Gabinete estará encabezado por Liubcho Gueorguievski, de la conservadora Organización Revolucionaria Macedonia del Interior (VMRO). Las principales formaciones que participan en el nuevo Gobierno son la VMRO, eslava; la Unión Socialdemócrata (SDSM, eslava); el Partido Democrático de los Albaneses (DPA, albanés), y el también albanés PDP.

El primer ministro se fijó ayer ante el Parlamento como prioridades la seguridad y la estabilización del país y la marginación de los "grupos armados terroristas". "Haremos todos los preparativos políticos, organizativos, militares y materiales para poner fin a las actividades de ese cruel enemigo", manifestó Gueorguievski. Anunció que se reequipará a las modestas fuerzas armadas de 20.000 hombres y que se formarán unidades antiterroristas especiales.

Por otra parte, la situación en el sur de Serbia parece deteriorarse por momentos tras los últimos enfrentamientos del pasado fin de semana cerca de Presevo entre la guerrilla albanesa y las fuerzas gubernamentales a pesar de las conversaciones mantenidas entre los extremistas y las autoridades de Belgrado. Los combatientes del Ejército de Liberación de Presevo, Bujanovac y Medvedja (UCPBM) lanzaron el pasado sábado un violento ataque sobre Bujanovac. La guerrilla albanesa del sur de Serbia disparó "más de cien obuses de mortero" contra posiciones de las fuerzas yugoslavas en los pueblos situados en el norte de Presevo (sureste de Serbia), según declaró el coronel del Ejército yugoslavo Velizar Jovanovic.

 

ESPECIAL ELECCIONES  VASCAS
 
 
 
Ayer, 13 de Mayo de 2001, se celebraron en los territorios de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya que forman parte de la Comunidad Autónoma Vasca en el Estado español, elecciones parlamentarias.
 
Estos comicios en esta parte de Euskadi han sido reiteradamente valorados por los medios de desinformación españoles como "tan importantes políticamente como unas elecciones generales".
 
Desde Andalucía Libre creemos apropiado dedicarles un numero Especial de Urgencia.
 
 
Antecedentes
 

Elecciones - 1994

VOTOS

ESCAÑOS

Nº (*)

%

%

 EAJ-PNV

304.346

29,32

22

29,3

 PP

146.960

14,16

11

14,6

 HB

166.147

16,01

11

14,6

 PSE-EE/PSOE

174.682

16,83

12

16

 EA

105.136

10,13

8

10,6

 IU-EB

93.291

8,99

6

8

 Unidad Alavesa

27.797

2,68

5

6,6

Fuente: Anuario EL PAIS.

 
 

Elecciones - 1998

VOTOS

ESCAÑOS

Nº (*)

%

%

 EAJ-PNV

350.322

28,01

21

28

 PP

251.743

20,13

16

21,3

 EH*

224.001

17,91

14

18,6

 PSE-EE/PSOE

220.052

17,60

14

18,6

 EA

108.635

8,69

6

8

 IU-EB

71.064

5,68

2

2,6

 Unidad Alavesa

15.738

1,26

2

2,6

*En 1994 Herri Batasuna (HB).

 
Las elecciones en la CAV en 1998 se celebraron en plena vigencia de la tregua de ETA y mientras PNV, EA, EH y EB-IU formaban parte operativa del Foro de Lizarra, un acuerdo de base democrática que diagnosticaba la naturaleza política del conflicto vasco, apostaba por el dialogo y la negociación política sin vetos ni exclusiones como única vía eficaz de resolución en condiciones de ausencia de acciones de ETA y que condicionaba el marco político resultante exclusivamente a la voluntad democrática de la ciudadanía vasca sin corsés previos.
 
ETA rompió su tregua a los 14 meses, abriendo con esa decisión una nueva etapa en la situación política vasca. El anuncio del reinicio de sus acciones tuvo como primera consecuencia política, tras varias vicisitudes, el abandono del Foro de Lizarra por parte de EB-IU.
 
La ruptura de la tregua se debió a varios factores interrelacionados.
 
