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Asunto:[BoletinAndaluciaLibre] n 84 - Marcha a Rota - Conflicto en Pinos Puente - Pe sca, fracaso andaluz - Albaneses, de Kosovo a Macedoni a...
Fecha:Martes, 3 de Abril, 2001  03:47:22 (+0200)
Autor:Andaluca Libre <andalucialibre @.......es>

  Andalucía Libre
   Independencia    República    Socialismo

n 84
Cita Nacional:
Granada, 2 de Enero de 2002
Toma NO; Viva Andalucía Libre
 
En este Correo:
 
*Andalucía, XVI Marcha a Rota
*Gitanos y payos protestan en Pinos Puente...
  Opinión, Problemas sobre problemas
*Ruptura de las negociaciones pesqueras Marruecos-Unión Europea
  Opinión, Pesca, fracaso nacional
*Opinión, Una estatua indecente
* Albaneses,
   Tino Brugos, De Kosovo a Macedonia pasando por Presevo 
*Sugerencias, Enlaces, Directorio, Música
 
--oOo--
 
 
 Andalucía
XVI Marcha contra la base de Rota
Andalucía Libre
 
Ante el cordón policial
 
Entre 3.500 (según la Policía local) y 10.000 personas (según los convocantes), participaron en la XVI Marcha a Rota, que se desarrolló entre El Puerto de Santa María y la puerta de la Base yanqui el pasado domino 1 de Abril.
Este año la Marcha tuvo como preámbulo otra Marcha que, saliendo de la Base yanqui de Morón el 27 de Marzo dio paso a este tramo final; previa concentración en el tradicional punto de partida del Parque Calderón de El Puerto.
El lema de esta edición recordó la indeseada presencia sobre territorio andaluz, en la colonia británica de Gibraltar, del submarino nuclear averiado Tireless: "Rota y Gibraltar, peligro nuclear; OTAN NO, Bases fuera".
Al lado de personas provenientes de todos los puntos de Andalucía, participaron también representaciones extranjeras de Portugal, Marruecos, Alemania, España e Italia.
Los convocantes subrayaron la ausencia de fuerzas, como el PSOE, que sí apoyaron la pasada manifestación en Algeciras contra el Tireless, en un acto más de coherente incoherencia; más aún teniendo en cuenta el acuerdo pactado entre el Gobierno español y los Estados Unidos que amplia las instalaciones yanquis en Rota y consolida su papel como base fundamental para el dispositivo militar yanqui.
La Marcha fue convocada por una plataforma donde coincidieron fuerzas políticas y sociales de la izquierda andaluza y sucursales andaluzas de la izquierda española.
 
 
Pinos Puente:
Cientos de gitanos protestan por el temor a que lleguen más al pueblo
El rumor de que se crearán casas para calés saca a la calle a 3.500 personas en breve tiempo en Pinos Puente
 
Protesta en Pinos Puente

susana ropero/manuel rivera • pinos puente IDEAL

Un rumor sobre la construcción de viviendas para familias gitanas de fuera del municipio causó ayer la ira de la población. Las protestas se iniciaron por la mañana con una concentración frente a las puertas del Ayuntamiento, a la que asistieron más de 150 personas. Por la tarde, los propios vecinos convocaron una manifestación a la que asistieron más de 3.500, entre ellas cientos de habitantes de etnia gitana. Éstos tampoco aceptan la llegada de más personas de esta raza, al considerar que de esta manera aumentará la inseguridad ciudadana. El alcalde, Manuel Bejarano, no cree que esta reacción tenga tintes xenófobos ni racistas, sino que se produce por el miedo que está causando la droga y los robos. También negó que el proyecto de construcción de viviendas sea cierto.

 Un falso rumor. Una mentira que ha inventado alguien. Así es como el primer edil respondía a la pregunta sobre la supuesta construcción de viviendas para acoger a familias gitanas de otros lugares. Bejarano Zafra afirmó que no hay ningún proyecto para construir este tipo de casas y, si lo hubiese, serían para las familias de Pinos Puente que las necesiten.

Estas declaraciones la realizó tras la concentración que tuvo lugar momentos antes frente a la casa consistorial. Esta medida de protesta fue totalmente improvisada, pero logró reunir a decenas de vecinos del municipio mientras el alcalde recibía a un grupo de personas que le pedían explicaciones sobre este rumor. La comisión mostró su rechazo a la construcción de viviendas para gitanos de fuera.

Según una vecina, éste es un rumor que se conoce desde hace por lo menos un año. Estamos investigando en el Ayuntamiento de Granada, ya que se dice que se quiere desmantelar el polígono de Almanjáyar y distribuir a los gitanos de allí entre varios pueblos.

Ya por la tarde, los vecinos de Pinos Puente se unieron a una manifestación que, convocada por los propios ciudadanos, logró sacar a la calle a más de 3.500 vecinos, que recorrieron las principales calles de la localidad. Durante el acto se gritaron frases como ¡Qué no queremos más!, refiriéndose a personas gitanas. Curiosamente estas palabras salieron de boca de muchos vecinos de esta etnia que allí se encontraban. No queremos más forasteros aquí, afirmó Manuela, una mujer gitana que asistió al acto de protesta. Otra vecina lo corroboraba: No podemos estar tranquilos ni cuando dormimos, porque, aún estando dentro de las casas, se meten en ellas a robarnos. Otra joven gitana aseguraba que Pinos Puente está infestada de droga, y los que la venden, la gran mayoría son gitanos que han venido de fuera.

Inseguridad

En la manifestación se pudieron leer pancartas en las que se decía ¡No queremos drogas ni delincuencia!, además de la frase que se vitoreó en todo momento: ¡No queremos más!. Los vecinos que participaron en la protesta recorrieron las principales calles de la localidad, e incluso se llegó a cortar durante unos minutos la carretera de Córdoba. 

Manuel Bejarano, que asistió a la manifestación, junto a concejales de otros partidos, afirmó que en el asunto de la inseguridad ciudadana se están dando los pasos según marca la ley. El Ayuntamiento hace todo lo que puede, pero hay competencias que corresponden a otros organismos. Además informó sobre la incorporación de un nuevo teniente de la Guardia Civil, y sobre su compromiso de mejorar las cosas. Para el portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento, Antonio Trujillo, esta protesta se ha organizado de manera espontánea, producto del malestar que hay a raíz de los últimos acontecimientos, como son las entradas a viviendas, robos... y que según los vecinos es la misma persona los que los comete.

No es racismo

El concejal de la oposición coincidió con el alcalde en no catalogar este acto como un brote racista o xenófobo, sino causado por asuntos de drogas y delincuencia. Se está superando con creces el tema del paro y de la marginación y eso preocupa a la gente.  

• Población gitana: El municipio de Pinos Puente es uno de los que mayor número de habitantes de etnia gitana tiene de la provincia. En la actualidad este colectivo lo integran más de 2.000 vecinos.
• Quejas: Muchas de las personas que se concentraron se quejaron de que la Guardia Civil no atendía en muchas ocasiones los avisos sobre actos delictivos. 
• Recogida de firmas: Además de estas protestas los vecinos van a iniciar una campaña de recogida de firmas, para evitar la supuesta construcción de viviendas para gitanos de fuera.
Opinión
Problemas sobre problemas
 
Parece cierto que, en esta ocasión, lo que ha ocurrido en Pinos Puente no es un brote de racismo al uso. Así lo atestigua el protagonismo en la protesta de los propios gitanos del pueblo.
 
Pero esto no significa que no haya racismo antigitano en Pinos. Lo hay y mucho. Cada cierto tiempo sale a la luz algún conflicto, usualmente en bares... Y es conocida en toda la Comarca de la Vega de Granada la fama que acompaña a Pinos y que lo ha convertido en un lugar, desde hace años, adonde no se va a divertirse para evitar problemas.
 
Pinos, Iznalloz, Atarfe... son pueblos que cuentan con una significativa minoría gitanoandaluza que supera los porcentajes usuales y marca la convivencia. Una franja de la población gitana se ha integrado -incluso proporcionando concejales a sus respectivas corporaciones- mientras otra se mantiene marginada. El contexto económico de precariedad -que afecta tanto a payos como a gitanos- no ayuda precisamente a la fusión. A ello hay que añadir los efectos de la droga y la delincuencia, no por pequeña menos grave para la tranquilidad precisamente de los sectores más populares, tanto gitanos como payos. Tampoco, la pervivencia de un sentimiento gitano de particularidad, que promueve la separación. 
 
