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| Asunto: | [BoletinAndaluciaLibre] nº 190 - Balance Elecciones 2003 - "Andaluz" - Cuba - Marruecos - | | Fecha: | Jueves, 29 de Mayo, 2003 21:09:16 (+0200) | | Autor: | Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>
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nº
190
Andalucía
Resultados Elecciones
Municipales 2003
Andalucía
Libre
Resultados Elecciones
Municipales en
ANDALUCIA
(Cuadro
Reducido)
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Mayoria de
Alcaldes |
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Siglas |
Votos |
%Vs. |
Absoluta |
Relativa |
Empate |
%Alc. |
Conc. |
|
Conc. |
%Vs. |
Votos |
|
Siglas |
|
|
PSOE* |
1.492.250 |
|
38,23 |
356 |
|
107 |
|
1 |
|
|
46,23 |
4.115 |
|
4.146 |
|
37,75 |
1.412.471 |
|
PSOE |
|
|
PP |
1.203.896 |
|
30,84 |
118 |
|
40 |
|
1 |
|
|
15,32 |
2.339 |
|
2.394 |
|
31,15 |
1.165.682 |
|
PP |
|
|
IU* |
500.484 |
|
12,82 |
41 |
|
36 |
|
0 |
|
|
5,32 |
1.092 |
|
1.129 |
|
12,79 |
478.385 |
|
IU |
|
|
PA |
333.691 |
|
8,55 |
17 |
|
20 |
|
0 |
|
|
2,21 |
670 |
|
544 |
|
9,51 |
355.684 |
|
PA |
|
|
INDEP.* |
154.610 |
|
3,96 |
14 |
|
14 |
|
0 |
|
|
1,82 |
402 |
|
|
|
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|
PSA* |
62.091 |
|
1,52 |
0 |
|
0 |
|
0 |
|
|
0 |
59 |
|
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|
|
GIL* |
26.346 |
|
0,67 |
1 |
|
0 |
|
0 |
|
|
0,13 |
20 |
|
74 |
|
1,81 |
67.620 |
|
GIL |
|
|
As-IZQ* |
3.729 |
|
0,10 |
1 |
|
0 |
|
0 |
|
|
0,13 |
9 |
|
|
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|
Upan-A-M* |
4.567 |
|
0,11 |
0 |
|
1 |
|
0 |
|
|
0 |
9 |
|
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|
|
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|
|
VERDES |
22.005 |
|
0,56 |
0 |
|
0 |
|
0 |
|
|
0 |
1 |
|
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Votantes:
3.926.438 - 65,07% (1999:
64,64%) / Abstención: 2.107.307 - 34,93%
(1999: 35,36%) /
Blanco:
55.542 - 1,41% / Nulos: 22.606 -
0,58%
Notas:
PSOE*: Aparece también con la sigla PSOE-A / IU*:
Aparece también con las siglas IULV-CA o IU-LV-CA /
Indep*: Hay más candidaturas locales independientes con siglas
varias que no se suman / PSA*: Se le suman votos de coaliciones
locales con NIVA e IA / GIL*: Derecha de Marbella /
AsIzq*: Escisión de IU en Almería /
Upan-A-AM*: Votos y concejales de candidaturas de
organizaciones componentes de Asamblea de Andalucía (UPAN, NA, AsA)
o locales impulsadas
Enlaces para Más
Información:
Resultados en
Ciudades andaluzas de más de 100.000
habitantes:
Algeciras,
Almería,
Cádiz,
Córdoba,
Dos
Hermanas, Granada,
Huelva,
Jaén,
Jerez,
Málaga,
Marbella,
Sevilla
Mirando hacia las próximas
Autonomicas...
Para recuperar y refrescar las
ultimas, ver:
Andalucía
Reflexiones
postelectorales
Andalucía
Libre
Celebradas las
elecciones municipales el pasado domingo 25, procede cumplir con la obligación
de realizar el análisis de sus resultados y de sus consecuencias
políticas.