A saber, 1º. La negativa desde el Estado español a admitir cualquier perspectiva de avance hacia el reconocimiento de la Soberanía Nacional vasca y su derecho a la autodeterminación. Esta posición fue compartida y apoyada tanto por el PP como por el PSOE. Más aún, el Gobierno español del PP abundó en gestos (declaraciones, dilaciones, detenciones, incumplimientos, mantenimiento de la dispersión de presos...) destinados a dificultar el mantenimiento de esa situación que valoraba como políticamente perjudicial. . La timidez y renuencia por parte del Gobierno PNV-EA, formado con el apoyo de EH, a plasmar en hechos sus compromisos de impulsar un proceso soberanista. . La impaciencia de los sectores hegemónicos en el MLNV por ver concretados esos compromisos. Esta postura de la izquierda abertzale era sustentada en una evaluación erróneamente optimista sobre las bases reales de la recuperación electoral de HB-EH, acompañada de una estrategia voluntarista sobre la articulación entre proceso soberanista y plasmación de la territorialidad para superar la división de Euskadi entre la CAV, Navarra (en el Estado español) más Iparralde (en el Estado francés). . El rechazo de ETA a admitir el final definitivo de su papel como agente político sobre la situación vasca.
 
A partir de ahí la situación política inicio una paulatina degradación.
 
La patronal vasca Confebask reafirmó su sostén al marco estatutario y constitucional. Las organizaciones sindicales nacionalistas ELA y LAB (que juntas disponen de la mayoría sindical en Euskadi), por su parte, terminaron rompiendo su acuerdo de unidad de acción.
 
El Estado español -a través de las iniciativas del juez Baltasar Garzón- desarrollo una escalada represiva de criminalización progresiva del conjunto de la izquierda abertzale, cambiando el principio de castigo por responsabilidad penal por el de persecución por afinidad política o ideologica. Consecuencias de está política -que enlaza con anteriores hechos como el cierre del diario EGIN o el encarcelamiento de la Mesa Nacional de HB- fueron la ilegalización de Xaxi y Ekin; las detenciones de militantes abertzales comprometidos con la desobediencia civil como Sabino Ormazabal, entre otros; las diligencias contra la coordinadora de alfabetización en euskera; el encarcelamiento del periodista Pepe Rei y el cierre de la revista Ardi Beltza y recientemente la ilegalización de la organización juvenil Haika. Su tesis central es que ETA no es sólo la organización que planea, prepara y ejecuta atentados sino un entramado que engloba a quienes trabajan en cualquier ámbito social con principios y objetivos que, a su criterio, coinciden con los de ETA. Este criterio permite la modulación de la ampliación e intensidad de la represión según las necesidades de la coyuntura política.
 
ETA, por su parte, desarrolló una irracional escalada de atentados con tiros y bombas; buscando afirmar su pretendida fortaleza operativa y manifestar así su capacidad de condicionar el curso político vasco. Entre la decepción, el hastió y el rechazo crecientes de la población, ETA atentó contra representantes del PP y del PSOE, entre otros, tanto en Euskadi como en otras naciones del Estado español, buscando contribuir a tensar la situación entre el bloque españolista y el nacionalista y dificultar sobre todo el restablecimiento de un marco político similar al que en su día definió el Pacto de Ajuria Enea: acuerdo estatutista del conjunto del mapa político vasco (con la excepción de la izquierda abertzale); sostenido y vertebrado en un pacto de gobierno conformado a partir del eje PNV-PSOE. Ante las acciones de ETA, EH fue incapaz de ir más allá de lamentar las muertes y el sufrimiento que provocaba; tratándola como una especie de expresión presuntamente inevitable y fatal de la situación.
 
A lo largo de estos meses, mientras PP y PSOE desarrollaban una estrategia de acoso y derribo contra el Gobierno PNV-EA, la totalidad de los medios de comunicación españoles (prensa, radio y TV) desarrollaban un discurso uniforme virulento y beligerante de condena al conjunto del nacionalismo vasco (asimilándolo en bloque a ETA, directamente o como cómplices o beneficiarios); de afirmación españolista y propaganda proconstitucional y estatutaria. A ello dedicaron horas y horas de emisión en informativos y programas especiales e incontables paginas, tanto de presuntas noticias como de opinión.
 
Realizamos ahora un repaso de la actuación y objetivos de las diferentes fuerzas politicas.
 
 
 