Ese contexto social explica, tanto que hace algunos años se produjeran tensiones entre peones gitanos e inmigrantes magrebies y africanos por la presencia de estos últimos en las temporadas de recolección de la Vega como los últimos acontecimientos, en los que a los temores compartidos con los payos, los gitanos de Pinos suman otros derivados de sus propias pautas tradicionales en las que no suele contemplarse benévolamente la instalación de otros gitanos, vista como previsible y peligrosa fuente de conflictos internos. Así ha bastado un rumor, extendido como la pólvora, para que se produjera la protesta y el consiguiente desmentido oficial. Lo que daba credibilidad al rumor era precisamente que se fundara en una propuesta como que las instituciones proyectaran solucionar un problema trasladándolo para generar otro mayor. Buena prueba de la confianza social en su sensatez.
 
En cualquier caso, la participación de los gitanos de Pinos provoca muchas preguntas. Una de ellas, obvia: ¿qué valoración aparente hubiera provocado la movilización espontánea, de no protagonizarla mezclados payos y gitanos?. Una buena ocasión para reflexionar sobre lo complejo de determinadas situaciones...
 
 
 
Opinión
Ruptura de las negociaciones pesqueras Marruecos-Unión Europea
Pesca, fracaso nacional.
 
Las negociaciones con Marruecos para la renovación del Tratado pesquero se han roto. Bruselas -por mediación del siniestro Fischler- ha dicho basta y se ha levantado de la mesa. Al margen de lo que pueda ocurrir en el inmediato futuro, es buen momento para hacer balance.
 
Como hemos dicho en ocasiones anteriores (ver pagina ARCHIVO), siempre hay que partir de que Marruecos tiene pleno derecho a disponer como le parezca oportuno de una riqueza natural como son sus caladeros. Presuntos derechos históricos adquiridos gracias al dominio colonial español sobre Marruecos no pueden ser aducidos nunca como fundamento de ninguna posición andaluza coherente. Es lógico que Marruecos quiera desarrollar su propia industria pesquera, dar trabajo a sus desempleados, generar riqueza en su costa...
 
La cuestión clave es que todo ello se plantea a costa exclusiva del sector pesquero andaluz y de su vecina Andalucía. Porque no deja de resultar llamativo que la pesca se convierta en excepción en el marco de la política entreguista al capital extranjero que desarrolla tradicionalmente el Régimen marroquí.
 
¿Porque ocurre esto?. Pues porque desde la óptica europea y española el sector pesquero andaluz es económica, social y políticamente secundario y prescindible. La flota artesanal andaluza puede ser condenada a la desaparición sin alternativas económicas y sociales sin consecuencias políticas significativas, al menos en lo inmediato. Al imperialismo europeo y español le interesa mucho más la estabilidad política y social marroquí; sus ya cuantiosas inversiones allí; la perspectiva de convertir a Marruecos en un segundo Norte mexicano lleno de maquiladoras donde ubicar actividades deslocalizadas aprovechando los irrisorios costes de la mano de obra (ejemplo, la Telefónica que traslada a Marruecos el servicio de atención al cliente e información).
 
Y en ese contexto la dependencia política y económica de Andalucía (es decir, su no independencia) la sitúan como candidata predestinada a soportar los costes de esta estrategia. ¿Demagogia oportunista por nuestra parte?. ¿Sueños nacionalistas sin base real?. Entonces, ¿porque plantea Chaves, presidente de la Junta de Andalucía y dirigente del muy español y españolista PSOE en el ultimisimo momento la perspectiva de una nueva negociación bilateral Andalucía-Marruecos?. ¿Existe quizá mejor prueba y reconocimiento implícito de que Andalucía no se defiende desde Madrid ni desde Bruselas?. Rabat ha respondido aduciendo que sus interlocutores políticos son Madrid y Bruselas y que Marruecos es respetuoso de la realidad diplomática. Por supuesto, Chaves no extraerá las consecuencias políticas lógicas ni de su propuesta ni de la respuesta obtenida, pero, para quien tenga ojos y oídos, lo que ha hecho Chaves es reconocer de hecho que Andalucía se defendería mejor sola que tan mal acompañada; que a Andalucía le sobran España y Europa; al menos una Europa donde la blanquiverde no ondee como bandera nacional y en donde el Gobierno andaluz no tenga voz, voto y veto propios.
 
Andalucía y Marruecos somos vecinos. Lo hemos sido y lo seremos siempre. A un vecino no se le hacen ciertas cosas de cierta manera... salvo que el vecino viva realquilado en su propia casa y el propietario resida a cientos o miles de kilometros. El interés nacional marroquí no puede apostar por generar una imagen de confrontación y competencia irreconciliables entre Andalucía y Marruecos. Obviamente, no se puede contemplar la perpetuación indefinida de una actividad extractiva como la que desarrollaba la flota pesquera andaluza en aguas marroquies. Y tiempo ha habido y se ha perdido para prevenir este futuro anunciado planificando alternativas; pero esto de planificar no es muy del agrado de los liberales gobiernos de Madrid y Sevilla. Pero, aún así, si el final era claro, los plazos y medios sí podían ser todavía negociados para facilitar una transición ordenada a un nuevo escenario, sin tan dramáticas consecuencias para pueblos y comarcas enteras que ahora se ven abocadas al desempleo, la marginación, el monocultivo turístico y hostelero o el narcotráfico; sobre todo una vez que desaparezcan los subsidios sedantes que hasta ahora han servido para mantener tranquilo el patio mientras la liquidación se preparaba en los despachos. Pero ni en Madrid ni en Bruselas ni en Rabat se tiene el menor respeto a Andalucía. No hay tampoco que extrañarse, esa falta de respeto hacía nuestra Nación comienza y tiene su sostén en la propia Andalucía; cada vez que se deposita un voto para fuerzas españolistas o regionalistas se ahonda y consolida un poco más la impotencia andaluza. 
 
En cualquier caso, siempre será un error equivocarse de enemigo. El objetivo político no son los camiones que transportan pescado capturado por barcos marroquíes a nuestro país y al Estado español sino el Gobierno español que nuevamente deja tirada a Andalucía. Nuestro discurso reivindicativo nacional no puede apuntar hacia el Sur que es todavía más Sur que nosotros sino hacia el Norte (al menos mientras no seamos una nación dueña de su destino). Otra Andalucía y otro Marruecos -democráticos, soberanos, libres- serían aliados y no adversarios manejados como títeres por intereses exteriores tanto a Andalucía como a Marruecos, como actualmente ocurre. Pero ello implica abandonar y combatir aquí en nuestra Nación todo españolismo por muy residual y camuflado que pretenda mantenerse y todo papanatismo europeista.
 
Hoy la pesca, de aperitivo; mañana, la ampliación de la UE al Este, un plato fuerte... ¡Y viva el Euro!
 
Opinión
Una estatua indecente
 
El PP de Granada presentó una moción en su Ayuntamiento para que se ubicara en la ciudad una estatua de Antonio Gallego Burín, alcalde franquista de Granada entre 1938 y 1951. El PP justificaba su propuesta en los meritos culturales y urbanísticos de Gallego Burin. Se da el caso de que la estatua fue encargada y pagada en secreto durante el mandato anterior del PP; costando más de 18 millones de pesetas, abonadas por las empresas de abastecimiento de agua, cable y gas, como presunta contrapartida a las molestias generadas por sus zanjas.
 
El Gobierno tripartito PSOE-IU-PA tras varios días de duda y estudio ha rechazado la moción aduciendo la irregularidad en el encargo. No ha descartado que la estatua pueda situarse en un futuro en el interior de alguna dependencia municipal.
 