Participación y
carácter
Hay que reseñar,
en primer lugar, que la participación nacional se mueve en la tónica
habitual de estas consultas y también se reproduce el diferencial entre medio
rural y urbano, significativamente favorable al primero. Así, toca resaltar que
si la media nacional general de voto emitido es del 65,07% sobre el censo
electoral, la media nacional de las ciudades de más de 100.000 habitantes
desciende al 58,03%, contando además con el llamativo caso particular de
Algeciras donde sólo ha votado el 49,62%. Estos datos indican que los diversos
acontecimientos que han polarizado en el ultimo periodo el debate político
(Decretazo y Huelga General, Subsidio Agrario, Prestige, contrarreforma
educativa, Guerra de Iraq...) no se han transformado en acicates suficientes
para un aumento de participación, especialmente allí donde parecería más natural
que así fuera, como ocurre con el medio urbano. Es en ese ámbito
socioterritorial donde era lógico pensar a priori que el doble carácter político
que se le ha dado a esta convocatoria -elección de Ayuntamientos pero también
primarias, revalida o plebiscito en relación a las opciones estatales del
Gobierno Aznar- operaria con mayor fuerza. Los
resultados generales permiten al respecto dos líneas de interpretación
complementarias: o bien todos estos acontecimientos se han manifestado en muy
escasa medida o bien si lo han hecho, lo que han conseguido es, en todo caso,
compensar por otro lado otros deterioros y movimientos previos.
En lo que respecta
al medio rural, parece que el Pacto con el Gobierno del PP con que se saldó el
conflicto del Subsidio Agrario* -avalado por PSOE, PCE-IU, PA, PSA, CCOO y UGT y
de hecho también por el SOC- y por el cual el PP rectificó en parte sus primeras
medidas reimplantándolo -aunque sea a plazo- le ha permitido recomponer el tipo
y digerir sus malos momentos.
En el medio
urbano, los datos sugieren que una parte significativa de quienes
participaron en las movilizaciones sociales han considerado que no disponían de
ninguna candidatura que pudiera representarles o que les compensara el
esfuerzo de acercarse en domingo a los colegios electorales. Las protestas
antiguerra en particular se muestran y reafirman a posteriori como
expresiones en la calle fundamentalmente del pueblo de izquierdas;
la terminación de la guerra con la victoria militar de EEUU en condiciones
oscuras y la ausencia casi total de bajas occidentales, también se resienten,
evitando trasvases sociologicos.
Planteamientos de
campaña
Teniendo en cuenta
el nivel de movilización social habido y la angustia con la que el PP concurría
a estas elecciones, se impone una lectura política dialéctica y compleja de los
resultados y del planteamiento de campaña.
Es cierto que el
PSOE le ha ganado estatalmente al PP por unos 200.000 votos; pero también lo es
que es en Andalucía donde el PSOE le saca al PP casi 300.000, compensando otros
fiascos en otras naciones del Estado. Es decir, ese dato -que tanto está
utilizando ahora el PSOE para vender sus resultados y atenuar sus expectativas
defraudadas- es un nuevo regalo que el PSOE ha de agradecer a su sucursal
andaluza. Sin su implantación en Andalucía, el PSOE ni siquiera podría enarbolar
este consuelo.
El PP, con Aznar
al frente, ha planteado una campaña de reivindicación de la derecha pura y dura,
utilizando un discurso españolista, belicista y derechista (en resumen y en
una frase: Defender España frente a los rojo-separatistas) y le ha
funcionado, demostrando con ello no sólo arrojo y perspicacia política sino
sobre todo una conexión sólida y una notoria capacidad representativa en
relación con quienes por interés o ideología forman hoy su electorado. Ha
escogido destacar las medidas (entre ellas, el endurecimiento de la Ley de
Extranjería) que podían atraer y movilizar a su base social. Así en Andalucía, el PP vuelve a revalidar y aun a ampliar su
control y hegemonía municipal en las ciudades, en la costa y en las
comarcas de agricultura intensiva, en tanto el PSOE se surte en el interior y
medio rural.