  
Fuerzas de referencia española
 
 El Partido Popular, partido de la derecha españolista postfranquista, encabezo la ofensiva. Su eje político era considerar condición necesaria para la normalización española en Euskadi la salida del Gobierno del PNV. El PNV, a sus ojos, se había demostrado un aliado desleal del Régimen español por haber llegado a plasmar políticamente su viejo ideario soberanista en forma de acuerdos con ETA y rubrica del Pacto de Lizarra. La tranquilidad española, según su análisis, exigía el desalojo del PNV y con él la destrucción de todos aquellos elementos materiales e ideológicos que, consecuencia de su ocupación ininterrumpida del Gobierno autónomo, a su entender, habían contribuido a afirmar una identidad vasca contrapuesta a la española o no suficientemente supeditada a ella, de la que ETA y la izquierda abertzale extraían también legitimidad. Acusando al PNV de racista y nazi -a través de su cohorte mediática-, tachándolo de colaborador y cómplice de ETA, afirmando que la única vía de eliminación del terrorismo era la policial y rechazando que existiera ningún contencioso político nacional pendiente, el PP creía llegado el momento de "tirar al niño (el nacionalismo vasco en su conjunto) con el agua sucia (ETA)". Su objetivo era ejecutar un salto cualitativo en la españolización de Euskadi -vieja aspiración de la derecha postfranquista española- a la vez que ganar una posición inatacable en el resto del Estado español como abanderado de un españolismo compartido por el resto de fuerzas políticas estatales.
 
En esa estrategia usó hasta la saturación a plataformas presuntamente cívicas pretendidamente independientes constituidas al efecto -Foro Ermua, Basta Ya, Plataforma Libertad, Movimiento contra la Intolerancia, etc- tras la que parapetarse y resguardarse; dejándoles buena parte del protagonismo en su propaganda contra el derecho a la autodeterminación, a favor de la Constitución española, contra el PNV definido como "cómplice de ETA" y por supuesto de apoyo a las acciones punitivas contra ETA y lo que también es importante, contra la izquierda abertzale. El discurso de estas pantallas evidenció hasta que punto puede ser reaccionario y antidemocrático un discurso apologético de un Estado burgués democraticoparlamentario en circunstancias de opresión nacional. Estos montajes, que recibieron cuidadoso, amable e intenso seguimiento mediático, estuvieron encabezados por algunos intelectuales neoliberales como Savater, a proa de una plantilla que mezclaba afines con PP y con PSOE. Es conveniente anotar la circunstancia de que buena parte de sus figuras destacadas comparten un origen político estalinista (habiendo roto con el PCE en diversos momentos) lo que evidencia hasta que punto el españolismo impregnó al estalinismo español en general y al vasco en particular. Es el caso de sujetos como Ibarrola, Vidal de Nicolás, López de la Calle -asesinado por ETA-, Elorza,...; unos integrados formalmente y otros asimilados a través de trabajo como columnistas: Jiménez Losantos, Pradera, etc.
 
El antiguo delegado del Gobierno español de UCD, Mayor Oreja, Ministro del Interior del Gobierno Aznar, encarnó  este proyecto en sintonía con el propio Aznar. Su objetivo: un Gobierno PP-PSOE en la CAV.
 
 
El PSOE es un partido social-liberal españolista, que tiene sobradamente acreditado su compromiso con el Régimen monárquico-constitucional español. Si en etapas precedentes, el Estado español recurrió a la guerra sucia a través de siglas como el BVE o la Triple A, durante los gobiernos del PSOE tuvo lugar la actuación de los GAL, a consecuencia de lo que un exministro del Interior del PSOE y un exsecretario de estado -entre otros altos cargos políticos y policiales- fueron condenados (y luego indultados por el PP) en alguna de sus causas abiertas sin que, por supuesto, se desentrañaran ni purgaran todas las altas responsabilidades implicadas. 
 
La etapa de tregua evidenció hasta que punto es esencial en la identidad del PSOE el españolismo, tanto en Euskadi como fuera de allí. El pretendido sector vasquista del PSOE no pasó de los susurros, en tanto el partido aparecía como tal intensamente implicado en evitar cualquier atisbo de reconocimiento del derecho a la soberanía vasca, en buena medida, preocupado porque Euskadi ejerciera el papel de primera pieza en una teoría del dominó que condujera a la desintegración de España, dada su naturaleza plurinacional.
 
La dinámica política lógica y coherente a sus pronunciamientos públicos lo fue acercando paulatinamente al PP, preocupado porque este le arrebatara la bandera españolista en su totalidad, tanto dentro como fuera de Euskadi. Durante cierto tiempo, su dirección de Madrid vio con preocupación que este proceso condujera a una difuminación definitiva de sus ya de por sí muy finos y débiles perfiles diferenciados en relación al PP, pero finalmente primó el temor a ser acusados de traidores a España si mantenían abiertas puertas explicitas a un nuevo acuerdo con el PNV. Por ello, el PSOE propuso y consiguió del PP, la firma de un Pacto españolista -autodefinido como Acuerdo por las Libertades- que, aunque incluía una condena explicita al PNV, significaba de hecho que las temidas acusaciones de tibieza patriótica española desde el PP no acabarán de consumarse. Prácticamente, sólo Odón Elorza, alcalde de Donosti, siguió apostando públicamente por no cerrar los puentes con el PNV. Nicolás Redondo, acompañado de su antigua rival, la histéricamente españolista Rosa Diez, por el contrario, apostaron claramente por un Gobierno PSOE-PP/PP-PSOE.
 