Por supuesto, resulta evidente la irregularidad del encargo y clarificadora sobre la relación del PP con las empresas citadas. Pero, políticamente, tanto o más resalta como la derecha españolista no sólo es deudora de su pasado franquista sino con que exquisito cuidado, como en el caso de la Toma, defiende con uñas y dientes su discurso ideológico por la vía de celebraciones, reconocimientos y protocolos. Ante este cinismo desenvuelto de la derecha, PSOE-IU-PA escurren el bulto y eluden recurrir a las razones justas que convierten en una obscena indecencia a la propuesta.
 
Es cierto que Gallego Burín no fue un fascista más al uso. De hecho, estuvo relacionado años antes con el sector más conservador del andalucismo histórico y no fue precisamente un iletrado. Pero estos detalles biográficos no tienen ninguna relevancia porque lo significativo de su figura es que accedió al cargo de alcalde designado mientras las tapias se teñían de la sangre de los fusilados, mientras de encarcelaba, depuraba, perseguía a miles de personas de izquierda. Gallego Burin llegó a ser alcalde de Granada, entre otras razones, porque quien democráticamente ejercía el cargo en 1936, el socialista Montesinos, fue asesinado por los fascistas. Gallego Burin, el hombre culto, no tuvo empacho en ocupar el despacho municipal al poco de ser asesinado García Lorca. Ante estos hechos, que promoviera o no el Festival Internacional de Música y Danza resulta irrelevante.
 
Que sea necesario repetir lo evidente sólo viene a recordarnos como fue la Transición y cómo es la derecha españolista. Si en el Congreso se niegan a condenar el golpe fascista de 1936 (¿imagina alguien a la CDU alemana haciendo lo propio o al RPR-UDF defendiendo públicamente a Vichy?) no es de extrañar que en Granada propongan que a una especie de gauleiter le pongan una estatua por sus meritos culturales y que, de propina -para colar mejor el asunto- insinúen que a cambio no verían mal que nominen una calle a Dolores Ibarruri (que tampoco lo merece; aunque eso sea otra historia). La huidiza respuesta desde el Tripartito también los describe bien, prestos a no molestar demasiado a las fuerzas vivas de la Granada eterna. Y la actitud benevolente de IDEAL, sucursal del reaccionario grupo vascoespañol El Correo y donde la familia de Gallego Burín sigue ejerciendo influencia, también los retrata.
 
 
 Albaneses
De Kosovo a Macedonia pasando por Presevo
Tino Brugos. COSAL Asturias, Rebelión

Hace ya dos años de la intervención de la OTAN en los Balcanes para "imponer" a Milosevic el respeto de los Derechos Humanos correspondientes al pueblo kosovar.

El resultado es de sobra conocido: destrucción masiva de infraestructuras y medios de producción yugoslavos, bombardeos con uranio empobrecido que comienzan a pasar factura, profundización en la pobreza de los pueblos balcánicos, etc. y sobre todo, ofrecer al régimen yugoslavo la coartada que necesitaba para desatar una brutal campaña de limpieza étnica que desplazó a centenares de miles de personas de sus hogares en pocos días.

Curiosamente, el argumento de defensa de los Derechos Humanos fue desoído durante todos los años anteriores, pese a los contundentes informes elaborados, años tras año, por diversas organizaciones humanitarias. En aquellos momentos no procedía hablar del pueblo de Kosovo para no irritar a Milosevic y pactar con él y los suyos una salida negociada al cruel conflicto que en aquellos momentos se desarrollaba en Bosnia. En este sentido, tan responsables son los USA como la ONU o la Unión Europea, quienes con uno u otro plan buscaron siempre alcanzar algún acuerdo con los serbios de Bosnia y su mentor, Milosevic, que apagara el conflicto, al precio de dividir Bosnia.

Durante todos esos años años el pueblo de Kosovo se movilizó con el objetivo de alcanzar la República Kosovar. Para ello se recurrió a la estrategia de movilizaciones de masas, no violentas y animando el desarrollo de un movimiento de resistencia y desobediencia civil. El líder indiscutido fue I. Rugova y su partido la Liga Democrática de Kosovo (LDK). En esos finales años ochenta se consolidó una corriente nacionalista serbia radicalizada que ponía sobre la mesa la construcción de la Gran Serbia y Kosovo fue el lugar desde el que esta tendencia inició su ofensiva. La justificación vino dada por la resurrección del mito serbio de Kosovo, una construcción ideológica que hace una interpretación histórica del territorio de Kosovo como la cuna donde nació la patria serbia. En este sentido, el territorio kosovar se convierte en algo irrenunciable para el patriotismo serbio, incluso aunque la población étnica serbia sea inferior al 15% del total. De este modo, la ocupación de Kosovo y su gobierno, a lo largo de las diversas fases históricas recientes, ha sido la historia de una imposición de la minoría serbia sobre la mayoría albanesa. La caída del Muro de Berlín abrió una nueva etapa en la que el nacionalismo serbio de base esencialista alcanzó la hegemonía ideológica.

Por todo esto Kosovo, que había alcanzado solamente el status de Región Autónoma dentro de Serbia vio como se anulaba legalmente su autonomía al tiempo que comenzaba un proceso destinado a segregar de forma progresiva a la población albanesa hasta llegar a construir una sociedad de apartheid en el corazón de los Balcanes. La pérdida de puestos de trabajo, el hundimiento de la economía --la más pobre de Yugoslavia--, la represión creciente sobre cualquier manifestación de descontento y de nacionalismo albanés no impidieron que la sociedad kosovar fuera construyendo poco a poco nuevas estructuras de gobierno paralelo en un intento, finalmente frustrado, de ganar tiempo de cara a construir esa soñada república. Para ello se votó afirmativamente en un referendum clandestino, se proclamó después una República de Kosovo, se eligió un Parlamento e incluso se llegó a crear en la última fase de los años noventa un Gobierno de la República de Kosovo dirigido por los fieles a Rugova.

Sin embargo esta estrategia no dio los frutos esperados porque Occidente aplicaba en los Balcanes, como en otros muchos lugares, una doble vara de medir. Los referendum de autodeterminación servían para Croacia o Eslovenia, pero no para Kosovo. Se condenaba la utilización de la violencia en Bosnia pero no se apoyaban movimientos pacíficos en Kosovo. Precisamente por ello cuando en 1995 se llegó a la Paz de Dayton la lectura que se hizo de la misma en Kosovo no dejó lugar a dudas. Los serbios de Bosnia habían logrado el reconocimiento de una entidad propia federada dentro de la República de Bosnia Hercegovina gracias a la utilización de la lucha armada, mientras que en Kosovo, usando las tácticas recomendadas por Occidente, la situación no había dado ningún resultado positivo. Peor aún, el apoyo de Milosevic a los citados acuerdos, hizo que éste se volviera puntualmente un aliado imprescindible para Occidente de cara a imponer a los sectores mas radicales los acuerdos de Dayton. De este modo el futuro de la lucha en Kosovo aparecía difícil y sombrío.

Una nueva generación entra en escena.

En este contexto se abrió espacio para una nueva coyuntura marcada por la radicalización que venía impulsada por la acción de grupos más activos partidarios de un cambio de estrategia. Se imponía la necesidad de aplicar en Kosovo la misma táctica que los serbios habían usado en Bosnia con éxito. Así se inició el ascenso del UK (Ejército de Liberación de Kosovo), partidario de una salida militar al conflicto y el desbordamiento de la táctica no violenta patrocinada por Rugova y la LDK.

El UK no era una organización fantasma como se dijo al principio, sino el resultado de un lento trabajo político, impulsado entre la diáspora kosovar y luego en el interior de Kosovo por un pequeño partido, el Movimiento Popular de Kosovo (LPK) surgido a principios de los años 80 tras la primera explosión violenta protagonizada por los estudiantes kosovares poco después de la muerte de Tito. Este grupo era el resultado de la fusión de cuatro pequeños núcleos de inspiración comunista, en su vertiente más stalinista de inspiración hoxista, que venían trabajando entre la población albanesa de la entonces Yugoslavia Socialista. El trabajo clandestino permitió lograr una modesta presencia en el interior de Kosovo, sobre todo en Pristina y zona de Drenica con gran tradición insurgente respecto al gobierno serbio desde los años veinte.