El PP no se ha
hundido, se ha mantenido y aún ha crecido en ámbitos significativos. El PSOE ha
ganado globalmente en Andalucía pero ha retrocedido en las ciudades. El PP sale
satisfecho de los comicios y el PSOE frustrado. Cara a las generales españolas,
las espadas siguen en alto y se intuye que si el dedazo de
Aznar (que no se presentará y designara personalmente a su sucesor) acierta,
Zapatero (PSOE) lo tendrá difícil y complicado. Mirando a las próximas
nacionales autonómicas, Chaves y el PSOE mantienen sus perspectivas, pero
tampoco pueden descuidarse.
Las Grandes
Ciudades
El PP repite
mayorías absolutas en las ciudades de Huelva, Cádiz, Jaén y Málaga. Arrebata
Granada, que había sido gobernada por una coalición PSOE-IU-PSA. Gana por
mayoría simple en Almería y si se le suma una escisión local suya, obtiene allí
un resultado aplastante. El PSOE pierde las alcaldías de Granada y Almería,
sostiene su dominio en Dos Hermanas y aumenta en Sevilla, donde retiene la
alcaldía y gana libertad de maniobra. Gana a los andalucistas en Algeciras
(PA) y Jerez (PSA), aunque está por ver que estos resultados le den las
alcaldías finalmente. Marbella sigue en manos del GIL, ejemplo de
partido-empresa-clan. En Córdoba, Rosa Aguilar (IU) aumenta su mayoría simple y
consolida la alcaldía.
Planos de análisis: el
PCE-IU
En su triunfalista
balance
oficial de resultados, el PCE-IU reconoce, no obstante, que su objetivo
real era evitar su desplome en relación a sus resultados de las ultimas
generales, es decir, evitar entrar en coma. Andalucía -como en el caso
del PSOE- sigue siendo el soporte cuantitativo fundamental del PCE-IU.
Conviene anotar
que su pequeño aumento de votos nacionales en términos absolutos, procede
prácticamente en su totalidad de la subida en Córdoba ciudad, en donde la
alcaldesa Rosa Aguilar (que gobernaba sostenida en un pacto IU-PSOE) ha hecho
campaña personal con lema (Vota Rosa), discurso y contenidos propios;
con un perfil populista, moderado e institucional; hasta el punto
que múltiples y diversas fuentes comentan que ha sido capaz de
arrebatarles votos tanto a PSOE como incluso al PP. Su éxito personal, confiere
a Rosa Aguilar un peso especial dentro del PCE-IU y una autonomía política
total.
El PCE-IU sostiene
el tipo en el computo general, además, gracias a sus votaciones en el medio
rural y en las ciudades medias. En las grandes ciudades, aparte el citado caso
de Córdoba, sube moderadamente en Sevilla y algo más en Algeciras (incrementando
en ambas representación en un concejal, votos y porcentaje). Pero retrocede en
representación, votos y porcentaje en Almería, Cádiz, Jerez y Málaga y aun
cuando mantenga su anterior numero de concejales, también baja en apoyo popular
en Dos Hermanas, Granada, Huelva y Jaén. Merece retener específicamente el
caso de Granada en donde el PCE-IU venía de ejercer el gobierno y de poner en
practica una estrategia de implantación y actuación que pretendía mimetizar el
modelo del PSOE, especialmente en el intento de generación de sectores de
fidelidad clientelista.