Aún así, de forma discreta, el PSOE en Madrid ha seguido manteniendo contactos con el PNV y no es casualidad que paralelamente, en estos últimos meses y aún en medio del fragor de la batalla, periódicos, radios y tv locales vinculados al PNV han llegado a acuerdos de colaboración y coparticipación con el Grupo PRISA (editor de EL PAÍS) y soporte mediático-orientador político del PSOE; negocios en si mismos que no dejan de ser significativos.
 
 Izquierda Unida-Esker Batua, la federación vascongada de IU, ocupa un lugar político singular en el escenario vasco, trabajosamente adquirido en los últimos años. Muy condicionada por la posición estatal de IU, aprovechando su fragmentación interna y utilizando a tope el doble discurso convertido en regla y arte, ha sabido crearse una imagen propia en Euskadi, beneficiándose asimismo de las incontables torpezas del discurso acartonado y berroqueño de EH, de una parte y de la benevolencia desde el PNV, de otra.
 
IU-EB forma parte de IU. IU, formalmente, está por el derecho a la autodeterminación (tanto para Euskadi... como para Madrid o Murcia), que destaca en su discurso en Euskadi en la misma proporción que lo difumina fuera, aunque subraya que su proyecto es un Estado español federal, lo que si es convenientemente publicitado fuera. Su modelo de proceso de cambio se atiene rigurosa y estrictamente a la propia normativa constitucional, que lo hace dependiente del acuerdo de fuerzas como PP-PSOE y por tanto objetivamente inviable e impracticable. Otro elemento de su discurso es el sonsonete que pretende escindir reivindicaciones sociales (o confrontación derecha/izquierda) de proyecto nacional (democrático o reaccionario) como si no estuvieran íntimamente unidos en cuanto a escenarios y enemigos: el Estado burgués español (aunque eso quizá suene excesivamente leninista en estos tiempos).
 
IU-EB formó parte del acuerdo de Lizarra y resistió incluso un cierto tiempo dentro de él después de que unilateralmente la dirección estatal de IU decidiera abandonarlo e instar a su organización vasca a hacer lo propio. Consiguió del PNV una reforma democrática de la ley electoral que bajaba el umbral para obtener representación del 5% al 3% (con la oposición antidemocrática de PP-PSOE). A lo largo de este periodo, no participó en Euskadi del discurso fanáticamente españolista del PP-PSOE, sin por ello atenuar su clara condena de las acciones de ETA. El tufo reaccionario postfranquista del PP facilitó su denuncia nítida contra Mayor Oreja y sus criticas al entreguismo del PSOE hacia el PP. 
 
Internamente dividida crónicamente entre un 55-60% afín a Madrazo y un 40-45% articulado en torno al PCE (que mantiene, aún actualizada, su vieja tradición españolista que tan caracterizadamente encarnaron en su día estalinistas ilustres como Ibarruri, Uribe, Hernández, Ormazabal o Tueros), ha tenido que defenderse y soportar los ataques de la fracción Frutos (algunos de cuyos adlateres como Marset han firmado textos de Basta Ya) predispuesta a sacrificar la implantación electoral de su federación vasca a cambio de asumir sin ambigüedades ni contradicciones un españolismo sin mácula.
 
Realmente, la posición de IU-EB nunca ha podido tacharse objetivamente de radical y mucho menos de nacionalista vasca. Su propuesta gubernamental básica, reiteradamente defendida tanto por Madrazo como por Llamazares, así lo define y acredita. IU-EB ha defendido hasta la saciedad un Gobierno PNV-PSOE-IU que, bajo la excusa del no frentismo, partía de reconocer de hecho, el veto españolista interno en Euskadi y apuesta por una normalización política estatutaria. Aún así, los mentideros políticos contemplaban la hipótesis de que, en caso de ser necesarios sus escaños, para configurar mayoría suficiente, IU-EB hubiera estado dispuesta a conformar un Gobierno PNV-EA-IU -de contenidos también estatutistas- aún a costa de graves conflictos con IU. Para prepararse a esta hipótesis, que incluso conllevaba el riesgo de escisión interna y separación de IU, Madrazo habría copado con sus fieles todos los puestos de salida en las listas de IU-EB.
 