El referendum clandestino fue el momento aprovechado por LPK para dar un salto cualitativo con la creación de una estructura militar, el UK, llamado a defender por las armas lo que el pueblo había votado en referendum: la república kosovar. Aunque las primeras acciones permanecen todavía oscuras, se produjeron algunas acciones en contra de policías serbios, atentados contra refugiados serbios procedentes de la Krajina croata instalados por el régimen en Kosovo con la idea de reforzar la proporción de población serbia en el conjunto de la provincia.

Al igual que ocurriera con otros grupos de ideología hoxista, la caída del régimen comunista albanés supuso una grave crisis ideológica que obligó a la LPK-UK a revisar sus planteamientos ideológicos y estratégicos. Recuérdese que un grupo semejante, el Frente Popular de Liberación de Tigré (en Etiopía) hizo en esos mismos años una experiencia semejante y finalmente logró acceder al poder pese a la pérdida del referente ideológico albanés.

En este sentido, la aceleración de los acontecimientos facilitó la adaptación de la LPK-UK a las nuevas condiciones. La renuncia a elementos ideológicos anteriores ocurrió en un contexto de crecimiento de la influencia política entre los jóvenes estudiantes radicalizados y también entre algunos clanes rurales. De este modo, la intensificación de la práctica política y militar sustituyó al vacío ideológico. Por otro lado, el estallido de la insurrección espontánea de la población albanesa tras la crisis surgida con la quiebra bancaria a finales de los noventa abrió nuevas posibilidades: flujo de armas en el mercado negro que posibilitaron armas para el UK, vuelta al poder del Partido Socialista, heredero del viejo partido hoxista con quienes existían buenas relaciones políticas, frente a las malas con el anterior de Berisha que prefería como interlocutor kosovar al moderado Rugova.

Desde 1997 el UK y LPK compiten con Rugova por alcanzar la hegemonía dentro del movimiento kosovar. Los planteamientos ideológicos de UK son de base esencialmente nacionalista pero a la vez, marcados por la definición ideológica anterior lo que hacía que desarrollaran un discurso mas preocupado por los sectores populares. Se formaron organizaciones de masas como Vedlindjia Therret (la patria te llama) que pronto se convirtió en una verdadera oficina de recaudación, y quemas adelante competirá con Rugova por controlar los fondos económicos aportados por la diáspora para financiar la lucha.

En el plano militar el UK impulsará una línea agresiva de enfrentamiento con la policía serbia, de estructura y formación militar. Se consolidó una especie de estrategia de acción- represión- acción que obligó a la policía serbia a incrementar los niveles represivos ante la osadía y determinación del UK que se estructuró por zonas operativas, incrementó sus efectivos, consolidó un significativo núcleo de cuadros militares y políticos al tiempo que animaba la creación de zonas liberadas. Esta estrategia dio resultados contradictorios. Por un lado algunos sectores ideológicamente más ortodoxos, en la línea de estrategia de guerra popular se escindieron dando origen al Movimiento de Liberación Nacional de Kosovo (LKCK) quien también asumía la estrategia de lucha armada pero con unos ritmos mas lentos, lo que hacía que acusara a la LPK y UK de militaristas. En el lado contrario se sitúa el incremento de la represión oficial serbia (asesinato del clan de los Jashari, incluidas mujeres y niños, acusados de militar en el UK, matanza de Racak y otras) que hizo que Occidente no pudiera hacer nuevamente oídos sordos ante esta realidad.

El incremento de la acción militar, el apoyo creciente del movimiento de masas, la incorporación de figuras políticas como Adem Demaqi, prestigioso dirigente político con años de cárcel a la espalda durante la época de Tito, o Rexhep Qosja, intelectual universitario, críticos con la estrategia de Rugova, hicieron que la importancia del factor UK aumentara. Rugova se vio obligado a nombrar una gobierno en el exilio e incluso a fundar una Fuerza Armada de la República de Kosovo que intentaba contener el desbordamiento de la situación. La confrontación entre UK y FARK hizo que se ocurrieran episodios sombríos como el asesinato del dirigente de la FARK Ahmed Krashniqi en plena insurrección albanesa en Tirana.

También Occidente tuvo que modificar su actitud ante el problema de Kosovo ante la posibilidad de que el incremento de la tensión hiciera saltar por los aires el frágil e insatisfactorio acuerdo de Dayton para la paz en Bosnia. De este modo pasó de una actitud de sorpresa y escepticismo a una creciente implicación en el conflicto. Sin embargo, este apoyo se condicionó a la firma de los Acuerdos de Rambouillet en los que el UK se comprometía a renunciar a la independencia inmediata de Kosovo a cambio de formar un Gobierno Provisional hegemonizado por UK-LPK llamado a negociar el proceso de autodeterminación. Todo este trabajo permitió la consolidación de nuevos cuadros políticos como Haxim Tai, Jakup Krashniqi, Agim Ceku, Sulejman Selimi, Ramush Haradinaj, etc. Se trata de una nueva generación dirigente, forjada en el interior, al calor de la lucha armada, con posiciones más pragmáticas que harán que pronto estalle la crisis interna. El motivo de la misma fue la firma de los acuerdos de Rambouillet y el aplazamiento de la proclamación de independencia. Definitivamente, Occidente se disponía a acudir en ayuda de los kosovares, pero cobraba un precio en forma de renuncia a la proclamación inmediata de la independencia.

En la política balcánica los llamamientos a la intervención exterior para modificar con la misma una correlación de fuerzas adversa tiene una larga tradición. Los últimos en utilizarla habían sido los bosnio-musulmanes y habían logrado cierto éxito al hacer que finalmente los USA bombardearan posiciones serbias que desmantelaron su estructura militar y posibilitaron el decisivo avance croata que obligó a los serbios a negociar en Dayton. De este modo la estrategia de UK no aparecía en el contexto balcánico como algo novedoso.

La apuesta era arriesgada pero necesaria. El UK había resultado seriamente tocado por la ofensiva militar serbia y carecía de medios para invertir la correlación de fuerzas. El conjunto de estas decisiones abrió una fuerte crisis en el seno del movimiento kosovar así como una lucha por el poder entre los nuevos dirigentes. El veterano Adem Demaqi que había sido portavoz político se retiró, la tutela política que ejercía LPK sobre la estructura militar desapareció y se abrió una fuerte pugna por el control del movimiento en plena intervención de la OTAN, lo que posibilitó que en un primer momento el UK fuera visto más como un grupo de desorganizados que como una fuerza política afectada por una crisis en su dirección.

Kosovo como protectorado: nada de independencia.

El final de los bombardeos de la OTAN abrió paso a una nueva coyuntura marcada por una inestable situación. Por un lado era evidente que sin la intervención de la OTAN nunca se habría logrado la retirada del ejército yugoslavo de Kosovo. Por otro, el UK aparecía ante la población como el vencedor indiscutible del enfrentamiento, con un Rugova en retirada tras su intento en plena crisis de negociar con Milosevic. Sin embargo, las piezas no encajaron desde el comienzo. Occidente siempre mantuvo que la soberanía formal sobre Kosovo seguía siendo yugoslava, aunque en la práctica éstos habían sido expulsados por la OTAN. Se abría una situación confusa en varios planos. Una especie de situación de doble poder en la que pronto habría que decidir quién mandaba realmente en Kosovo, el UK y sus combatientes o las fuerzas multinacionales presentes en el territorio.

Que la OTAN, los USA y la Unión Europea no estaban dispuestos a reconocer de facto la independencia pronto se vio claro. Quizás el primer símbolo de este antagonismo de objetivos fueron los impedimentos para que los comandantes de UK desfilaran triunfalmente por las calles de Kosovo. Al fin y al cabo, una cosa era ayudar en la lucha contra Milosevic y otra contribuir a hacer estallar el mapa de los Balcanes. Ante esto se imponían dos posibilidades para el campo kosovar: o aceptar la hegemonía e imposiciones norteamericanas y dulcificar progresivamente los planteamientos políticos o asumir una posición de enfrentamiento con las autoridades internacionales instaladas en el territorio. Algunos grupos optaron por esta segunda posición (LKCK aunque pronto rectificará, y un Partido Revolucionario Albanés (PRSh), de ideología comunista. Pronto se oirán las primeras consignas que señalan a las tropas de la OTAN como "los nuevos serbios".