Los pueblos
controlados por CUT-BAI mantienen en general sus resultados, con alguna
excepción; en la siempre singular Marinaleda, Sánchez
Gordillo sube hasta el 71,4% y la contra local opta en esta ocasión por
concentrarse en el PSOE. Cabe anotar, también, como ejemplo de la diversidad y
complejidad de la casuística municipal, que las experiencias de gobiernos de IU
apoyados por el PP frente al PSOE en Carmona y Osuna (prov. de Sevilla) han
concluido dando lugar a una mayoría absoluta de IU en el primer caso y a un
aumento significativo de su respaldo, en el otro. Igualmente, reseñar
que en Las Cabezas (id), donde la organización local de IU había
puesto en marcha una experiencia que se difundía como inspirada en el ejemplo de
Porto Alegre, ha perdido la alcaldía.
Los resultados e
intereses mutuos apuntan a que -con las consabidas excepciones locales,
especialmente en pueblos pequeños- PCE-IU y PSOE intercambien apoyos y formen
gobiernos de coalición municipal, incluso allí donde -caso de Sevilla
ciudad- alguno de los socios -en este caso, el PSOE- preferiría en
principio otras modalidades de colaboración.
Planos de análisis: el
Partido Andalucista
El
resultado electoral del Partido
Andalucista es un ejemplo de aparentes
contradicciones. Los regionalistas oficiales resienten en términos
absolutos la reciente separación de lo que ha dado lugar al PSA,
perdiendo votos, pero, a la vez, amplían sustancialmente su presencia
territorial en el conjunto de Andalucía, obteniendo nuevas concejalías en
pueblos pequeños y ciudades medias e introduciéndose en nuevas
comarcas. Simultáneamente, sufren muy importantes retrocesos en ciudades en
donde ostentaban tradicionalmente las alcaldías -casos de Algeciras, San
Fernando, Cabra...- o han estado en el gobierno ininterrumpidamente con
fuertes responsabilidades, como en Sevilla. En la capital andaluza, el
desplome deja al PA al arbitrio de la benevolencia del PSOE y sin posibilidad de
sustituirlo otra vez en un cambio de alianzas por el PP, poniendo en serio
peligro los puestos y contratos en los que sostenía a su clientela. La
derrota se ha cobrado ya la cabeza de José Nuñez -el candidato
y actual diputado en Madrid- que ha anunciado su dimisión y retirada. Puede
aventurarse que allí donde el PA es de nueva creación o bien
ha sido fuerza de oposición, dispone aún de capacidad de erigirse en plataforma
representativa de intereses y sectores locales mientras que en donde ha sido
gobierno el pragmatismo extremo, la inanidad ideológica y simbólica, la opción
por el papel de bisagra y la apuesta por el clientelismo le están pasando
factura, mostrando un perceptible agotamiento de modelo. Conviene recordar que
la practica municipal del PA es, vista dinámicamente, similar a la del PSOE-PP y
que nunca ha utilizado su presencia institucional para afirmar simbólicamente
elementos de identidad nacional (ha mantenido, por ejemplo, la conmemoración
oficial de las Tomas).
Parece intuirse
que el PA intentará resolver sus necesidades municipales a corto plazo,
especialmente en la provincia de Cádiz, a través de acuerdos con el PP, la
derecha extrema españolista. Con ello, si bien puede que resuelva sus urgencias
de continuidad institucional, incrementará sus contradicciones de fondo, lo que
puede resentir aún más en las próximas autonomicas. Si a ello se le añade que su
actual candidato y secretario general, Antonio Ortega, es tan ducho en el
manejo interno como torpe y malvisto fuera, pintan bastos para el
PA.
Planos de análisis: el
PSA
El nuevo Partido
Socialista de Andalucía, surgido de una
escisión del PA amparada por el eterno -hasta hoy- alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, ha pasado su primera
prueba con unos resultados que ponen en interrogante su continuidad.