 
 
 
Fuerzas de referencia vasca
 
El Partido Nacionalista Vasco, partido nacionalista burgués de tradición social-cristiana e implantación interclasista, ha gobernado la CAV ininterrumpidamente, en solitario o en coalición con EA o con el PSOE, desde su constitución. En su practica siempre supo conciliar sus hechos autonomistas y hacerlos convivir con sus aspiraciones ideológicas independentistas; reafirmadas siempre al mismo tiempo que postergadas a un futuro indeterminado. Con el Concierto Económico (y unas cuantificaciones favorables en el cupo) en una mano y su permanente ambición de representar al conjunto del país en la otra, ha ido tejiendo una especie de "Estado de bienestar" vasco; acompañando al neoliberalismo pero sin distinguirse ni señalarse por ello, como ocurre con su referente catalán, CiU. Sus posiciones sociales no son perceptiblemente diferentes, por ejemplo, a las del PSOE (y por extensión a de quienes a la primera oportunidad pactan con el PSOE para defender y hacer su política). No es el partido de la gran burguesía vasca, como tienen querencia a retratarlo desde quienes quieren justificar su españolismo con análisis clasistas que nunca usan en su propio país. Es el partido de la burguesía nacionalista (media y pequeña) a las que suma hondas raíces populares, en tanto las grandes corporaciones con matriz vasca mantienen su tradición de afinidad con la derecha españolista.  Aunque PP-PSOE han intentado reiteradamente retrotraerlo a las ideas racistas decimonónicas de su fundador Sabino Arana, el PNV ni como fuerza ni como sector social es ni más ni menos chauvinista que otras formaciones vascas, catalanas, andaluzas o españolas; más aún, recientemente voto contra la reforma regresiva de la Ley de Extranjería propuesta por el PP (con una coherencia que no pudo verse, por ejemplo, en el PSOE). Incluso en el terreno democrático, para mantener su capacidad de representación social y como elemento de su permanente juego de presión/negociación con Madrid, mantiene una tradición de memoria y denuncia democráticas frente al origen del Régimen español vigente y sus actividades, singularmente favorable si la comparamos con la del resto de fuerzas políticas (izquierda parlamentaria española incluida). En resumen, es la derecha nacionalista con ambición y practica hegemónicas de un país con un alto nivel de desarrollo económico y una trayectoria acrisolada de combatividad social.
 
La marea levantada tras el asesinato del concejal del PP de Ermua, Miguel Ángel Blanco y los acontecimientos posteriores (junto a otros elementos como el proceso de construcción europea) hicieron al PNV reflexionar sobre el interés de tomar iniciativas de pacificación que sabía vinculadas a acuerdos sobre principios, métodos y objetivos soberanistas. De ahí sus acuerdos con ETA y su participación en el Foro de Lizarra. Una vez alcanzada la tregua, sin embargo, las dos almas del PNV -autonomista e independentista- entraron en conflicto conduciéndole a la dilación y a la paralisis. El tipo de propuestas recibidas desde ETA y desde EH ayudaron a que cristalizara esa situación, permitiendo al PNV reafirmarse en sus objetivos mientras mantenía la indefinición y la ambigüedad en las vías, los plazos, los metodos. Instalado en ese espacio intermedio, la ruptura de la tregua lo colocó en una posición política difícil y con una situación parlamentaria de minoría mayoritaria tras el abandono del Parlamento por EH y la ruptura de sus acuerdos con la izquierda abertzale.
 
El PNV optó por ganar tiempo, soportando el ataque furibundo mediático y político del bloque españolista. Tras reafirmar socialente su imagen institucional de continuidad y centralidad, atendió la exigencia de adelanto electoral y a renglón seguido formalizó coalición con Eusko Alkartasuna a costa de aceptar en su manifiesto programático un recordatorio genérico del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco. El acuerdo con EA era imprescindible para culminar su apuesta. Una comparecencia separada entre PNV y EA hubiera obligado a ambas partes a explicitar sus proyectos de futuro. La previa ofensiva y acoso españolista, sin embargo, justifico la alianza por razones de salvación nacional frente a la amenaza de desembarco españolista.
 
Resguardado el flanco soberanista y la unidad nacionalista con el acuerdo con EA, el escenario quedó dispuesto para un discurso político de la coalición PNV-EA asentado en tres ejes: a. Una afirmación identitaria nacional vasca, amenazada por el españolismo. b. Una reivindicación del marco estatutario, eso sí sólo bajo gobierno nacionalista (la imagen de "Euskadi gobernada desde Euskadi"), como instrumento comprobado eficaz para preservar y defender esa identidad vasca y el bienestar de los vascos. c. Una alerta intensa sobre las consecuencias regresivas que podría reportar la perdida del gobierno y su pase a control por parte de las fuerzas españolistas. El miedo real a la posibilidad de que ganara Mayor Oreja (provocado por sus mismas declaraciones) y el desencanto y el desacuerdo con la línea de EH, generarían las condiciones para la movilización electoral masiva y su concentración de voto nacionalista en las candidaturas de PNV-EA.
 