Ahora bien, la consolidación de los pragmáticos se produjo en período de tiempo corto. Muy pronto Haxim Tai surgió como la figura emergente dentro de las filas del UK, en pugna con otros comandantes, aunque con mas capacidad de iniciativa y acción, lo que le permitió convertirse ante la comunidad internacional como el dirigente del UK. De cara a consolidar su posición tanto en las filas propias como ante la comunidad internacional, éste pronto moderó su discurso y planteamientos políticos. De este modo, el UK inició un proceso de desarme que culminó con la disolución oficial del mismo, así como la del Gobierno Provisional; la formación de un Cuerpo de Defensa de Kosovo (TMK) fue el logro más importante, aunque limitado en si mismo ya que estaba llamado a tener estructura interna de carácter militar aunque desarmado ya que sus funciones estaban limitadas a prestar un servicio de protección y defensa civil. Aún así, este hecho fue presentado como un gran logro ya que el TMK estaba llamado a convertirse en el embrión del Ejército de Kosovo en posteriores etapas.

La dirección política de UK tuvo que diseñar un proyecto político nuevo que cubriera el vacío creado por la actitud de Rugova y, al tiempo, lanzarse a la arena política para captar apoyos y acabar con la hegemonía de la LDK. De este modo surgió el Partido Democrático y del Progreso de Kosovo (PPDK, más adelante PDK) dirigido por el propio Tai. Las progresivas cesiones ante las presiones combinadas de KFOR y la OTAN, hicieron que en el interior del extinto UK comenzaran a desarrollarse diferentes opciones sobre el futuro y se abrieran paso otros proyectos políticos alternativos que acabaron rompiendo totalmente la herencia del disuelto UK.

De este modo surgieron nuevas formaciones políticas. La posición negociadora de Tai llevó a la ruptura entre el UK y su patrocinador originario la LPK ya en el mismo momento de la intervención de la OTAN. Ésta, poco después del final de la contienda celebró su V Congreso en el que decidió disolverse, aunque esta decisión fue contestada por un sector contrario a la misma que pronto inició una serie de tareas con la finalidad de reconstruir la LPK. El sector mayoritario, dirigido por el histórico Bardyl Mahmuti optó por fundar el PDB (Partido de Unidad Democrática), donde se nucleaba un sector del antiguo directorio de UK, entre otros Jakup Krashniqi, Rame Buja, Azem Syla y Jashar Salihu. Quizás la característica mas importante del nuevo grupo fuera su posición de confrontación con la KFOR y las críticas al papel de interlocutor privilegiado que con la misma iba adquiriendo Tai. Precisamente por ello, tanto desde KFOR, órgano impulsado por la OTAN como desde UNMIK, dirigido por la ONU, se dio especial relevancia a las fuerzas partidarias del diálogo que pronto se agruparon en una plataforma consultiva, el Consejo de Gobierno temporal de Kosovo, donde se integraron la LDK de Rugova, el PDK de Tai y el Movimiento Democrático Unido (LDB) del intelectual Qosja, ya crítico con Rugova antes de la intervención internacional. La plataforma de tai se consolidó pronto con una rama política, el PDK y una estructura "militar" el Cuerpo de Protección de Kosovo, aunque paradójicamente sin armamento. En un primer momento esta plataforma dirigida por Tai agrupó a la mayor parte de los cuadros políticos del extinto UK, aunque algunos de ellos mantenían en su interior posiciones críticas, centradas principalmente en la discusión sobre qué camino elegir para seguir la lucha hasta alcanzar el objetivo final de la proclamación de independencia y reconocimiento internacional. Que Tai en esta época no había logrado el objetivo de convertirse en interlocutor privilegiado de KFOR/UNMIK lo demuestra el hecho de que durante varios meses se mantuvieron unas relaciones políticas marcadas de forma simultánea por el respeto y la denuncia de su figura.

Pronto los críticos con la deriva pactista de Tai se agruparan alrededor de un nuevo proyecto, la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) dirigida por el ex comandante de UK Ramush Haradinaj, quien en la misma jugó desde el inicio un papel integrador. Esta alianza surgió con una perspectiva crítica, con vocación de trabajo en la legalidad para disputar el espacio electoral al PDK. Se integraron en la nueva plataforma grupos minoritarios como el LKCK, que decidió pasar a la legalidad, la LPK reconstruida, el Partido parlamentario de Kosovo, dirigido por Adem Demaqi y otra organización nacionalista fundada a mitad de los años 90, el Partido de Unión Nacional (UNIKOMB) que operaba en Albania y Kosovo donde fue duramente golpeado por la policía de Milosevic antes de la intervención de la OTAN. Esta Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) se presentaba manteniendo una posición de principios mas centrada en la izquierda, con el objetivo de hacer una pinza al PDK de Tai entre la LDK de Rugova por el ala derecha y ellos mismos por la izquierda. En el interior de la AAK se dio en su origen una hegemonía de fuerzas contrarias al reconocimiento del protectorado internacional sobre Kosovo y partidarias de abrir un proceso que condujera a la unidad nacional de todos los albaneses.

Definitivamente el mapa político kosovar se movía hacia un pluralismo político e ideológico. Sin embargo, con las plataformas legales no se agotaba ya fuera de los cauces políticos integrados en el sistema se movían pequeños núcleos políticos llamados a jugar un importante papel más adelante. Así la LPK reconstruida pronto dio señales de vida. Fue la sección exterior de la misma quien se declaró contraria al proceso de disolución acordado en el V Congreso. Algunos de sus dirigentes habían jugado un papel político importante durante los primeros años de existencia del movimiento. Cabe destacar a Musa Xhaferi, Rexhe Iberdemj y Emrush Xhemaili. Este último ya denunció desde el exterior el peligro que suponía crear una dirección política de UK justo antes de iniciar el proceso de negociación en Rambouillet. Por eso en cuanto se presentó la oportunidad comenzaron a trabajar con la idea de implantarse en el interior de Kosovo.

Este grupo pronto comenzó a trabajar y coordinar a los sectores insurgentes existentes en Presevo, territorio de población albanesa dentro de Serbia lo que significaba que seguían bajo soberanía y control político yugoslavo.

Otro grupo a tener en cuenta es el Partido Revolucionario Albanés (PRSh), de ideología enverista. Aunque sus efectivos no deben ser especialmente numerosos, pronto se convirtió en una amenaza para el proceso de consolidación y normalización política de la vida kosovar impulsado por la OTAN y la ONU. En efecto, además de su definición ideológica basada en realidades políticas desaparecidas con la caída del Muro de Berlín, el PRSh optó por el no reconocimiento de las instituciones levantadas por la comunidad internacional en Kosovo. Por ello se mantuvo en la clandestinidad desde el inicio, negándose a conectar con UNMIK. Este partido, de pequeñas dimensiones mantiene a cerca de mil militantes y hace escasos meses ha realizado un congreso en Prizren, zona de control alemán en el protectorado de Kosovo.

Su origen se remonta al año 1992. Partidario de la lucha armada desde su nacimiento, impulsó la creación de la Fuerza Armada del PRSh que se integró en UK a principios de 1998 para salirse del mismo coincidiendo con la firma de los acuerdos de Rambouillet. Su zona de influencia mas destacada se encuentra en la región Suroeste de Kosovo, hoy bajo control USA, desde la que se sospecha que ha realizado en los últimos meses trabajos de abastecimiento y entrenamiento para la nueva guerrilla del valle de Presevo.

En 1999 formalizaron una propuesta para crear un Frente Nacional Albanés que tuviera como bases principales de trabajo la vigencia de la lucha armada por la independencia de Kosovo y la unificación de los territorios de población albanesa. La novedad del proyecto residía en la propuesta de formar un brazo militar del frente que llevaría el nombre de UK (Ejército de Liberación Nacional--Kombetar, que no Kosovs--), siglas bajo las que ahora ha comenzado a operar la guerrilla albanesa de Macedonia. Sin embargo la propuesta fue abandonada poco después ante la fría respuesta de las otras formaciones comunistas albanesas. Esto no impide sospechar la posibilidad de que tras la aparición del UK pueda existir algún tipo de colaboración del PRSh.

La coyuntura reciente en Kosovo.