En Jerez, su baluarte, Pacheco -que ha hecho
campaña con el personalísimo y revelador lema "Pacheco, SI"- ha perdido
frente al PSOE -tras ostentar la alcaldía ininterrumpidamente desde 1979- y
necesita al PP -al que ya dirige sondeos- para continuar en la alcaldía, a
cambio de intercambiar apoyos en otros ámbitos institucionales. En Granada, Jesus Valenzuela, ha perdido la
concejalia como consecuencia de su pésima y torpe actuación en el plano de
la gestión y de su nulidad e inconsistencia politica.
A la hora de la
reflexión sobre el PSA, conviene tener presente que, aparte de sus incoherencias
programáticas (federalismo, etc), caracteriza al PSA el que se ha conformado a
partir de la afluencia en estos últimos tiempos de tres tipos de
componentes, muy desigualmente distribuidos según territorios: 1º. Andalucistas
de la vieja escuela, derrotados o excluidos por peleas internas del PA; 2º.
Oportunistas, que simplemente veían aquí una estructura en la que colgar como
percha sus ambiciones locales y personales. 3º. Nacionalistas de izquierda,
más o menos moderada, que consideraban a la nueva sigla como una plataforma
desde la que recuperar y construir un espacio nacionalista
honesto. La valoración de los resultados
obtenidos será posiblemente bien diferente según cada uno de los
sectores. Cabe prever que el tercer sector nacionalista tendrá en
cuenta que, para ser la primera comparecencia, los resultados -representación en
cerca de treinta localidades- son discretos pero tolerables. Las perspectivas y
prioridades de los dos primeros son bien distintas. ¿Soportará entonces ese
tercer sector que la imagen e identidad futura del PSA se hipoteque a
cambio de la continuidad de Pacheco en la alcaldía de Jerez, sostenido con los
votos del PP?. ¿Como argumentar que el PSA no es un mero calco del PA si se
reproducen punto a punto todas sus practicas?.
La contradicción
esencial que el PSA encerraba desde su misma constitución -soporte de
barones frente a proyecto político- tiene por delante un escenario proclive
a manifestarse con toda su virulencia. En lo inmediato, una clara y pública
delimitación frente a Pacheco, acompañada de una clarificación programática
soberanista y de un agrupamiento expreso de los nacionalistas en su seno,
sintetizado todo ello en la reclamación de un Congreso Nacional Extraordinario,
parecen las únicas salidas posibles para evitar su implosión fragmentada o su
paulatino derrumbamiento.
Planos de análisis: los
soberanistas
Los menguados
resultados obtenidos son los previstos, se corresponden con la implantación
previa y responden a situaciones locales. Las organizaciones agrupadas en Asamblea de
Andalucía decidieron acertadamente concurrir
libremente bien como tal, bien con sus siglas respectivas ya conocidas o en el
seno de algunas listas independientes locales. Los concejales obtenidos
identificados corresponden a UPAN, frente electoral del PCPA durante mucho
tiempo. Cara a las autonómicas y al margen de otros debates políticos más serios
y de mayor enjundia, quizá deberían también valorar si el antinombre
que ahora los acoge (Asamblea de
Andalucía) no debería ser sustituido por otro, que al
menos los identificara con algo cara al electorado.
Perspectivas...
Chaves tiene ante
si un dilema. Reproducir la costumbre y subsumir las elecciones andaluzas
haciéndolas coincidir con las generales difuminando el debate andaluz,
arriesgándose a reproducir ampliado el mal negocio de las ultimas con Almunia
para beneficio del PP o bien convocarlas por separado con la molestia y el
peligro de que se produzca un debate específico nacional, aunque con la sensible
ventaja de que sus cabezas de cartel competidoras sean en exclusiva Teofila
(PP), Ortega (PA) o Valderas**(PCE-IU).
PA e IU seguirán
disputándose el lugar de futuro socio menor del PSOE en el Gobierno andaluz,
aunque los resultados municipales alcanzados inducen a pensar que sus
votaciones autonómicas serán aún menores que las actuales.