En resumen, un discurso nacionalista autonomista. No habían de aparecer en su campaña, no ya los medios o pasos para avanzar hacia la Soberanía Nacional sino ni siquiera la Soberanía como objetivo político (como afirmación de derecho se considera implícita en la identidad vasca, aún estando destinada a no ejercerse). Por su parte, el dialogo se presentó como vía hacia la paz no hacia la soberanía; como elemento diferenciador frente a la exclusión, la vía exclusivamente policial o la revancha que acompañaban el discurso de las fuerzas españolistas y como justificación de la pasada trayectoria (PNV-EA dialogaron con ETA, cierto; pero también dialogó el PSOE en Argel o el PP en Suiza etc). En otras palabras, fue el PP-PSOE el que dijo que el PNV estaba por la soberanía vasca, no el propio PNV al que no le hacía falta. La coalición PNV-EA se presentó a si misma como conservadora de lo existente (la autonomía nacionalista) y central, en el sentido de equidistante frente a los dos extremos: "regresivos" revanchistas (PP-PSOE) o "aventureros"(EH); aspecto este que remacho el propio Ibarretxe al explicitar a los dos días de concluir la campaña que excluía de antemano gobernar con los votos de EH, directa o indirectamente.
 
Este discurso suponía de entrada una victoria política del bloque PP-PSOE porque, de hecho, el debate electoral se situaba entre dos formas de gestionar el mismo marco político: la nacionalista y la españolista (cuando Lizarra, por ejemplo, en lo que hacia hincapié era en el cuestionamiento de ese mismo marco como suficiente para resolver las reivindicaciones y carencias de la identidad y la sociedad vascas) mientras el rechazo explicito a ese marco quedaba restringido a EH que quedaba políticamente aislada (obviamente, por responsabilidades políticas propias y también por opciones ajenas).
 
 
Eusko Alkartasuna, nació como consecuencia de la ruptura del PNV. Definida como una fuerza de izquierda nacionalista socialdemócrata explícitamente independentista y contraria a las acciones de ETA, desde su formación ha estado permanentemente atrapada entre la tentación del retorno a la vieja casa peneuvista o la consolidación de un proyecto y una identidad políticas específicas.
 
Acompañó al PNV en la gestación de la tregua y en los hechos que siguieron a su ruptura por ETA. Con un discurso más nítidamente soberanista, planteo propuestas articuladas propias a las que no acompañaron iniciativas políticas que confirmaran su autonomización en relación al PNV.
 
Planteada la convocatoria electoral, el PNV volvió a colocarla en la tesitura de optar bien por plegarse al PNV al amparo de una coalición que subrayara la bipolaridad y la situación de emergencia nacional, asegurándose a cambio su presencia parlamentaria con grupo propio; bien por arriesgarse a una comparencia separada asentada en sus perfiles políticos específicos más coherentemente nacionalistas y socialmente progresivos que situara el debate electoral en clave multipolar y como confrontación de propuestas definidas de salida a la situación, buscando y pudiendo atraer a los sectores críticos de EH, aún a costa de jugarse el todo por el todo.
 
EA escogió formalizar alianza con el PNV; sabiendo que ello implicaba que su discurso iba ser sepultado por la pragmática línea electoral del PNV (descrita más arriba).
 
 
 Euskal Herritarrok, formación heredera de Herri Batasuna, expresión política de lo que se conoce como Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), nació encarnando un momento de auge e iniciativa políticas del MLNV como consecuencia de la tregua de ETA y de la formalización del acuerdo de Lizarra para ir deslizándose paulatinamente hacia la parálisis política y la amplia decepción de las expectativas e ilusiones que acompañaron a su nacimiento en el seno de la izquierda y la sociedad vascas.
 
Durante la tregua no fue capaz de plasmar iniciativas políticas y proponer proyectos de avance soberanista susceptibles de colocar en posición incomoda al PNV e ir ganando espacios y afianzando la nueva situación. No se generó movilización social ni se explicitaron consecuencias del proyecto soberanista en aspectos concretos o sectoriales que motivaran la incorporación de nuevos sectores y el desgajamiento de nuevas áreas sociales del ámbito de influencia españolista. Por contra, las propuestas de ETA de construcción nacional, ideológicas y leguleyas, obsesionadas por implicar formalmente a toda Euskadi y por negar la realidad política y social derivadas de la división institucional y territorial, facilitaron al PNV su repliegue y parálisis, calificando de absurdas y frívolas a las propuestas provenientes de la izquierda abertzale.
 