Dos han sido los acontecimientos que han marcado la evolución reciente en Kosovo. Por un lado la caída de Milosevic en serbia y la llegada al poder del candidato favorito de Occidente, Kostunica, y por otro, la celebración de las elecciones municipales en el territorio de Kosovo bajo protección internacional.

La caída de Milosevic ha contribuido a cambiar de forma importante la visión que Occidente tiene de la situación en el área. Presentado como el único candidato viable para sacar a Serbia de su aislamiento internacional, la llegada de Kostunica invirtió la situación de modo importante. Desde ese momento se replanteó el futuro de Kosovo desde un plano diferente. Mientras Milosevic se mantuvo en el poder era imposible pensar en la posibilidad de un retorno de Kosovo a cualquier tipo de control serbio, pese a que formalmente, la protección internacional no significaba el fin de la soberanía serbia sobre el mismo. Sin embargo, la llegada de un gobernante favorable a una transición hacia la democracia suponía la apertura de un nuevo y peligroso frente para los independentistas kosovares. Desde ese momento los países occidentales no han escondido su deseo de encontrar en el seno de la sociedad kosovar interlocutores dispuestos a negociar algún status que permitiera conciliar el deseo de soberanía política kosovar con el mantenimiento de una soberanía serbia, siquiera fuera en el plano formal.

Sin embargo, pese a sus diferencias políticas todas las fuerzas políticas albanesas que se presentaban a las elecciones municipales mantenían un principio independentista sin fisuras. Ni siquiera el moderado Rugova apareció dispuesto a rebajar sus planteamientos de República Kosovar independiente. Esto ha dado como resultado una apreciación diferente del proyecto albanés en Occidente, que ahora pasa a ser un incómodo e intransigente aliado. Algunos aspectos como el inicio de la lucha armada en Presevo, el acoso a la residual población serbia, excepto en la ciudad de Mitrovica, las llamadas a la unificación de los territorios albaneses suscitan cada vez mas irritación tanto en los gobiernos occidentales como entre los gobernantes del protectorado, que ven en el mantenimiento irreductible de esos objetivos un obstáculo cada vez mayor para alcanzar algún acuerdo capaz de estabilizar las cosas.

Solo el hecho de que desde su llegada al poder Kostunica se haya negado a entregar a Milosevic para ser juzgado en La Haya hace que se mantengan también las suspicacias occidentales ante las intenciones del nuevo, flamante y demócrata presidente yugoslavo.

Como no podía ser de otra manera, las elecciones se celebraron pocos días después. En realidad, vista la unanimidad de criterios independentistas, el interés se centraba en conocer la relación de fuerzas entre el bloque moderado de Rugova y las fuerzas herederas del UK. Los resultados dieron una holgada mayoría a la LDK de Rugova con un 58% de los votos y 504 representantes en los ayuntamientos; el PDK de Tai quedó en segundo lugar con el 27% de los votos y 267 representantes; la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) de Haradinaj logró el 7,7% y 71 representantes electos y el pequeño Partido Democratacristiano Albanés un 1% de los votos con 4 representantes. Ninguna otra fuerza política obtuvo representación. Esto ha servido, al menos, para clarificar el mapa político y la correlación de fuerzas entre los diferentes partidos. Aunque llama la atención la sólida mayoría alcanzada por Rugova, no es menos cierto que las fuerzas políticas procedentes de UK han logrado en conjunto un tercio de los votos, hecho no despreciable si tenemos en cuenta las dificultades para consolidar primero a la formación militar y después las disputas internas. Sin embargo, con ser importantes estas elecciones, a nadie se le oculta que las fundamentales, las presidenciales, están todavía por venir y, aunque existe la promesa de celebrarlas en el plazo de un año, son muchos los acontecimientos que pueden ocurrir en ese período de tiempo con los cambios de alianza que ello supone.

De lo que no cabe duda es que desde los ministerios europeos se ha comenzado a ver con cierta aprensión la evolución de los acontecimientos en Kosovo y que cada vez son más abundantes las condenas dirigidas hacia los radicales albaneses y el irredentismo albanés que aparece como el mayor obstáculo para levantar una alternativa que conjugue el respeto a los deseos de la población albanesa con la integridad territorial de Serbia.

El fantasma de la Gran Albania.

La existencia de un irredentismo albanés, que reclama la formación de una entidad estatal que integre todas las áreas de población albanesa es tan antigua como el nacimiento del moderno nacionalismo albanés en 1878 con la Liga Albanesa de Prizren.

Sin embargo, el naciente nacionalismo albanés tropezó desde sus inicios con la existencia de proyectos políticos más avanzados y elaborados que habían construido ya sus bases ideológicas, en unos casos negando el derecho albanés e incluso su existencia como pueblo, casos de Grecia y Serbia. En ambos casos encontramos las realidades estatales más antiguas de la región que se adelantaron en casi cincuenta años al nacionalismo albanés. Durante ese periodo se consolidaron propuestas ideológicas que presentaban a Kosovo como el corazón de la nación serbia y la base del estado serbio medieval. La existencia de una sólida mayoría étnica albanesa en la zona fue vista como el resultado de la política turca encaminada a acabar con la nacionalidad serbia. Desde entonces surgieron voces y propuestas oficiales que planteaban la expulsión de la población albanesa, usando diferentes medidas de fuerza. Igualmente los griegos visualizaban a los albaneses a través de los arvanitas, población albanófona, de religión ortodoxa, lo que permitía justificar un proceso de asimilación de los mismos poniendo como elemento central de su identidad la religión en lugar del idioma.

Contra todas estas propuestas tuvo que luchar el nacionalismo albanés. Finalmente la desaparición del Imperio Otomano tras las guerras balcánicas permitió la creación de una Albania que nacía amputada territorialmente ya que el 50% de la población étnica albanesa quedaba fuera de sus fronteras, hecho éste que anunciaba una inestabilidad política que se mantiene hasta la actualidad. Albania pasaba a ser "un país rodeado por si mismo" como gustan decir los propios albaneses.

La redefinición de fronteras ocurrida durante la II Guerra Mundial permitió la creación momentánea de una Gran Albania bajo dominio italiano. Sin embargo, la derrota de los fascismos al finalizar la contienda volvió las fronteras a la situación anterior al conflicto. Pero no todo estaba perdido porque la lucha conjunta de los comunistas yugoslavos y albaneses permitió, al comienzo, albergar esperanzas de una próxima unión en una federación que agrupara a Albania, Yugoslavia y Bulgaria. Pero la ruptura entre Tito y Stalin cortó en seco el proyecto. Durante décadas se cortaron las relaciones entre Kosovo y Albania y las relaciones albano-yugoslavas estuvieron congeladas alcanzando un elevado grado de hostilidad. Durante esos años los comunistas albaneses denunciaron de manera constante la situación de marginación y opresión del pueblo kosovar en el seno de la Federación Yugoslava.

Ahora bien, esa mutua hostilidad no se concretó en ningún apoyo práctico desde Albania a quienes en Kosovo luchaban por un reconocimiento legal. Las sucesivas reformas constitucionales de Tito intentaron mejorar la situación de los albaneses de Kosovo, quienes en 1974 alcanzaron el rango de región autónoma dentro de la República de Serbia. En aquellos años la reivindicación principal se centraba no en la integración de Kosovo en Albania sino en la proclamación de una república en igualdad de condiciones con el resto de las existentes en la Federación. Pero la evolución de los acontecimientos fue la contraria a la prevista ya que tras la muerte de Tito se inició una lenta reaparición del nacionalismo serbio que se aceleró a mitad de los años ochenta tras la publicación del famoso Memorandum de la Academia Ciencias Sociales que reclamaba el restablecimiento de la supremacía serbia y recuperaba proyectos políticos para reequilibrar la balanza étnica en la zona. Finalmente, con la llegada de Milosevic al poder, en pleno desmantelamiento de los regímenes comunistas del este de Europa, se procedió a la desaparición de las instituciones autónomas en Kosovo.