El
exterior
Del exterior,
destacar la victoria simbólica del PP en el Ayuntamiento de Madrid, su
recuperación de Baleares desalojando a un frente de
progreso hasta ese día defendido como modelo por PSOE y PCE-IU y su
consolidación en el País Valenciano. Anotar que en
Galicia, aún cuando retrocede puntualmente, el PP resiste la
marea del Prestige gracias al hábil juego de ayudas y subvenciones
-chute de realismo postfactum- y que, sorprendentemente, es el PSOE y no el BNG -aunque también progresa- quien sale
mejor parado. En Cataluña, ERC -fuerza que puede definirse
simplificadamente como una socialdemocracia autóctona de referencia
independentista- casi duplica apoyos. En Euskadi,
la izquierda abertzale conserva desde la ilegalidad, en unas
condiciones extremadamente hostiles, 168.000 votos expresados a través del voto
nulo. En las colonias españolas en Marruecos de Ceuta y
Melilla,
con significativo olfato, el voto colonialista español -tras los episodios del
islote Leila/Perejil y la guerra contra Iraq- se concentra abrumadoramente en el
PP; mientras los marroquíes con ciudadanía española que votan, apoyan
mayoritariamente a partidos propios (UDCE y CPM respectivamente)
polarizando su escena política y social.
** A Rosa Aguilar no es
previsible que se la mueva de Córdoba y a Concha Caballero el sector oficial
no le toleraria siquiera postularse; aparte que dejar a Valderas sin la
oportunidad de trastabilarse en televisión seguramente le induciría a dar un
nuevo salto de sector, alterando la correlación interna de la sucursal
andaluza de IU.
Resultados Estatales Municipales y
Autonómicas 2003
Movilización, Representación y
Alternativas
Andalucía Libre
La disonancia producida entre movilización
social y representación electoral en el espacio de la izquierda llama la
atención sobre fenómenos y realidades habitualmente
ignorados.
La derecha cuenta con la ventaja de la
coherencia entre sus intereses, ideología y realidades. Concurre al escenario
social a la manera de los señores feudales con su sequito, encuadrados y
cohesionados por una cosmovisión blindada. Frente a eso, la izquierda
instalada y por tanto españolista, contrapone incoherencias, demagogia y todo
lo más, clientelismo. Si se escucha a cualquiera del arco parlamentario
andaluz no hay manera de percibir modelos y proyectos socio-económicos
diferenciados; cara a la Unión Europea sólo suena el mismo discurso
europeista bobalicón del colonizado sumiso con complejo de inferioridad. Todo
se queda en diferentes formas de políticas complementarias al neo-liberalismo,
de fomento del auto-empleo (el discurso de los emprendedores que
promueve la conversión mágica masiva de la clase obrera a la pequeña
burguesía) o en el mejor de los casos, de cómo organizar o
distribuir subvenciones asistenciales de subsistencia. Es sabido que casi un
cuarto de los hogares andaluces no llega a fin de mes; que la cantidad de
personas y familias por debajo del índice de pobreza es sustancialmente
superior al que recogen las estadísticas y está oculto; que aparte del
altísimo desempleo estructural, reina la precariedad, el trabajo negro, la
economía sumergida, la indefensión; que los convenios colectivos -ya de por si
bajos- se incumplen sistemáticamente en salarios, ritmos y horarios y que por
todo ello se producen tantísimos accidentes laborales, debidos al terror a
perder el puesto de trabajo. Hasta los funcionarios con plaza -que, de
momento, siguen fijos- saben perfectamente que llevan años perdiendo poder
adquisitivo. En Andalucía socialmente domina la ley de la selva, la
hipocresía, el enchufismo... Nos resta todavía una educación y sanidad
publicas semigratuitas y unas pensiones en retroceso pero, aún así, somos, no
sólo geográfica sino también socialmente, frontera del primer mundo.