La ruptura de la tregua fue una decisión unilateral de ETA en un acto de soberbia que, ante su falta de reacción, dejó desairada y en ridículo a la dirección de EH. Era previsible que, tras lo ocurrido, la pelea entre PNV y EH por la adjudicación de responsabilidades en la frustración de las ilusiones de cambio abiertas con la tregua, haría caer socialmente la mayoría del peso de la culpa sobre las espaldas de EH. 
 
A partir de ahí, EH tuvo que actuar a la sombra y bajo la carga de las acciones de ETA. EH, ni por razones penales ni por razones políticas, defiende o justifica ninguna de las acciones de ETA; tampoco las critica o rechaza políticamente; las lamenta humanamente, las considera un hecho fatal reiterado que, no se sabe por qué mecanismos, deriva de forma mecánica y cuasiobjetiva -como si no interviniese en ello unas decisiones políticas libres- de la existencia de un conflicto político nacional entre Euskadi y España. ETA, además, desarrollaba una línea de actuaciones, entre otras múltiples consideraciones adjudicables, cargadas de nihilismo ciego.
 
Todo ello condujo al aislamiento político y social paulatino de EH y al desgajamiento de sectores que se aglutinaron inicialmente en su torno como Zutik-Batzarre. Mientras tanto, EH se veía forzada a ejercer el autismo político y sumergir su retroceso en declaraciones triunfalistas sin base y en una reafirmación voluntarista tanto en la acción (convocatoria de Huelga General en solitario) como en la propuesta política, concretada en las sucesivas versiones de sus modelos soberanistas construidos siempre en torno a Udaltbiltza (la asamblea de representantes municipales nacionalistas), despreciando las potencialidades de una utilización rupturista y nacional del Parlamento vascongado en una estrategia de construcción nacional y confrontación con el Estado español orientada a iniciar un proceso nacional constituyente por encima y al margen de la Constitución española
 
En las cercanías electorales, EH jugo primero con la incógnita sobre si daría o no, gratis o no, sus votos al PNV para frenar a Mayor Oreja en caso de ser necesario como llave para finalmente ser desairado por el rechazo previo a usar sus votos desde la coalición PNV-EA. Ciertamente, compareció en campaña como la única candidatura clara, nítida y coherentemente soberanista, pero perdida la credibilidad política, esto ya era irrelevante.
 
 
 
Resultados y Perspectivas
 
PNV-EA celebran su victoria
 
Resultados Globales 2001
 

PAÍS VASCO

2001

1998

 

Nº VOTOS

%

ESCAÑOS

Nº VOTOS

%

ESCAÑOS

 EAJ-PNV/EA

599.746

42.7

33

458.957

36.7

27

 PP

323.918

23.0

19

267.481

21.3

18

 PSE-EE/PSOE

250.919

17.8

13

220.052

17.6

14

 EH

142.784

10.1

7

224.001

17.3

14

 EB-IU

78.448

5.5

3

71.064

5.6

2

 % Abstención

  20.1 %

 % Escrutado

  100.0 %

  Actualizado a las: 23:20:12 - Fuente: Gobierno Vasco.

 Datos detallados y comparados en enlace "Resultados Elecciones" y "Graficos Elecciones"
 
 
Las elecciones vascas de 2001 consiguieron un altísimo nivel de participación (80%), movilizando al conjunto de la sociedad y ofreciendo una imagen de su realidad.
 
La coalición PNV-EA obtuvo una gran victoria política, sus mejores resultados en escaños (33), votos (600.000) y porcentajes (42,6%), siendo la primera fuerza en los tres territorios. El bloque españolista PP-PSOE fracasó y vio frustradas sus expectativas, siendo y sintiéndose derrotado. EH sufrió una gran derrota política, perdiendo votos y porcentajes en proporción abrumadora no sólo en relación a 1998 sino a 1994, evidenciando que su suelo ha estallado al obtener la izquierda abertzale sus peores resultados desde 1980. EB-IU subió un escaño y 7.000 votos más obteniendo un buen resultado en relación a sus aspiraciones.
 
PNV-EA confirma su centralidad política. Se encuentra en disposición de optar por un Gobierno en solitario o de pactar bien con EB-IU en una primera fase o con el PSOE, una vez digieran su derrota.
 