Desde entonces la consigna de independencia se abrió paso entre la élite política kosovar y, algunos, comenzaron a hablar de una futura unidad de las tierras albanesas. La desaparición del régimen albanés, poco atractivo para los dirigentes kosovares de los ochenta, la aparición de nuevos estados y, sobre todo, el ejemplo de lo ocurrido en Bosnia, donde los serbios vieron reconocida su república federada hicieron que un modelo semejante comenzara a percibirse como posible entre diversos sectores políticos albaneses, tanto en Kosovo como en otros lugares.

La actitud occidental hacia tal proyecto ha sido continuamente de rechazo. Una Gran Albania se tiene que construir modificando varias fronteras (Macedonia, Serbia, Montenegro y, para los más radicales Grecia, ya que los ams permanecen activos en Tirana y reclaman el Épiro, territorio griego poblado por los arvanitas expulsados durante la guerra civil griega de los años cuarenta). Este hecho es visto con aprensión en Europa Occidental ya que supondría una serie de cambios en cadena que podrían generar un conflicto internacional de consecuencias incalculables. Quizás lo más significativo fuera el peligro de la integridad territorial de Macedonia, estado soberano surgido tras la desaparición de Yugoslavia, que mantiene litigios territoriales y políticos con todos sus vecinos: Albania, Grecia, Bulgaria y Serbia.

Frente a esta situación de rechazo, el proyecto panalabanés ha ido cobrando fuerza conforme se desarrollaban los acontecimientos de Kosovo.

La insurgencia en Presevo o Kosovo Oriental.

Durante los años ochenta y noventa los observadores políticos centraron toda su atención en la evolución de los acontecimientos en el territorio de lo que fue la región Autónoma de Kosovo, sin atender a la existencia de áreas de poblamiento albanés fuera de la demarcación administrativa kosovar. Sin embargo, existían zonas compactas donde la población albanesa es mayoritaria. Una de esas zonas es lo que la población kosovar denomina Kosovo Oriental, que abarca las comunas, integradas en la República de Serbia de Presevo, Medvedja y Bujanovac. Se trata de una zona que mantiene una continuidad territorial con Kosovo y que, de hecho, formó parte de Kosovo hasta los años cuarenta. En aquella época, de cara a modificar, siquiera fuera ligeramente, el predominio étnico albanés se optó por separar esos territorios de Kosovo y, a cambio, integrar la actual zona norte donde se encuentra Mitrovica, con población serbia y que alberga lugares que en el imaginario nacionalista serbia son importantes dada su transcendencia durante la época medieval. De este modo se lograba unir en una misma demarcación áreas que reforzaban la unidad territorial desde una perspectiva histórica serbia y, al tiempo, reducir el componente albanés en el conjunto kosovar.

El ascenso de las reivindicaciones kosovares en los años ochenta afectó también a esta comarca, pese a que los medios nunca diferenciaron su presencia en el interior de Serbia de la situación de Kosovo, también integrada en serbia pero con demarcación propia e incluso con gobierno autónomo durante un periodo. Quienes si fueron conscientes de esta situación desde el comienzo fueron los propios albaneses que ya en los ochenta comenzaron a desarrollar actividades en la zona, intentando unir su evolución futura a la del conjunto kosovar pero, al tiempo, respetando unas especificidades marcadas por su diferente condición administrativa. Incluso en algunos casos llegó a reclamarse la comuna de Medvedja solo en parte, no en su integridad.

Conviene recordar que entre los grupos fundadores del UK existían organizaciones que en su nombre dejaba ya clara la existencia de población étnica albanesa fuera de Kosovo como son los casos del Movimiento de Liberación nacional de Kosovo y otras regiones albanesas de Yugoslavia (LKCKShJ) y del Partido Comunista Marxista Leninista de los Albaneses de yugoslavia (PKMLShJ).

También los seguidores de Rugova crearon allí su propia organización, el Partido de Acción Democrática (PVD), que si bien mantenía relaciones formales con la LDK, al tiempo, aparecía con una personalidad separada. Este movimiento siguió en su zona de actuación los mismos pasos que en el resto de Kosovo. Por ello se celebró allí un referendum en el que la población albanesa votó a favor de su incorporación a Kosovo. Sin embargo, la atención informativa siguió centrada en los acontecimientos de Kosovo, ocupando esta área una posición política marginal.

Cuando se produjo la intervención de la OTAN y la posterior implantación del protectorado internacional, la situación en Kosovo Oriental permaneció relativamente estable. Las fuerzas occidentales negociaron la retirada final del ejército yugoslavo respetando de forma escrupulosa los límites administrativos de Kosovo. De este modo, la región oriental, que hasta ese momento había mantenido unos lazos estrechos con el resto del territorio vio como la fuerza de los acontecimientos presionaba más hacia la separación que hacia la integración. Sin embargo, el hecho de que se creara una zona de seguridad de 5 kms. en torno a la frontera de Kosovo transmitía al menos la sensación de seguridad de que no volverían a repetirse allí los hechos represivos que hasta aquél momento venían ocurriendo. La ciudad más importante, Presevo estaba gobernada por el PVD a través de la figura de Riza Halimi.

Sin embargo, pronto se vio que los acontecimientos de Kosovo no pasarían inadvertidos en el área ya que diversos movimientos sociales y políticos redoblaron su actividad solicitando la incorporación del territorio a la zona bajo protectorado internacional. Nuevamente los deseos panalbaneses chocaban con la intangibilidad de las fronteras.

El irredentismo albanés se puso pronto en marcha guardando en sus orígenes relación el proceso de disolución del UK.

Son varios los grupos armados minoritarios que reclaman la vigencia de la lucha armada hasta lograr la reunificación de todos los territorios étnicos albaneses. Uno de ellos es el Ejército Nacional Albanés (AKSh) del que se sospecha que es una prolongación del PRSh, aunque el propio partido ha desmentido esta relación. Este AKSh ha lanzado varios ataques tanto en territorio serbio como macedonio. Los escasos datos de los que se dispone hacen pensar que este AKSh está formado por un conglomerado de fuerzas entre las que hay que contar a la Fuerza Armada del PRSh, ex UK descontentos con la disolución e independientes, entre los que habría que contar con población natural de Presevo. Se presentó oficialmente en Podujevo en enero de 2000 y reivindicó sus primeras acciones militares en febrero en Presevo y Macedonia. Sin embargo, la realidad de este grupo sigue siendo un misterio.

Unos meses antes se había presentado en sociedad otra organización armada el Ejército de Liberación de Presevo, Medveja y Bujanovac (UPMB), en enero de 1999. Su origen, según diversas fuentes, residía en un conglomerado de fuerzas entre las que predominaban antiguos combatientes de UK. En este grupo habría que incluir a militantes simpatizantes con las diversas líneas en las que en esa misma época se estaban fraguando en el UK. Cuando la situación comenzó a volverse preocupante la KFOR presionó a Tai para que usara su prestigio y detuviera el desarrollo de la nueva organización armada. Esta se especializó en ataques con morteros, disparos y tiroteos a policías serbios en las áreas próximas a la zona de seguridad, que era usada como retaguardia ya que los acuerdos establecían la prohibición de que unidades militares serbias pudieran penetrar en ella.

Las presiones del sector cercano a Tai debieron surtir efecto porque en marzo del 2000 el UPMB anunció una tregua así como el inicio de un proceso de disolución. Sin embargo, muy pronto se pudo constatar que en su interior, al igual que lo que había ocurrido en UK, coexistían líneas con planteamientos muy diferentes. Por ello la prensa serbia diferenció enseguida entre blandos y duros, logrando hacerse con el control de la misma los duros y frustrándose así la disolución del grupo. Se inició una escalada que tenía como objetivo golpear a las fuerzas policiales y militares serbias. La estrategia era la misma que la aplicada antes en Kosovo, puesto que se buscaba el desarrollo de una especie de espiral de acción-represión-acción que obligara al ejército serbio a intervenir, con la contundencia habitual, de este modo, aunque al comienzo KFOR condenara las acciones militares, acabaría entrando en la zona para proteger también a la población albanesa del área.