A la gente se le ofrece, en resumen, la opción
de escoger entre izquierdas que hacen políticas de derechas o
derechas que hacen también políticas de derechas. El asfixiante marco español
y de la UE convierte incluso a propuestas de tipo keynesiano o desarrollista
en extremistas, situadas de antemano extramuros del debate político
institucional aceptado; porque su asunción conllevaría conflictos políticos
frontales con Madrid y Bruselas que no se están dispuestos a asumir.
Condenados al subdesarrollo, hemos de asistir incluso al vergonzoso
espectáculo de que fondos europeos destinados a Andalucía se sustraen
impunemente por el Gobierno español para emplearlos allí donde mejor le parece
(por ejemplo, en Madrid) mientras el diferencial de desarrollo se agiganta,
las infraestructuras son incomparablemente peores, la estructura productiva se
deforma y todo se apuesta a la agroexportación de hortalizas, frutas y aceite
de oliva y al turismo, es decir, a la dependencia. De igual manera y en
perfecta consonancia con lo anterior, todas las fuerzas institucionales
ofertan también sólo diversas versiones del españolismo como referencia
nacional y modelo institucional (reforma estatutaria, federalismo...) que no
salen además de los cenáculos políticos establecidos y que, a fin de cuentas,
lo que debaten son diversas versiones de la sumisión, la impotencia y el
estéril agravio comparativo, lo que finalmente, termina beneficiando a
aquellos que son más coherentes y combativos en su defensa de la libre
competencia y la alienación y el sometimiento nacional: la derecha
españolista.
Así no es de extrañar que se produzca
reiteradamente la disociación entre protesta y representación o que la derecha
españolista mantenga su capacidad de reacción o que mientras una parte de la
izquierda acepte el mal menor o vote a la contra o
tapándose la nariz, otra se ausente. Con buen criterio intuitivo, una
parte de la izquierda social entiende que no hay correspondencia entre lo
que expresa en sus horas libres en la calle, lo que vive y sufre en su
cotidianeidad laboral y lo que realmente defienden y significan
políticamente los aspirantes a representantes que se le presentan. La vida cotidiana la dominan las políticas y practicas de
derecha; el rechazo a la guerra o a la globalización es cosa de las
horas libres. Incluso la mayoría de aquella parte de la
vanguardia que se organiza o toma como referencia a los foros sociales -por
prejuicios heredados en comandita de Bakunin, Kaustky y Stalin-
sonámbula sin contexto, deambula estérilmente mientras continua
constreñida simultáneamente al localismo y al cosmopolitismo, sin asumir la
única perspectiva que podría construir un programa social alternativo: aquella
en la que un programa nacional recogiera y plasmara
articuladamente en lo concreto -en lo político, social y económico- sus
aspiraciones de cambio global. Sin alternativas coherentes implantadas,
domina el recurso a la supervivencia individual.
La
tragedia de los andaluces y el desafío de Andalucía es que su emancipación
social y su normalización identitaria, simbólica, cultural e histórica así
como su desarrollo económico van indisolublemente vinculados en un mismo
paquete a su autoaceptación como pueblo, marco y sociedad distinta y
específica; como proyecto nacional. La tragedia y el desafío de la
izquierda andaluza es que sólo puede ejercer consecuente y eficazmente como
tal si se reconoce en su nacionalidad y actúa como tal frente a España y lo
español, siendo capaz de liderar a la nación y construir un programa de
alternativa política, económica y social, en el que el soberanismo
político articule y de cobertura a la reconstrucción económica, social e
identitaria de una Andalucía diferente. La difícil tarea pendiente del
movimiento nacionalista es plasmar por los hechos y convencer por las ideas de
que su modelo y proyecto de Andalucía es el único racionalmente viable como
alternativa a la Andalucía dependiente y alienada de hoy; el único que puede
resolver, superándolas, las asintonías entre movilización, representación y
alternativas, poniendo realmente en la escena a una Andalucía liberada al
servicio de la Humanidad.