Resulta triste comprobar, por cierto, como rabiosos comentaristas españolistas de diversos medios, creyéndose su propia propaganda, daban -a la luz de los resultados- como cosa hecha la independencia de Euskadi a pocos años vista.
 
También procede recordar que de los 33 diputados de la coalición PNV-EA, siete pertenecen a Eusko Alkartasuna, que tendrá grupo parlamentario propio y gana un escaño en comparación a los que tenía en la anterior legislatura. EA ya se manifestó internamente en desacuerdo con cogobernar con el PSOE. EA tendrá ocasiones sobradas y pronto para ir teniendo que plasmar su definición soberanista. Los sectores más moderados del PNV -Ibarretxe, Atutxa, Ezkuna, Anasagasti...- ya se pronuncian por consolidar una resurrección estatutista, abandonando cualquier perspectiva soberanista, orientándose estratégicamente hacia el PSOE bajo la argucia de reconocerle el derecho de veto político al sector españolista.
 
La derrota política de Aznar y el PP, indiscutible y notoria, no ha de evitar anotar que veinte años de autonomía constitucional han reducido el diferencial entre partidos de referencia vasca y española a sólo un 6,1% (incluyendo en los partidos españoles a IU-EB que tuvo un 5,6%); en 1986 fue de un 36,9%. Si es su techo o no está por ver.
 
El PSOE, el equipo político B del españolismo, también ha fracasado. Tras tan alto esfuerzo con tan menguados resultados políticos se han dado tiempo para hacer mudanza, ubicándose en una oposición constructiva.
 
En EB-IU, Madrazo ha consolidado su posición interna. Con una prisa vomitiva Llamazares ya ha pedido cambiar el pacto españolista de manera que IU pueda entrar. EB-IU también se declara compatible gubernamentalmente a toda marcha con la "derecha nacionalista", el PNV, más el PSOE. Habrá que recordarlo cuando desde IU se acuse propagandisticamente a la izquierda nacionalista de ser proclive a entregarse a las derechas nacionalistas.
 
El MLNV tiene pendiente de forma inexcusable un debate estratégico, táctico, ideológico, organizativo. Los porcentajes previos del proceso Batasuna no valen para nada. No hay suelos en política; tampoco techos ciertamente. El desastre electoral de EH supera todos los parámetros previsibles en todos los ordenes comparativos planteables. Es obvio que la izquierda abertzale civil queda debilitada ante las posibles nuevas medidas represivas que pueda tomar el Estado español, en la linea de sus ultimas actuaciones.
 
De entrada, si a ETA le quedara un resto de racionalidad y coherencia políticas y de capacidad de superar el mesianismo militarista, declararía una tregua inmediata, cuanto antes mejor.
 
De entrada, también, EH debería revisar sus propuestas estratégicas de construcción nacional y archivar sus elucubraciones sobre el papel de Udaltbiltza, los atajos para implantar la territorialidad nacional, etc, con la honestidad política y la capacidad autocríticas imprescindibles en este momento para tampoco caer en una deformación pendular.
 
 
Dos notas finales anexas.
 
1ª. Con todas las reservas que imponen los resultados y sobre todo lo que políticamente puedan aportar en el futuro, lo que subjetivamente nadie nos podrá quitar son los momentos de profunda satisfacción y regodeo que nos han regalado estos datos al comprobar las reacciones, al ver las caras, al oír las frases atribuladas y las maldiciones de todos esos -políticos del PP, del PSOE; portavoces o firmantes del Foro Ermua, Basta Ya, Plataforma Libertad...; y plumíferos varios- que constituyen la larguísima lista de quienes han disfrutado del monopolio mediático, particularmente en Andalucía, hasta niveles de manipulación y bombardeo intoxicador españolista que, dudamos, hayan sido superados ni en pleno vigor de regímenes como el de Milosevic.
 
2ª. Para Andalucía, obviamente, los resultados vascos no pueden sustituir el trabajo pendiente del MLNA. Más aún, si se confirmara la hipótesis de una gestión estatutista, habría que recordar que la usual contraprestación que suele aportarse desde Madrid para facilitar esas circunstancias suele costearse a las espaldas de quienes, como Andalucía, andan huérfanas de protección política nacional y proyecto nacional propio implantado socialmente. Por supuesto, como siempre ocurre, de nuestras derrotas y carencias como nación sólo seremos responsables por acción u omisión los propios andaluces.
 
 
 
Enlaces para ampliar Información sobre Euskadi:
 
 
ABK,
 
Prensa Vasca:
GARA, 
 













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