Desde el mes de marzo del 2000 aparece como representante político Jonuz Misliu, quien firmó la tregua de marzo, pero poco después el propio Misliu junto con Shefqet Hasani rompen el acuerdo y, en una entrevista al diario Kota Dihore, anuncian la ruptura del acuerdo, el final del proceso de disolución del UPMB al tiempo que niegan vinculaciones con el AKSh. Detrás del ala dura del movimiento se encontraría la LPK reconstruida que se lanza a recuperar el espacio político perdido a raiz de la desvinculación y posterior disolución del UK. La implantación de la LPK entre la diáspora, especialmente en Suiza, hace que la financiación del grupo corra a cargo del exterior. Pronto se hace público que el cuartel general del UPMB se encuentra en Dobrosin y que el propio Hasani, de la LPK se ha instalado allí.

La consolidación de la lucha armada hizo que el resto de organizaciones tuviera que definirse con respecto a la misma. Así, Riza Halimi, alcalde de Presevo, denunció la gravedad de la situación al tiempo que tomaba distancias respecto al UPMB, pero poco tiempo después, en declaraciones a medios de comunicación kosovares, señalaba también la existencia de aspectos que hacían comprensible que existiera gente que adoptaba decisiones radicales. Por su parte, la LKCK tomó distancias desde el principio tanto respecto al AKSh como al UPMB. Ambos grupos eran acusados de desviación militarista, la misma acusación que en su día lanzó contra UK añadiendo que existía el riesgo de cometer errores como el infravalorar la capacidad de repuesta del estado yugoslavo en un contexto en el que no volvería a repetirse una intervención internacional favorable. Habría que recordar que en los meses anteriores a la intervención internacional en Kosovo, la estrategia de guerra popular de la LKCK se basaba en un largo proceso de acumulación de fuerzas que permitiría pasar por cuatro etapas: partiendo de la educación política de la población, pasando a las acciones armadas individuales para posteriormente formar el frente de Liberación y culminar con una insurrección popular. En aquél momento, con un movimiento de masas en ascenso, entendía la LKCK que todavía se estaba en la segunda fase con acciones armadas individuales. En el caso de Presevo, con la desmovilización y división de los revolucionarios la situación era mucho más difícil a sus ojos.

Sin embargo, el UPMB siguió adelante con su estrategia de confrontación, causando una creciente alarma tanto en la propia Serbia como entre los occidentales que pronto, tras la llegada de Kostunica al poder, comenzaron a acariciar la idea de devolver el control de la zona de seguridad a los serbios para que fueran ellos quienes patrullaran la zona y no los soldados de KFOR, lo que limitaría el riesgo de enfrentamientos con los insurgentes así como las posibles bajas occidentales. En definitiva, hacer que los posibles muertos los pusieran los naturales de la zona.

La estrategia de UPMB no se modificó. Por el contrario comenzaron a hacerse declaraciones anunciando el inicio de actividades militares en el área de Macedonia poblada por albaneses. Además, se confirmó la colaboración con el AKSh, en forma de mutuo apoyo para impulsar la lucha primero en Presevo y posteriormente en Macedonia. Todos estos acontecimientos son los que han precipitado los acontecimientos que han ocurrido en los meses de febrero y marzo que han dado como resultado el inicio de actividades militares de envergadura en Macedonia occidental.

La guerra se extiende a Macedonia.

Desde que se proclamó la independencia de la ex República yugoslava de Macedonia se ha venido señalando el riesgo de que este país salte por los aires debido a la difícil convivencia entre eslavos y albaneses. La existencia de dos grandes partidos albaneses en ese país, el Partido de la Prosperidad Democrática (PPD) de Imer Imeri y el posterior Partido Democrático de los Albaneses (PDSh) de Arben Shaferi, fundado a partir de una escisión del primero, con planteamientos más radicales en su origen no ha resuelto los problemas principales planteados por la población albanesa, que se siente reconocida como una simple minoría, pese a representar no menos del 25% del total de población, porcentaje que algunos elevan hasta casi el 40%, sin datos reales ya que el estado macedonio se niega a realizar un censo nuevo por temor a que los datos reflejan una caída de la representación eslava en el conjunto estatal, poniendo en peligro de ese modo su actual condición de nacionalidad titular.

Los datos del último periodo ofrecen muestras de un progresivo distanciamiento que no se ha podido detener ni siquiera con la entrada de Arben Shaferi en el gobierno central. La cultura albanesa sigue sin lograr alcanzar un reconocimiento oficial. La Universidad Albanesa de Tetovo continua sin alcanzar una legalización y apoyo gubernamental pese a que desde hace años diversas misiones mediadoras de instancias europeas intentan, sin éxito, alcanzar algún tipo de acuerdo. Por ello cada vez se oyen más voces que reclaman, cuanto menos una federalización del estado, de modo que se pudiera constituir una parte albanesa que afectaría a los distritos de Tetovo, Gostivar, Debar y partes de Kumanovo, Kievo y Struga. Sin embargo esta propuesta es rechazada de plano por los eslavomacedonios que, al igual que ocurriera en la época de Tito en Yugoslavia, piensan que solo sería el primer paso para luego reclamar el ejercicio de la autodeterminación y unirse a Albania.

La situación en Macedonia merece un detallado análisis para poder conocer en profundidad los mecanismos políticos en marcha antes y después de la aparición de las actuales acciones armadas. En todo caso se puede avanzar que en territorio macedonio existen y operan desde hace tiempo diversas organizaciones armadas, aunque con un bajo perfil político y a la sombra de los acontecimientos de Kosovo. Por ello quizás hayan cogido por sorpresa a los medios de comunicación internacionales.

En este sentido diversas fuentes señalan la existencia de una actividad estable y permanente del PRSh en todos los territorios de la ex Yugoslavia poblados por albaneses. Igualmente se sabe de la existencia de un compromiso de apoyo mutuo entre UPMB y AKSh, comprometiéndose el segundo en apoyar los esfuerzos por lograr una solución militar al caso de Kosovo Oriental a cambio de ofrecer posteriormente apoyo logístico y militar para lanzar de inmediato la lucha armada en Macedonia. Sin embargo, estos datos no agotan el inventario de grupos armados ya que está confirmada la existencia de pequeños núcleos desde hace años. Lo que se desconoce es el grado de influencia que sobre los mismos pueden tener personajes políticos como Tai o Shaferi. Es posible que en el interior de los mismos puedan coexistir dos líneas como ocurrió en los orígenes del UPMB.

Respecto al reciente UK-M (Ejército de Liberación Nacional-Macedonia) pocos datos se tienen sobre él. Está constatada su existencia desde hace mas de un año. Durante este tiempo ha cometido y reivindicado varios atentados: contra comisarias, bombas e incluso la muerte de un policía macedonio. La reciente escalada militar se inició con la toma del poblado de Tanusevci, cerca de la frontera con Kosovo, lo que permitió al gobierno macedonio acusar a los kosovares de exportar el terrorismo a su país. Sin embargo no está nada claro quiénes forman este UK-M. Se sospecha que su principal dirigente es Shefit Shaferi, albanés nacido en Macedonia. Ha sorprendido que las reclamaciones políticas de la nueva guerrilla se centren exclusivamente en reclamar un reconocimiento de los derechos del pueblo albanés y una federalización del estado macedonio. Coinciden estos planteamientos con los expresados en los mismos días en los que se inició la insurrección por Kastriot Haxiregja, portavoz del recién creado Partido democrático nacional, que ya ha sido señalado como el ala política del UK-M.

Las discusiones se presentan ahora en temas como el alcance y capacidad de la nueva guerrilla, sobre sus áreas de implantación, sobre los niveles de infiltración desde Kosovo o sus raíces autóctonas, sobre el calificativo de terrorismo para caracterizar sus acciones o si, por el contrario, responden a un estado de desesperación que hacen legítimo el recurso a la violencia, sobre el papel que jugarán las potencias occidentales ante este acontecimiento que contribuye a desestabilizar todavía mas una situación que se mantienen bajo un control inestable, etc. Todos estos datos bien merecen una respuesta en otro artículo específico.

Sugerencias

Una pagina vasca, la del Kolectivo La Haine, con noticias, comentarios y musica. Para conocer Mallorca, L'Estel. En Cataluña, una pagina de una revista independentista de izquierda, Poble Insurgent; su nombre lo dice casi todo. En un viaje virtual a Corcega conviene detenerse en Amnistia.

Enlace por la Libertad de Expresión

Música: Llorando por Granada, Los Puntos
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