Sugerencias
Andaluz - Marruecos -
Cuba
El
Andaluz
En el conjunto del movimiento nacionalista
andaluz existen varios asuntos (irredentismos territoriales sobre
territorios anejos; el lugar simbólico de Al-Andalus...)
que periódicamente reaparecen como elementos de debate identitario y que
todavía, a estas alturas, polarizan posturas y no están totalmente
saldados. Son discusiones que preceden y acompañan a otras relativas al análisis
de la realidad andaluza del momento, a las estrategias de construcción y
afirmación política nacional, a las opciones programáticas, políticas y
sociales más validas para el desarrollo del movimiento nacionalista...
Hoy llamamos vuestra
atención sobre el que se mantiene más vivo y polémico: la
caracterización de lo que hablamos los andaluces y la actitud política a
mantener al respecto desde el movimiento nacionalista.
Si bien hay acuerdo pleno entre todos los
nacionalistas andaluces en cuanto a defender su uso público oral y su
dignificación social, existen a partir de ahí diferencias de peso. Hay quienes
lo consideran una lengua diferente del castellano/español -con diferentes
explicaciones sobre su origen- y proponen dotarle de ortografías para su
uso escrito. Hay quienes dejan abierta la cuestión, aunque de forma algo ambigua
le otorgan también el calificativo de lengua. Y hay quienes,
finalmente, como ocurre en el caso de quienes hacemos ANDALUCÍA LIBRE -un boletín que, como es
evidente, se escribe íntegramente en castellano- consideramos al andaluz
como una modalidad lingüística de la lengua castellana -que los filólogos
definen técnicamente como habla o hablas- de la misma
naturaleza que las que existen en América Latina y que, por tanto, valoramos que
reconsiderarla arbitrariamente como lengua separada, amen de infundado
lingüísticamente, es políticamente nocivo si llegara a asumirse como seña
de identidad del movimiento nacionalista. En esta línea se sitúan los trabajos
elaborados por Ventura Salazar -profesionalmente, profesor
universitario de Lingüística General- que recoge el archivo que os
sugerimos; en los que, con tanto rigor como amenidad, se exponen los términos de
la polémica en sus planos filologico, histórico y político y se argumenta al
respecto.
Represión en Marruecos
Para más información sobre la
situación de restricción de libertades en Marruecos (ver Andalucía Libre
nº 189), os sugerimos acudir a esta pagina:
Debate sobre
Cuba
Desde y a partir de la situación de Cuba y
del debate abierto en la izquierda internacional a raiz de los ultimos
acontecimientos, Diaz-Polanco y Bernabe dialogan y reflexionan sobre Derechos
Humanos, liberalismo y democracia socialista (y sobre las necesidades y
perspectivas de Cuba) en textos que hemos recogido en un archivo alojado en
nuestro Archivo de Documentos-Documentos Varios y que podeis descargar desde
aqui:
Hector
Diaz-Polanco es dominicano. Profesor-investigador del Centro de
Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (ciesas), México.
Director de la revista Memoria. Obras recientes:
Indigenous peoples in Latin America. The quest for self-determination
(Westview Press, Colorado/Oxford, 1997), La rebelión zapatista y la
autonomía (Siglo XXI Editores, México, 1998) y México diverso
(Siglo XXI Editores, México, 2002.
Rafael Bernabé, es militante
antiimperialista, activista sindical, ha participado en diversos Encuentros
del Foro de Sao Paulo y es miembro del Taller de
Formación Política, organización que
adhiere a la Cuarta Internacional, e integra el Frente Socialista,
reagrupamiento de izquierda revolucionaria de Puerto
Rico.
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Solidaridad con
Palestina
Música de
fondo: We are the
champions, Quens
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 [Adjunto no mostrado: Quens.We Are the Champions.mid (audio/mid)
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